16 julio 2017

No acostumbro a hacerlo, pero este artículo de Harvard Business Review merecía llegar a todo el mundo. Lo he traducido lo mejor que he podido.

competitividad digital

Índice de competitividad digital en 60 países

Hace apenas 20 años Sergey Brin y Larry Page registraron el dominio google.com, y hace sólo 10 que Steve Jobs presentó el iPhone en San Francisco. Sin embargo, en este corto período de tiempo, las tecnologías digitales han puesto patas arriba nuestro mundo. HBR presentó el índice de evolución digital en 2015 para rastrear la aparición de un “planeta digital”. Para ver cómo las interacciones físicas – en comunicaciones, intercambio social y político, comercio, medios y entretenimiento – están siendo desplazadas por las originadas digitalmente. Se identificaron muchos puntos del mundo en que estos cambios son rápidos y otros lugares en que el impulso se ha ralentizado. Dos años después, dependiendo del lugar donde vivamos, seguimos avanzando a diferentes velocidades hacia el planeta digital.

Panorama digital actual

Aunque muchas cosas han cambiado desde 2015, todavía hay obstáculos en el camino que resisten de forma sorprendente. Considere las cinco características más sobresalientes del panorama digital de hoy en día.

La tecnología digital está muy extendida y es de rápida propagación.

Hay más conexiones móviles que personas en el planeta, y más personas tienen acceso a un teléfono móvil que a un WC.  Los flujos transfronterizos de datos transmitidos digitalmente han crecido desde muchos ángulos, y suponen más de un tercio del aumento del PIB mundial en 2014. En cambio, el libre flujo de bienes y servicios y capitales transfronterizos han disminuido a raíz de la crisis de  2008. Al tiempo que muchas personas puedan beneficiarse del acceso a la información y la comunicación, el potencial de maldad para crear el caos digital crece cada año; los incidentes de ataques cibernéticos aumentan y tienen un impacto mayor.

Las empresas digitales tienen un poder de mercado enorme.

Sobre la base del precios de sus acciones a 6 de julio de 2017 , Apple, Alphabet (Google), Microsoft, Amazon y Facebook fueron las cinco empresas más valiosas del mundo. La no estadounidense más valiosa fue el gigante chino del comercio electrónico, Alibaba Group. Con productos que se mueven muy rápido en la red, estas empresas disfrutan de economías de escala y altas cuotas de mercado. Además, disponen de recursos sobrados para la innovación, con la capacidad de acelerar la penetración y adopción de productos digitales.

Las tecnologías digitales cambiarán el futuro del trabajo.

Automatización, big data, y AI (inteligencia artificial) podrían afectar al 50% de la economía mundial. Anticipación y temor están a partes iguales al otro lado del umbral de la “segunda edad de las máquinas.”  Más de mil millones de puestos de trabajo y 14.6 billones de dólares en salarios son potencialmente automatizables por la tecnología de hoy en día. Eso podría abrir la puerta a nuevas formas de aprovechar el potencial humano, pero también a destruir muchos puestos de trabajo actuales y a aumentar las desigualdades sociales.

Los mercados digitales son desiguales.

La política, regulaciones y niveles de desarrollo económico juegan un papel importante en la conformación de la industria digital y su atractivo de mercado. China, con la mayor población de usuarios de Internet del mundo – 721 millones – tiene un mercado digital paralelo debido a que muchos de los principales actores globales no tienen presencia allí. India, con sus  462 millones de usuarios de Internet , tiene una economía digital que representa sin duda el mayor potencial de mercado para los jugadores globales ; Sin embargo, éste opera en múltiples idiomas. La Unión Europea tiene 412 millones de usuarios de Internet, pero su mercado está fragmentado y pendiente de crear un “mercado único digital”. En muchos países, todavía se bloquea el acceso a determinadas webs y empresas digitales. En todo el mundo, el acceso digital está lejos de ser uniforme: apenas el 50% de la población mundial tiene acceso a la Internet hoy.

El comercio digital todavía se realiza con dinero en efectivo.

Se espera que las ventas mundiales de comercio electrónico al por menor superen los 4 billones de dólares en 2020 , casi el doble de la actualidad. Un obstáculo importante es que el “cash” no ha sido desplazada por alternativas digitales a pesar de existir innumerables opciones. En 2013  el 85% de las transacciones del mundo se hicieron en efectivo. Si bien los Países Bajos, Francia, Suecia, y Suiza se encuentran entre los países menos efectivo-dependientes del mundo, incluso en la zona euro el 75% de los pagos son en efectivo . La mayor parte del mundo en desarrollo es abrumadoramente dependiente del efectivo; en Malasia, Perú y Egipto, sólo el 1% de las transacciones son sin dinero en efectivo . Incluso un experimento  de desmonetización de la India no ha roto la dependencia de efectivo del país.

