Trabajando un Plan B / Guillem Recolons

Personal Branding y Plan B: las claves de la transición

Estoy trabajando en una empresa. Se puede decir que todo va bien, el salario es correcto, el ambiente de trabajo también, e incluso las perspectivas de crecimiento interno no son malas. Me reconocen como una persona profesional y comprometida. Pero no me veo aquí en tres o cinco años, el proyecto no me llena. No sé cómo enfocarlo, me gustaría hacer otra cosa pero a corto plazo no puedo renunciar a mis ingresos actuales.

¿Te identificas con esta reflexión?

Así empieza a gestarse un Plan B

En efecto, así empieza a gestarse un Plan B. Y el personal branding tiene mucho que ver con ello. Una situación así es mucho más habitual de lo que creemos. El dinero no lo es todo, tampoco el ambiente de trabajo ni el prestigio de la organización para la que trabajemos. Abraham Maslow lo tuvo claro en su Teoría de la Motivación Humana (1943) en que expuso su jerarquía de las necesidades humanas, la popularmente conocida como Pirámide de Maslow. En los 5 niveles de esa escala, una vez se han superado las necesidades básicas de fisiología, de seguridad y de afiliación aparecen los dos niveles más complejos: reconocimiento (autorreconocimiento, confianza, respeto, éxito) y finalmente autorrealización (moralidad, creatividad, falta de prejuicios, aceptación de hechos…). En mi opinión la gestión de marca personal puede ayudar en el proceso de reconocimiento, ya que la autorrealización depende de muchos otros factores y no requiere como único trampolín el reconocimiento.

Elementos clave en un Plan B

En consultoría he trabajado más de una vez en escenarios de Plan B. Se trata de una estrategia proyectiva, de preparar un momento que puede tardar dos, tres y hasta cinco años en producirse, y que requiere grandes dosis de apertura mental para el cliente y grandes dotes de empatía para el mentor. Los elementos más habituales a trabajar en un plan B son:

Autodiagnóstico

El primer trabajo pasa por saber qué es lo que falla en el momento y con el trabajo actual. Qué partes de nuestra pirámide no se satisfacen y cuáles pueden ser los motivos. Aquí a menudo encontramos varias razones:

  • Inercia: no sé cómo he llegado aquí, no he sabido darme cuenta.
  • Rutina: a muchas personas la comodidad de la rutina les satisface, a otras les agria el carácter.
  • Choque de valores. Es posible que, a pesar de nuestra buena valoración interna y externa (stakeholders), nuestros valores estén en conflicto con los de la organización. Esto es fácil que suceda en grandes corporaciones, en empresa contaminantes, partidos políticos, administraciones públicas, pero también en todas aquellas organizaciones que consideren a sus profesionales como meros recursos humanos y no como componentes esenciales de la Marca.
  • Falta de visión de futuro: Este punto es importante y nos lleva a la siguiente fase. Si no conocemos hacia dónde va la organización, o sencillamente no estamos de acuerdo con ese propósito, las piezas no encajan y volvemos al conflicto. En este sentido, son demasiadas las empresas, grandes o pequeñas, cuya única visión es liderar su segmento de mercado, una visión a todas luces pobre, desmotivante y confusa (liderar un mercado puede ser un objetivo empresarial, no una visión).

Visión

Quizás este sea el punto culminante del Plan B. Cuando ya sabemos lo que falla, necesitamos saber qué nos motivaría y nos devolvería la ilusión por trabajar en un proyecto. Hay distintas formas de plantear la visión, no hay una mejor que otra y dependerá de cada persona:

  • Un sueño: todos soñamos, aunque parece que los sueños de infancia son más ricos, soñar es gratis (de momento) y nos puede ayudar a plantear nuestra visión. ¿Recuerdas a Martin Luther King y su relato “I have a dream”?
  • Un legado: se trata de imaginarse qué dirán de nosotros cuando no estemos en este mundo. Imaginemos cómo nos recordarán. Así es como recordamos a Gandhi, a Edisson, a Van Gogh, quizás incomprendidos en su tiempo pero reconocidos mucho después.
  • Un por qué: Nunca sabremos si los fundadores de Apple, Jobs y Wozniak, redactaron su visión al crear la empresa de la manzana. Pero sí parece probable que Gebbia, Chesky y Blecharczyk, fundadores de Airbnb quisieran responder al por qué no existía un mercado comunitario basado en la confianza que permitiera a las personas publicar, detectar y reservar alojamientos en todo el mundo con la facilidad de hacerlo desde un teléfono móvil.
  • Una pasión:: con sinceridad, este es el caso más común que he encontrado, y quizás uno de los que llevan mayor fuerza motriz. La pregunta es sencilla ¿Qué nos apasiona? La respuesta también: hagámoslo. La implementación es más compleja, lo que nos lleva al siguiente punto, el proyecto.

Proyecto

El proyecto es el alma y el área de planificación del plan. Muchas personas viven con ilusión este momento aún a sabiendas de no saber cuándo podrán implementarlo. Para no dejar ninguna bala en la recámara, es conveniente tener en cuenta los elementos del proyecto.

