Marca Personal y ética: un binomio que funciona y va a más

Se atribuye a Jesús de Nazaret la frase “aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra…”. Con eso quiero recordar que, “cual más cual menos, todos por qué callar tenemos”.

Ética

Más allá de la acepción filosófica de la ética, me gusta analizarla en el sentido de: conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano de una comunidad.

Marca Personal y ética

La ética tiene una estrecha relación con la marca personal. En la gestión de nuestra marca personal trabajamos la propuesta de valor, algo que proyecta un beneficio hacia los demás. El comportamiento ético de cada persona tiene consecuencias hacia los demás. Si fuéramos anacoretas, ese comportamiento sería irrelevante. Al vivir en comunidad, nos comprometemos a respetar unos valores raíces.

Tres casos ejemplares

He recogido tres casos que pienso son ejemplares, dos de ellos en el ámbito inspirador y positivo, el último como un ejemplo de la miseria humana, de contravalores. Los tres son o han sido personas influyentes, poderosas en su universo laboral.

1. Cristóbal Colón, el alma de La Fageda

Aunque el nombre remita al descubrimiento de América, hoy el mundo se jacta de tener en vida a un descubridor de la ética más inspiradora. El psicólogo Cristóbal Colón entendió que los locos del manicomio eran, ante todo, personas. Así que, de la mano de 14 enfermos mentales buscó y encontró la manera de fundar una empresa ejemplar. Y lo hizo. Fundó La Fageda. Cólon fue personaje social del año, galardón de la revista Compromiso Empresarial. En este vídeo del programa “Salvados” de Jordi Évole está su relato. No te lo pierdas.

 

2. Emmanuel Faber, negocio y ética tras la estela de Danone

Si te pregunto cómo es el CEO (presidente mundial) de Danone, sin conocerlo, ¿qué te viene a la cabeza?… ¿corbata? ¿millonario? ¿disciplina? A mí me pasaba lo mismo. Hasta que en un taller de storytelling, Víctor Gay Zaragoza me presentó el vídeo de Emmanuel Faber que dejo a continuación y que te invito a ver. Su relato es ingente, maravilloso, pero gracias a él lo mejor es el propósito del Sr. Faber, y que impregna toda la empresa: justicia social. Averigua el poder del propósito en la marca personal:

3. El Sr. X, un ejemplo de bajeza moral

El Sr. X es un empresario, ya retirado, cuyo estilo de liderazgo estaba basado en el síndrome de la silla caliente. Y también en que no se pueden hacer negocios siendo bueno en lo tuyo, sino por puro amiguismo. Eso funcionó en una época, pero ahora no se sostiene.

Por avatares del destino, el Sr. X se ha visto involucrado en un caso de financiación ilegal de partidos. En sus declaraciones ante el juez, defendió la idea de que su empresa necesitaba cobrar y que no le importaba la manera de hacerlo. Hasta aquí nada demasiado escandaloso, una anómala normalidad. Pero cuando el juez le pregunta quién era su contacto del partido, el Sr. X indica que quien era responsable en su empresa de los contactos con el partido era la directora financiera, ya fallecida. Pasar el muerto al muerto es un ejemplo de bajeza ética, principalmente porque el muerto no puede levantarse para decir: “eso no es verdad”.

Los malos ejemplos son tan inspiradores como los buenos, nos enseñan el camino que no hay que tomar. Y repito lo dicho al principio “aquel que esté libre de pecado…”.

Cover photo: Santi Rodriguez. First sunbeams in the forest of La Fageda d’en Jordà in Garrotxa, Girona, Catalonia. Shutterstock.com

Las empresas, ¿comunican eficazmente con su gente?

Ahora es más fácil saber qué porcentaje de empresas comunica eficazmente con sus profesionales. Se ha perdido el miedo a responder encuestas anónimas, y los mal llamados “empleados” -cómo odio esa palabra- prefieren ser más transparentes que antes.

Este dato podría ser irrelevante, pero en plena era del employee brand advocacy es del todo relevante. Lo es porque un CEO no puede exigir a su gente que actúe como embajadores positivos de la empresa o de su marca (brand advocates) sin compartir antes información clave. Y tampoco sin permitirles un desarrollo adecuado de su marca personal.

Las empresas suspenden en comunicación interna

En efecto, y con suspenso no me refiero a compartir la información que todo el mundo puedo ver en una web. Me refiero a conocer los objetivos a medio plazo de la empresa y de sus marcas.

