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8 errores comunes en blogs corporativos

Aunque no soy especialista en marketing online, mi propia experiencia de 7 años con el blog de Soymimarca, uno de los blogs corporativos del personal branding, me animan a sugerir algunas ideas para que este camino sea más llevadero.

He visto durante estos años muchos errores cometidos por la improvisación y falta de profesionalidad, y los he clasificado y desarrollado para que tu empresa logre esquivarlos:

  1. Síndrome de la empresa fantasma. No disponer de un blog corporativo
  2. El síndrome del aburrimiento sumo. Confundir el blog con una sección de noticias de la empresa
  3. El síndrome de la empresa deshumanizada. No saber quién firma los posts
  4. El síndrome del pollo sin cabeza. No disponer de una estrategia de contenidos
  5. El síndrome endogámico. No invitar a autores externos
  6. El síndrome del blog tímido. No compartir los contenidos en redes sociales
  7. El síndrome del blog desaparecido. Un poco de SEO no es malo, sin obsesiones
  8. El síndrome del impaciente. Creer que esto da resultados en pocas semanas

1. El síndrome de la empresa fantasma: No disponer de un blog corporativo

Según la “Radiografía de Employer Branding de las empresas de España” de Eurofirms, solo un 42% de las empresas dispone de blog corporativo. Un dato tan sorprendente como preocupante.

Si una organización necesita lanzar una estrategia de contenidos, lo puede hacer de muchas maneras. Pero sin duda disponer de un blog corporativo es de gran ayuda. Por varias razones:

  • El blog es una “casa digital” un lugar que queda bajo el control de la compañía y desde el que siempre será más fácil clasificar y encontrar contenidos, por categorías, autores, tags…
  • El blog facilita enormemente la estrategia de employee advocacy, dando voz al talento interno.
  • Consecuencia de lo anterior, el blog facilita la estrategia de employer branding, atrayendo talento externo.
  • Se trata de un excelente recurso para la prensa, que puede encontrar material para complementar sus artículos, dando mayor visibilidad a la empresa.
  • Es un recurso de comunicación bidireccional, que permite que cualquier persona externa pueda comentar los contenidos de cada post. Recordemos que los mercados son conversaciones.
eurofirms blog corporativo

Fuente: Radiografía del Employer Branding en empresas españolas / Oct 2017

2. El síndrome del aburrimiento sumo. Confundir el blog con una sección de noticias de la empresa

Muchas empresas han optado por cambiarle el nombre a la antigua sección de noticias, que ahora llaman blog. Solo es blog si va firmado, si admite comentarios y si su lectura no requiere contraseñas. Pero añado que las antiguas secciones de noticias explicadas en formato redacción periodística aburren. Y mucho.

Que tu empresa haya adquirido una máquina nueva es posible que sea relevante para tus clientes. Incluso para tu gente. Pero eso es mejor contarlo en un newsletter. El objetivo de un blog corporativo es que sus contenidos sean ricos, relevantes, que aporten valor a personas que ni siquiera conocen la organización y sus marcas. Que atraiga (principio básico del inbound marketing).

3. El síndrome de la empresa deshumanizada. No saber quién firma los posts

Repito. Esto no es una sección de noticias. Es una oportunidad para alcanzar audiencias de calidad a través de contenidos humanizados. La firma corporativa en un blog equivale a hablar con un bot. No me cansaré de decir que personas hablan con personas, no con empresas y marcas.

Además, firmar digitalmente los posts por profesionales, ya sea internos o invitados, es una buena herramienta promocional. Y por tanto forma parte de un proceso de personal branding al impulsar la marca personal de esos profesionales.

4. El síndrome del pollo sin cabeza: No disponer de una estrategia de contenidos

¿De qué hablamos esta semana? Sudor frío. Miradas hacia ninguna parte. Nadie quiere contestar. Uno ha leído algo esta mañana que podría ser el germen de un contenido. El jefe no lo ve. La jefa tampoco.

Disponer de una estrategia de contenidos en un blog corporativo no es tan difícil. Se pueden crear las categorías en función de varios criterios: targets, palabras clave, áreas de actividad de la organización… Por ejemplo, las de Soymimarca están orientadas a distintos públicos, puesto que el tema central siempre es personal branding.

