¿Somos oportunos ante las oportunidades? guillemrecolons.com

¿Somos oportunos ante las oportunidades?

Acabando ya la serie del DAFO que arrancó con Cómo debilitar nuestras debilidades y siguió con Cómo fortificar nuestras fortalezas y con ¿Amenazas a mí? Las justas, hoy llega el momento de concluir con la parte más onírica de este modelo de autoconocimiento: las oportunidades que nos pueden surgir del exterior.

Una de las mayores dificultades que entrañan las oportunidades es detectarlas. Y una vez cumplido ese trámite debemos analizarlas, si las vemos viables las debemos incluir en nuestro modelo de marca personal y luego prepara un lanzamiento del resultado en modo beta.

El tiempo dirá si la oportunidad detectada mereció la pena, pero seamos benévolos con nosotros mismos: muchas no tendrán cabida en el mercado.

Detectar las oportunidades

El blog del estratega Javier Mejías publicó hace unos años un post que -en mi opinión- sigue vigente respecto a 10 claves para detectar oportunidades. Os aconsejo su lectura, pero aquí va un resumen:

  1. Encontrar clientes mal servidos o muy bien servidos. Ambos supuestos pueden ser una inspiración.
  2. Buscar ineficiencias en el mercado. Por ejemplo, los comparadores de precios de seguros u hoteles, los deficientes servicios de atención al cliente de operadores telefónicos…
  3. Buscar nuevos segmentos demográficos o de mercado. Un buen ejemplo aquí sería el aumento de la población senior.
  4. Buscar frustraciones no resueltas. Aquí encaja a la perfección el caso de Viagra o sus competidores.
  5. Nuevas tecnologías o productos. Por ejemplo, el IoT (Internet de las cosas), baterías ecológicas que sustituyan a combustibles fósiles…
  6. Nuevas legislaciones o políticas. La liberalización de un sector, la supresión de trabas a la exportación,…
  7. Cambios en la estructura de costes. Por ejemplo, el almacenamiento en la nube ha traído un descenso importante de costes.
  8. Posibilidad de eliminar barreras tradicionales. Aquí se refiere a cuestionarnos aquellas cosas que son así porque sí, sin más.
  9. Encontrar variables competitivas incorrectas en mercados saturados. El ejemplo es el de la insulina, donde a las empresas les preocupaba la pureza y a los usuarios el precio.
  10. Buscar cosas que funcionan en otros países. No todo lo de aquí funciona allá ni lo de allá funciona aquí. Pero el caso de los churros en China, o el Halloween en España son excepciones.

Analizar las oportunidades

Llega el momento de analizar si alguna de las oportunidades surgida de los puntos anteriores tiene alguna viabilidad de negocio. ¿Alguien más lo hace? ¿La idea es relevante? ¿Necesito financiación para ponerlo en marcha? ¿Hay patentes? ¿La demanda sería elástica o inelástica al precio? ¿Local, nacional, mundial?

Este periodo requiere tiempo, pero también agilidad. No se trata de caer en aquello de “la parálisis por el análisis”. Quizás el factor tiempo sea crítico para garantizar el éxito del lanzamiento, pero sobre todo la continuidad.

Incluir las oportunidades en nuestro modelo de marca personal

Un modelo como el Business Model Canvas puede ser útil para analizar las variables no económicas del negocio:

  1. La propuesta de valor. Es lo que hace que nuestra idea sea más difícil de imitar, un blindaje de valor que vendrá dado por una sucesión de atributos que unidos construyen un todo único. Debería empezar con la frase “soy la única persona que…”.
  2. Los mejores socios. No hay modelo de marca sin socios clave. ¿Quién nos ayudará a llegar mejor a nuestros futuros clientes, colaboradores, accionistas…? Vale la pena recordar que es más fácil llegar a nuestros stakeholders vía un amigo, socio, colega, que a puerta fría.
  3. Clientes. ¿Quiénes son? ¿Dónde están? ¿Son de una sola venta (una casa) o de venta repetitiva (un restaurante)? ¿Qué valor les podemos aportar que justifique un precio mayor?
  4. Actividades. ¿Cómo definimos nuestra oferta? ¿A través de qué acciones construimos la propuesta de valor? ¿Qué problemas resuelven?
  5. Recursos clave. ¿Necesitaremos investigación? ¿Nuestras competencias -hard y soft- son suficientes como para garantizar que no se nos escapa nada? ¿Necesitamos financiación? ¿Necesitamos multi-idioma? ¿Necesitamos patentes?
  6. Roles. ¿Qué clase de relación estableceremos con nuestros clientes? ¿Largo o corto plazo? ¿Asistencia personal? ¿Autoservicio? ¿Training, mentoring, coaching, consulting? ¿Transacciones?
  7. Canales. ¿A través de qué canales van a conocer nuestra nueva propuesta? ¿Cómo se integran esos canales? ¿Qué costes suponen en tiempo y recursos?
  8. Inversión necesaria. ¿Qué daremos para poner todo esto en marcha?
  9. Ingresos previstos. ¿Qué obtendremos?

A por ello: lanzar la idea apoyada en esa oportunidad

Con el modelo de marca será posible generar un plan de acción. Es el momento, es el lugar, es nuestra oportunidad viendo la luz. Ahora solo queda un componente necesario para el éxito: máxima motivación e ilusión.

Imagen: Shutterstock.com

Convencido de que todo deja marca, ayudo a humanizar empresas y ayudo a profesionales a proyectar su marca para lograr sus objetivos.

Soy socio de Soymimarca, consultora especializada en personal branding, consultor en AdQualis Consultants y formador en Ponte en Valor.

Como docente, soy Profesor del Posgrado en Personal Branding (URL / Blanquerna) y del Posgrado en Social Media de UPF. Publicitario colegiado, Estudiante de Humanidades (UOC). Voluntario comprometido en la fundación La Salut Alta.

Muchas experiencias me han dejado marca, entre ellas las de Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.

Twitter LinkedIn Google+ YouTube 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *