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Tres valores clave en Personal Branding Político, o por qué cae la confianza

¿Personal Branding Político? Debo reconocer que mis primeros clientes en Personal Branding, en 2006, fueron políticos en activo. Prefiero no dar nombres por evitar un encasillamiento estúpido en una opción u otra. Ya sabes, ahora la política ha perdido la posición estratégica del centro y se ha ido a los extremos. Eso implica la memez aquella de la polarización del “o estás conmigo o estás contra mí”. 

En este escrito te voy a contar el origen de las crisis de confianza en la política. Si tienes poco tiempo, aquí tienes un video resumen de un minuto. 

Error 1 de branding político: crisis de valores

Todos tenemos valores. Algunos incluso nos hemos molestado en averiguar cuáles son. Los valores son principios universales por los que nos regimos las personas. Son nuestra guía secreta para saber cómo vivir armónicamente en comunidad y evolucionar.

Hay autores que sostienen que los valores (a los que también llamo super-poderes) son innatos al ser humano. Yo prefiero pensar que también están influenciados por nuestra cultura, sociedad, familia, religión…

Cómo identificar tus valores

Te propongo dos acciones:

  1. Averiguar los valores que proyectas en los demás
  2. Entender cuáles son para ti los valores principales.

En el primer caso, debes pedir feedback. Lo puedes hacer de forma simple a través de un correo electrónico y de forma espontánea: Conociéndome como me conoces, ¿cuáles crees que son mi cinco valores principales? Y lo puedes hacer como un “pro”, utilizando un Google Form, sugiriendo 20 valores en un listado y pidiendo que elijan un máximo de 5. Puedes extractar los valores desde esta página 100 valores y su significado

En el segundo caso se trata de que seas tú mismo quien seleccione los 5 valores que para ti son irrenunciables. 

Una vez tengas los resultados de ambas pruebas, selecciona las tres coincidencias y ya tendrás lo que conocemos como valores pilares. 

El templo de los valores del branding político

Pues bien, en el caso de un político, sus tres valores pilares deben ser liderazgo, honestidad y coherencia. Este gráfico, que utilizo en mis clases de personal branding político, lo explica bien: 

el templo de los valores pilares en branding político

Por un lado todo político debería perseguir un objetivo que fuera más allá de ganar unas elecciones o ganar dinero. El objetivo, en este caso más cercano al propósito, debería referirse a una forma de mejora de la sociedad. 

Por otro, en la base del templo, tenemos los instrumentos de los que se valdrá el político para lograr ese propósito: conexión, diálogo (programa…) y compromiso. 

Y por otro tenemos las columnas, que son los valores o principios que gestionan ese diálogo con sus públicos (los ciudadanos) para lograr el propósito. 

La crisis de valores

La crisis de valores, la crisis en branding político, se produce cuando alguno estos tres valores pilares es inexistente o se quiebra. 

  • Sin liderazgo es imposible tan siquiera presentarse como candidato, el liderazgo es la base del respeto de los equipos que trabajan con el político y de los ciudadanos. Es posible que Trump no te guste, pero nadie discute sus dotes como líder.
  • Honestidad es transparencia. Decía el gran político Don Enrique Tierno Galván que los bolsillos de los políticos deben ser de cristal. Puede que no te gustara el expresidente uruguayo Pepe Mujica, pero seguro que no dudas que presidió de forma honesta y transparente su país. 
  • Sobre coherencia, recupero la frase de Walter Riso: “No olvides sustentar tu discurso con lo que haces. Cualquiera habla, muy pocos actúan: se llama coherencia”. Por esta línea suspenden el 90% de los políticos con cargos relevantes. A menudo porque se dejan llevar por intereses de partido, otras veces por lo que dicen las encuestas, otras por presión de lobbies. 

¿Serías capaz de identificar a 5 políticos que hayan sido fieles a estos tres valores? Te invito a dejar un comentario más abajo, y de ahí generaremos un debate.

Error 2 de branding político: el ego es el enemigo

Ryan Holiday escribió una pequeña obra de arte “El ego es el enemigo” (Paidós Empresa, 2017). Más allá de recomendarte su lectura, prefiero avanzar algunas claves del texto para evitar el lado malo del ego (hay uno bueno) sin ánimo de spoiler

  • Humildes en las aspiraciones.
  • Benévolos en el éxito.
  • Resilientes en el fracaso.

El ego es a menudo el culpable de que se rompan las negociaciones, la harmonía, el liderazgo, muchas cosas en política. Pero según nos recuerda Ryan Holiday, también es el control del ego el que ha facilitado que Eleanor Roosevelt, Benjamin Franklin o Angela Merkel, entre otros, “soportaran con valentía el infortunio sin que el ego los hubiera hecho centrarse en sí mismos”. 

“He venido a la política para cambiar el mundo”. Así empieza la andadura de un profesional de la política. Digno propósito. ¿En qué momento se tuerce? Uno de ellos, es cuando el ego se convierte en el obstáculo en vez de en el camino. “Estoy en política para forrarme” confesó Vicente Sanz (ex secretario general del Partido Popular de Valencia en 1990) en una combinación de ego y exceso de sinceridad. 

Error 3 de branding político: olvidarse del cliente

Consecuencia de lo anterior (valores + ego) es que el político, y a menudo el partido, se olvidan del cliente. Y se concentran en algo que al cliente le es indiferente: ganar las próximas elecciones. El cliente es el ciudadano, eres tú, somos todos. 

Gestionar la política a golpe de tweet es peligroso. Puede que tenga la ventaja de la inmediatez informativa, pero el tweet elimina el contexto para dejar un titular que, sin contexto, es explosivamente peligroso. 

El caso español

En España se ha producido una crisis de confianza política impresionante en los últimos años. Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (C.I.S.), la situación en cuanto a la preocupación de los ciudadanos españoles es la siguiente: 

La lectura del gráfico es diversa. Pero una clave es que por fin asoma la causa de las preocupaciones como el desempleo, la corrupción o la situación de la economía: los políticos.

Posiblemente paguen justos por pecadores, afortunadamente no todos los políticos han roto sus valores pilares, han actuado movidos por el ego o se hayan olvidado del ciudadano. 

España vive un grave proceso de infantilización de la política, y debido a ello los principales líderes políticos son incapaces de sentarse a negociar lo mejor para el ciudadano. En su lugar, solo miran el corto plazo de una victoria electoral. Y entretanto, muchas leyes siguen en la ciénaga, los presupuestos prorrogados y anticuados porque no encuentran mayorías que los aprueben. Hay un perdedor claro: tú, nosotros. Los ciudadanos. 

El caso del estancamiento político ha impulsado al publicista y presentador televisivo Risto Mejide a recoger firmas para fundar un nuevo partido: el PNLH (Peor No Lo Haremos). Si logra los apoyos necesarios, quizás España pueda contar en el futuro con alguien que respete un sistema de valores, que no ponga el ego por delante y que ponga en valor la frase de Charles de Gaulle, primer ministro de Francia entre 1944 y 1946: 

He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos

Personal Branding político

No perdamos la esperanza. El personal branding político puede ser un camino para que los que empiezan. Por si conoces a algún grupo de candidatos (idealmente 20) que crean de verdad en la política con el foco a los ciudadanos, envíale esta infografía, es del taller que desarrollamos mano a mano con mis socia mexicana Nancy Vázquez. Descárgala en PDF en buena resolución aquí: Infografía del taller de Personal Branding Político

Infografía workshop personal branding político guillem recolons

Feliz semana!

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