El fenómeno de la “Tinderización” de Linkedin se une al de la “CEOización”

Tinderización en Linkedin, sin barreras de entrada

El fenómeno de la “TINDERización” de Linkedin se debe a que en las redes sociales en general no hay barreras de entrada. Y en las profesionales como Linkedin, que tal vez deberían ser algo cuidadosas en la aceptación de perfiles, pasa exactamente lo mismo. Cualquiera puede entrar con un perfil en que no es obligatorio poner un nombre real, una fotografía. en que se puede inventar el sector, el cargo…

Hace tiempo escribía un artículo sobre el hecho peculiar de que en Linkedin todo el mundo es CEO, una denuncia sobre la ligereza en que una persona se autotitula CEO aunque sea taxista o tenga una empresa con dos amigos. Y lo peor, CEO no debería ser un título de Linkedin, ya que no supone una propuesta de valor.
Pues el mismo fenómeno de la CEOización se ha trasladado a la TINDERización, es decir, perfiles trol que utilizan una red profesional como si fuera un lugar de citas.

 

El caso de AMD no es único, desgraciadamente

Recientemente, un post colocado por AMD en Linkedin reproduce una conversación en el área de mensajes privados que bien se podía haber producido en Messenger, en Whatsapp o en TInder. Un sujeto se presenta y ante la pregunta ¿qué puedo hacer por ti? el tipo no tiene otro discurso que “ir a tomar algo”.

 

La influencia Microsoft… ¿Positiva?

Los cambios que se están produciendo en esta red social desde que fue adquirida por Microsoft son algo incomprensibles si pensamos que Linkedin es una red estrictamente profesional:
  • Han eliminado prácticamente todas las ventajas de los perfiles Premium,
  • Han “ningunizado” los grupos de debate, foros en los que era posible adquirir conocimientos, compartir contenidos y generar contactos de valor. Ahora ni siquiera podemos saber a qué grupos pertenece cada miembro.
  • Y para seguir con los despropósitos habría que leer al experto Pedro de Vicente en su último artículo Linkedin: Lo que hemos perdido tras los cambios de 2017.
La pregunta que cabría hacerse es ¿qué está haciendo exactamente Microsoft con Linkedin? ¿Cuál es su hoja de ruta? ¿Será Linkedin una red amarilla? ¿Un lugar abonado para la mentira?
Lo cierto es que de un tiempo a esta parte, las publicaciones en grupos Linkedin o perfiles de empresa están dejando de tener engagement, lo que parece favorecer un escenario de caos, ya que las publicaciones que mejor funcionan son las personales, pero sin un timeline cronológico que las ordene o clasifique por sectores.
El caso de AMD no es único ni será el último. Pienso, y que no se ofenda nadie, que muchos orientadores laborales están forzando a desempleados de larga duración sin competencias de comunicación ni conocimiento de protocolos digitales a que se creen un perfil en Linkedin porque desde ahí encontrarán trabajo. Error de libro. Las redes sociales no son para todo el mundo, y menos aún las profesionales.

 

La oportunidad para beBee

Mientras se produce esta tinderización y CEOización, van apareciendo competidores como BeBee, de momento muy pequeños, pero ofreciendo contenidos de alta calidad, aprovechando el espacio que deja Linkedin al exterminar (no literalmente) sus grupos.
Puedes encontrar estas reflexiones y también las de Eva Collado, Andrés Pérez Ortega, Fernanda Brunsizian (Linkedin) y las mías en un artículo de Tino Fernández (Diario Expansión) titulado ¿Puede una red profesional degenerar en una red para ligar? 

El mundo ya es móvil

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¿Tienes espíritu millennial?

Ni todos los millennials se comportan como tales ni todas las generaciones anteriores (Generación X, Baby Boomers…) se comportan de forma tan diferente a un millennial.

El pasado jueves el equipo de Difusión y Audiencias y Arena Media (Grupo Havas) presentó la VII ola del Observatorio de Redes Sociales dedicado a los Millennials, y me parece interesante romper la creencia de que las actitudes millennials son exclusivas de su generación.

¿Quiénes son los millennials?

Imagino que lo sabes, pero se trata de las personas nacidas entre 1980 y 1996. En esa franja de quince años hoy encontraríamos a los que tienen entre 19 y 35 años aproximadamente. Para comparar con sus generaciones, este cuadro es esclarecedor:

Generación Nacidos entre Edad en 2015
Silent generation 1928-1943 72-87
Baby Boomers 1944-1964 51-71
Gen X 1965-1979 36-50
Gen Y Millennials 1980-1996 19-35
Gen Z <1996 <19

¿Cómo son los millennials?

  • Optimistas
  • Ambiciosos
  • Idealistas
  • Tolerantes
  • Sociales
  • Conectados
    • No pueden vivir sin estar conectados
    • Solo desconectan una hora al día
    • Chequean el móvil compulsivamente
  • Multitasking
  • Dan más feedback a las marcas
  • Comparten experiencias
  • Más globales
    • Muchos se han formado fuera de su país
    • Viajar es su actividad favorita
  • Consumen menos medios tradicionales, más internet y móvil
  • Son hijos de la crisis, han aprendido a sobrevivir
  • Dan mucha importancia al trabajo, un bien escaso
  • Insertos en el mundo digital
  • Buscan estimulación constante
  • Buscan contenidos de calidad

¿Cómo se conectan los millenials?

Laptop Smartphone Tablet PC sobremesa
Millennials

79%

90%

35%

25%

Mayores 30

74%

80%

43%

28%

¿Qué redes sociales utilizan?

Los millennials aventajan a sus generaciones precedentes en TODAS las redes sociales y plataformas digitales:

Consumo social media millennials

Fuente: Arena Media

Para el resto de la información aquí cuelgo la presentación completa de Arena Media, aunque quizás lo que destacaría es la preferencia absoluta por el vídeo como formato rey de comunicación. Vídeo o muerte.