Sólo un 42% conoce los objetivos de la compañía

El dato, extraído de un estudio de la empresa Weber Shandwick  recogido el informe Employees Rising, sobre una base de 2.300 profesionales que trabajan en empresas de +500, es revelador.

employees rising

Fuente: Weber Shandwick

El mismo estudio indica que el peor flujo de información se produce desde el CEO hacia abajo (solo un 17%) comparado con el de un supervisor inmediato (31%).

La utopía del engaged employee entre el caos de la comunicación

A las empresas les suena a música celestial eso de “engaged employee” (empleado activo y comprometido, portavoz natural de la compañía). Pero en un contexto de comunicación deficiente eso es una utopía.

¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente en la construcción de la marca sin compartir la información más básica sobre los objetivos a medio plazo de la misma?

Y lo que es peor, ¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente sin dar nada a cambio?

Ayudar en el refuerzo de la marca personal

Hace pocos día escribí en el blog de Soymimarca que el employer branding (fomento de la marca empleadora para atraer talento externo) es una inversión sin retorno si antes no se invierte en quien ya está dentro.

A las personas no se las retiene, tampoco detiene. Se les debe crear el marco para que puedan desarrollar su marca personal. Con información, con formación, con programas mentorizados, con participación en la toma de decisiones, con firma propia en medios de comunicación corporativos, tanto internos como externos.

El lado humano del branding

Curiosamente, la palabra branding (proceso de construcción de marca) está más asociada a elementos icónicos -la marca, el campo de significados, la comunicación interna, la publicidad, las relaciones públicas, el manual de estilo…- que a personas. Error.

El branding tiene forzosamente un componente humano. Los auténticos transmisores de valores y de confianza están dentro.

Hace dos días escuché a Micky Ribera, CEO de Be[Agency], que hoy vender marcas es vender humo. Al principio puede parecer chocante. Pero tiene razón, las marcas no deben venderse, deben confiar ese rol en el marketing de productos y servicios. El papel de la marca no es vender, es tender puentes, es generar confianza, de tú a tú, humanizando, conectando.

Para ello, es imprescindible que fluya la comunicación de calidad desde el CEO hasta el becario. Así se asegura que las acciones potenciadoras de employee engagement y employer branding son eficaces.

De empleados a implicados: Una solución de #Branding

Uno de los grandes retos de las organizaciones es conseguir que su capital humano pase de empleados a implicados. Las diferencias son ingentes, como ya he manifestado en algún post. Pero que nadie se engañe: en este movimiento deben salir ganando las dos partes en juego; si no, no funciona.

Superpoderes para qué os quiero

Hace unos días hablaba de superpoderes, refieriéndome a los valores. Era en una charla TED, en que insistía en este hecho: sin la empatía ni los valores de los profesionales de las organizaciones, conquistar el corazón de los mercados será una tarea cuanto menos compleja.

El bombardeo masivo de la publicidad, la promoción y las relaciones públicas es cada vez menos eficaz para generar complicidades. Aquí dejo este vídeo que lo explica de una manera más simple (excusas por la falta de acentos, una carencia del software):

Requisitos para alinear valores personales y corporativos

Alinear valores personales y corporativos NO es una tarea fácil. Se requieren disciplinas muy diferentes para llevarlo a cabo con éxito:

  • Comunicación personal y corporativa
  • Personal Branding
  • Experiencia directiva en organizaciones
  • Competencias digitales avanzadas

Eso es branding

En definitiva, hablamos de una solución de BRANDING con mayúsculas. Eso que tantos asocian con crear un logotipo es mucho más. Me quedo con la idea magistral de Iván Díaz (Branzai): El principal objetivo de una Marca es crear Valor y Preferencia.

Qué necesita poner la organización

Por su lado, las organizaciones deben poner a trabajar, desde la dirección general, a sus equipos de comunicación, RR.HH y formación. Los programa de Embajadores de Marca (Brand Ambassador, Employee Branding, Advocate Branding) son realmente transversales. Y si se requiere algún requisito previo para arrancar, ese se llama mindset, una clara mentalización por parte de la dirección sobre la necesidad y beneficios del proceso.

