La marca personal del autónomo (relato frugal)

Esta semana han pasado dos cosas que aúnan un elemento común: el maravilloso mundo del autónomo.

La nueva ley de autónomos

Los autónomos llevamos tiempo reivindicando un status más humano por parte de la Hacienda española, que nos trata más o menos como a apestados.

  1. Una de las reivindicaciones principales gira en torno a la reducción de la cuota mínima mensual de autónomos (267,03€), que la pagas igual factures 0€ o 5.000€.
  2. Otra es que la cuota fuera proporcional a los ingresos, que como todo el mundo sabe, son variables.

Otra vez será, no ha habido suerte 

Pues ni la 1 ni la 2. La cuota subirá ligeramente y no será proporcional a los ingresos. Bravo! 

Sí, de acuerdo, hay algunos supuestos de mejora. Los podéis leer en este artículo, pero una cosa me queda clara: todos los que han debatido, redactado y votado esta ley son políticos en nómina; ni un solo autónomo. Eso puede explicar la falta de sensibilidad ante las reivindicaciones de este colectivo al cual pertenezco y es posible que tú que lees esto también.

El autónomo no enferma, no tiene accidentes, tiene un metapoder

Siempre que se comparan las estadísticas, se llega a la conclusión de que a pesar de lo mal tratado que está este colectivo por la administración (o precisamente por eso), el autónomo nunca cae enfermo. Y cuando lo hace, es para morir.

Sí, en efecto, si un autónomo no trabaja, no cobra. Pero sí paga. Ahí hay una diferencia importante. Por eso el autónomo se ha forjado para trabajar en condiciones infrahumanas de fiebre alta, fuertes migrañas o enfermedades que para otro colectivo significaría una baja laboral prolongada. Esto les (nos) confiere un estatus especial, de supercrack, un metapoder que no se apaga ni con kriptonita.

Un relato frugal (y real) para confirmar la teoría anterior

El detonante

Jueves tarde. Hace dos días. La Doctora Francisca Morales, coordinadora y tutora académica del Máster en Dirección de Comunicación Empresarial e Institucional de la UAB (Universitat Autònoma de Barcelona), me había convocado por tercera vez en los últimos cinco años para dar la clase de clausura del año académico. ¿Sobre qué? Has acertado: Personal Branding.    

El viaje del antihéroe

Hago el trayecto en moto, como he hecho siempre (tengo cierta alergia al automóvil), y cuando estoy entrando en el campus universitario de la UAB en Bellaterra, pasa algo.

El enemigo invisible

desperfectos de la moto

Reguero de aceite en la parte central de la calzada / detalle de caballete incrustado en motor

El sol de frente me impide ver con claridad un reguero de aceite que se prolonga durante más de cincuenta metros. Sin siquiera tocar el freno (iba a apenas 20Km/h), la rueda delantera se desliza y hace que la moto y su ocupante (yo) caigamos del lado izquierdo. El aceite era el enemigo invisible.

No fue una caída espectacular, de esas de las películas. Pero yo no iba preparado. Sin guantes, en manga corta, acabé con mi lado izquierdo lleno de rascadas, hematomas, el pantalón roto, el zapato roto.

La reacción ilógica

¿Qué hubiera hecho una persona en su sano juicio? Llamar a una ambulancia, las marcas de asfalto estaban presentes en las heridas, con peligro de infección. Había un ligero golpe en el casco. Un conductor que vio la caída me ayudó a levantar la moto (pesa más de 200K), yo me había levantado por mi propio pie.

¿Qué hice yo? Mirar el reloj, faltaban 15 minutos para empezar mi conferencia y aun quedaba poco más de un Km hasta llegar a la sala de grados de la Escuela de Postgrado. La moto no arrancaba. Esperé dos minutos. Arrancó. Ví que el caballete se había clavado en el cárter debido al impacto y de un lado casi rozaba con el suelo. Había que ir con cuidado. Llegué al recinto.

Primeros auxilios       

Le pregunté al portero si había botiquín. Por supuesto. Me lavé las heridas con agua y jabón. Dejé secar. Luego bien fuerte con agua oxigenada. Dejé secar. Y luego añadí antiséptico yodado. Faltaba un minuto para empezar la clase.