 

El espíritu millennial

Me encuentro en la frontera entre los baby boomers y la generación X, pero muchas de mis pautas de consumo en cuanto a contenidos se refiere es idéntica a la de los millennials. Sé que no pasa lo mismo con todos los de mi generación, pero lo cierto es que no hay ninguna de las redes antes vistas en las que yo no actúe con cierta frecuencia (admitiendo que soy un usuario pésimo de Snapchat).

Donde encuentro una diferencia abismal es en los referentes, ahí es donde mi espíritu millennial se distancia más.

Influencers de millennials, Observatorio Arena Media

Influencers de los millennials

Lo confieso, coincido con muy pocos referentes de los millennials, y algunos incluso no sé quiénes son. Este cuadro está lejos de Los Rollings, de The Beatles, de Pink Floyd, de Natasha Kinsky, de Kim Bassinger o de la serie “Dallas”. Pero utilizo de forma parecida los medios, así que me considero una fusión imperfecta de baby boomer, generación X y millennial.

Millennial photo by Shutterstock.com

A quién seguir en las redes sociales (II)

(II) A quién seguir en las redes: YouTube, Instagram, Google+

Si el otro día hablamos de tres redes sociales como son LinkedIn, Twitter y Facebook, hoy nos adentramos en YouTube, Instagram y Google+. Cada una de estas redes tiene procedimientos de seguimiento distintos. Veámoslos:

YouTube

Existen diversas formas de seguir a un usuario que nos aporte valor en YouTube, pero antes vale la pena identificar a esos usuarios, y lo haremos de dos maneras, por el nombre (si lo conocemos) o utilizando palabras clave en el buscador; si el vídeo está bien etiquetado aparecerá en un ranking que podemos ordenar por popularidad, por fecha, y también por canales y listas de reproducción. ¿Cómo podemos activar el seguimiento en esta red?

Suscripción al canal. Es la opción más interesante, que hará que cada vez que el usuario suba un nuevo vídeo nos llegará un correo avisándonos.

Creación de categorías: si no queremos seguir a un usuario sino a una categoría (ejemplo: liderazgo), desde el mismo vídeo le pediremos “clasificar” y ahí crearemos una categoría. Esta opción es muy interesante ya que permite que podamos tener un canal propio en YouTube sin haber subido un solo video. Aquel que conecte con nuestro canal encontrará todos aquellos videos que hemos clasificado.

Like: otra forma de seguir videos es sencillamente poniendo un like. En este caso no serán los demás quienes verán esta preferencia sino que seremos nosotros mismos quienes veremos este like que hemos realizado en un video de un tercero.

Conversación: si generamos algún comentario en un video de otra persona podemos tener un seguimiento de todos los comentarios que vengan posteriormente al igual que pasa en Facebook o LinkedIn.

Instagram

Selfie redes sociales Instagram YouTube Google+ Shutterstock

Imágenes del post: shutterstock.com

Se trata de la red social de las etiquetas por excelencia. Si el #hashtag fue inventado por Twitter, es en Instagram donde desarrolla su potencial máximo. Cuando hacemos una búsqueda en Instagram tenemos cuatro resultados: El destacado, personas, hashtags y lugares.
Destacado: aquí veremos lo más potente que se esté compartiendo en esta red y nos dará una idea de quienes son las personas con los perfiles a los que debemos seguir más de cerca.

Personas. Aquí podemos buscar por el nombre de la persona o poner una @ delante. Si esa persona no está utilizando un nickname desconocido la encontraremos con cierta facilidad. La fórmula de seguimiento es parecida a la de Twitter, podemos seguir a quien queramos con independencia de si no sigue o no sigue. La única diferencia es que hay muchos perfiles privados en Instagram. En esos casos si la otra parte no nos devuelve el seguimiento no podremos ver las imágenes que sube a esta red.

Hashtags. Es la joya de la corona de Instagram. Es la forma más fácil de buscar contenido en esta red y de encontrar conceptos afines a lo que busquemos. Si os fijáis bien, cada publicación de Instagram va seguida de un cierto número de hashtags. De manera que si queremos ver todo lo que está publicándose sobre drones sólo hemos de clicar sobre el hashtag #drone.

Lugares. Una de las características de Instagram es la geolocalización, es decir cada vez que subimos una fotografía nos pregunta si queremos decir dónde ha sido realizada. En base a eso podemos también hacer búsqueda por lugares es decir podemos poner un lugar por ejemplo el Escorial y veremos todo lo que se está publicando sobre el Escorial en tiempo real. Eso nos permitirá seguir a personas que estén publicando sobre ese tema.

Google+

Esta red social obtiene su máximo rendimiento cuando se utilizan otros productos de Google como por ejemplo el navegador Chrome o YouTube. Además, para poder operar en esta red necesitamos tener una cuenta Gmail o asociada a Google. Google+ distingue cuatro fórmulas de seguimiento: su buscador permite encontrar colecciones, comunidades, personas y publicaciones.
Por ejemplo si buscamos “arte abstracto” encontraremos efectivamente los cuatro tipos de resultados.

Las colecciones podemos seguirlas para ver todas las nuevas publicaciones que incluyan. Es importante saber que si seguimos una colección el propietario sabrá que la estamos siguiendo.

En las comunidades podemos unirnos, y están sencillo como apretar el botón de unirse para ir siguiendo todo lo que publica la comunidad.

En el caso de personas es donde quizá Google+ tiene su mayor diferencial, ya que nos permite hacer un seguimiento distinguiendo si son familiares, amigos, conocidos o somos seguidores.

Finalmente, en el caso de las publicaciones, nos aparecerán aquellas afines a la búsqueda y podremos compartir las comentarlas o sencillamente poner el equivalente al like en esta red, un +1.

Seguiremos hablando de a quién seguir en las redes sociales, aún nos queda Pinterest, Periscope, Snapchat, Slideshare, beBee, About.me, Vine, Swarm…

A quién seguir en las redes sociales (I)

(I) A quién seguir en las redes: Linkedin, Twitter, Facebook

¿A quién podemos seguir en las redes sociales? Obviamente a quien queramos, pero como criterio general suelo optar por cuatro perfiles: a quien pueda aportarnos valor, a quien nos ayude a difundir el mensaje, a reclutadores y a quienes queramos devolver la cortesía, sin más.

