El personal branding es como la cirugía plástica: no se explica, se nota

¿Qué tendrá que ver la cirugía plástica con Personal Brand (marca personal) y Personal Branding (el proceso)?

Empiezo con una pregunta algo particular. Mi intención es responderla, y agradezco a dos buenos amigos del entorno de la cirugía plástica, los Doctores Salvadó y Vila-Rovira que me hayan inspirado (sin saberlo) para redactar estas líneas.

Marca personal

Hace algunas semanas descubrí una de las mejores definiciones que he leído de marca personal (en inglés personal brand), la de Joan Clotethumanista digital y persona inspiradora. Dice así:

Marca personal es identidad percibida. Es lo que los demás piensan y especialmente sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Inspirada en nuestros valores y proyectada en nuestros canales de influencia.

Si me parece tan buena es porque contiene el todo y las partes:

  • Identidad percibida. No la controlas. Es lo que ven y perciben los demás. Como dice Bezos, lo que dicen de ti cuando no estás delante. Es el resultado de lo que proyectas.
  • Lo que los demás piensan y sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Si me lees de vez en cuando, te habrás hartado de la frase “Todo deja marca“, una especie de mantra personal. Pues también deja marca lo que no pensamos, lo que no sentimos, lo que no decimos, lo que no hacemos.
  • Inspirada en nuestros valores. Representan el factor humano y pilar de la marca personal: somos lo que somos. Y es absurdo cambiarlo, nuestros valores nos mueven. Recordemos que las emociones y los errores son los factores que nos humanizan.
  • Proyectada en nuestros canales de influencia. Muchos pensaréis en redes sociales. Pero cada uno tiene sus canales de influencia. Algunos no necesitan internet, ya que su buen hacer se propaga de boca a oreja. Si eres uno de ellos, como mis amigos los doctores referenciados, felicidades, no hay mejor forma de crecer que haciendo crecer a tus clientes directos. Si tu modelo de negocio requiere amplificación, necesitas redes sociales, y, sobre todo, un lugar propio, web, blog o ambos.

Personal Branding

El personal branding, proceso por el que gestionamos nuestra personal brand o marca personal, tiene buenas definiciones. Quizás porque acaba de salir del horno, os recomiendo una lectura de la definición que hace mi buen amigo y colega, el profesor Vladimir Estrada, desde el blog Soymimarca.

El profesor lo define así (resumo):

Personal Branding es el proceso estratégico a través del cual una persona, con o sin asesoría especializada, gestiona integralmente, en un concepto/proyecto de marca y la comunica al mundo.

Permíteme profesor descuartizar tu definición para sacarle todo el provecho:

  • Proceso estratégico: Parte del propio diagnóstico de marca personal, ¿cuál es la marca que dejo en mi entorno? Este es un proceso de autoconocimiento que empieza pidiendo feedback, pero que no acaba ahí. (Aprovecho para recomendar la lectura de Smart Feedback). Sigue con una estrategia personal y finaliza con un plan de proyección (comunicación y networking).
  • Con o sin asesoría especializada. En efecto, no es necesario contratar a un personal brander para trabajar una gestión CONSCIENTE de nuestra marca personal. Básicamente es una cuestión de velocidad y precisión. Velocidad porque el/la personal brander se ha especializado en esto, y sabe por dónde empezar y cómo seguir. Precisión porque con los casos que lleva a sus espaldas (la experiencia es un grado) sabe qué errores no cometer. Claro, tiene un precio. Puedes aprender a esquiar solo o con monitor, automedicarte o ir al médico. Conoces las consecuencias de una u otra acción.
  • Gestiona íntegramente un concepto/proyecto de marca. Explicado fácil, si solo gestionamos nuestra comunicación, no sabremos qué marca debemos modificar o reforzar. Íntegramente se refiere a autoreconocernos (quién soy y qué marca dejo), trabajar una estrategia personal (qué marca quiero dejar, acorde a quien soy y mis competencias, propuesta de valor y valores) y plan de visibilidad (cómo doy a conocer esas competencias, propuesta de valor y cómo transmito mis valores).
  • Y la comunica al mundo. Si no comunicamos, existimos, incluso nos pueden encontrar. Pero debemos conseguir que otros comuniquen y divulguen nuestra marca por nosotros. Es el boca-oreja, el medio más efectivo en B2B. Si te diriges a audiencias grandes, necesitas comunicar sí o sí, y para ello tienes medios tradicionales pero efectivos (libro, revistas, periódicos, radio, TV,…) y medios online de fácil medición de eficacia (el mejor, no lo dudes, un blog).

Personal Branding, cirugía plástica y la esperanza del personal branding en las organizaciones

¿De qué te has operado últimamente?

Muchas personas que van al psicólogo/a no lo cuentan a nadie. En la vieja Europa parece que ir al psicólogo es como estar tarado. Mi cuestión es ¿somos perfectos? ¿no necesitamos ayuda?

De la misma manera, muchos profesionales que han encargado un proceso de personal branding prefieren ocultarlo. Como ese hombre o esa mujer que se operan para lograr una apariencia más joven. Nunca lo dicen. Pero se nota. Y créeme, no hay nada de malo. No hay que sentir vergüenza por querer estar mejor contigo mism@.

antes despues cirugía plastica

Parece que si reconoces que vas al psicólogo, pides ayuda para gestionar tu marca personal o rejuveneces una parte de tu cuerpo, cometes un pecado. Nuestros amigos en América tienen menos manías en compartir estas cosas.

Algo positivo pasa con algunas organizaciones

Veo una luz al final del túnel. Las organizaciones (que defino como agrupaciones de personas que comparten una visión y misión de forma temporal, es decir, que impulsan una o varias marcas) lo ven de otra manera.

Marca corporativa = Marcas Personales

Una marca corporativa es (o debería ser) la unión de varias marcas personales ¿no lo crees? Pues haz un ejercicio de inversión de términos (pensamiento lateral):  Lo contrario de una marca personal es una marca impersonal ¿Quieres que tu organización sea una marca impersonal, fría, distante, robotizada, inhumana?

Esta semana han pasado dos cosas que refuerzan mi teoría. Y las dos tuvieron lugar al comenzar la semana, un lunes:

En clave inteligente (clave-i), algunas organizaciones lo explican sin problemas

La primera es que mi colega, mentora y admirada Eva Collado Durán (felicítala, por favor, su libro Marca eres tú -Rasche 2015- ya va por la 3ª edición) y yo compartimos una formación interesante. O más. Trabajamos durante dos días un programa de Embajadores de Marca Internos (employee advocacy) en una PYME llamada Clavei, orgullosa de su tesoro más preciado: sus personas.

En Clavei pudimos constatar algo importante: Marca eres tú, y ella, y él, y nosotros, y vosotros, y nosotros. Marca son ellos. Soy mi marca, pero contigo, con los demás, conformamos una supermarca con superpoderes: la organización del siglo XXI. La empresas como Clavei (transformación digital) no tienen como objetivo crecer. Quieren ser mejores, quieren ser David, no Goliat.