Cada uno de estos cinco puntos conlleva ventajas y desafíos. Por otra parte, con qué fuerza se hace sentir cada uno de ellos varía dependiendo dónde se encuentre en el mundo. Para los key players mundiales de tecnología y para los políticos, es esencial entender cómo el progreso hacia un planeta digital se está llevando a cabo en diferentes partes del mundo.

Mapeando el momento digital en el mundo

Como parte de la colaboración de la Fletcher School de la Universidad Tufts y Mastercard, hemos creado el Índice de Evolución digital  y analizado el estado y la tasa de evolución digital en 60 países. Esta evolución es el resultado de una interacción entre los cuatro ejes, con cerca de 170 indicadores a través de ellos (ver recuadro).

Nuestra investigación se inició con las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuáles son los patrones de evolución digital en todo el mundo? ¿Qué factores explican estos patrones, y cómo varían de una región a otra?
  2. ¿Qué países son los más competitivos digitalmente? ¿Qué actores son los principales impulsores de la competitividad: sector público o privado?
  3. ¿Qué hace cada país para acelerar su impulso digital?

Al medir el estado actual de cada país de la evolución digital y su ritmo de evolución digital con el tiempo, hemos creado la siguiente gráfica, un mapa de nuestro planeta digital (ver tabla abajo). Los países de esta tabla se dividen en cuatro zonas: destacados, estancados, explosivos y, en peligro. Algunos países se encuentran en la frontera de múltiples zonas.

Índice de competitividad digital en 60 países

Destacados (stand out)

Son países de digitalización avanzada a alta velocidad.Son líderes en impulsar la innovación, sobre la base de sus ventajas existentes de manera eficiente y eficaz. Sin embargo, mantener ese estatus en el tiempo es un reto. Para seguir en la vanguardia, estos países necesitan mantener sus motores de innovación en la marcha y generar nueva demanda, so pena de estancarse.

Estancados (Stall out)

Aunque estos países están muy digitalizados, muestran signos desaceleración. Los cinco países con mayor puntuación en el DEI (Digital Evolution Index) 2017 – Noruega, Suecia, Suiza, Dinamarca y Finlandia – se están acomodando, lo que refleja los retos de un crecimiento sostenido. Deberán hacer un esfuerzo consciente en reinventarse, a apostar por un aumento de la tecnología digital y eliminar los obstáculos a la innovación. Se diría que los países estancados son referentes en el crecimiento impulsado por la innovación, pero debido a su madurez, requieren crear nuevas economías de escala para reinventarse y crecer.

Explosivos (break out)

Los países en “break out” puntúan bajo digitalización, pero están evolucionando rápidamente. El gran impulso de estos los países y su importante margen de crecimiento los convierten en focos de atracción para los inversores. Históricamente rezagados por una infraestructura débil y una mala salud institucional, los países explosivos harían bien en fomentar mejores políticas que ayuden a nutrir y sostener la innovación. Tienen potencial para convertirse en los países destacados del futuro, con China, Malasia, Bolivia, Kenia y Rusia a la cabeza.

En peligro (watch out)

Estos países se enfrentan a retos gigantescos por su bajo estado de digitalización y bajo impulso. En algunos casos, estos países están incluso yendo hacia atrás en su ritmo de digitalización. Algunos demuestran una notable creatividad ante las graves deficiencias infraestructurales, las limitaciones institucionales y la baja sofisticación de la demanda de los consumidores. El camino más seguro para que estos países se suban al carro digital sería mejorar el acceso a Internet controlando la brecha de Internet móvil, es decir, la diferencia entre el número de teléfonos móviles y el número de teléfonos móviles con acceso a Internet.

Estados Unidos y Alemania, dos de las economías más importantes del mundo, se encuentran en la frontera entre destacados (stand out) y estancados (stall out), con una tercera, Japón, en medio. Es esencial que estas economías reconozcan los riesgos del estancamiento y observen a países más pequeños y de mayor impulso cómo las intervenciones políticas podrían ser efectivas para empujar a un país hacia una zona de mayor competitividad. Mientras tanto, el impulso digital del Reino Unido es más fuerte que sus pares de la UE.

La zona más interesante del mundo, digitalmente hablando, es Asia, con China y Malasia como ejemplos. Podemos esperar un gran interés inversor y empresarial en esta región. Para ello, es fundamental que las instituciones políticas sean estables y solidarias.

India, con mucho apoyo político para la digitalización, incluyendo la campaña “Digital India” y las iniciativas para dar un impulso al pago con medios digitales, debe prestar atención al bajo nivel general de la evolución en el país. Esto puede ser un obstáculo para cualquier iniciativa. Se necesitan cambios más generales y sistémicos para impulsar la evolución digital en este tipo de entorno.

En África, las dos economías más grandes, Nigeria y Sudáfrica, se sitúan entre la explosión y la zona de peligro. Kenia, en cambio, ha evolucionado digitalmente hacia un nivel de dinamismo crear un ecosistema próspero. Paralelamente, los países de América Latina pueden aprender algunas lecciones de los países más pequeños y ágiles, como Colombia y Bolivia.