A quien seguir en las #RRSS / Personal Branding by Guillem Recolons

Photo credit: shutterstock.com

1.    A quien pueda aportarnos valor

Este es un público clave que nos mantendrá al día de las cosas que nos importan. No son sólo influencers, se trata de expertos que comparten conocimiento y nos pueden aportar valor a nuestra profesión. Las formas de identificarlos y seguirlos varían en función de la red social:

A.          Linkedin

Expertos: Es la red donde se mueven más ofertas de trabajo. Para identificar quién es quién en Linkedin vale la pena utilizar la búsqueda avanzada, un potente CRM que permite localizar perfiles personales y profesionales a través de palabras clave, por nombre o apellido, por empresa anterior o actual, por zona geográfica… La dificultad consiste en que una vez solicitado un contacto, éste no siempre acepta el retorno, lo que implica que nuestro perfil debe estar impecablemente redactado y con propuestas de valor muy claras.

Empresas: Vale la pena seguir a empresas, especialmente aquellas en las que nuestro interés y afinidad profesional las convierta en target (diana) de nuestras aspiraciones profesionales. Los perfiles de empresa se pueden seguir, pero también podemos incluir comentarios en sus publicaciones, lo que nos permitirá empezar a trabajar nuestro posicionamiento profesional.

Grupos: Hay cerca de dos millones de grupos en Linkedin. Son auténticos foros de debate especializados. Algunos son de networking, pero la gran mayoría son temáticos, como el de Soymimarca, centrado en marca personal, y con cerca de 3.000 miembros. En los grupos podemos seguir de cerca de expertos para poder aprender de ellos, pero también podemos conversar con ellos, una ocasión inmejorable de dejar nuestra marca.

B.          Twitter

Personas: Es la red que nos permite seguir a quien queramos sin esperar que nos devuelva el seguimiento. Seguir a expertos en esta red es muy fácil a través de su buscador: basta poner la materia en la que estamos interesados y al pulsar buscar aparecerán varias opciones: destacados, en directo, cuentas, fotos, vídeos, más opciones. Por ejemplo, si buscamos periodistas hemos de escribir el el buscador la palabra “periodista” y luego clicar “cuentas”, de esta manera nos aparecerán aquellas personas que se hayan definido como periodista en su perfil. Aunque no soy un amante de Klout (medidor de influencia online) existe una extensión Chrome y otros navegadores que permiten que veamos directamente el índice Klout de cada perfil de Twitter, por que podremos tener una idea aproximada de su influencia.

Empresas: Las empresas han consolidado su presencia en esta red debido a su influencia en las noticias directas y en la reputación. Para seguir a empresas utilizaremos el mismo criterio que para seguir a personas.

Conceptos: la búsqueda por #hashtags es muy efectiva y permite hacer un seguimiento de la conversación alrededor de un tema. Si ponemos #personalbranding en el buscador de Twitter, y luego vamos a los tweets destacados, veremos en un momento todas las novedades que se están produciendo al respecto. Utilizando la herramienta Hootsuite ese seguimiento es aún más fácil, ya que permite que una columna podamos seguir hasta 3 hashtags, por ejemplo: #personalbranding #marcapersonal #employeebranding.

Listas de Twitter: una opción selectiva de ver Twitter es buscar listas afines a lo que buscamos, y suscribirnos. Eso nos evita seguir a todos los integrantes de la lista, pero en cambio sí podremos ver en directo lo que van publicando. Localizar listas en Twitter es algo complejo, ya que esta red aún no ha considerado las listas en su buscador ni en su búsqueda avanzada (también la tiene), así que buscaremos primero por concepto a través del hashtag y ahí, manualmente iremos mirando quien ha creado listas afines.

Seguimiento activo: La opción “activar notificaciones en tu móvil” está disponible cuando la persona o empresa que sigues te ha devuelto el seguimiento o ”follow”. Esto implica que cada vez que tuitee o retuitee te llegará un aviso en la pantalla del teléfono. Es la manera más directa de seguir a un perfil.

C.          Facebook

Personas: Aquí toparemos con las opciones de privacidad, que en muchos casos hacen imposible encontrar a una persona. Cuando lo consigamos, podemos enviar solicitud de amistad y en otros casos Facebook permite activar el seguimiento. Las personas que además de perfil tienen página no ofrecen ninguna dificultad para seguirlas a través de un “me gusta” en su página, pero no olvidemos visitarla a diario ya que Facebook Pages solo muestra el 5% de lo que publican las páginas a sus seguidores (a no ser que realicen campaña de pago).

Empresas: la gran mayoría dispone de página, y a través del buscador generar de página es muy fácil acceder a ellas y hacer un “like”.

Grupos públicos. Existen grupos temáticos muy potentes, una respuesta de Zuckerberg a Linkedin para mantener la conversación más profesional en Facebook. Cada vez que alguien publica en un grupo nos llega una alerta como si alguien hubiera escrito en nuestro muro, es muy fácil seguirlo, y muy fácil también conversar con los expertos desde el muro del grupo.

2.    A quien, además de aportar valor, nos ayude a la difusión de nuestros mensajes

El círculo cercano de influencia: De los influencers podemos aprender, pero a no ser que sean amigos, difícilmente compartirán nuestras reflexiones ni contenidos en sus redes. ¿Quién tiene ese rol entonces? Nuestro entorno de confianza, tanto personal como profesional, pero especialmente aquellas personas que tengan buenas comunidades en las redes. Para nosotros son más fáciles de identificar porque les conocemos, son parte de nuestro entorno. Imaginemos que hemos creado un contenido: un post en un blog, un vídeo en YouTube, hemos aparecido en una entrevista de radio, TV o en un artículo de prensa. Con el enlace digital podemos conseguir llegar más lejos, y lo haremos a través a nuestro círculo cercano de influencia.