Su fuerza reside en su humildad y su profesionalidad. Su marca es más una unión de marcas personales dirigidas por un equipo visionario ¿crecer? sí, pero de forma humanizada, personalizada. Human branding del bueno. Una gran lección. Y no tienen reparo en decir públicamente que forman a sus personas (incluyendo a su fundador e impulsor) en programas de “marca personal corporativa” (antes un oxímoron).

Marca personal VS Marca impersonal

El mismo lunes, mis amigos y colegas Andrés Pérez Ortega y Cláudio Inácio lanzaban un street personal branding vídeo que grabaron de forma improvisada en plena calle en Huelva (mayo 2018). Si tienes poco menos de 7 minutos, verás a qué nos referimos con conceptos como humanizar, coherencia, marca personal, gestionar la comunicación en redes sociales y alguna cosa más. Todo con humor, un valor que nunca se debe ocultar (por favor).

Si quieres verlos en acción con otros temas, ver a mi querida Elena Arnaiz (mi psicóloga del norte) o mi querida Eva Collado Durán (alias M.A.) contando verdades como puños en plena calle suscríbete al canal Street Personal Branding. Vale la pena.

Como conclusión a todo esto, gestionar la marca personal puede que no se vea, pero como en el caso de la cirugía plástica, se nota. ¡Feliz semana!

Before-after woman & lips photos by Shutterstock

Recomendaciones de la semana

¿Es usted una persona interesante? El periodista y director de Expansión y Empleo Tino Fernández presenta un artículo de interesante lectura sobre el valor de los profesionales y su relación con la búsqueda de empleo. En la pieza intervienen amigos y personas a las que sigo y admiro, Ovidio Peñalver y Carlos Rebate (autor de Influencers). También aporta sus ideas el profesor José María GasallaMiren Olcoz (Sodexo) con una micro intervención de último minuto de un tal Guillem Recolons.

No te quedan excusas para no aprender. Alex Durán, experto en talento y Director de Proyectos de Consultoría y Formación, del equipo de la consultora ConTalento Recursos Humanos, lo tiene claro. “Ya nadie va a pagarte exclusivamente por los títulos que tengas o hayas conseguido en tu etapa académica, sino que son tus habilidades, competencias y reciclaje continuo los que marcarán la diferencia. El mercado ya no solo reclama títulos, reclama mentalidad líquida y adaptación como elementos clave del nuevo profesional surgido de esta catarsis mundial.”

No te des tanta importancia. Elena Arnaiz ¿recuerdas, mi psicóloga del norte? Un post para leer hasta la última línea (aunque ella no cree que lo hagas), con un lenguaje fresco, directo, tal cual. “Te sobran ideas y te falta quitarte importancia…  Y cómo tú también te das más importancia a ti que a mí, lo vas a amoldar a tus esquemas de conocimiento e interpretación de la realidad”. Muy Elena.

La esclavitud de los números. Andrés Pérez Ortega, experto en estrategia personal y street personal brander. Andrés se pregunta por qué quien busque en Google el término “marca personal” no encontrará a ninguno de los referentes que han hecho grande este concepto:

AmiNeusGuillemEvaClaudioPabloJordiElenaAranchaDavid y muchos otros deberían estar ahí sin discusión.” Las cosas del SEO, ya sabes, a veces parece que Google valora más parecer bueno que serlo.

 

En gestión de marca personal, estrategia 1 – herramientas 0

Esta semana desaparecen -o se reinventan- dos herramientas que he utilizado en los últimos años como apoyo a la gestión de marca personal (personal branding): Klout y Storify.

Klout

Polémico desde el inicio, Klout era más conocido por su índice de influencia online, un número entre el 1 y el 100 que indicaba tu “poder” como influenciador, especialmente en Twitter (también medía otras redes). En 2013 publiqué un post en el blog Soymimarca titulado La insoportable levedad de Klout. En el artículo, afirmaba que a pesar de sus errores (muy flagrantes), Klout había llegado para quedarse. Ya ves que como augurero no me voy a ganar la vida. Han pasado 5 años, y Klout ha cerrado esta misma semana.

Hootsuite keyword

Hootsuite, seguimiento de Keyword

Tampoco fue visionaria la compañía Lithium Technologies, que compró Klout en marzo de 2014 y que lo cierra 4 años más tarde tras pagar 200 millones de US$.

Lithium afirma que van a construir otra herramienta que supere las imperfecciones de un algoritmo a todas luces mejorable. Claro, no puede ser que a mí me consideraran experto en climatizadores o que a mi colega Eva Collado Durán la vieran como especialista en humidificadores.

Pero para mí, Klout era ante todo una excelente fuente de curación de contenidos. En la página de Klout podías buscar contenidos por temas, y lo cierto es que en #PersonalBranding y #MarcaPersonal era imbatible. Echaré a faltar esta faceta de Klout, aunque desde luego hay muchas alternativas, como el seguimiento de keywords (hashtags) de Hootsuite, menos glamuroso pero igual de efectivo (en la imagen).

En cuanto al índice, fue utilizado por muchas empresas con fines promocionales. Los marketeros entendían que si alguien tenía un índice +70 sería un excelente influencer para probar gratuitamente un servicio o un producto. Además, muchas empresas, especialmente en EE.UU pedían un índice Klout mínimo a sus profesionales de comunicación. Eso se ha acabado.

Por un lado, dar a probar un producto a un influencer tiene sus riesgos (sobre todo si es un mal producto o un influencer tarado).  Por otro, tu puedes ser un super-experto en comunicación online que no ha trabajado su propia marca personal en redes; entonces la empresa que no te contrata comete un grave error, ya que puedes manejar mucho mejor las redes que alguien con un índice Klout alto.

En fin, cosa complicada. Lo mejor del índice Klout es que no medía la dimensión de tu comunidad, sino su engagement o nivel de interacción contigo. Eso explica que perfiles con comunidades discretas pudieran tener índices de influencia más altos que “acumuladores” de fans. Con permiso de Ridley Scott, todas esas utilidades se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia… (hasta que aparezca una herramienta que lime las imperfecciones, posiblemente de pago).

Storify

Esta me duele especialmente, ¿cómo conservaré ahora la memoria de un evento siguiendo hashtags? Storify permitía recoger todo lo publicado bajo un hashtag en un período de aproximadamente tres o cuatro días, lo justo para monitorizar un evento.

Lo cierto es que se limitaba a Twitter (una vez más), el inventor del hashtag, y a Instagram (la perfección del hashtag). Hoy muchas redes sociales como Facebook, Linkedin… permiten (aún han de pulir su software) seguir hashtags. Haz una prueba. Sigue #marcapersonal en Twitter, Instagram, Facebook y Linkedin y verás las diferencias.

Recuerdo un eventazo, el Personal Branding Lab Day en su primera edición de 2015. Tuvo múltiples ecos, pero uno de los más completos (había cerca de 1.000 publicaciones) era el monitorizado por la ya extinta Storify bajo el hashtag #PBLabDay. De eso no queda ya nada en Twitter (de aquel año). En Instagram es más fácil encontrar contenidos.