  • Compartirlo: aunque sea en voz baja y con un núcleo reducido y de máxima confianza, compartir la visión es importante: no se trata de someterla a aprobación: no lo hagáis, os la tirarán al suelo. Por desgracia el mundo esta poblado de personas que priorizan la seguridad a la felicidad. Se trata más de advertir que habrá un cambio de coordenadas y que necesitaremos todo el apoyo del mundo.
  • Objetivos: aquí tenemos que tener muy claro qué queremos lograr en plazos cortos y medios (los largos ya no existen). El reconocimiento como experto en un sector nuevo llegará, pero será lento, así que es bueno redactar pequeños objetivos más alcanzables y que nos den aliento para seguir adelante. El modelo SMART es razonablemente eficaz (Specific, Measurable, Achievable, Result-orientes, Time-limited).
  • Modelo de Negocio. Ya hemos hablado de eso en otros post, pero analizar las nuevas propuestas de valor, públicos objetivo, nuevos socios clave, nuevas actividades, nuevos canales… es de vital importancia. Y recordemos que un buen trabajo en modelo de negocio no debería ser un trabajo en solitario: la ayuda de un especialista será apreciable.
  • Posicionamiento. ¿Qué lugar querremos ocupar en la mente de nuestros futuros clientes, colaboradores, socios? ¿cómo nos diferenciaremos de propuestas similares a la nuestra?
  • Mensaje. Se trata de conocer los conceptos y palabras clave que definirán nuestras propuestas de valor. No es un ejercicio fácil, pero si se ha trabajado bien la visión, misión y modelo de negocio sólo nos quedará pasar de prosa a poesía. Aquí vale la pena pensar en todos los formatos que tendrá ese mensaje: una vídeo-presentación, un extracto de Linkedin, una tarjeta de visita, una marca, un eslogan personal, un elevator-pitch…
  • Plan de comunicación. Aunque es posible que en el momento de implementar el plan las cosas hayan evolucionado, merece la pena tener previsto el plan de comunicación y a los que van a ayudarnos a implementarlo para que, llegado el día, el calendario y los medios estén bien definidos, ya sean medios clásicos o digitales, medios gratuitos o medios de pago.

Implementación

Esta es la parte del Plan B que no se activa hasta que el Plan A se extingue. Conviene revisar todo el proyecto para actualizarlo y definir los KPI (Key Performace Indicators) que son aquellas variables, factores, unidades de medida, que consideramos “estratégicas” en nuestro proyecto.

Si tuviera que añadir un último elemento, este sería sin duda una combinación de paciencia, persistencia y creatividad. También diría que los planes están para planearse y cumplirse pero también para planearse y tirarlos a la basura, y en eso debemos mostrarnos flexibles.

  • Tengo una buena amiga que ha estado trabajando un año entero en un Plan B, invirtiendo esfuerzo, tiempo y dinero y finalmente se ha dado cuenta que estaba dentro de su a alcance competencial pero fuera de su foco y visión. Lo ha roto y a por otra cosa. No hay que embarcarse en un velero si el mar da vértigo.
  • Por otro lado, uno de mis mejores clientes (y ahora amigo) está a punto de cumplir el sueño que trazó –con alguna ayuda- hace tres años. Felicidades, quien la sigue la consigue, y este post va por ti.

¿Lo quieres en imagen? Aquí tienes un pictograma:

pictograma El Plan B by Guillem Recolons / Perssonal Branding

Convencido de que todo deja marca, ayudo a humanizar empresas y ayudo a profesionales a proyectar su marca para lograr sus objetivos.

Soy socio de Soymimarca, consultora especializada en personal branding, consultor en AdQualis Consultants y formador en Ponte en Valor.

Como docente, soy Profesor del Posgrado en Personal Branding (URL / Blanquerna) y del Posgrado en Social Media de UPF. Publicitario colegiado, Estudiante de Humanidades (UOC). Voluntario comprometido en la fundación La Salut Alta.

Muchas experiencias me han dejado marca, entre ellas las de Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.

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4 comentarios
    • Guillem Recolons
      Guillem Recolons Dice:

      Mil gracias, Silvia. La verdad es que se basa en algunas experiencias. No siempre sale bien, a veces la impaciencia lo corta de raíz, pero en los casos que se llega al final la satisfacción es total. Un saludo y gracias por escribir!

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  1. Vladimir
    Vladimir Dice:

    Excelente propuesta, mi estimado Maestro Guillem. Didáctica, precisa, detallada, muy bien graficada, sólidamente argumentada y sustentada en casos reales, como siempre debe ser. En estos tiempos de cambio tan frecuente y profundo, un plan B (y dependiendo del contexto, un C, un D, un E y a veces más, jeje) se tornan imprescindibles. NO HAY NADA QUE PODAMOS CONSIDERAR Y ASUMIR COMO DEFINITIVO, ni siquiera un proyecto propio. Y siempre debemos estar preparados para evolucionar y preparando de diferentes modos ese proceso evolutivo, porque como dijo alguien ilustre a fines del siglo XX, EL CAMBIO ES OBLIGATORIO, SOLO EL PROGRESO ES OPCIONAL. Con su gentil permiso, citaré este modelo (porque lo es) entre las buenas opciones de cambio estratégico personal que incluyo en el texto que estoy desarrollando sobre el tema, y me felicito de contar entre mis más cercanos colegas con un generador y promotor de la mejor transformación y evolución personal como lo es usted. Un gran abrazo caribeño!

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    • Guillem Recolons
      Guillem Recolons Dice:

      Me gusta su planteamiento de “el cambio es obligatorio, sólo el progreso es opcional”, un buen indicador para un profesional que se quiera dedicar al personal branding. Le estoy muy agradecido por su reseña del artículo que, como bien dice, está basado en casos reales. Por supuesto puede citarlo en el texto que está desarrollando, espero que ayude a enriquecer. Le devuelvo el fuerte abrazo desde tierras mediterráneas!

      Responder

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