A.          Linkedin

Compartir (enlace) en mi perfil. Con ese enlace clicaremos la opción de compartir nuestro contenido en Linkedin y todos lo que nos siguen podrán ver lo que hemos compartido.

Enviar a individuos: Linkedin nos permite compartir ese enlace a individuos, en bloque de hasta 50 personas. Vale la pena cambiar el mensaje estándar “creo que esto te puede interesar” por algo más trabajado y personalizado. “Me hicieron una entrevista de radio hace unos días en que explico la eficacia del coaching sistémico en las organizaciones. Sería de gran ayuda si pudieses compartir este enlace. Gracias!”.

Enviar a grupos. Linkedin nos permite compartir un contenido, propio o ajeno, a los 53 grupos de los que podemos ser miembros. Eso multiplica exponencialmente las posibilidades de ser vistos, ya que hay algunos grupos de Networking que cuentan con más de 100.000 miembros. Para hacerlo, actuaremos igual que en los dos casos anteriores. Desde la noticia, post, o enlace del contenido compartiremos en Linkedin con la opción “enviar a grupos” e iremos colocando el nombre de los grupos a los que queremos llegar.

B.          Twitter

Mensaje directo: con esas personas de confianza que seguimos y nos siguen en Twitter les enviaremos un MD (mensaje directo) adjuntando el enlace con el contenido y pidiéndoles si lo pueden compartir en su comunidad o sencilla mente que hagan un RT (retweet) al tweet creado por nosotros que ya incluye enlace y hashtag. Se recomienda no abusar de esta práctica.

Twitter Ads: Si tenemos una comunidad pequeña y queremos que nos vean (impresiones, es el nombre técnico) 70.000 personas, una buena opción son los Twitter Ads, anuncios muy fáciles de contratar en los que eliges el tipo de público al que quieres que llegue tu tweet. Por 100€ puedes lograr un alcance magnífico, que luego se traducirá en leads (clics al enlace, suscripciones a un blog…).

C.          Facebook

Amigos: Quizás sea el caso más fácil. Dado que en un perfil se supone que tus amigos son eso, amigos, lo único que necesitamos es decir en voz alta que necesitamos que compartan un contenido nuestro. Precaución: abusar de esta práctica se considera spam, así que mejor reservarnos esta munición para casos muy concretos y especiales.

Grupos: Es un excelente lugar para compartir contenidos, y a diferencia de los perfiles de amigos, los grupos profesionales están para eso, para compartir contenidos de valor. Recordemos que antes de recibir hay que dar. No sirve utilizar los grupos como receptáculo de nuestras ideas y no interactuar.

3.    A nethunters y reclutadores

Este es un público muy interesante para quienes buscan oportunidades laborales, pero es el perfil de más difícil alcance y de protocolos más sensibles. No podemos esperar una respuesta suya rápida ni positiva a la brava. La estrategia por encima de la táctica. Antes de emprender cualquier acción dirigida a este público es importante trabajar nuestros perfiles online para que tengan coherencia, mensaje, posicionamiento y no estén llenos de basura digital, temas complejos como FPRS (fútbol, política, religión, sexo) no están prohibidos pero se deben tratar con suma exquisitez para no acabar descartados a la primera de cambio.

Conviene saber que el reclutador digital o nethunter no se conforma con una fotografía estática de un momento, suelen hacer un seguimiento de cada perfil para saber con quién interactuamos, qué compartimos y qué propuesta de valor hay tras nuestra marca.

A.          Linkedin

Localizarlos en Linkedin es más complejo, ya que la palabra nethunter es utilizada por pocos profesionales. Un buen consejo es >Búsqueda avanzada > Palabra clave = nethunter >Cerca de = tu país, tu distrito, y con el radio más amplio que puedas. Por ejemplo, haciendo una búsqueda en Barcelona me han aparecido 12 profesionales con este perfil.

Analizamos su perfil. A partir de ese momento sabrán que lo hemos hecho, ya hemos dejado nuestra primera marca.

Les pedimos contacto, pero nunca a través de móvil o Tablet, ya que no permiten personalizar el mensaje. Personalizamos el texto todo lo que podamos, con la propuesta de valor (qué sale ganando quien nos contrate) por delante.

Y a esperar. Si aceptan el contacto, por favor, no presionemos más durante unas semanas. No hay nada peor que aceptar a alguien y que a los dos minutos ya esté pidiendo. Así que el consejo es dar antes que pedir: aportar valor, compartir contenidos interesantes, interactuar en grupos o empresas donde esté el nethunter para dejar así la segunda marca y esperar a ser pre-seleccionados en un proceso.

B.          Twitter

Búsqueda avanzada: Trabajaríamos el mismo procedimiento de búsqueda avanzada, que permite apuntar variables de localización específicas. La búsqueda avanzada de Twitter es ese gran desconocido, pero es muy potente. Se encuentra en el submenú “más opciones” una vez hemos realizado una búsqueda simple.

Seguir: Aquí el protocolo es distinto, ya que podemos seguir a quien queramos, así que directamente iremos a “follow”. Posiblemente no nos devolverán el follow, no suelen hacerlo, así que una buena opción será crear una lista con título “Top Nethunters España” (por ejemplo) e ir incluyendo a todos los perfiles afines a la palabra nethunters. Con eso hemos dejado la segunda marca, más importante que un “follow”.

Etiquetar: Si creamos un contenido de mucho valor (muchísimo) como por ejemplo traducir antes que nadie un artículo de Harvard Business Review sobre RRHH e Internet y publicarlo en nuestro blog, en ese caso podemos subir un tweet con el contenido y al final un cc (con conocimiento) @elnombredelnethunter. Es esencial no abusar de esta práctica, una vez al trimestre por nethunter, siempre que el contenido lo valga, será suficiente.

Espera: Y a esperar.

C.          Facebook

Precaución: Dado que es una red de amigos, aquí lo tenemos más complicado. Los nethunters no suelen tener página, y salvo excepciones no nos admitirán como amigos en su perfil.

Privacidad: Existen grupos de reclutadores en Facebook, pero la mayoría son cerrados, funcionan por invitación. Por aquí tampoco podemos entrar.

Creatividad: la única forma posible de llamar la atención de un nethunter o reclutador en Facebook es utilizando altas dosis de creatividad, por ejemplo con un vídeo-currículum que rompa moldes. Da un vistazo en YouTube al CV de Nuria Fusté Massana, es un gran ejemplo de lo que se habla aquí.

estamos conectados / personal branding / social media / guillem Recolons / shutterstock

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4.    A quien queramos devolver la cortesía

No existe una norma clara sobre si debemos aceptar el seguimiento de todo aquel que nos solicita contacto, amistad… Cada caso merece ser estudiado por separado. Existen perfiles como el de Francesc Grau en Twitter @fgrau autor de “Twitter en una semana” que reza “follower de mis followers” mientras que otros solo siguen a los que conocen  o a los que efectivamente pretenden seguir. En cualquier caso, aquí los protocolos según la red social son sencillos:

A.          Linkedin.

Asegurarse antes: Aquí vale la pena clicar en el perfil de la persona que quiere contactar para estar seguros que no se trata de un spammer o de alguien que vendrá con el cuento de que tiene un primo en la cárcel y necesita dinero.

Acción: Si nos convence, ya tendremos un nuevo contacto, un nuevo correo electrónico y un potencial stakeholder.

B.          Twitter

Atención, no todo vale: Igual que Linkedin, pero en Twitter hay algunos perfiles que suelen ser sospechosos y que quizás es mejor dejar para otro momento:

1.           Todos los que vayan con “huevo”, sin foto de perfil

2.           Los que a pesar de incluir foto, carecen de descripción de perfil

3.           Los que se han fotografiado con su mascota

4.           Los que tienen el perfil privado (en Twitter eso no tiene sentido)

5.           Los que incluyen símbolos de filiaciones extremas (fútbol, política, sexo…)

6.           Los que se hacen llamar MLM Multinivel o marketing por internet

7.           En general, aquellos que veamos que no nos van a aportar nada de nada

Posibilidades: Es bueno saber que una vez el seguimiento es bilateral se activan una serie de funciones, de las que destacaremos dos:

1.           La posibilidad de enviar MD > Mensajes directos

2.           La posibilidad de activar notificaciones en el móvil, de manera que Twitter nos avisará de cada acción de la pantalla seguida.

C.          Facebook

Amistad: Al aceptar una amistad tendremos derecho a visitar su perfil completo, ver que amigos tiene y activar el Facebook Messenger, algo muy parecido a Whatsapp.

Cómo aceptar: Si Facebook es una red de amigos, la aceptación de contactos puede seguir dos criterios, elige el que quieras.

1.           Sólo acepto a personas que conozca (y me apetezca tener en mi muro)

2.           Los amigos de mis amigos son mis amigos.

Pronto seguiremos con YouTube, Instagram, Google+,…

Imagen cabecera: shutterstock.com

 

Confiarías en Snapchat para conseguir un empleo?

Comparto este artículo titulado “¿Podrías fiarte de Snapchat para conseguir un empleo?” publicado en Expansión por su director de redacción Tino Fernández en que aparecen colaboraciones de cierto nivel, nada menos que Eva Collado Durán, Aziz Zaghnane y Pablo Urquijo. Yo hago de telonero (un papel que siempre me ha gustado). Espero que os aporte, especialmente si os encontráis en el camino de encontrar trabajo.

Quienes buscan al candidato ideal tienden a utilizar una gran diversidad de plataformas y redes sociales (Twitter, LinkedIn, Instagram o Snapchat). La cuestión es si tantas posibilidades son realmente eficaces.

Los reclutadores dedican cada vez menos tiempo -entre 6 y 20 segundos- a cada currículo, y hoy resulta imposible llamar la atención de quien puede ofrecer trabajo sin emplear nuevas y originales estrategias.

La inflación de plataformas y posibilidades desorienta a quienes buscan trabajo

Sabiendo esto, podría resultar extraño que alguien en su sano juicio decidiera llamar la atención de un empleador usando una red como Snapchat, dedicada al envío de archivos que desaparecen del dispositivo del destinatario entre uno y diez segundos después de haberlos visto. Y sin embargo, es así… Recientemente Jason Peterson, chief creative officer de Havas para América del Norte, explicaba en AdWeek que su compañía -por las características de sus clientes y los perfiles necesarios de sus empleados- confía en Snapchat como herramienta de reclutamiento. No es la primera vez que Havas hace algo parecido. Ya ha utilizado Twitter, e incluso Airbnb o la serie de televisión Juego de tronos para captar a futuros empleados.

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, recuerda cómo en 2010 Alec Brownstein, aspirante a redactor en una agencia de publicidad francesa, utilizó una técnica poco usual para enviar su currículo a Scott Vitrone, responsable creativo de Young & Rubicam en París. Finalmente fue contratado, porque Browstein no hizo lo que hacía todo el mundo y contrató una campaña de Google Adwords con la palabra clave “Scott Vitrone”. Durante varios días todo el que tecleara en Google la palabra “Scott Vitrone” se encontraba con este anuncio: “Hola Scott Vitrone, googlearte a ti mismo es divertido. Contratarme a mí como creativo en tu empresa, también. Llámame. Ya tardas.”

Seguir leyendo…

Nueva profesión digital: cazafollowers

A estas alturas no descubro nada si te digo que por sólo $5 puedes “ganar” 5.000 seguidores en tu página de Facebook o en tu perfil de Twitter o Instagram. De hecho, muchas empresas, instituciones y líderes políticos ya están utilizando esta técnica para engordar su número de seguidores, convencidos de ese es el indicador clave en una cuenta de red social, y los contenidos, en cambio, son secundarios.