Estrategia 1, Herramientas 0

Una vez más, se demuestra que todo lo que no esté en tus manos se puede perder. La estrategia es lo que tenemos propio, y las herramientas deben estar a su servicio. No soy el único (mi colega Andrés Pérez Ortega se ha cansado de decirlo) que repite una y otra vez que es mejor publicar en tu propio blog (tu casa digital) que en el de Linkedin. No sabemos cuándo Microsoft decidirá deshacerse, convertirlo en premium o vender su blog Pulse.

Deja memoria de lo que quieras en tus propios medios, no en los ajenos. No te fíes de las herramientas. Muchos, incluyéndome a mí, recogimos nuestra versión del PBLabDay 2015, 2016 o 2017 en nuestro blog. Mientras sigamos pagando el dominio, el hosting y el mantenimiento, ese contenido seguirá ahí aunque muchos de los enlaces (como los de Klout o Storify) estén ya rotos.

Archer photo by Shutterstock.com

Una lectura recomendada

Uno de mis grandes mentores en lo relativo a Personal Branding es cubano, afincado en la República Dominicana. Mi buen amigo, el profesor Vladimir Estrada, ha publicado un artículo de obligada lectura para todos los que quieran saber qué es y como actúa la marca personal (como resultado) y el personal branding (como proceso) en las empresas. Aquí dejo el enlace, con 34.000 palabras de sabiduría: Marca Personal y empresa: la otra verdad.

Lo curioso es que hace pocos meses estuve en su país y no pude verle por razones de salud. Ahora está recuperado, así que espero estrecharle la mano bien pronto.

Un curso de marca personal breve, intenso, que vale la pena: sólo 5 mañanas en julio.

2 al 6 de julio en Barcelona > Curso > Marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos “Els Juliols” en la Universitat de Barcelona. Cinco mañanas, en que intervendremos Mari Carmen Martín Muñoz, Paula Fernández-Ochoa, Fran Segarra, Emili Rodríguez y un servidor, Guillem Recolons. Inscripciones en este enlace. Por cierto, hasta el 31 de mayo hay precio especial #VamosVamosVamosVamos, el precio equivale a menos de 0,50€ por día del año ¿no es una buena inversión?

els juliols, curso de marca personal

 

De obligados a vencer a motivados por luchar #EKHuelva18 #MarcaPersonal (el relato)

Los más jóvenes quizás no recordéis al gran Luis Arribas Castro (Don Pollo), el que puso la voz a la Cadena Ser en Barcelona allá por los años 80. Aquella Barcelona hospitalaria, todavía con fuerte herencia franquista, contestataria, peligrosa, algo anárquica, cerrada al mar. Pero muy humana. Tuve el honor de ver en directo cómo Arribas Castro despedía todos los días su programa con una frase que jamás olvidaré:

La ciudad es un millón de cosas

El verdadero latido de la ciudad son su personas. Barcelona no estaba en el mundo, como lo está desde 1992. Pero estaba en nuestros corazones. Entre 1975, año de la muerte de Franco, y 1990, en estos quince años, el FC Barcelona solo ganó un campeonato de liga. Y muchos años estuvo en la zona media y baja de la tabla. Pero la afición animaba como hoy lo hace con su equipo el fan del Recre o del Athletic Club. No estaban obligados a ganar, por eso estaban motivados para luchar, para jugar bien.

El caso Avilés.

En mayo de 2017 tuve ocasión de conocer la ciudad de Avilés, en Asturias. Fue de la mano de mi querida colega y personal brander Elena Arnaiz. Elena, para mí persona revelación 2017, nos llevó a unos cuantos a esa pequeña ciudad y organizó un pequeño congreso de un día que reunió -atención- a 300 personas. Hablé de ello hace un año en el post Si buscas trabajo, mejor ir a por el 80 y olvidarse del 20 y también en Lo mejor de 2017 en Personal Branding. Y Elena lo resumió en un post magistral de título Dejar huella en el espacio líquido.

Ahí coincidí con mis compañeros del alma Eva Collado Durán y Fran Segarra (Ponte en Valor) y mis colegas del alma Andrés Pérez Ortega, Isabel Iglesias, Víctor Candel, con la magia de Nilton Navarro y la propia Elena, fue un exitazo. No solo por la cantidad de gente que asistió. Por la calidad de sus personas, las ganas, la proximidad, la cantidad de amistades surgidas desde aquel momento, de las que todos seguimos conectados viendo sus progresos, escuchando sus historias. Fue un evento 100% humano. Había sed de conocimiento, pero sobre todo había ganas de acoger, de saludar, de apretar manos, dar besos, repartir abrazos. Un subidón.

Un éxito sin precedentes en España. El misterioso caso del Espacio Knowmads Huelva 2018 (alias #EKHuelva18)

En la antípoda ibérica de Avilés se encuentra la vieja ciudad de Huelva, la latina Onuba. Puede que penséis que Huelva no tiene nada que ver con Avilés. En lo político, histórico y geográfico, no. En el aspecto social y humano, sí, absolutamente sí.

Pero vamos a ver, ¿cómo ha conseguido Huelva llenar un Gran Teatro con cerca de 500 personas que incluso han bailado al ritmo de I will survive animado por una mujer embarazada de 8 meses y medio?

Dejad que os cuente algo que parece increíble: No recuerdo eventos de marca personal como este.

El secreto está en recuperar la conexión humana

La ignición del proyecto se produce hace casi un año como iniciativa y patrocinio de la fundación pública andaluza  Andalucía Emprende, de la Fundación Cajasol y del empeño ilusionante de David Barreda, desde este enero 2018 persona revelación del año y “patrón” de la marca personal. Su biografía es impresionante, y más lo es la reflexión que dejan sus escritos.

Creo que la clave de esto no era hacer un evento masivo, era hacer algo bonito.

La importancia de marcar perfil propio

Los ponentes pudimos, entre todos, dar un abrazo a casi todos los asistentes, un beso, una conversación, una fotografía. Un “hace tiempo que te sigo y me has gustado más en persona”. Normal, el diálogo persona a persona siempre superará el texto dirigido a un colectivo. Cuando te conozco me atrevo a ser imperfecto, a mostrar mi lado vulnerable, a reír, a llorar.

#EKHuelva18 marca personal

Foto: Manuel Morillo. Final del Espacio Knowmads Huelva 18

Gracias, una palabra que se queda corta

Todas las personas que conocí en Huelva tienen perfil propio, humano, cercano. Huelva no es el fresón, el Recre, el jamón o la gamba, son sus personas. Gracias de corazón a todos los que asististeis al acto. Gracias a los onubenses Helen Gómez de Ruano y David Barreda. Gracias también a los que vinisteis de muy cerquita y disteis alma al EKHuelva18, como Meme Romero, Silvia Saucedo, Seve Izquierdo,  Rocío Martín, a los que vinisteis de lejos como Eva Añón, Claudio Inacio, Alex Durán, a mis compañeros de escenario, Eva Collado Durán, Elena Arnaiz, Andrés Pérez Ortega, el propio David BarredaEnrique Cejudo (onubense, por cierto), Patricia VázquezAdela de Mora, a toda la organización. Un agradecimiento más que especial a todo el equipo de la fundación Andalucía Emprende, la Fundación Cajasol, (discurso magistral de su presidente Antonio Pulido), al Ayuntamiento de Huelva y la Junta de Andalucía. Lo que habéis hecho no tiene precedentes. Sois la pequeña aldea de los cuentos de Astérix que se resiste a ser un pueblo de sosos, aburridos y clonados ciudadanos. Humanidad pura. Aportáis, importáis, y mucho. No cambiéis, por favor.

PD: ¿Queréis saber de qué hablamos en el Espacio Knowmads? Atentos al blog de David Barreda.

Imagen cabecera: Manuel Morillo (grande)

 

Los mercados ya son conversaciones, no monólogos

¿Por qué diantres nos cuestan tanto las conversaciones en el entorno digital?

Llevo días leyendo artículos que recomiendan o alertan sobre la necesidad o no de mantener conversaciones en Internet, especialmente en blogs, webs y redes sociales.

Sinceramente, no soy capaz de ver dónde puede estar la polémica en algo que -para mí- es muy simple: ¿quién nos dice que el protocolo de la vida real debería ser distinto del protocolo en entornos virtuales?

Tú piensa lo que quieras, yo no veo ninguna diferencia entre nuestra forma de dirigirnos a los demás en un bar o en el muro de Facebook

Veamos. Cuando alguien te regala un libro ¿qué haces? Primero, lo agradeces, y otro día quizás correspondes regalando otro libro. En la red es exactamente igual. Si alguien te da un feedback sobre algo que has escrito, lo normal es agradecerlo, incluso aunque el feedback no sea positivo. Otro día, le regalarás tu feedback (créeme, eso es un regalo de gran valor). Y eso va con el carácter, si eres de agradecer, agradeces, si eres de soltar una maldición, la sueltas. Como en un bar.

Se han creado conceptos interesantes como el de netiqueta (etiqueta en la red), de mi admirada Doctora Mar Castro. De ella os recomiendo la lectura de Netiqueta, una necesidad (2015), un post breve y conciso. Destaco un pasaje que acierta de pleno en la idea del protocolo digital.

En Internet se comparten conocimientos, información y experiencias en espacios de diálogo e interacción humana de tamaño incalculable, que promueven la acción y aportan valor a los participantes (Mar Castro)

En el artículo se habla también de respeto. Y yo añado: el mismo respeto que mantienes (o deberías mantener) en un bar, una oficina, un almuerzo, una reunión familiar, una reunión de negocios, un centro de culto, un gimnasio. Incluso, y excusa el ángulo escatológico, en un lavabo público. ¿Nunca te has preguntado por qué muchas personas son marranas solo fuera de sus casas?

No conozco personalmente a Mar Castro, pero mi forma de comportarme con ella en las redes es respetuosa, como ella conmigo.

Los mercados son conversaciones

Con esta frase empieza el maravilloso Cluetrain Manifesto, escrito en 1999 (antes de Facebook, Linkedin, YouTube, Instagram, Twitter…) por cuatro visionarios. Deja que destaque los 6 primeros puntos del manifiesto, para mí la base del nuevo protocolo de comunicación y de lo que yo llamo Human Branding:

  1. Markets are conversations.
  2. Markets consist of human beings, not demographic sectors.
  3. Conversations among human beings sound human. They are conducted in a human voice.
  4. Whether delivering information, opinions, perspectives, dissenting arguments or humorous asides, the human voice is typically open, natural, uncontrived.
  5. People recognize each other as such from the sound of this voice.
  6. The Internet is enabling conversations among human beings that were simply not possible in the era of mass media.

Traducido (por ellos) y comentado por mí, sería algo así:

  1. Los mercados son conversaciones. > Añado: Por tanto, ya no son monólogos. La publicidad, basada antaño en un monólogo con el “mercado”, tiene los días contados si no se adapta a esta realidad (me consta que lo están intentando, aunque dudo que la respuesta sea colocar “influencers” por todas partes).
  2. Los mercados consisten en seres humanos, no en sectores demográficos. > Añado: (dedicado a un tal Zoido) No somos “turba”, somos individuos que nos unimos tras una causa, creencia, afición. Quizás nos unimos en multitudes, pero seguimos siendo individuos, humanos. Y eso, como sostiene Yuval Noah Harari en su obra “Sapiens, de animales a dioses“, ese mito, ese relato, nos distingue de los animales.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana. > Añado: Puede que los robots puedan imitar muchas de nuestras cosas, pero no les daremos nuestra alma. Ahí acabaría la raza humana en la dimensión en que la conocemos ahora.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera. > Añado: Este concepto de autenticidad y coherencia es inherente a la marca personal y contrario a la idea de los trolls.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz. > Añado: la palabra voz es una abstracción, no se refiere a nuestro sonido sino a nuestro ADN físico y emocional.
  6. La Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación. > Añado: Ya era hora. Tenemos la oportunidad de conectar con personas a las que no conocemos por afinidades profesionales, creencias o ideas. Hagámoslo, carajo!!

Los monologistas, al teatro

Los mercados son conversaciones, diálogos, tertulias, oportunidades. Ya no son monólogos. Los monólogos están bien en el Club de la Comedia, y ni siquiera son verdaderos monólogos, ya que los asistentes muestran sus emociones: es un  diálogo, una conexión absolutamente fascinante (ostras, ya parezco el Punset).

Human SEO, otra manera de verlo

El conocido como SEO (Search Engine Optimization) referido como técnicas para destacar en lugares como Google debe -a mi juicio- dar un vuelco. El SEO no prioriza las conversaciones entre humanos, la calidad de una buena tertulia, prioriza las relaciones entre el hombre y una máquina con un algoritmo cambiante. Creo que Google me castigará por estas palabras, pero me da exactamente igual. No quiero miles de visitas, quiero llegar a posibles clientes, amigos, colaboradores.

Hace años que oigo hablar de la web 3.0, la 4.0 y la 5.0. Y lo que me gustaría es oír hablar de la web que imita a la calle. Si un semáforo en rojo fuera Google, estaría lleno de luces rojas alrededor, letreros en todos los idiomas y repetidos mil veces. Qué cansino, por Dios. Me basta con una luz roja, y si quieres, una señal acústica para personas con dificultades de visión.

A Google le falta ser más como el bar del desayuno, una auténtica red social en toda regla. Y si no crees en la conversación (y su protocolo) en la red, imagino que tampoco crees en la conversación fuera de ella. Las cosas son más simples de lo que parecen. Si te saludan, saludas. Si te recomiendan, agradeces. Si te dan feedback, lo devuelves. Si comparten un contenido, lo agradeces… Y como compartía hace poco el gran Dan Schawbel, “If you work like a robot, you will be replaced by a robot”. Sigamos siendo humanos. No es tan difícil, creo.

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Marca personal para emprendedores, algunas ideas

Hoy tenemos muy asociada la idea de emprender con start-ups, inventores de garaje, geeks/nerds/techies… Eso está bien, aunque quizás la realidad es algo menos glamurosa.

Existen emprendedores dentro de empresas, los llamados intraemprendedores. Y dentro del género, podríamos llamar emprendedores a todos los que trabajan por cuenta propia, autónomos, profesionales liberales, y cualquier empresario que haya arriesgado tras un modelo de negocio.