Alguien especialista en SEO (posicionamiento online) diría que la mejor estrategia de creación de categorías es la de palabras clave ¿por qué? porque si se hace bien (keyword planner) utilizaremos las palabras exactas de búsqueda de nuestros clientes y resto de stakeholders.

Una vez disponemos de las categorías del blog, podemos pensar en subcategorías. Imaginemos que hemos definido 8 categorías, si cada una puede cobijar 6 subcategorías, tenemos un total de 48 temas a tratar. Prácticamente uno por cada semana del año.

Se trata entonces de encontrar al mejor autor de cada tema (interno o externo) y asignarle la responsabilidad de redactar el contenido, siguiendo una guía de estilo previamente aprobada.

5. El síndrome endogámico. No invitar a autores externos

¿Por qué una empresa como Ferrovial, con cerca de 100.000 empleados, necesitaría invitar a autores externos a su blog?

blog ferrovial

Para mí el blog de Ferrovial cumple con las características de un ejemplo de blog corporativo. Es positivo invitar a autores externos para enriquecer los contenidos. Y de paso, consiguen una difusión mayor al unirse varias comunidades (internas y externas) en el proceso.

Yo tuve la suerte de recibir una invitación para escribir ahí sobre la propuesta de valor, y lo cierto es que resultó enriquecedor para la comunidad de Ferrovial y para la mía. Win-win.

Elena Arnaiz ha creado en su blog una sección titulada “hoy brilla” donde invita a distintos autores a crear valor sobre temas de marca personal, reclutamiento,…

6. El síndrome del blog tímido. No compartir los contenidos en redes sociales

Crear un contenido ya es un avance. Pero el post no se mueve solo. Se necesita ganar exposición, y para ello hay medios gratuitos y medios de pago. Y lo más importante, para lograr mayor engagement y alcance es indispensable contar con la difusión de los empleados en sus propias comunidades. No a la fuerza, solo de aquellas personas que sientan los colores y que dispongan de las comunidades y competencias digitales para hacerlo.

En cuanto a formas de promocionarlo, aquí hay algunas alternativas:

  • Compartirlo en las redes sociales. Recordemos, las corporativas e idealmente las de los mejores embajadores de marca -internos y externos-.
  • Publicitarlo en las redes sociales (aconsejo lectura del libro “Cómo monetizar las redes sociales” de Pedro Rojas y María Redondo, -Lid Editorial- donde tratan el tema de forma exhaustiva).
  • E-mail marketing.
  • Estrategia de enlaces internos (web) para promocionar contenidos.
  • Notas de prensa.

Algunas empresas se dedican a “etiquetar” a influencers externos cuando publican sus tweets de nuevo contenido ¿es una buena práctica? Hablo en nombre propio, es una buena práctica si están aludidos en el post, si no, se trata de spam.

7. El síndrome del blog desaparecido. Un poco de SEO no es malo, sin obsesiones

Una estrategia de posicionamiento online en buscadores (SEO) puede ayudar a que los contenidos sean fáciles de encontrar por quienes no nos conocen.

Hay diversas acciones que, sin obsesionarse, vale la pena considerar:

  • Definir una palabra clave por post, que sea 100% afín con el contenido y con la categoría. Si no es forzado, vale la pena repetir la keyword 4 o 5 veces.
  • Si se trata de un blog de texto, tener en cuenta que los posts breves no son tan bienvenidos para Google como los largos y bien estructurados. Algunos autores hablan de 1.200 palabras como ideal. El plugin SEO by Yoast, una referencia para los usuarios de WordPress, recomienda un mínimo de 900 palabras. En todo caso, a mi me obsesiona más la calidad del contenido que no su cantidad, pero si quieres atar todos los cabos, ten en cuenta la extensión de cada post.
  • Algunas empresas han optado por crear un dominio propio para el blog distinto de la web. Desde un punto de vista SEO es un error, ya que implica no aprovechar la inercia de atracción por palabras clave a un solo dominio. Por ejemplo, la URL del blog de Soymimarca es soymimarca.com/blog-personal-branding.
  • Acordarse de enriquecer con imágenes, podcasts, vídeos, infografías… Hoy sabemos que estos elementos facilitan la lectura y consiguen entre un 20 y un 50% más de visitas. En este masterpost (7.000 palabras) el experto José Facchín explica las claves del éxito de su blog, entre las que figura el uso de imágenes e infografías.

8. El síndrome del impaciente. Creer que esto da resultados en pocas semanas

El experto John Lincoln define un customer journey de un blog corporativo en cuatro años para lograr su efectividad.

  • Año 1: crear audiencia
  • Año 2: seguimiento básico y flujo constante de tráfico
  • Año 3: contar visitas por miles, generando leads y negocio
  • Año 4: el blog ya está consolidado como canal de marketing y branding

Seguro que se te ocurrirán más errores. Pero estos son los más flagrantes que me he encontrado por el camino. No dejes de consultar a los que viven de esto, entre los que te recomiendo a José Facchin, Miguel Florido, Claudio Inacio, Rubén Alonso, y Vilma Núñez, entre muchos otros.

 

Photo by Diego Vitali on Unsplash

Próximos eventos: 

  • 14 noviembre: URL Blanquerna Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación (Barcelona). Conferencia sobre Personal Branding
  • 16 noviembre: ISDI (Barcelona) GMDB Global Executive Master Digital Business. Personal Branding Workshop
  • 23 noviembre: EY (Madrid) Estrategia y Mensaje en la gestión de marca personal. Conferencia
  • 24 noviembre: Castillo de Pilas Bonas (Manzanares, Ciudad Real). VII Jornadas Empresariales. Conferencia Marca Personal
  • 27 noviembre: Teatro Auditorio (San Lorenzo del Escorial). 3M, Valor y Valores. Ponencia. 
  • 28 noviembre: Cruz Roja (Madrid). Jornadas de orientadores laborales. Conferencia “De empleados a implicados”.
  • 11 diciembre: 3M (Madrid). Conferencia sobre marca personal “Your people are your brand”
  • 12 diciembre: Euroforum II (San Lorenzo del Escorial) Curso Marca Personal para profesionales de Ferrovial
  • 19 diciembre: OTP (Valencia) Curso sobre embajadores de marca, con Eva Collado

Sin visión corporativa no hay employer branding que valga

Hace poco más de año y medio di una formación para una de los grandes de consultoría del mundo. Para mí, la visión corporativa, el purpose, es esencial en términos de personal branding y de employer branding.

El caso es que la visión de esa compañía, en 2016 arrancaba con un “ser los líderes en…”. Todo está dicho. El liderazgo nunca puede ser una visión, en todo caso se aceptaría que fuera un objetivo empresarial.

Otra de las grandes protagonizó otro episodio similar. Una sobrina mía trabajaba ahí, y cuando llevaba poco más de un año trabajando a ritmo de 15 horas diarias, le propusieron una pequeña promoción. Se trataba de algo más de dinero, una pizca más de responsabilidad y mucho más tiempo. Ella se preguntó ¿para qué? y la única respuesta que pudo obtener fue “para que el CEO sea cada día más rico”. Se fue de ahí, claro.

Actualmente me encuentro impartiendo formación para otra de las grandes, EY (antes Ernst & Young). Su visión corporativa es esta: quieren construir un mejor mundo laboral, más justo, equitativo y sostenible. Sé que estas palabras Building a better working world pueden sonar a mera declaración de intenciones. Pero el nivel de compromiso va más allá de eso; está incorporado en la marca, de forma inseparable. Y no solo eso: existe un site específico y monográfico sobre el purpose de EY en el mundo. Empieza con una pregunta mágica: ¿Por dónde empezarías si quisieras cambiar el mundo?

EY logoY como el movimiento se demuestra andando, desde RR.HH de EY están promoviendo la gestión de marca personal (personal branding) de su gente sin ningún prejuicio y anunciándolo a toda pantalla y con el tag #YoConstruyoEY. Tengo la inmensa fortuna de formar parte de un grupo excepcional con Laura Chica, Eva Collado, Francisco Alcaide y Alex López, entre todos estamos trabajando en distintos formatos para reforzar la marca de los profesionales de esta firma de consultoría.