Confundir las patatas con el bisté

No tengo nada en contra de las patatas, es más, soy un gran fan. Pero cuando uno pide un bisté con patatas, “bisté” es el centro, lo importante. En nuestro caso, lo importante en un perfil, por ejemplo de Twitter, no es cuántos te siguen sino lo que hacen con tus contenidos, en cuántas listas y de qué categoría y calidad te han inscrito, si te hacen RT a menudo, si generas conversación, controversia, si aportas.

Los nuevos charlatanes digitales

Los cazafollowers son los nuevos charlatanes digitales, los nuevos multinivel que han encontrado un negocio que pivota sobre la SOBERBIA de las personas y el afán de muchos por “ver quien la tiene más grande”.

falsos perfiles twitterEn paralelo a la aparición de  esta nueva profesión digital, el cazafollowers, emerge la figura del “sobredimensionado artificialmente”. Si uno se entretiene en ver qué seguidores tiene en Twitter Don Mariano Rajoy o Don Pablo Iglesias (por poner dos perfiles muy diferenciados), lo que verá son miles de perfiles sin foto, con nombres ininteligibles y sin definición de perfil; se trata de “boots” generados por ordenador cuyo valor como seguidores cuenta en lo cuantitativo (y valga la redundancia) pero en lo cualitativo son puro éter, son nada. Tanto Rajoy como Iglesias -o sus asesores- han utilizado la táctica de los boots para que cuando alguien visita su perfil quede impresionado por la cantidad de seguidores (y los pocos seguidos) que presenta.

Cómo identificar falsos perfiles

Suelen tener patrones comunes.  Si nos fijamos en este perfil de “Karim Karim”, que sigue a Pablo Iglesias y también a Mariano Rajoy, veremos que tiene todos los ingredientes de un perfil falso y robotizado.

Sin foto de perfil, son sólo huevos

Con identidad incomprensible @bffe34f153bd4de

Con un seguidor

Sin haber generado un sólo tweet

Cómo identificar perfiles hinchados artificialmente

Muy sencillo. Entra en un perfil cualquiera (no famoso) y mira los seguidores. Luego entra en el perfil de una persona mediática o que sospeches que tiene más seguidores de la cuenta. Apreta el botón seguidores y fíjate en la media: si ves más fotos que huevos, vamos bien, si no, ya tienes al cliente de un cazafollowers. Os dejo este enlace a un artículo de Matthias Lüfkens que habla sobre cómo muchos líderes mundiales utilizan a los cazafollowers para presumir de números.

Cómo identificar a los cazafollowers

No tendrás que hacer un gran esfuerzo. Si ves que últimamente tienes muchos seguidores, son ellos que han salido de caza. Además, no se esconden y utilizan imágenes muy llamativas. Aquí os dejo algunos ejemplos de célebres cazafollowers. ¿sabes lo curioso del caso? que ellos mismos tienen pocos followers, con que aplica eso de “en casa del herrero…”. Venden  de todo, desde miles de seguidores en Twitter, YouTube, Instagram, Facebook (pages), clicks en cuentas de Soundcloud, e incluso mejoras SEO a base de crear “backlinks” en una página web o blog para mejorar el Page Rank de Google (práctica que ahora se penaliza, por cierto). Como dice Bob Hutchins, CEO de la consultora digital BuzzPlant, There are two ways to grow a social media following:  You can be authentic, social, and a great publisher. Or you can buy likes and follows”.

 

https://twitter.com/YouTubeSubsss/status/596264771646783488

https://twitter.com/CustomCutting/status/596211437661462531

https://twitter.com/NonStopViews/status/596259999095074816

https://twitter.com/100kFollowss/status/596222014232354816

https://twitter.com/JustTrafficc/status/596253173364424704

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Papá, no quiero estar en Facebook

 

Hace solo dos años, recuerdo que mi hija, de 11, me envió un powerpoint de 20 páginas con varias razones que justificaban el crearse una cuenta en Facebook. Aun lo conservo. Una de las razones, como era imaginable, era que muchas de sus amigas ya estaban en la red social. La edad legal para entrar era y es de 13 años, así que sus amigas tuvieron que “engañar” a Facebook y mentir sobre su fecha de nacimiento. Aquí está una de las brechas de muchas redes, no existe un control real, basta con mentir y uno está dentro.

Convencí a mi hija para que esperara dos años (mucho tiempo para alguien de corta edad, lo sé) antes de tener perfil propio, y desde mi cuenta hicimos “amistad” con sus amigas.

Hace dos meses mi hija cumplió 13, y uno de los regalos era el crear el esperado y deseado perfil en Facebook. Pero los cambios que se están produciendo son tan rápidos que ahora, mi hija, la que casi me maldijo por no autorizar su perfil hace dos años, mi hija no quiere estar en Facebook.

¿Qué está pasando en la red?

Para entender el fenómeno del abandono (o no entrada, como es el caso) de muchos adolescentes en Facebook, recomiendo la lectura del post del experto Francesc Grau “Los adolescentes de Facebook“, en que muestra la migración de este colectivo en dos mercados gigantes como son EEUU y China hacia otras plataformas digitales.

Las nuevas preferencias

Como comenta Francesc, todo apunta hacia nuevos formatos de chat donde hay menor control paterno. En el caso concreto de mi hija, la preferencia se inclina a tres lugares, por orden de utilización:

  1. Whatsapp, que permite un chat en tiempo real, inmediatez absoluta y creación de grupos afines.
  2. Instagram, que permite comunicarse con imágenes y utilizar los hashtags para encontrarlo todo.
  3. Snapchat, un chat que permite compartir historias (texto, vídeo, imagen) que desaparecen en pocos segundos sin dejar rastro.

Los peligros de Snapchat

1snapchat1Según el blog de Orange, Snapchat permite a los usuarios enviar imágenes, vídeos cortos o mensajes a través de sus smartphones. El remitente elige el tiempo que desea que su mensaje sea visible para la otra persona, con un mínimo de 10 segundos. Y después desaparece.