Una cuestión de confianza y de amplificación del mensaje corporativo

Si tu empresa necesita mejorar su confianza en los mercados y amplificar sus mensajes, no lo dudes, necesita implementar este programa, y convertir su ADN humano de empleados a implicados. Tengo la suerte de contar con partners realmente preparados para desarrollar con éxito el programa. Hablemos.

 

¿Y tú? ¿Has descubierto ya tus superpoderes? #TEDxLleida16

¿Superpoderes? ¿De qué va esto?

El 30 de septiembre recibo una llamada de alguien con superpoderes. Ricard Pons, buen amigo y personal brander, además de otros roles no menores. Solemos hablar de vez en cuando, y vernos cuando se puede. Me propone para un TEDx de ponente. No me lo creo. ¿Por qué yo? ¡Ostras! ¡Parece que va en serio! Poco después hablo con Pau Samo, su gran colega, buen amigo mío y coordinador del TEDxLleida. Pau confirma.

¡Caramba! La cosa se complica. La fecha que me proponen no me va bien. Consulto con Eva y Fran, los responsables del compromiso que tenía adquirido para el 11 de noviembre, fecha prevista para el TED. ¡Salvados! El otro compromiso es flexible en fechas. El 12 de octubre ya está anunciada mi participación en la web de TEDxLleida. Queda menos de un mes. Ya no hay vuelta atrás. O sí. Una gripe oportuna. No. Me lanzo. Con dos. Además, prepararlo puede ser divertido. Allá voy. Vaya… ¿y de qué hablo? Me dicen que la audiencia es muy amplia, no especializada. Vamos, que entre el público podría estar mi madre. Un reto.

Buscando tema

Hablar de personal branding como si estuviera en un congreso no funcionará. Pero habré visto cientos de charlas TED a lo largo de mi vida. Y hay un patrón. Siempre hay una idea inspiradora. Casi siempre hay un relato personal relacionado con esa idea. Miro hacia mi interior. ¿Para qué estoy aquí? ¿Tengo una visión? ¡Sí! ¡Es eso! Ayudar a dibujar futuros. Esa es mi visión desde hace muchos años. Y ahora la cuestión: ¿Qué me llevó a definir esa visión? ¡Claro! Trabajar con personas. Pasé de trabajar para “grandes” marcas y empresas a trabajar con “pequeñas” marcas. Y no hay color. From big to small. Las pequeñas son humanas, son personas, reales, duraderas, auténticas. De hecho, sin las pequeñas no existirían las grandes. Esto se pone bonito. Pero necesito algo más. ¿Qué nos diferencia a empresas y personas? ¡Voilà! Lo tengo. Y empieza por “V”. Son los valores.

Small Data: el poder de las personas

Small Data: el poder de las personas. Genial. Ya tengo título. Seguramente no soy la primera persona a la que se le ocurre lo de “Small Data”. En efecto. Miro en Google. Ricard mira en Google. Compartimos enlaces. Pero no hay que temer nada. Mi enfoque es distinto, habla de humanizar, de dotar a marcas corporativas y empresas de alma. Y eso sólo se consigue con el poder de las personas. Las personas y sus superpoderes. Sin ser muy conscientes, las personas tenemos algo, un driver, que nos convierte en superhéroes… ¿Qué será? Son los valores.

Los superhéroes ya no gastan capa

No. Esa idea de un tipo que vuela o trepa y lleva capa la dejamos para el cine y los cómics. En la vida real los superhéroes no llevan capa. Y muchas veces no sabemos que lo son. El mundo está lleno de personas que han superado obstáculos impensables. Personas corrientes. Viven en tu escalera. Entre tus amigos. Entre tus familiares, tus colegas, tus clientes… Viven dentro de ti. Tienen más aspecto de Woody Allen que de Arnold Schwarzenegger. Y entonces, ¿qué les ha permitido levantar cabeza y tirar hacia adelante? Son los valores.

Las empresas aún no conocen el alcance de ese driver en las personas

Está muy verde. Pocas empresas han comprendido el poder de su gente más allá de sus competencias profesionales básicas. Todavía, en pleno SXXI, llaman “empleados” a sus profesionales. RAE. Empleado = Utilizado, usado, Gastado. Así no vamos a ninguna parte. ¿Dónde está nuestra humanidad? Pero volviendo al meollo de la cuestión. Las empresas tienen gente, y esa gente tiene superpoderes. Lo sé. Pensarás que estoy como una cabra. Y no vas mal del todo.