Subo un piso, veo a la Doctora, mi buena amiga Francisca. Me cree loco por querer dar la clase. Pero cuando veo a tantas personas sentadas y esperando la charla, me vengo arriba. No hay renuncia. Escuece, pero mi mente ahora no está en las heridas, está con un equipo de cracks preparados para ser DirCom (director de comunicación) por cuenta ajena o propia (les han explicado la verdad sobre lo que hay ahí fuera).

Francisca Moralesa

La Dra. Francisca Morales introduciendo la clase en el Máster DCEI / estado tras el accidente

No hay dolor

No hay dolor. Hay motivación, hay diversión, hay ganas de que te pregunten y de que sepas contestar. Fue bien. Al menos esa fue mi impresión. Un par de horas que me pasaron como 10 minutos. Es como una droga, el efecto es breve pero intenso.

la marca personal del autonomo

Momento de la clase

Acaba, aplausos, más preguntas, esta vez individuales. Han montado un piscolabis con cuatro cosas de picar y una especie de Lambrusco. Todo entra bien. Momento de euforia para ellos (se van de vacaciones) y para mí.

Segundos auxilios

Francisca me acompaña a un pequeño dispensario de la Universidad. Una mujer genial. Me limpian (bien) las heridas y me ponen gasas.

Al día siguiente voy al hospital. Radiografías, más limpieza. Nada roto. Contusión costal izquierda y dermoerosiones varias en brazo, codo, antebrazo, mano y rodilla. Tratamiento: reposo (busco en un diccionario qué significa), curas tópicas durante unos días, antiinflamatorios y beber mucha agua para no estornudar (el costillar está tocado).

La vida sigue igual

¡Estoy bien, caramba! ¿No te he dicho que soy un autónomo?

 

PD: La noticia de la charla ha quedado recogida en este artículo de la UAB: Fin de curso para los DirCom de la UAB

¿Qué es un stakeholder y cómo afecta a la gestión de marca personal o personal branding?

Aunque nació para definir a los inversores, stakeholder se refiere hoy a todas aquellas personas o colectivos afectados o influenciados por las actividades de una empresa. O aún mejor, personas o colectivos influidas o interesadas por las actividades de una empresa, colectivo y -añado- profesional independiente.

Tipos de stakeholder en la empresa

Existen los stakeholders internos y externos. Una imagen lo explica a la perfección:

Stakeholders según Wikipedia

Fuente: wikimedia commons

 

El Stakeholder en la gestión de marca personal

 

El gráfico anterior de Wikipedia es muy útil para organizaciones con estructuras clásicas. Pero ¿cómo se dibuja el mapa de stakeholders de una persona, trabaje por cuenta ajena o propia?

 

Lo primero a considerar es que en tu Me Inc. (definición de Tom Peters en The Brand Called You, 1998, aquí traducible como YO, S.L.) tienes stakeholders internos diferentes, y en su lugar tienes socios clave, mentores…, esas personas o entidades que te ayudarán a llegar a los stakeholders externos.

 

Lo segundo es que la empresa eres tú, y por tanto hay diferencias también en los stakeholder externos. Para empezar, deberíamos considerar dos gráficos, el de personas con un único cliente (definición de Andrés Pérez Ortega de los que trabajan por cuenta ajena) y personas con diversidad de clientes (emprendedores, autónomos, profesionales por cuenta propia en general).

 

A continuación se describe en dos gráficos los grupos de stakeholders personales más importantes y de detalla el quiénes son, qué objetivos o función cumplen en nuestra carrera profesional y dónde podemos encontrarlos.

 

Stakeholders personales profesionales por cuenta ajena

Profesionales por cuenta ajena. Gráfico creado por Guillem Recolons con infografía de base de Shutterstock

 

Stakeholder personales profesionales por cuenta propia

Profesionales por cuenta propia. Gráfico creado por Guillem Recolons con infografía de base de Shutterstock

 

Una estrategia para cada stakehoder

 

Dada la enorme diferencia entre unos y otros, sería absurdo unificarlos como uno solo a la hora de elaborar tu mensaje, tu oferta y tu comunicación. ¿te diriges igual a un colaborador que a un cliente?