El sistema es interesante, ya que no deja rastro. Pero su fortaleza representa también una amenaza, ya que permite a los teens mandar contenido subido de tono y que éste no quede registrado. Una práctica, denominada sexting, que preocupa a los padres, y que debería preocupar también a los propios adolescentes, ya que para guardar una imagen es tan sencillo como hacer una captura de pantalla con tu smartphone antes de que se borre.

La polémica está servida. La popularidad de Snapchat crece como la espuma y está en todos los rankings de las principales tiendas de aplicaciones (App Store de Apple y Google Play de Android). Forbes titulaba que “a los chicos les gusta Snapchat porque NO es Facebook”, un problema más para Zuckerberg.

Si estás en todas las redes sociales, no “eres” en ninguna

 

El no querer perderse una parte del pastel no debe convertirse en una obsesión. Observo que muchas personas están ingresando en una cantidad de RRSS (redes sociales) tan grande que no les da tiempo a gestionar ninguna correctamente.

FOCALIZAR ES CLAVE

Como no tenemos 5 horas diarias para gestionar correctamente esas redes, lo mejor será focalizar. Aunque entre gustos no hay disputas, yo centraría el asunto en cuatro redes:

Linkedin: Nos permite conectar con profesionales de todos los sectores y conocer su actividad actual. Los grupos Linkedin son foros de debate con buenas historias en las que aprender y con la posibilidad de compartir nuestras historias. Cierto: últimamente hay bastante spam… ¿pero dónde no lo hay?.

Twitter: es una red abierta, permite seguir a quien uno quiera sin pedir permiso. Es un buen lugar para aprender y para debatir. Creo que el famoso “Cluetrain Manifesto” de 1999 se refería a Twitter (que nació 6 años después) cuando hablaba de “los mercados son conversaciones”. Es una red inmediata, salvaje, permite colocar vídeos, fotos… comunicarse a tiempo real.

YouTube: Si una imagen vale más que mil palabras, al añadirle sonido es un todo. Esta red de vídeos nos permite transmitir nuestra marca al 100%, ya que nos ayuda a comunicar de forma integral, incluyendo el lenguaje no verbal. Por si fuera poco, además YouTube es el segundo buscador más importante después de Google, y cada vez hay más personas que lo tienen en su página de inicio.

Facebook: al igual que Linkedin, nos permite recuperar amistades pasadas. En el terreno profesional, las páginas de Facebook pueden convertirse en excelente lugares para trasladar una oferta profesional, y son buenos refuerzos de una tienda online.

diceAl blog no lo considero una red social, está muy por encima. Hablaremos otro día. Dependiendo de tu actividad profesional, es muy posible que puedas focalizar tu comunicación digital en redes de imágenes, como Pinterest o Flickr, redes hay de todos los colores. Pero recordemos esto, no podemos estar y ser en todas partes. Hay que focalizar.

El anuncio más visto de la historia no es un anuncio. Adiós, publicidad.

El gran salto

Tres protagonistas: Felix Baumgartner, Red Bull Stratos y el desafío a la gravedad. Juntos consiguieron con el salto al vacío de Baumgartner la mayor audiencia que jamás haya conquistado un anuncio. Ni siquiera “1984” de Apple consiguió ese nivel de impacto.

  • 8 millones de personas vieron el salto en directo (streaming) en YouTube (el evento que le sigue, los JJOO de Londres, consiguieron 500.000 personas conectadas a la vez en esta red).
  • Después del aterrizaje, Red Bull publicó la foto de Baumgartner flexionando sus rodillas al tocar tierra en Facebook. En menos de 40 minutos, la imagen fue compartida con más de 29.000 veces, generó cerca de 216.000 “likes” y más de 10.000 comentarios.
  • Durante el salto y en los momentos, la mitad de los trending topics en Twitter en el mundo hablaban salto – quitando el protagonismo de otros eventos simultáneos como Justin Bieber y los juegos de la Liga Nacional de Fútbol USA.
  • Solo en España y a través de Teledeporte, 4,3 millones de personas siguieron el salto en directo (el 27,8% de la cuota).

Pero no todo es 2.0

En efecto, el salto de Baumgartner fue real, como real fue la enorme inversión en la nave y los preparativos del salto. El equipo de control de tierra era digno del lanzamiento de un cohete espacial, y al día siguiente no había portada de periódico que no hablara del salto.

La publicidad de Red Bull llevaba años en el mundo con el “te da alas“, por lo que podríamos decir que el evento del salto era la culminación perfecta de la campaña. Una empresa que invierte el 25% de su facturación en marketing es una empresa que arriesga… y en este caso gana.

Storytelling

Si tuviera que enmarcar el salto en alguna disciplina de comunicación, me atrevería a decir que Red Bull ha construido el mejor relato de la historia. Recordad la tensión permanente de todas las horas y minutos previos al salto, un guión impecable. El sudor de los controladores de tierra. Los miles de comentaristas de radio y TV que aventuraban lo peor para Baumgartner. El riesgo, la intriga, el control (o descontrol) de los tiempos. La preparación de todos los equipos en el desierto en que cayó. Impresionante. Marketing de atracción en estado puro.

Medios propios

Red Bull utilizó sus propios canales en Facebook, YouTube, Twitter… para retransmitir el evento. Innovación pura. Otro hubiera organizado una exclusiva con algún canal de TV, algún diario o revista. Red Bull no quiso compartir protagonismo, se jugaba demasiado.

¿Ha muerto la publicidad?

La pregunta que me hago como publicitario y como víctima del bombardeo indiscriminado de anuncios de baja calidad es ¿Ha muerto la publicidad?