Estás a pocos segundos de saber qué narices son los superpoderes. Y cómo pueden ayudar a las empresas a multiplicar su fuerza de conexión con sus mercados. Te dejo con el vídeo Small Data: El poder de las personas. Contiene una pequeña historia personal. Estoy muy seguro de que cuando acabes de verlo palparás tu propia espalda en busca de una capa. No busques, son tus valores. 

¡Feliz semana!

 

Muéstrate tal como eres en persona, en papel y online

Tal como eres

Si no te muestras tal como eres será difícil que puedas sostener una marca personal sólida, coherente y atractiva. Sí, lo sé: Hoy cuesta mucho distinguirse en un mercado tan competitivo. Los medios online están al alcance de todos. Mucha gente cree que llenarse de masters y posgrados les garantizará el mejor trabajo. No es así.

Para impresionar a las empresas o a inversores debes hacerlo con tu auténtico YO, y no importa en qué formato, en una entrevista (en persona) en un business plan o CV (papel) o en Internet (online).

Hoy, mantener la línea no va de nutrición, va de coherencia

La coherencia es clave: No puedes mostrar un YO distinto en una cafetería, en Twitter o en ese papel que algunos se empeñan en seguir pidiendo que se llama CV. Si quieres adoptar un rol distinto al profesional, puedes hacerlo, no hay problema. Pienso que nuestras acciones y nuestros valores hablan más de nosotros que los pomposos títulos que nos ponemos en Linkedin o en un CV.

Tu vida importa, tu marca importa

Tu marca es tu reputación, tu tarjeta de visita. Es lo que dejas en la mente de los demás y la experiencia que les provees. Es explicar tu por qué, tu cómo y tu qué.

Tu marca la potencias trasladando una propuesta de valor y una experiencia a aquellas personas con las que interactúas y que pueden abrirte la puerta a un universo de oportunidades. Negar tu personalidad, tu ADN de marca, a tu mensaje principal es NO mostrarte como eres, es enseñar un máscara de ti, un perfil Matrix.

Estamos hechos de triunfos y fracasos, esa es nuestra fuerza

Me impactó película La llegada (The arribal), una joya reciente de obligada visión. No explicaré de qué va para no romper la magia, pero me llamó la atención una pregunta poderosa: Si pudieras hacerlo, ¿cambiarías algo de tu vida anterior?

La respuesta está en el cine, pero insisto una vez más en la idea de que estamos hechos de éxitos y fracasos. Lo que nos hace fuertes no son unos u otros, sino unos Y otros. No vendas la idea de que has crecido en un lecho de flores porque no me lo voy a creer. Pero además te va a ser poco útil. Muestra con orgullo tus cicatrices, proyéctate como eres. Em persona, en papel o en la red. Que tengas una semana genial.

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Las cosas que no nos decimos (necesitamos feedback)

Necesitamos feedback, eso parece. Recientemente he finalizado un proceso de consultoría de marca personal con un profesional singular. Lo cierto es que he disfrutado enormemente de este proceso, un caso nada fácil pero con una persona muy abierta, resolutiva e investigadora. Uno de los momentos que me llamó la atención es que, al llegar a las 5 sesiones -el ecuador de la consultoría- recibí un correo electrónico con el feedback de esas sesiones. Un feedback que sabía a gloria, y no porque fuera todo positivo, sino sobre todo por los ángulos de mejora que se atisbaban en el proceso.

Necesitamos feedback, la clave del proceso

Si el feedback (retroalimentación) es tan importante para medir la eficacia de nuestra estrategia y nuestras acciones, ¿por qué casi nunca lo recibimos? Y lo que es peor ¿por qué casi nunca lo pedimos?

El miedo a dar feedback suele aparecer para evitar conflictos

No me gusta lo que has hecho, pero como no quiero pelearme contigo, me lo callo y no vuelvo a contar contigo. Este es el principio del desastre, de la incomunicación, de la ruptura.

Las cosas que no nos decimos

Lo que no nos decimos puede hacernos daño. Cierto, con una persona con la que no hay confianza hay que ir con cuidado, ya que dar feedback se puede convertir en una intromisión del tipo “y a ti, ¿quién te ha dado vela en este entierro? Por eso necesitamos feedback, hay que darlo y recibirlo entre relaciones de confianza.