Hacia un planeta digital

Este análisis de la evolución digitales supone varias implicaciones para los líderes públicos y privados mientras exploran formas de mejorar el estado de las economías digitales en todo el mundo.

Primero, los partidarios de la innovación digital deben reconocer que las políticas públicas son esenciales para el éxito de la economía digital.

Los países con sectores digitales de alto rendimiento, como los de la UE, por lo general han tenido una fuerte implicación de gobiernos y políticas en la configuración de las economías digitales. También sucede en los países destacados (Singapur, Nueva Zelanda y los Emiratos Árabes Unidos), así como muchos países explosivos (incluyendo China, Malasia y Arabia Saudita).

Estados Unidos corre el riesgo de caer en la zona de estancamiento. Bhaskar ha señalado que hay un debate político pendiente en los Estados Unidos sobre la economía digital, a pesar de que las empresas digitales y las innovaciones estadounidenses son preponderantes en todo el mundo. Para evitar el estancamiento, es necesario adoptar políticas para: asociaciones público-privadas sobre innovaciones digitales; Una mejor integración de la automatización, los datos y las nuevas tecnologías en la economía heredada; Inversiones en reestructurar a los trabajadores y enseñar a los estudiantes en las escuelas las habilidades y el pensamiento para prosperar en un mundo digital; Mejorar el acceso al capital y la infraestructura digital y reducir las numerosas desigualdades; Regulaciones sensatas que se ajusten a las reglas transformadoras de la competencia y tengan la visión dinámica de proteger los intereses de los consumidores sin apagar la innovación; Y reimaginar la competitividad de los Estados Unidos en términos de su economía digital y los flujos de datos internacionales y pensar más allá de la fabricación tradicional y el comercio de bienes y servicios físicos. En el sector del emprendimiento digital, las OPA y las fusiones no han seguido el ritmo de las cifras récord de capital que se mueven. Se necesitan inversiones más sensibles a la creación de valor, y no esa mentalidad basada en la manada.

Segundo, aquellos que trabajan para acelerar el impulso digital de su país deben centrarse en aspectos específicos: identificar y amplificar los impulsores únicos del país de impulso digital.

Dependiendo del nivel de evolución digital y el progreso económico de un país, hay diferentes drivers que son los principales responsables del impulso digital. Esto tiene implicaciones diferentes, por lo que las economías avanzadas y las economías en desarrollo deberían dar prioridad: la innovación para los primeros y mejorar el apoyo institucional para los segundos. Los países menos avanzados digitalmente deben asignar los recursos limitados de forma inteligente. Habilitar el acceso a Internet en el teléfono móvil conduce a un mayor desarrollo económico.

El tamaño del país también es un factor importante. Los países más pequeños con instituciones fuertes pueden crear un alto valor como primeros en adoptar y crear un efecto espejo para el mundo mediante la implantación del ecosistema adecuado. Los hubs comerciales tradicionales (como Hong Kong, Singapur y el Reino Unido) y los centros digitales emergentes (como Nueva Zelanda y Estonia) pueden tomar la delantera en la creación de ecosistemas “inteligentes” con capacidad digital.

Concluyendo, la economía digital del mundo se encuentra en un umbral donde la oportunidad y el riesgo están a la par. Incluso en el breve período transcurrido desde que publicamos la edición anterior del Índice de Evolución Digital, ha cambiado mucho en el viaje hacia el planeta digital, y más sorprendente, hay muchos frenos dispersos en el camino. Gran parte de esto tiene que ver con el impulso digital que se experimenta en los países de todo el mundo, así como con la naturaleza sistémica de las fuerzas que gobiernan la evolución digital. Sin lugar a dudas, los países de Stand Out (destacados)  y Break Out (explosivos) se benefician de una combinación de las fuertes tasas de digitalización y la participación de los gobiernos en la organización de las economías digitales.

¿Se derrumbará el orden mundial presentado en el Índice de Evolución Digital de este año a medida que las tecnologías de transformación, como la inteligencia artificial, provoquen cambios generalizados o consideraciones regulatorias y políticas que aumenten la desigualdad de los mercados digitales? La escena que resume el estado del planeta digital evolucionará cuando sea necesario.

Bhaskar Chakravorti, Ajay Bhalla, Ravi Shankar Chaturvedi

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Guillem Recolons

Guillem Recolons

Personal Branding Strategist

Convencido de que todo deja marca, ayudo a humanizar empresas y ayudo a profesionales a proyectar su marca para lograr sus objetivos.

Socio de Soymimarca, especializada en personal branding, consultor en AdQualis Consultants y formador en Ponte en Valor.

Como docente, soy Profesor del Posgrado en Personal Branding (URL / Blanquerna) y del Posgrado en Social Media de UPF. Publicitario colegiado, Estudiante de Humanidades (UOC). Voluntario comprometido en la fundación La Salut Alta.

Muchas experiencias me han dejado marca, entre ellas las de Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.

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