Muchos emprendedores me preguntan:

¿Qué es más importante, impulsar la marca del proyecto emprendedor o la de los emprendedores como personas?

No quiero parecer periodista o político, pero no hay una respuesta A o B, ya que ambas marcas serán importantes. Sin embargo, la marca personal nos acompañará toda la vida, mientras que la del proyecto será temporal (con casi toda seguridad).

Y hay más motivos para no dejar de lado la marca personal: personas confían en personas. He escrito varias veces en este blog que nadie habla con marcas ni con empresas, hablamos con personas. La persona es el máximo exponente de la confianza en los entornos profesionales (fuente: Edelman Trust 2018). Y especialmente los perfiles técnicos y académicos.

La propuesta del valor del emprendedor

Otra gran cuestión al trabajar el modelo de negocio de cualquier proyecto emprendedor es la propuesta de valor. Yo prefiero considerarla propuesta ÚNICA de valor, ya que si además de ser relevante (valor) es diferente y novedosa (única) será más fácil plantear el proyecto.

Y ahí detrás también debemos sumar la propuesta única de valor del emprendedor. Primero, porque todo suma. Y en segundo lugar, porque acostumbra a haber una simbiosis casi perfecta entre la persona o personas y la idea.

Es cierto que algunos autores como Osterwalder sitúan la propuesta de valor como la respuesta a un problema (pain relievers) o la creación de una oportunidad (gain creators). Pero yo añadiría que no se trata únicamente de qué problema resolvemos sino de cómo lo resolvemos. Ni de qué oportunidad detectamos sino de cómo la detectamos. Vamos, que los factores racionales ya no son -a mi manera de verlo- suficientes como factores de elección.

Los valores cuentan, y mucho

Si me has leído antes, sabes que suelo llamar “superpoderes” a los valores. Hoy somos muchos los profesionales que no nos conformamos con unirnos a personas de grandes competencias. Ya tenemos en cuenta los valores, esos factores que hacen compatible a una persona con un proyecto o con otra persona.

Los equipos que funcionan bien no solo es porque complementen competencias, es porque coinciden en valores. La cuestión es ¿cómo sé cuáles son mis valores?

Existen algunas herramientas de coaching en que se listan 30 valores, eliges 10 que crees que te representan y finalmente te hacen quedarte con los 3 que te identificas más. Sinceramente, lo veo algo impreciso. La autoimagen tiene una fiabilidad limitada.

Personalmente prefiero pedir feedback a otras personas y analizar las coincidencias. Y hacerlo en espontáneo, no sugerido. Me refiero a preguntar abiertamente ¿cuáles crees que son mis valores?

El impulso necesariamente “turbo” del emprendedor

Toda marca personal necesita impulso para hacerse visible, relevante y reconocida. Y en el caso del emprendedor, necesita un impulso más agresivo. Los modelos lean de negocio requieren retorno rápido. Eso pide técnicas de marketing personal de respuesta rápida, y para eso no hay nada como el growth hacking.

Según Inbound Cicle, el growth hacking obedece a “Técnicas y recursos para ayudarte a generar oportunidades comerciales y branding basados en las experiencias de todo un equipo de profesionales del marketing digital.”

Ejemplos de ello serían los modelos freemium, invitaciones exclusivas, gamificación…

Hablo de marketing personal y no de marca personal. Pero llegar al growth hacking no significa que debamos empezar la casa por el tejado. Quiero recordar que un proceso de gestión consciente de marca personal (conocido como personal branding) arranca con un diagnóstico de marca, sigue con una estrategia y tras ella con un plan de marketing y comunicación personal.

Marca personal para emprendedores en la Fundación Inceptum

Hace pocos días tuve la oportunidad de dirigirme a unos cuantos emprendedores, invitado por la Fundación Inceptum, de la mano de su director de comunicación Rudolf Helmbrecht.

guillem recolons marca personal emprendedoresEl encuentro, que según me contaron después, tuvo buena respuesta, dejó dos contenidos que quiero compartir contigo:

La presentación, aunque quizás no sea autoexplicativa, da algunas claves sobre la importancia de la marca personal para emprendedores. Y también sobre el método iceberg de gestión de su marca y las herramientas indispensables para llevarlo a cabo.

Y por otro lado, al acabar la charla y los momentos de networking, participé en el programa “Construyendo relaciones” con el propio Rudolf, con Lorena Méndez y con Sirius Abadía en control técnico. De aquí salió este podcast sobre marca personal para emprendeores que comparto contigo y que espero te aporte.

 

Chess photo by Shutterstock.com

 

Espacio Knowmads Huelva 2018

 

9 de mayo en Huelva > Participo en la jornada #EKHuelva18 “Espacio Knowmads Huelva” patrocinado por la Fundación Cajasol y organizado por el gran David Barreda, en que me encontraré en el escenario además de David a Andrés Pérez Ortega, Eva Collado Durán, Elena Arnáiz y Adela de la Mora. Inscripción gratuita (quedan pocas plazas) aquí. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 al 6 de julio en Barcelona > Curso > Marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos “Els Juliols” en la Universitat de Barcelona. Cinco mañanas, en que intervendremos Mari Carmen Martín Muñoz, Paula Fernández-Ochoa, Fran Segarra, Emili Rodríguez y un servidor Guillem Recolons. Inscripciones en este enlace.

marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos

 

Señales (no KPI’s) de una marca personal saludable

Ya te avanzo que una marca personal saludable no consiste en tener muchos seguidores en las redes sociales. Aunque tampoco es incompatible con eso.

Existen algunos signos, a menudo imperceptibles en nuestro día a día, que indican que progresamos adecuadamente.

Por el contrario, una enfermedad muy propia del entorno latino, conocida como #NoFeedback, impide entender el buen o mal ritmo de nuestra marca personal. Los jefes no dan feedback a sus equipos ni los equipos a sus jefes. Pero con feedback todo es progreso, ya que podemos reforzar lo positivo y minimizar o corregir lo negativo.

Ahí van 10 señales atípicas (pero verdaderas) de una marca personal saludable

  1. Eres un crack (o eso dicen). Tu grupo de amistades se reúne cada seis meses y varias personas coinciden en decirte que eres el crack de ………………….…. (pon aquí tu especialidad). Te parecerá banal, pero tiene más importancia de la que crees: te han identificado como un especialista con una propuesta de valor clara y robusta.
  2. Tu madre sabe a qué te dedicas. Y no solo eso, te consigue clientes. Si eres Community Manager (por ejemplo) y tu madre entiende lo que haces, premio. Lee el punto 1. Eres un crack, ya lo decía tu madre.
  3. Te desvirtualizas encima. Las personas a las que conoces en redes sociales quieren conocerte personalmente. Asisten a tus presentaciones, tú también a las suyas, o te envían mensajes para tomar una café y desvirtualizarte (palabro de nuevo acuño que refiere a pasar del mundo de los bits al de los átomos).
  4. No seas ordinario. Pasas de lo ordinario a lo extraordinario. Haces cosas que para ti son normales, pero la gente a tu alrededor lo considera un hito. Y nunca le habías dado importancia.
  5. El síndrome morriña. Cuando estás algún tiempo sin hacer algo que hacías habitualmente, tu entorno te pregunta si estás bien, si te pasa algo.
  6. Mahoma y la montaña. Estás acostumbrado a buscar clientes, y de pronto son los clientes los que te buscan a ti. Y no solo eso, además te encuentran (síntoma de marca personal saludable y de SEO impecable).
  7. Tu Bucay/Coelho interior. Cada vez necesitas menos a Bucay y a Paulo Coelho para motivarte. Has aprendido a hacerlo solo y a que tu entorno lo haga por ti. No dejes nunca tu vida en manos de las frases Mr. Wonderful que encuentres en Facebook, Google, Pinterest…
  8. Caminante, sí hay camino. Aprendes cómo tu brújula ya sabe marcar el norte de tu camino. Te ha costado años conseguirlo, pero ahora puedes tomar decisiones rápidas, certeras, y sin consultar demasiado con el oráculo (ni con el GPS).
  9. Chic@ para todo. Mi abuelo me decía que si quieres que alguien haga algo, encárgalo a una persona ocupada. Cuando en la oficina o en tu labor diaria cuentan contigo para cualquier batida, significa que te has convertido en un líder informal. De acuerdo, no te pagan por ello, pero eres influecer de la cabeza a los pies. Y eso, en un futuro, se cobra.
  10. Te ha tocado. Y pensabas que no tenías ningún número. Te han elegido, sí. Eres tú. Cierras los ojos y los vuelves a abrir, te pellizcas, se trata de ti… ¿Has pensado que no es suerte? ¿Has pensado que quizás lo merecías?

Gracias Ana Reyes y Fran Segarra por ayudarme con vuestras ideas a escribir estas 10 señales de una marca personal saludable.

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Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

Hace unos días, mi colega personal brander y apreciada amiga Ilana Berenholc me entrevistó sobre la propuesta de valor para el blog de la filial brasileña de AICI (Association of Image Consultants International). Aquí se puede leer el post de título Proposta de Valor: Você sabe qual é a sua? .

Me ha parecido interesante traducirla (con ayuda de Google) al castellano por si el portugués te cuesta. Ahí va eso: 

Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

En Brasil, los Consultores de Imagen se quejan de que el mercado está saturado y, cuando observamos detenidamente, la sensación es que todos hacen lo mismo. ¿Cómo solucionar este problema?

Este es un problema grave porque, si la percepción es que todos hacen lo mismo, sencillamente se convierten en commodities. El precio baja cada vez más y al cliente no le importa elegir uno u otro profesional, porque no ven ninguna diferencia entre los profesionales.

En personal branding, trabajamos no solo en cómo lograr la relevancia y la diferencia, sino sobre todo en cómo identificar la propuesta de valor: ¿por que elegir un consultor y no otro? ¿cuál es el valor que va a sumar uno u otro en función de su experiencia, de sus habilidades, de sus valores, de su forma de hacer las cosas?

A los Consultores de Imagen, lo que yo diría es que trabajen su propia marca, encuentren su diferencial, separen su oferta del resto. Separar significa sumar más valor que los demás. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.

¿Cómo definirías la propuesta de valor?

Soy publicista. Para mí, una marca es una propuesta única de valor. Por lo tanto, una marca personal es una propuesta única de valor personal. Es tan importante lo que hacemos como el cómo lo hacemos.

La propuesta de valor responde a una cuestión: ¿Qué problema resuelvo? y también, en otro enfoque ¿qué oportunidad detecto?.

Si digo que soy un Consultor de imagen, estoy utilizando una definición de mi actividad profesional. Pero eso no es una propuesta de valor. Una propuesta de valor sería decir “consigo que mis clientes destaquen y mejoren su perfil de carrera gracias a mi trabajo”. Esto es una propuesta de valor.

La propuesta de valor se centra en tu cliente, no en ti. Hablar de consultor de imagen, consultor de carrera o personal brander no resuelve ningún problema para el cliente. La manera de resolver problemas es explicando exactamente a tu cliente cómo llegará del punto A al punto B.

Para trabajar la propuesta de valor, recomiendo responder estas cuatro preguntas:

  • ¿Cuál es el problema que resolvemos? (pain)
  • ¿Cuál es la oportunidad que detectamos? (gain)
  • ¿Cuál es la necesidad que satisfacemos?
  • ¿Cuáles son los beneficios que traemos?

Estas son cuatro formas distintas de encontrar nuestra propuesta de valor.

Un ejemplo: Si te defines como “senior manager”, no puedo saber qué problema resuelves. “Senior manager” sólo explica la categoría profesional dentro de la empresa. Sin embargo, si lo enfocas como “promuevo el desarrollo de certificaciones profesionales para distintos colectivos”, aquí entiendo a la perfección el problema que resuelves. En el primer caso, sólo dices cuál es tu posición dentro de la empresa, y en el segundo, das una respuesta a las necesidades de su cliente.

Otro ejemplo es Sarah Harmon, Head of Spain & Portugal Linkedin Talent Solutions, que en su perfil, en lugar de escribir su título profesional como su cargo, escribía Chief Motivator @ LinkedIn Iberia, transforming the way companies hire, sell and grow. (Motivadora jefe en LinkedIn de Iberia, transformo la forma en que las empresas contratan, venden y crecen). De esta forma, explica el problema que resuelve para las empresas.

¡Ojo! No podemos crear una propuesta de valor que no esté fundamentada en una realidad

Nuestra propuesta de valor está formada por una serie de atributos. Si analizamos una marca muy conocida, por ejemplo IKEA, los atributos que más reconocemos son precio y diseño, atributos que nadie había unido antes. Nuestra propuesta de valor está formada por atributos racionales y emocionales, aquellos más derivados de nuestros valores. Y es mucho más difícil imitar un atributo emocional.

Un ejemplo es una cliente con quien trabajé: Es manager de auditoría. Todos los clientes quieren trabajar con ella porque siempre está alegre, con una sonrisa lista. Ella rompió la idea establecida de que los auditores son personas muy serias, grises, aburridas. Su propuesta de valor es “Manager de auditoría, especializada en Inmobiliaria e Infraestructuras. Auditando con una sonrisa.”

Mi consejo para todos los profesionales que parecen clonados a otros es que trabajen a fondo su propuesta de valor. Reconozco que esto no es fácil en cualquier proceso de marca personal, pero es la clave para diferenciarnos. Recomiendo que se haga con la ayuda de un especialista, un personal brander o alguien que pueda entender la identidad del profesional: ¿Cómo soy exactamente? ¿Cómo me ven los demás? ¿Cuáles son mis atributos ocultos que no conozco?

Como resumen, la propuesta de valor es algo que responde a tres preguntas: qué problemas resolvemos, qué oportunidades detectamos, qué necesidades cubrimos. Para ello, necesitamos entender nuestros principales atributos, y para ello necesitamos la ayuda de alguien que entienda cómo realmente somos. Es importante que entendamos que estamos formados de elementos racionales y emocionales, que son elementos de conexión.

Sobre los valores, afirmas que transmitir es mejor que explicar. Explícamelo.