 

Internos

 

Mentores

 

Quiénes son: Mentores, consultores, coaches, seniors, lanzadoras de empleo, profesores, cursos, moocs, libros, blogs, artículos de prensa, programas de radio, TV…

 

Su objetivo: Son nuestro faro, una luz que guía. No harán el trabajo por ti, pero en fases iniciales te ayudarán a equivocarte menos, y lo harán en base a su experiencia y competencias específicas.

 

Dónde encontrarlos: Cada tipo de mentor tiene su forma de localización específica. A mayoría los encontrarás por referencias directas. No te fíes demasiado de los buscadores de internet en casos así, ya que muchos saben más de SEO que de lo suyo. Lo mejor es tirar de agenda personal y pedir consejo a personas de confianza. Mejor Word-Of-Mouth que SEO.

 

Colaboradores

 

Quiénes son: Es el equivalente a una UTE (Unión temporal de empresas), pero personal. Estamos en la era de la economía colaborativa (Airbnb, Hubber, Bicing, Co-Vivienda…). Pero lo que interesa aquí es el co-trabajo. Hablamos de socios clave, competidores no directos (coopetidores), clientes satisfechos, colegas de trabajo, colegios profesionales, gremios, cooperativas, proyectos colaborativos afines, freelances.

 

Su objetivo: Aligerarnos infraestructura, proveyéndonos de skills que nosotros no tenemos, y en los que nos pueden complementar y acompañar para un proyecto. A diferencia de un proveedor, muchos harán el camino con nosotros sin cobrar una mensualidad (van a resultados), poniendo únicamente su tiempo y conocimiento. Sería el equivalente a los departamentos de una empresa.

 

Dónde encontrarlos: A la mayoría los encontramos durante el camino. Les hemos visto trabajar y pensamos que podríamos llegar a un acuerdo no societario, un acuerdo por proyecto. También podemos encontrarlos vía mentores, guías profesionales o W-O-M.

 

Empresa (profesional monocliente)

 

Quiénes son: Las organizaciones dispuestas a contratar tu tiempo y competencias, habitualmente de forma exclusiva y habitualmente a tiempo completo y para integrarte en una estructura jerárquica.

 

Objetivo: Poner tu propuesta de valor personal al servicio de un proyecto mayor con otros propietarios para mejorar el rendimiento de una organización.

 

Dónde encontrarlos: Te encuentran a ti a través de vías múltiples: universidades, lanzaderas de empleo, empresas o freelances de selección RR.HH, redes sociales, lanzaderas de empleo, portales de empleo (ejemplo: Infojobs). También te encuentran a través de tus propio desarrollo de marca personal, inbound marketing y SEO personal: tu blog, perfil en Linkedin, actividad en las redes sociales, publicaciones, conferencias, presentaciones. Por supuesto, tú también puedes buscar a tus empresas objetivo, localizar a las personas clave e iniciar estrategias de acercamiento. Pero es más efectivo atraer que empujar. Para acceder al 80% de ofertas ocultas del mercado laboral te recomiendo leer este artículo.

 

Entorno personal (más efectivo en profesional multicliente)

 

Quiénes son: Amigos, familia, compañeros de estudios, ex-colegas de trabajo, amigos de amigos. En definitiva, el núcleo más cercano de personas de confianza al que solemos acudir en primera instancia para la primera consulta o ayuda.

 

Objetivo: Darnos una primer asesoramiento de confianza. Echarnos el primer cable. Mi primer trabajo en prácticas en una agencia de publicidad me lo consiguió mi madre. Sólo hay una, y de vez en cuando hay que aprovechar sus recursos.

 

Dónde encontrarlos: En los números de marcación rápida de nuestro smartphone. En la habitación de al lado…Fácil.

 

Externos

 

Clientes

 

Quiénes son: para los profesionales multicliente o independientes, son los que te van a pagar por aportarles valor: Empresas, sector público, ONG, asociaciones, cooperativas, profesionales, estudiantes, desocupados, seniors…. Para los que trabajan por cuenta ajena (monocliente) pueden ser cliente interno (por ejemplo, para un empleado RR.HH, de administración…) o cliente externo (los que pagan a la empresa por aportar valor). En el caso de los que trabajan por cuenta ajena, el cliente principal (el que paga) es la propia empresa, y especialmente la persona que decide cada mes seguir contando con tus servicios.

 

Objetivo: Son la base de nuestra remuneración. Son, sin duda, nuestro stakeholder principal y quienes nos garantizan nuestro progreso y supervivencia laboral. Solemos dedicarles la mayor parte de nuestro tiempo.

 

Dónde encontrarlos: Si trabajas por cuenta ajena, es la propia organización quien se ocupa de eso, y quizás eso se convierta en una de las ventajas clave de trabajar para otros. Pero también en una espada de Damocles: Casos no faltan: Nokia, Pan Am, Blockbuster, Concorde, Olivetti… Si trabajas por cuenta propia, ese será parte de tu trabajo permanente: encontrar clientes, y luego mantenerlos. Para que te encuentren a ti:  Inbound Marketing (blog, publicaciones, ponencias, redes sociales…), SEO, recomendaciones de colegios profesionales, Linkedin, BeBee, Guudjob, Twitter, About.me, SEM, publicidad, RRPP, e-mail marketing,.. Para encontrarles a ellos tienes directorios sectoriales, colegios profesionales, al gran Google y resto de buscadores y las redes profesionales. Quizás la fuente más importante siga siendo los clientes satisfechos y sus recomendaciones

 

Contactos

 

Quiénes son: Muchos forman parte de nuestra agenda. Personas que han pasado o pasarán en un momento dado por nuestra vida real o virtual. No son amigos, son apenas conocidos o, como diría Josep Pla, saludados. Pero pueden activarse y pasar a ser stakeholders de calidad. Conviene tenerlos a mano o ir a buscarles. La mayoría son amigos de nuestros amigos.

 

Objetivo: Si se activan, pueden ayudarnos a llegar con mayor facilidad a clientes, proveedores, colaboradores, mentores y, en definitiva, al resto de stakeholders. Tienen una función puente. Si ellos nos activan, también podemos hacerlo nosotros.

 

Dónde encontrarlos: En los rincones perdidos de nuestra agenda, en redes profesionales como Linkedin, en listas de Twitter (una función que pocos utilizan pero es tremendamente útil), en redes personales y, por supuesto, a través de nuestro entorno personal.

 

Proveedores

 

Quiénes son: profesionales o entidades que nos abastecen a cambio de un pago por sus servicios o materias primas. TIC, servicios, logística, I+D, compras, marketing y comunicación, finanzas… A diferencia de los colaboradores, no se suben a nuestro barco a ayudarnos en la navegación sino que nos venden el combustible.

 

Objetivos: Los necesitamos para completar nuestra propuesta de valor, para que la experiencia cliente sea más fácil.

 

Dónde encontrarlos: no te preocupes; vendrán a ti. También hay múltiples directorios profesionales. Pero si quieres asegurarte de tener a los mejores, vuelve al boca-oreja (W-O-M), a recomendaciones de personas cercanas. Y por supuesto, Internet, los buscadores, las webs, las redes sociales…

 

Trabajes por cuenta propia o ajena, espero haberte ayudado concienciarte de la su importancia e identificar a tus stakeholders principales, esas personas o entidades tan importantes en tu modelo de negocio.

 

Marca Personal y ética: un binomio que funciona y va a más

Se atribuye a Jesús de Nazaret la frase “aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra…”. Con eso quiero recordar que, “cual más cual menos, todos por qué callar tenemos”.

Ética

Más allá de la acepción filosófica de la ética, me gusta analizarla en el sentido de: conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano de una comunidad.

Marca Personal y ética

La ética tiene una estrecha relación con la marca personal. En la gestión de nuestra marca personal trabajamos la propuesta de valor, algo que proyecta un beneficio hacia los demás. El comportamiento ético de cada persona tiene consecuencias hacia los demás. Si fuéramos anacoretas, ese comportamiento sería irrelevante. Al vivir en comunidad, nos comprometemos a respetar unos valores raíces.

Tres casos ejemplares

He recogido tres casos que pienso son ejemplares, dos de ellos en el ámbito inspirador y positivo, el último como un ejemplo de la miseria humana, de contravalores. Los tres son o han sido personas influyentes, poderosas en su universo laboral.

1. Cristóbal Colón, el alma de La Fageda

Aunque el nombre remita al descubrimiento de América, hoy el mundo se jacta de tener en vida a un descubridor de la ética más inspiradora. El psicólogo Cristóbal Colón entendió que los locos del manicomio eran, ante todo, personas. Así que, de la mano de 14 enfermos mentales buscó y encontró la manera de fundar una empresa ejemplar. Y lo hizo. Fundó La Fageda. Cólon fue personaje social del año, galardón de la revista Compromiso Empresarial. En este vídeo del programa “Salvados” de Jordi Évole está su relato. No te lo pierdas.