Errores del feedback

Un viejo post de los amigos de Territorio Creativo enumera 7 errores comunes a la hora de dar feedback:

  • Juzgar a los individuos y no a las acciones
  • Hablar en nombre de otros
  • Utilizar generalizaciones, ambigüedades
  • Utilizar mensajes vagos, inconcretos
  • Utilizar amenazas o ironías
  • Incluir experiencias propias
  • Acompañar el feedback de consejos
  • No pedir permiso (en este no estoy de acuerdo)

Añado algunos de la especialista Kristi Hedges (Forbes):

  • Dorar la píldora. Ir con rodeos, no ir al grano
  • Falta de adaptación al receptor del feedback
  • Centrarse únicamente en feedback positivo o en negativo
  • Luz y taquígrafos: dar feedback en público

Recibir feedback

El otro lado es quien recibe el feedback, cuya actitud será clave para determinar si habrá progreso o frustración y estancamiento. Nuestra marca personal se verá beneficiada del feedback, será la única manera de saber si avanzamos potenciando lo que se percibe como positivo y modificando o eliminando lo que se percibe como mejorable. Sea como sea, necesitamos feedback, darlo y recibirlo.

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Imperfectos bienvenidos

En las últimas semanas he tenido la suerte de verme con personas a las que respeto, admiro y con las que, sobre todo, conecto. Lo curioso de estos encuentros es que siempre surgen ideas y proyectos, algunos acaban por materializarse y otros no, ley de vida.

Uno de los patrones de estos encuentros se rige por el principio de confianza, y por la deliciosa imperfección que envuelve las vidas y carreras profesionales de las personas con las que me he visto. Empatizo rápido: pura humanidad.

Imperfectos bienvenidos

Yohechismo

No sé si te pasa, pero cuando hablas con alguien cuyo único discurso gira entorno al yohechismo, “yo he hecho esto, y aquello y lo otro, y he logrado…” llegas a una conclusión: eso, en un CV o en un perfil de Linkedin está bien, luce, da brillo, pero en una conversación informal con alguien de confianza ronda la pedantería. Con este perfil se puede compartir un proyecto puntual, pero será difícil conectar para llegar más lejos.

La imperfección humaniza

Cuando hablas (mejor dicho, cuando escuchas un monólogo) de alguien perfecto siempre acabas con la sensación de que esta persona no tiene pasado, ni padres, ni amigos, jamás ha roto un plato. Si le han despedido de una empresa es por un error de la empresa, jamás asume la propiedad de la causa de despido. Esta tipología de personas abunda más de lo que pensamos, y no me hace pensar que son robots, solo lobos con piel de cordero, seres deshumanizados.

Cuando se produce una auténtica conexión emocional con alguien es cuando se confiesan pecados y errores: las cartas sobre la mesa. En marca personal quizás la imperfección sea el valor más humano: el de la apertura, la desnudez, la máxima honestidad. Viene de “no te voy a engañar, yo la he pifiado muchas veces”.

Profesionalidad y confianza

La carta a los reyes está clara: no se trata de asociarte únicamente con buenos profesionales o únicamente con personas en las que confías y con las que conectas: Lo queremos todo! Y eso es difícil, pero no imposible. Los profesionales más jóvenes adolecen de un buen currículum de errores, y quizás eso los deshumaniza, los coloca en un falso pedestal. Necesitan pasar por dos etapas hasta llegar a la madurez que inspira confianza:

  1. Cometer errores
  2. Reconocerlos

Y entre una fase y la otra pueden pasar años.

El punto de locura

Si la imperfección humaniza, un punto de locura pone la sal y pimienta a esa aproximación personal. Y no hablo desde una perspectiva patológica tanto como de recuperar esos momentos de inmadurez de los que quizás alguna vez nos hemos arrepentido pero que forman parte de nuestro ADN.

Conste que estoy de acuerdo con Xavi Roca cuando valora como exagerada la cultura del fracaso, pero quiero dejar claro que para mí imperfección no equivale a fracaso, sino sencillamente a reconocer que no podemos saberlo todo y que algún plato habremos roto, aunque solo sea porque el exceso de jabón hizo que se deslizara sin control de las manos.

Ponte en Valor

En un proceso de marca personal suelo insistir mucho en la propuesta de Valor, un eje diferencial central que explica los motivos de elección de una persona. Y de la misma manera insisto en dar “el toque humano”, el que te aproxima, te acerca, te humaniza. El relato personal es otro eje clave en la gestión de la marca, y a menudo se olvida. Somos deliciosamente imperfectos: mostrémoslo, pongámoslo en Valor. Imperfectos bienvenidos.