La persona que es consciente de sus valores los puede utilizar en su comunicación. Pero hay matices.  Si te digo que soy una persona solidaria, que me gusta ayudar a los demás o que soy altruista es una cosa.  Si me ves en el Instagram ayudando a una ONG, estoy transmitiendo esos valores de una manera mucho más potente que explicándola.

Hay varias formas de expresar nuestros valores; podemos expresar con palabras, vídeos, imágenes y otras cosas. Si una persona publica en Instagram Stories un vídeo cantando con su hija, eso transmite vitalidad, alegría, transmite una cantidad de informaciones que otro formato no permitiría.

Tenemos que entender el juego que conseguimos con las redes sociales, sabiendo que cada una tiene su código. LinkedIn no es lo mismo que el Instagram. Esta última nos permite mostrar mejor no sólo quienes somos, sino cómo somos. Debemos utilizar más los hechos y menos las palabras. Tenemos que utilizar todos los medios no sólo para explicar cuál es nuestra oferta profesional, sino también explicar quiénes somos, cómo somos, y cómo podemos ayudar.

¿Existe el riesgo de que los profesionales presenten propuestas de valor similares?

Claro que lo hay. Lo que pasa es que conocemos muy bien a nuestros competidores, pero nuestros clientes no. Y, muchas veces, quien gana es quien tiene el mejor SEO, aquel que consiguió posicionar su sitio web mejor que los demás. Y eso es algo contra lo que tenemos que luchar. Muchas veces, el primero que aparece en Internet no es el mejor.

Lo importante es que para ello tengamos testimonios que avalen que somos buenos y que muestren que trabajamos de una manera que ningún otro trabaja. Necesitamos aprovechar el impulso que el buen feedback de nuestros clientes puede darnos para luchar contra estos expertos en SEO.

La diferencia puede llegar con testimonios de nuestro trabajo. Esta es la mejor forma de luchar contra nuestros competidores que no tienen el mismo nivel que nosotros.

Entiendo que Brasil es un país con mucha competencia – no hay lugar en el mundo con tantos profesionales que estén trabajando en la misma área. Para ello, trabajar la propuesta de valor es fundamental.

La propuesta de valor es sólo para aquellos que ya tienen experiencia o alguien que está empezando ahora también puede identificar la suya?

Unos y otros pueden identificar y competir en igualdad de condiciones. Alguien que comienza NO puede utilizar su experiencia anterior, pero sí puede basar su propuesta de valor en sus competencias.

Una persona joven tiene pocos vicios y tiene la ventaja de poder adaptarse a las necesidades del cliente por estar menos contaminada. Desprende más energía. Y en común con los expertos, tiene el apoyo de sus valores, que pueden ser su forma de conectarse con sus clientes. Las personas jóvenes trabajan con más facilidad en el entorno digital y también pueden utilizar esta competencia como diferencial. También tienen una formación más moderna y actualizada, y más creatividad, es un arma brutal.

Quizás les sea más difícil a los jóvenes trabajar con un presidente de una empresa de 50 años, pero pueden comenzar a trabajar con otros perfiles de clientes. Hay una frase inglesa que me gusta mucho que traducida sería “Recoge primero las manzanas del árbol que estén al alcance de tu mano.”

¿Algo más para acabar?

Tenemos que utilizar una estrategia crossmedia, utilizando muchos medios. Tenemos que recuperar la idea de que los medios off-line tienen una ventaja única. Si apareces en una entrevista para un programa de televisión, a las pocas horas estarás en el portal digital del canal de televisión. Te beneficiarás de los dos entornos – OFF y ON – en una sola entrevista. Lo mismo sucede para una revista, una entrevista en la radio (con su podcast)… Si puedo dar un consejo es que, a pesar de que hoy hay una gran oferta digital, debemos recordar que la mayoría de los medios offline tienen un espejo online, por lo que vale la pena no olvidar que existe un mundo con gran audiencia, que también tiene repercusión digital.

 

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¿Podemos promover una cultura de conexión humana en la era de las máquinas?

Sobre la conexión humana

Pienso que los que nos dedicamos al branding, ya sea personal o corporativo, tenemos mucho que ver con la conexión humana.

Llevo unos días leyendo textos y revisando vídeos interesantes sobre esa conexión humana en un mundo en que las máquinas cada vez “aprenden” más y más.

Un vídeo de visión obligada es el de Yuval Noah Harari, autor de Sapiens y Homo Deus. Se pregunta qué pasará en el mercado laboral, en la economía y con el poder del ser humano en las próximas décadas. Asusta imaginar que las máquinas aprenderán inteligencia emocional, aspectos como la empatía, que creíamos reservados únicamente al género humano. Pero el camino es este.

Recomiendo también dos artículos. El primero, firmado por la filósofa e investigadora Gloria Origgi, nos dice que digamos adiós a la era de la información y demos la bienvenida a la de la reputación. Viene a confirmar que ya no consumimos información, consumimos información filtrada por fuentes que para nosotros son de confianza.

El segundo destaca el informe de PwC (de obligada lectura) Will Robots really steal our jobs? (¿es verdad que los robots nos quitarán el trabajo?). Aquí nos da una visión algo más optimista pero a la vez preocupante en el horizonte de 2030. Especialmente en sectores como el transporte, fabricación y construcción.

Este gráfico, fruto de este estudio, habla por sí solo:

PWC will robots steal jobs

Pero más allá de catastrofismos, PwC define cuatro mundos de colores:

  • El mundo rojo, territorio emprendedor para intermediar entre trabajadores y empleadores ofreciendo servicios de alto valor desde startups.
  • El mundo azul, donde destaca tres áreas: tamaño de las organizaciones como factor competitivo, habilidades de los profesionales y competencias digitales.
  • El mundo verde, definido por los entornos colaborativos, donde prima la equidad y especialmente la responsabilidad social dentro y fuera de las empresas.
  • El mundo amarillo, el de los knowmads que buscan un mayor significado a lo que hacen y que podrán competir mejor dada su flexibilidad para moverse en entornos de cambio.

Me gusta esta visión “color parchís” porque creo que en ella está la clave para competir en entornos cada vez más automatizados. Los cuatro mundos utilizarán la robotización como instrumento al servicio del ser humano.

George Orwell ya avanzaba que lo importante no será mantenerse vivo sino mantenerse humano.

En cualquier caso, y volviendo a la responsabilidad de los brandólogos o branders con la conexión humana, ahí va mi predicción:

La comunicación será efectiva cuanto mayor sea la conexión humana entre marca y mercado. En otras palabras, la marca debe humanizarse, y la única forma que tiene de hacerlo es comunicando sus valores a través de personas.

¿Cómo se hace eso? Fomentando los programas de embajadores de marca internos. Ya he repetido varias veces que los consumidores son personas. Que las empresas son personas. Y que personas hablan con personas.

Promover una cultura de conexión humana es poner dirección, ventas, marketing y RR.HH al servicio de la filosofía People trust People (personas confían en personas). Un buen ejemplo de cultura de conexión humana es la campaña de EY Spain #YoConstruyoEY, que define sin complejos que la marca EY es la gente que la compone y construye cada día.

Los programas de personal branding corporativo, employee advocacy y employer branding están al servicio de esta idea: humanizar las marcas en la era de las máquinas. Seamos fieles a la idea de Orwell, mantengamos la conexión humana por encima de todo. Human Branding.