 

2. Emmanuel Faber, negocio y ética tras la estela de Danone

Si te pregunto cómo es el CEO (presidente mundial) de Danone, sin conocerlo, ¿qué te viene a la cabeza?… ¿corbata? ¿millonario? ¿disciplina? A mí me pasaba lo mismo. Hasta que en un taller de storytelling, Víctor Gay Zaragoza me presentó el vídeo de Emmanuel Faber que dejo a continuación y que te invito a ver. Su relato es ingente, maravilloso, pero gracias a él lo mejor es el propósito del Sr. Faber, y que impregna toda la empresa: justicia social. Averigua el poder del propósito en la marca personal:

3. El Sr. X, un ejemplo de bajeza moral

El Sr. X es un empresario, ya retirado, cuyo estilo de liderazgo estaba basado en el síndrome de la silla caliente. Y también en que no se pueden hacer negocios siendo bueno en lo tuyo, sino por puro amiguismo. Eso funcionó en una época, pero ahora no se sostiene.

Por avatares del destino, el Sr. X se ha visto involucrado en un caso de financiación ilegal de partidos. En sus declaraciones ante el juez, defendió la idea de que su empresa necesitaba cobrar y que no le importaba la manera de hacerlo. Hasta aquí nada demasiado escandaloso, una anómala normalidad. Pero cuando el juez le pregunta quién era su contacto del partido, el Sr. X indica que quien era responsable en su empresa de los contactos con el partido era la directora financiera, ya fallecida. Pasar el muerto al muerto es un ejemplo de bajeza ética, principalmente porque el muerto no puede levantarse para decir: “eso no es verdad”.

Los malos ejemplos son tan inspiradores como los buenos, nos enseñan el camino que no hay que tomar. Y repito lo dicho al principio “aquel que esté libre de pecado…”.

Cover photo: Santi Rodriguez. First sunbeams in the forest of La Fageda d’en Jordà in Garrotxa, Girona, Catalonia. Shutterstock.com

Las empresas, ¿comunican eficazmente con su gente?

Ahora es más fácil saber qué porcentaje de empresas comunica eficazmente con sus profesionales. Se ha perdido el miedo a responder encuestas anónimas, y los mal llamados “empleados” -cómo odio esa palabra- prefieren ser más transparentes que antes.

Este dato podría ser irrelevante, pero en plena era del employee brand advocacy es del todo relevante. Lo es porque un CEO no puede exigir a su gente que actúe como embajadores positivos de la empresa o de su marca (brand advocates) sin compartir antes información clave. Y tampoco sin permitirles un desarrollo adecuado de su marca personal.

Las empresas suspenden en comunicación interna

En efecto, y con suspenso no me refiero a compartir la información que todo el mundo puedo ver en una web. Me refiero a conocer los objetivos a medio plazo de la empresa y de sus marcas.

Sólo un 42% conoce los objetivos de la compañía

El dato, extraído de un estudio de la empresa Weber Shandwick  recogido el informe Employees Rising, sobre una base de 2.300 profesionales que trabajan en empresas de +500, es revelador.

employees rising

Fuente: Weber Shandwick

El mismo estudio indica que el peor flujo de información se produce desde el CEO hacia abajo (solo un 17%) comparado con el de un supervisor inmediato (31%).

La utopía del engaged employee entre el caos de la comunicación

A las empresas les suena a música celestial eso de “engaged employee” (empleado activo y comprometido, portavoz natural de la compañía). Pero en un contexto de comunicación deficiente eso es una utopía.

¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente en la construcción de la marca sin compartir la información más básica sobre los objetivos a medio plazo de la misma?

Y lo que es peor, ¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente sin dar nada a cambio?

Ayudar en el refuerzo de la marca personal

Hace pocos día escribí en el blog de Soymimarca que el employer branding (fomento de la marca empleadora para atraer talento externo) es una inversión sin retorno si antes no se invierte en quien ya está dentro.