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Inspirarse hasta expirar ¿no estaremos exagerando?

Lo que en su momento fueron los libros de autoayuda se ha convertido hoy en un fenómeno viral que parece no tener fin. Existen títulos de todos los colores y de todos lo sabores y para todas las dolencias, las del alma y las de los huesos. Si tuviéramos que hacer caso de todos los consejos que nos dan estos este tipo de libros posiblemente seríamos candidatos al premio Nobel de La Paz o a ser canonizados por la Santa Iglesia.

Inspirarse está bien, pero sin exagerar ya que al final podemos llegar -perdón por el símil facilón- a expirar de tanto inspirarnos.

Las personas que nos dedicamos profesionalmente a dar consejos (consejeros, consultores, asesores, brujos, escuchadores,…) no podemos confundir el consejo con dictar la vida de otra personaImaginémonos un cocinero a que le damos una serie de ingredientes: patatas, aceitunas, atún, algunas verduras, aceite, sal. Con esos ingredientes, ese cocinero será capaz de hacer desde una sencilla ensaladilla rusa hasta un ratatouille pasando por un pisto si es necesario, y ese puede ser el papel o el rol principal de un consultor: saber acompañar a ese cocinero en potencia para que sus recetas tengan valor para sus clientes.

Nuestros clientes suelen tener los ingredientes pero les falta la receta y ese puede ser un punto en el que tengamos algo que decir. Tal vez veáis que sigo inspirado en el entorno gastronómico que inundó mi sentidos el pasado martes en Málaga pero creo que es un buen símil: no hay duda de que con buenos ingredientes y un poco de ayuda podemos llegar lejos, pero también de que con ingredientes tradicionales bien combinados y utilizando la creatividad podemos llegar casi tan lejos o más.

Cada día tengo más claro que el rol del consultor se parece mucho al rol del chef. Disponemos de una materia prima, y de ahí hemos de ser capaces de crear un plato único, exquisito, delicioso. Pero lo que no podemos cambiar son los ingredientes, nos vienen dados, no cambiamos la personalidad, no tratamos de engañar a nadie, la autenticidad es la sal y pimienta de nuestra receta pero los valores y los conocimientos hard y soft son los que nos dan y con esos mimbres debemos hacer cestos, impulsar a crear experiencias.

No podemos pedirle a alguien que odia escribir que abra un blog, ni a alguien que odia su propia voz que se ponga a hacer vídeos. Dejemos que las cosas fluyan, que emanen de su interior.

Quizás por unos días estaría bien quemar los libros de autoayuda y escribir nuestra propia historia

Dejemos que la inspiración nos la dicte nuestro yo interior, quizás por unos días estaría bien quemar los libros de autoayuda y escribir nuestra propia historia: nunca será tan fácil empezar a anotar sobre un folio en blanco.

Herramientas(1)

Existe multitud de herramientas (del latín, ferramentum) que nos pueden ayudar a redactar nuestra historia, un relato alrededor de una propuesta de valor, pero explicado en clave humana. Os daré alguno que me ha servido de inspiración:

  • Pasear de madrugada: el silencio, la paz, la meditación, están ahí, a las 6h de la mañana en cualquier sendero que nos permite dejar atrás unos pocos kilómetros. Como dice mi admirado Manuel Hualde, ¿A qué huele el silencio?
  • Escuchar música, a ser posible instrumental. Rachmaninov, Bill Evans, Cole Porter, Irvin Berlin, Granados,…
  • Leer un libro predecible y aburrido: tu mente se evadirá rápidamente hacia algo que surja de tu interior.
  • Hacer fotos: de lo que creas interesante, de lo que pienses que te ayudará a pensar.
  • Embobarse viendo llover. Una delicia para la mente.
  • Hablar con personas de avanzada edad. Quizás haya pocas cosas tan inspiradoras y sentidas como escuchar la historia de alguien más rico que tu, más vivido, más sufrido.
  • Esta es muy dura, pero si te atreves, ponte ante un televisor en pleno prime-time nocturno, preferiblemente en un canal privado. A mi me funciona, desconecto en décimas de segundo y salto a otro tema.
  • Supongo que también habrá herramientas 2.0, pero más allá de mi gran favortita, Spotify, no te sé decir gran cosa. Parafraseando a Bruce Lee y su “be water, my friend”, quedémonos con “just be yourself, my friend”. Ya nos llegará el momento de la expiración, entretanto, inspiremos desde nuestros pulmones, nuestro corazón y nuestra tortuosa pero maravillosa mente.

Te dejo este Addagietto N5 de Mahler, por si te ayuda a aflorar algún pensamiento. Quizás te sea familiar: lo utilizó Luchino Visconti en su obra maestra “Morte a Venezia” 1971

 

(1) Como has podido ver, lo de “herramientas” tiene un sentido irónico. Parece que hoy no haya posibilidad de que nadie lea nada si no hay “herramientas”

(2) Imagen superior: shutterstock.com

I am Syrian

Brillante Richard Wakefield en esta acción de apoyo a los refugiados sirios. Si puedo añadir un micrograno de arena, y consciente de que estoy a años luz de los publicitarios que firman el anuncio, I am Syrian.

Por primera vez en la historia de la publicidad española 23 personas relevantes del sector se unen para una causa común: Los refugiados Sirios

Ficha técnica:

  • Director creativo: Richard Wakefield
  • Realización y montaje: Sergio Piera
  • Productora: Albiñana Films
  • Estudio de Post-producción: Enefecto 3.0
  • Estudio de sonido: Xeviestudi
  • Diseño de sonido: Peppe Tapia
  • Dirección de Arte: Pepino García, Gara Ramos y Daniela de Paz
  • Color: Jordi Murillo
  • Online : Sito López
  • Mezcla sonido: Xevi Masip

Publicitarios por orden de aparición:

Ana Brossa, Rafa Montilla, Gloria Hernández, Cuca Canals, Ricardo Albiñana, Luís Casadevall, Jose Ángel Albacens, Risto Mejide, Gloria Morera, Mariona Omedes, Richard Wakefield, María Ripoll, Gemma Soler, Toni Segarra, Samantha Júdez, Jose Mª Piera, Marta Piñol, Pepe Fons, Joaquín Lorente, Laura Allende, Fernando Martorell, Aixalà, Lluís Bassat.

Claves para potenciar una PYME a través de sus profesionales

Todavía hay muchas personas que piensan que el branding personal está reservado a “celebrities”, a altos ejecutivos o a grandes empresas. Paradójicamente, uno de los campos donde la gestión de marca personal encuentra mejor abono es en la PYME. ¿Por qué?

  1. A diferencia de la gran empresa, la PYME dispone de pocos recursos marketing, y aún menos si hablamos del sector industrial. Los profesionales de estas empresas pueden actuar como auténticos embajadores de marca, de manera que una sola empresa podría disponer de muchos altavoces.
  2. Según el barómetro Edelman Trust 2013, “los empleados puntúan más alto en confianza pública que el Departamento de Relaciones Públicas, el Presidente o el fundador de la compañía. Un 41% piensa que los empleados son la fuente de información más creíble cuando hablan de su empresa”. ¿No va siendo hora de ceder más protagonismo a personas que no están en el staff directivo?
  3. A diferencia de la gran empresa, las decisiones en la PYME encuentran menos dificultades para el consenso, lo que las hace más ágiles. Este marco favorece las acciones de área test o prueba/error a una velocidad mayor que ayudaría a tomar decisiones en menor tiempo.
  4. El proceso para gestionar un programa de Embajadores de Marca en una PYME se basa en tres partes:
  • Potenciar el autoconocimiento y estrategia personal de los profesionales (personal branding).
  • Consolidar el conocimiento corporativo y del marco competitivo (corporate branding).
  • Unir ambos elementos en simbiosis para determinar los puntos comunes y diseñar los mensajes y medios que nos ayuden a ampliar y mejorar las relaciones con los stakeholders.

guillemrecolons.com personal branding PYME

¿Cuánto tiempo requiere un programa así en una PYME? Unos dos meses de trabajo base y seis para ver resultados. Eso sí, con un seguimiento “light” en el día a día. No es demasiado en un mundo cada vez más cortoplacista.

En cualquier caso, la PYME que se anime a desarrollar un programa como este debe considerar que sus profesionales también deben salir ganando con el programa. Si queres que tu gente hable bien de tu empresa, dales herramientas y permíteles cierta visibilidad pública. Más info en este enlace.