 

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Marca Personal, éxito y gestión de la envidia

Afortunadamente, no me encuentro entre la tribu que no digiere el éxito ajeno. Al contrario, cuando veo progresos de un competidor, mi primera reacción es felicitarle. La segunda es entender que debo mejorar constantemente para no quedarme descolgado. Sin envidia. Y la tercera es contar con el/ella en eventos futuros relacionados con mi profesión (en este caso, personal branding).

 

Sin embargo, creo que en la humanidad este comportamiento no es el habitual. Lo habitual es la aparición de la envidia en forma de menosprecio al trabajo ajeno o ignorancia (si no lo veo, no existe).

 

¿Cómo puede el profesional que da un paso adelante, que tiene éxito, gestionar la envidia ajena?

 Desde el punto de vista de personal branding, entendido como gestión de marca personal, apunto algunas ideas que pueden ayudar a armonizar, suavizar y, sobre todo, normalizar la situación para la persona agraciada y para mejor comprensión de su entorno:
  1. Actuar guiados por nuestros valores personales, no querer gustar a todo el mundo. Recordemos que Gandhi tenía tantos amigos como detractores, y también Donald Trump. Una sobre-actuación para tratar de satisfacer a todos puede ser contraproducente y generar falsas expectativas futuras.
  2. Si en el éxito ha estado involucrado un equipo de personas, debemos agradecérselo de forma personal y pública. Desde una empresa, por ejemplo, en canales de comunicación interna y también en medios externos como redes sociales y profesionales. Tratar un éxito personal como fruto de un esfuerzo colectivo puede ayudar a transmitir la idea de que se trata de un éxito colectivo.
  3. Si se trata de una mejora en la categoría profesional, gestionarla como un co-branding a tres marcas, la propia, la de las personas que integran el equipo más cercano y la marca de la organización. Llevarlo con cierta dosis de humildad. Por ejemplo, en una red profesional como Linkedin, al redactar el cambio de categoría profesional, desactivar las notificaciones. De esta manera evitaremos aparecer en el timeline de todos los contactos con el cambio. En el titular profesional, aprovechar para redactar una propuesta de valor, no un cargo, que incluya al equipo y la marca. Por ejemplo, imaginemos a alguien ascendido a responsable de diversificación. En ese caso podríamos redactar algo como “Generando oportunidades de crecimiento en nuevos mercados con el equipo imbatible de la (Empresa o Marca) XXXX”.
  4. Tener cuidado con lo que se publica en las redes más personales, como Facebook o Instagram. Son las que pueden despertar mayores rumores y envidias. Adoptar el minimalismo podría ser una buena técnica, y en este sentido, menos es más; no exagerar la comunicación del éxito o esperar que lo haga otra persona sería apropiado.
  5. En redes híbridas como Twitter, proyectar un tipo de liderazgo transversal, basado en el apoyo de la comunidad, es adecuado. Por ejemplo, no aparecer en una fotografía en solitario, mejor con personas.
  6. Si disponemos de un blog propio, tenemos la oportunidad de construir un relato sobre la compañía, sus marcas, logros, equipos, visión, actuar como un verdadero embajador de la marca, un transmisor de confianza pública con mayor poder que la publicidad o las RRPP. Esto mismo, en redes sociales que priman la brevedad, es difícil de gestionar. En caso de ausencia de blog propio, existe Pulse, el blog de Linkedin. En un caso así sería interesante validar el contenido con un colega, superior o amigo antes de publicar para no herir susceptibilidades.
  7. Por último, no hacer nada de todo lo anterior si atenta contra los valores personales, aunque prefiero entender que si es un éxito merecido, las recomendaciones anteriores no se verán como algo contra-natura.

Dice el refranero popular que la envidia sigue al mérito como la sombra al cuerpo. Feliz semana!

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El síndrome “soy la última cocacola del desierto”. Diagnóstico y tratamiento.

Permíteme que esta semana abuse un poco de mi marca sarcástica en un post breve. Hace unos días, recuperé uno de los test de personalidad que está haciendo furor en la red, el Crystal Knows, y apareció este titular sobre mí:

guillem recolons / crystal knows

Traduzco: “Guillem aprende rápidamente, y tiene fuertes competencias analíticas, creativas y sociales… aunque a veces se puede mostrar sarcástico”. Ya ves. Uno es como es. Por cierto, debo reconocer que Crystal es un buen test, ya que permite que otras personas en la red puedan confirmar o ampliar el feedback sobre una persona. Una buena herramienta, y además utiliza la base de DISC para trazar sus perfiles.

Volviendo a mi sarcasmo, hoy quiero analizar un perfil que observo de forma repetitiva dentro y fuera de las redes sociales. El de esa persona que cree ser la salvadora de la humanidad. El síndrome de ser “la última cocacola del desierto“. Tomo prestado el nombre a mi buena amiga y partner dominicana Anabel Ferreiras.

Diagnóstico

Reconocerás este perfil con facilidad. Son personas que creen que los demás debemos comportarnos conforme a sus reglas. Y si no lo hacemos, nos “abroncarán” públicamente, llegando a extremos de confrontación. No toleran otro código de conducta que no sea el suyo, y en base a eso gestionan su comunidad.

Sus valores dictan su comportamiento de una manera rígida, imperturbable e inviolable. Estas personas caminan erguidas como un palo, y les cuesta mucho mostrar el lado humano que todos tenemos. Su propósito vital, más allá de su trabajo, de su propuesta de valor, es ser guardianes de la moral. Si existiera la inquisición, muchos de nosotros ya habríamos sido torturados y quemados por marcar claras diferencias con su modelo.

Tratamiento

No es fácil gestionar el cambio de estas personas. El hecho de que actúen guiados por sus verdaderos valores lo pone difícil: un valor raíz no cambia de la noche a la mañana.

La experiencia es un grado, dicen. Así que yo me permito dos sugerencias, o al menos dos formas de reaccionar que no son excesivamente sangrientas:

  1. Ignóralos. Deja que sigan creyendo que son la última cocacola del desierto. Ya sabes que no les vas a mover al cambio. Eso -aviso- les va a molestar más que una reacción airada. Pero es elegante por tu parte y no deja excesivas secuelas.
  2. Lleva la botella de ron y prepara un cubalibre. A veces descoloca más un acercamiento amistoso al “enemigo” que la reacción airada o incluso a ignorarles. Tratar de mostrar proximidad cuando te invitan al combate es desmontar la estrategia. Imagínatelo. Tiene las armas cargadas y a punto, y tu apareces con una botella de ron, hielo, limón y dos vasos. Te acercas con una bandera blanca -por si acaso- y comentas con semblante educado: “Traigo ron, vasos y hielo. Me han dicho que usted tiene Coca Cola… ¿unimos fuerzas?”

Elijas una u otra opción, te aseguro que no conseguirás generar un cambio. Pero al menos, en la segunda opción, te irás contento a casa habiendo compartido un cubata con las persona que cree ser la última cocacola del desierto. Para explicarlo a los nietos.

Buena semana, y no olvidemos que lo que hagan los demás, nos guste más o menos, forma parte de su marca personal.

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