A las personas no se las retiene, tampoco detiene. Se les debe crear el marco para que puedan desarrollar su marca personal. Con información, con formación, con programas mentorizados, con participación en la toma de decisiones, con firma propia en medios de comunicación corporativos, tanto internos como externos.

El lado humano del branding

Curiosamente, la palabra branding (proceso de construcción de marca) está más asociada a elementos icónicos -la marca, el campo de significados, la comunicación interna, la publicidad, las relaciones públicas, el manual de estilo…- que a personas. Error.

El branding tiene forzosamente un componente humano. Los auténticos transmisores de valores y de confianza están dentro.

Hace dos días escuché a Micky Ribera, CEO de Be[Agency], que hoy vender marcas es vender humo. Al principio puede parecer chocante. Pero tiene razón, las marcas no deben venderse, deben confiar ese rol en el marketing de productos y servicios. El papel de la marca no es vender, es tender puentes, es generar confianza, de tú a tú, humanizando, conectando.

Para ello, es imprescindible que fluya la comunicación de calidad desde el CEO hasta el becario. Así se asegura que las acciones potenciadoras de employee engagement y employer branding son eficaces.

De empleados a implicados: Una solución de #Branding

Uno de los grandes retos de las organizaciones es conseguir que su capital humano pase de empleados a implicados. Las diferencias son ingentes, como ya he manifestado en algún post. Pero que nadie se engañe: en este movimiento deben salir ganando las dos partes en juego; si no, no funciona.

Superpoderes para qué os quiero

Hace unos días hablaba de superpoderes, refieriéndome a los valores. Era en una charla TED, en que insistía en este hecho: sin la empatía ni los valores de los profesionales de las organizaciones, conquistar el corazón de los mercados será una tarea cuanto menos compleja.

El bombardeo masivo de la publicidad, la promoción y las relaciones públicas es cada vez menos eficaz para generar complicidades. Aquí dejo este vídeo que lo explica de una manera más simple (excusas por la falta de acentos, una carencia del software):

Requisitos para alinear valores personales y corporativos

Alinear valores personales y corporativos NO es una tarea fácil. Se requieren disciplinas muy diferentes para llevarlo a cabo con éxito:

  • Comunicación personal y corporativa
  • Personal Branding
  • Experiencia directiva en organizaciones
  • Competencias digitales avanzadas

Eso es branding

En definitiva, hablamos de una solución de BRANDING con mayúsculas. Eso que tantos asocian con crear un logotipo es mucho más. Me quedo con la idea magistral de Iván Díaz (Branzai): El principal objetivo de una Marca es crear Valor y Preferencia.

Qué necesita poner la organización

Por su lado, las organizaciones deben poner a trabajar, desde la dirección general, a sus equipos de comunicación, RR.HH y formación. Los programa de Embajadores de Marca (Brand Ambassador, Employee Branding, Advocate Branding) son realmente transversales. Y si se requiere algún requisito previo para arrancar, ese se llama mindset, una clara mentalización por parte de la dirección sobre la necesidad y beneficios del proceso.

Una cuestión de confianza y de amplificación del mensaje corporativo

Si tu empresa necesita mejorar su confianza en los mercados y amplificar sus mensajes, no lo dudes, necesita implementar este programa, y convertir su ADN humano de empleados a implicados. Tengo la suerte de contar con partners realmente preparados para desarrollar con éxito el programa. Hablemos.

 

¿Y tú? ¿Has descubierto ya tus superpoderes? #TEDxLleida16

¿Superpoderes? ¿De qué va esto?

El 30 de septiembre recibo una llamada de alguien con superpoderes. Ricard Pons, buen amigo y personal brander, además de otros roles no menores. Solemos hablar de vez en cuando, y vernos cuando se puede. Me propone para un TEDx de ponente. No me lo creo. ¿Por qué yo? ¡Ostras! ¡Parece que va en serio! Poco después hablo con Pau Samo, su gran colega, buen amigo mío y coordinador del TEDxLleida. Pau confirma.

¡Caramba! La cosa se complica. La fecha que me proponen no me va bien. Consulto con Eva y Fran, los responsables del compromiso que tenía adquirido para el 11 de noviembre, fecha prevista para el TED. ¡Salvados! El otro compromiso es flexible en fechas. El 12 de octubre ya está anunciada mi participación en la web de TEDxLleida. Queda menos de un mes. Ya no hay vuelta atrás. O sí. Una gripe oportuna. No. Me lanzo. Con dos. Además, prepararlo puede ser divertido. Allá voy. Vaya… ¿y de qué hablo? Me dicen que la audiencia es muy amplia, no especializada. Vamos, que entre el público podría estar mi madre. Un reto.