Seguramente en su estadio actual sí. La publicidad consistente en interrumpir nuestras vidas con algo que no deseamos está desapareciendo. Las personas nos estamos rebelando contra el anuncio de 20″ que nos interrumpe una película. Preferimos grabarla, alquilarla o verla por 2€ en alta definición a través del Apple TV. Estamos cansados de pasar páginas y páginas de diarios repletos de anuncios los domingos. Apagamos la radio o cambiamos de emisora cuando entra la publicidad. ¿Por qué? Por varias razones:

  • Hay otras opciones, otros canales que quizás en ese momento no emitan publicidad
  • Falta de afinidad: No emiten anuncios de productos o servicios que nos interesen, lo que hace más aburrido tener que escucharlos.
  • La creatividad está de capa caída. Solo 1 de 100 anuncios contiene elementos estimulantes o sorprendentes.
  • Hemos aprendido a valorar el silencio, la paz. Y un buen momento para apagar la TV o la radio es cuando entra publicidad.
  • Se acabó el tiempo de “repetition is reputation“. Ahora la repetición se castiga con el abandono de la marca. Una campaña emitida entre octubre 2012 y febrero 2013 de selección de residuos en Cataluña (envàs on vas) ha conseguido el efecto contrario al deseado por exceso de repetición. Más vale poco y bueno que mucho y malo.

Lo cierto es que la publicidad excesiva en medios clásicos está cambiando las pautas de consumo de los medios.

Adiós, publicidad. Hola, Branding

Pienso sinceramente que el presente -y probablemente el futuro- está en el branding, el gran paraguas de la comunicación comercial. Entiendo el branding como un proceso integral de creación de valor alrededor de una marca, ya sea corporativa, social o personal. Intento explicarme con este gráfico:

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¿Qué es lo bueno del branding?

Es un proceso completo alrededor de la marca.

En corporate branding, por ejemplo, incluye la planificación estratégica de la comunicación, el naming, la investigación de conceptos e insights, el estudio del campo de significados de la marca, el diseño de la marca (logotipo, anagrama…), el packaging, la publicidad, el storytelling, las acciones de RRPP asociadas, el “publicity” (obtención de noticias gratuitas en la prensa), la estrategia de Social Media, los eventos, las promociones, el merchandising, el patrocinio, el product placement, el marketing directo, la planificación y compra de medios, la construcción de soportes para eventos, las artes gráficas, el diseño gráfico, la fotografía, la realización audiovisual, los sistemas de medición de audiencia, influencia y reputación -ya sean convencionales u online-, el street marketing, las acciones de retail en punto de venta (degustaciones, promos, señalización…), el “city branding” o estudio de marca de las ciudades, el diseño de web y blogs corporativos, todo, todo.

Cómo se diseñaría idealmente una estrategia de branding

Del corazón hacia fuera. Desde la visión (el por qué) hasta la misión (el qué) pasando por los valores diferenciales (el cómo). Es muy difícil partir del qué, hay que iniciar el proceso con el por qué. Luther King soñó con una América sin racismo (visión), y por eso su mensaje caló hondo. No se limitó a denunciar a los blancos, no le hubiera servido de nada. En su lugar, creó conciencia colectiva, un acción gigantesca de social branding. Algo parecido hizo Mahatma Gandhi. Y también lo hicieron Steve Jobs, que soñó hacer las cosas más fáciles a la gente o Bill Gates, que soñó en 1975 que cada casa podría albergar un ordenador.

En el terreno comercial, la visión o sueño de Red Bull ha sido que la gente vuele (y lo ha conseguido, vaya si lo ha hecho). La visión de BMW -en España- es despertar el placer de conducir. No se trata de vender refrescos o automóviles, se trata de crear sensaciones y emociones, de llegar al corazón de las personas, de atraer por pasión, no por repetición. La respuesta deseada a una acción bien planteada de branding no es “esta marca me ha convencido”, es “esta marca habla mi lenguaje, me entiende, sintoniza”.

¿Qué pasará con las agencias de publicidad?

Muchas han entendido el cambio y están ofreciendo -aun sin especificarlo- procesos de branding. Las otras temo que acabarán desapareciendo o convirtiéndose en especialistas al servicio de empresas de branding. Si solo se dedican a vender anuncios sin querer ver más allá serán agencias de anuncios, poco más. Hace poco, hablando con una buena amiga, apareció la idea de llamar “comunicación comercial” a todo el conjunto de procesos que he descrito antes. Pero creo que se queda cojo, falta un concepto más alto, falta la marca. Y marca es todo: empresas, instituciones, personas, grupos de ciudadanos. Todo deja marca. Por eso la palabra branding (originalmente marcar a fuego las reses con un símbolo distintivo) llena tanto, es un eje aglutinador.

Y qué pasará con los profesionales de la publicidad

A mi juicio hay una excesiva especialización alrededor de la profesión publicitaria; quedan pocos publicitarios “holísticos” y abundan los directores de arte, redactores, planners, directores de cuentas, especialistas de medios… Lo cierto es que los anunciantes no quieren ver a un equipo de 5 personas en una reunión. Quieren hablar con uno, con el que puede hablar de todo con conocimiento de causa. Esa historia que se repite en reuniones de “esto lo consultaré con el redactor” aburre al más pintado. Hay que resolver, asesorar, mojarse.

Si a ello añadimos que pocos profesionales de publicidad entienden demasiado de promociones, de street marketing, de eventos, nos encontramos que los anunciantes están obligados a contratar a 10 agencias para resolver la gestión de una misma marca: la de publicidad, la de medios, la de social media, la de promociones, la de RSC, la de….

Por tanto, me atrevo a aventurar que el profesional integral de branding se impondrá, será el ángel de la guarda de la comunicación de empresas, instituciones, profesionales… No, aun no existe el grado universitario de branding. Los expertos de branding han adquirido su experiencia trabajando en muchos lugares y con la mente muy abierta. Será un perfil más creativo que de gestión, eso no lo dudo, pero tendrá que compartir su lado derecho del cerebro con cierta capacidad analítica. Un todoterreno, un brander.

El brander

Aunque aun no hay estudios para ser “Brander”, me permito recomendar algunas lecturas para entender el fenómeno del branding

Artículo publicado en Puro Marketing el 11 de marzo de 2013