Buscando tema

Hablar de personal branding como si estuviera en un congreso no funcionará. Pero habré visto cientos de charlas TED a lo largo de mi vida. Y hay un patrón. Siempre hay una idea inspiradora. Casi siempre hay un relato personal relacionado con esa idea. Miro hacia mi interior. ¿Para qué estoy aquí? ¿Tengo una visión? ¡Sí! ¡Es eso! Ayudar a dibujar futuros. Esa es mi visión desde hace muchos años. Y ahora la cuestión: ¿Qué me llevó a definir esa visión? ¡Claro! Trabajar con personas. Pasé de trabajar para “grandes” marcas y empresas a trabajar con “pequeñas” marcas. Y no hay color. From big to small. Las pequeñas son humanas, son personas, reales, duraderas, auténticas. De hecho, sin las pequeñas no existirían las grandes. Esto se pone bonito. Pero necesito algo más. ¿Qué nos diferencia a empresas y personas? ¡Voilà! Lo tengo. Y empieza por “V”. Son los valores.

Small Data: el poder de las personas

Small Data: el poder de las personas. Genial. Ya tengo título. Seguramente no soy la primera persona a la que se le ocurre lo de “Small Data”. En efecto. Miro en Google. Ricard mira en Google. Compartimos enlaces. Pero no hay que temer nada. Mi enfoque es distinto, habla de humanizar, de dotar a marcas corporativas y empresas de alma. Y eso sólo se consigue con el poder de las personas. Las personas y sus superpoderes. Sin ser muy conscientes, las personas tenemos algo, un driver, que nos convierte en superhéroes… ¿Qué será? Son los valores.

Los superhéroes ya no gastan capa

No. Esa idea de un tipo que vuela o trepa y lleva capa la dejamos para el cine y los cómics. En la vida real los superhéroes no llevan capa. Y muchas veces no sabemos que lo son. El mundo está lleno de personas que han superado obstáculos impensables. Personas corrientes. Viven en tu escalera. Entre tus amigos. Entre tus familiares, tus colegas, tus clientes… Viven dentro de ti. Tienen más aspecto de Woody Allen que de Arnold Schwarzenegger. Y entonces, ¿qué les ha permitido levantar cabeza y tirar hacia adelante? Son los valores.

Las empresas aún no conocen el alcance de ese driver en las personas

Está muy verde. Pocas empresas han comprendido el poder de su gente más allá de sus competencias profesionales básicas. Todavía, en pleno SXXI, llaman “empleados” a sus profesionales. RAE. Empleado = Utilizado, usado, Gastado. Así no vamos a ninguna parte. ¿Dónde está nuestra humanidad? Pero volviendo al meollo de la cuestión. Las empresas tienen gente, y esa gente tiene superpoderes. Lo sé. Pensarás que estoy como una cabra. Y no vas mal del todo.

Estás a pocos segundos de saber qué narices son los superpoderes. Y cómo pueden ayudar a las empresas a multiplicar su fuerza de conexión con sus mercados. Te dejo con el vídeo Small Data: El poder de las personas. Contiene una pequeña historia personal. Estoy muy seguro de que cuando acabes de verlo palparás tu propia espalda en busca de una capa. No busques, son tus valores. 

¡Feliz semana!

 

Muéstrate tal como eres en persona, en papel y online

Tal como eres

Si no te muestras tal como eres será difícil que puedas sostener una marca personal sólida, coherente y atractiva. Sí, lo sé: Hoy cuesta mucho distinguirse en un mercado tan competitivo. Los medios online están al alcance de todos. Mucha gente cree que llenarse de masters y posgrados les garantizará el mejor trabajo. No es así.

Para impresionar a las empresas o a inversores debes hacerlo con tu auténtico YO, y no importa en qué formato, en una entrevista (en persona) en un business plan o CV (papel) o en Internet (online).

Hoy, mantener la línea no va de nutrición, va de coherencia

La coherencia es clave: No puedes mostrar un YO distinto en una cafetería, en Twitter o en ese papel que algunos se empeñan en seguir pidiendo que se llama CV. Si quieres adoptar un rol distinto al profesional, puedes hacerlo, no hay problema. Pienso que nuestras acciones y nuestros valores hablan más de nosotros que los pomposos títulos que nos ponemos en Linkedin o en un CV.

Tu vida importa, tu marca importa

Tu marca es tu reputación, tu tarjeta de visita. Es lo que dejas en la mente de los demás y la experiencia que les provees. Es explicar tu por qué, tu cómo y tu qué.

Tu marca la potencias trasladando una propuesta de valor y una experiencia a aquellas personas con las que interactúas y que pueden abrirte la puerta a un universo de oportunidades. Negar tu personalidad, tu ADN de marca, a tu mensaje principal es NO mostrarte como eres, es enseñar un máscara de ti, un perfil Matrix.

Estamos hechos de triunfos y fracasos, esa es nuestra fuerza

Me impactó película La llegada (The arribal), una joya reciente de obligada visión. No explicaré de qué va para no romper la magia, pero me llamó la atención una pregunta poderosa: Si pudieras hacerlo, ¿cambiarías algo de tu vida anterior?

La respuesta está en el cine, pero insisto una vez más en la idea de que estamos hechos de éxitos y fracasos. Lo que nos hace fuertes no son unos u otros, sino unos Y otros. No vendas la idea de que has crecido en un lecho de flores porque no me lo voy a creer. Pero además te va a ser poco útil. Muestra con orgullo tus cicatrices, proyéctate como eres. Em persona, en papel o en la red. Que tengas una semana genial.

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Las cosas que no nos decimos (necesitamos feedback)

Necesitamos feedback, eso parece. Recientemente he finalizado un proceso de consultoría de marca personal con un profesional singular. Lo cierto es que he disfrutado enormemente de este proceso, un caso nada fácil pero con una persona muy abierta, resolutiva e investigadora. Uno de los momentos que me llamó la atención es que, al llegar a las 5 sesiones -el ecuador de la consultoría- recibí un correo electrónico con el feedback de esas sesiones. Un feedback que sabía a gloria, y no porque fuera todo positivo, sino sobre todo por los ángulos de mejora que se atisbaban en el proceso.

Necesitamos feedback, la clave del proceso

Si el feedback (retroalimentación) es tan importante para medir la eficacia de nuestra estrategia y nuestras acciones, ¿por qué casi nunca lo recibimos? Y lo que es peor ¿por qué casi nunca lo pedimos?

El miedo a dar feedback suele aparecer para evitar conflictos

No me gusta lo que has hecho, pero como no quiero pelearme contigo, me lo callo y no vuelvo a contar contigo. Este es el principio del desastre, de la incomunicación, de la ruptura.

Las cosas que no nos decimos

Lo que no nos decimos puede hacernos daño. Cierto, con una persona con la que no hay confianza hay que ir con cuidado, ya que dar feedback se puede convertir en una intromisión del tipo “y a ti, ¿quién te ha dado vela en este entierro? Por eso necesitamos feedback, hay que darlo y recibirlo entre relaciones de confianza.

Errores del feedback

Un viejo post de los amigos de Territorio Creativo enumera 7 errores comunes a la hora de dar feedback:

  • Juzgar a los individuos y no a las acciones
  • Hablar en nombre de otros
  • Utilizar generalizaciones, ambigüedades
  • Utilizar mensajes vagos, inconcretos
  • Utilizar amenazas o ironías
  • Incluir experiencias propias
  • Acompañar el feedback de consejos
  • No pedir permiso (en este no estoy de acuerdo)

Añado algunos de la especialista Kristi Hedges (Forbes):

  • Dorar la píldora. Ir con rodeos, no ir al grano
  • Falta de adaptación al receptor del feedback
  • Centrarse únicamente en feedback positivo o en negativo
  • Luz y taquígrafos: dar feedback en público

Recibir feedback

El otro lado es quien recibe el feedback, cuya actitud será clave para determinar si habrá progreso o frustración y estancamiento. Nuestra marca personal se verá beneficiada del feedback, será la única manera de saber si avanzamos potenciando lo que se percibe como positivo y modificando o eliminando lo que se percibe como mejorable. Sea como sea, necesitamos feedback, darlo y recibirlo.

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