La gran diferencia es que hay un norte, un punto de destino, un WHY (según lo define el experto en liderazgo Simon Sinek en su Golden Circle). Y eso facilita las cosas. Los que integran EY saben que no trabajan solo por ganar dinero o crear un plan de carrera: detrás hay algo más alto: energía sostenible, apoyo a los refugiados, transformar comunidades, cambiar las cadenas de suministro, adelantar el cambio digital, mejorar la movilidad urbana…

Todo esto, junto al hecho de que la compañía hace pública su apuesta por el personal branding, configuran sin duda una de las mejores operaciones de employer branding que he visto en años. Si a eso le añadimos que muchos de sus directivos son sociales (activos y proactivos en redes sociales), diríamos que hay poderosas razones para elegir EY como destino inspirador.

Uno de los trabajos que me gusta más, por su dificultad, es ayudar a los profesionales a dibujar su propósito, su visión, su WHY. A menudo se quedan pensativos, y les digo, ¿te sentirías cómodo haciendo tuya la visión de la empresa en la que trabajas?

El personal branding en la empresa no empieza por el employer branding, empieza con una Visión que sea algo más que un conjunto de palabras sin significado. Si la visión es realizable e inspiradora, la empresa dispondrá de grandes embajadores de marca internos que atraerán el mejor talento externo. Las personas confían en personas, recordémoslo.

 

Cover image: betterworkingworld.ey.com

Las empresas, ¿comunican eficazmente con su gente?

Ahora es más fácil saber qué porcentaje de empresas comunica eficazmente con sus profesionales. Se ha perdido el miedo a responder encuestas anónimas, y los mal llamados “empleados” -cómo odio esa palabra- prefieren ser más transparentes que antes.

Este dato podría ser irrelevante, pero en plena era del employee brand advocacy es del todo relevante. Lo es porque un CEO no puede exigir a su gente que actúe como embajadores positivos de la empresa o de su marca (brand advocates) sin compartir antes información clave. Y tampoco sin permitirles un desarrollo adecuado de su marca personal.

Las empresas suspenden en comunicación interna

En efecto, y con suspenso no me refiero a compartir la información que todo el mundo puedo ver en una web. Me refiero a conocer los objetivos a medio plazo de la empresa y de sus marcas.

Sólo un 42% conoce los objetivos de la compañía

El dato, extraído de un estudio de la empresa Weber Shandwick  recogido el informe Employees Rising, sobre una base de 2.300 profesionales que trabajan en empresas de +500, es revelador.

employees rising

Fuente: Weber Shandwick

El mismo estudio indica que el peor flujo de información se produce desde el CEO hacia abajo (solo un 17%) comparado con el de un supervisor inmediato (31%).

La utopía del engaged employee entre el caos de la comunicación

A las empresas les suena a música celestial eso de “engaged employee” (empleado activo y comprometido, portavoz natural de la compañía). Pero en un contexto de comunicación deficiente eso es una utopía.

¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente en la construcción de la marca sin compartir la información más básica sobre los objetivos a medio plazo de la misma?

Y lo que es peor, ¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente sin dar nada a cambio?

Ayudar en el refuerzo de la marca personal

Hace pocos día escribí en el blog de Soymimarca que el employer branding (fomento de la marca empleadora para atraer talento externo) es una inversión sin retorno si antes no se invierte en quien ya está dentro.

A las personas no se las retiene, tampoco detiene. Se les debe crear el marco para que puedan desarrollar su marca personal. Con información, con formación, con programas mentorizados, con participación en la toma de decisiones, con firma propia en medios de comunicación corporativos, tanto internos como externos.

El lado humano del branding

Curiosamente, la palabra branding (proceso de construcción de marca) está más asociada a elementos icónicos -la marca, el campo de significados, la comunicación interna, la publicidad, las relaciones públicas, el manual de estilo…- que a personas. Error.

El branding tiene forzosamente un componente humano. Los auténticos transmisores de valores y de confianza están dentro.

Hace dos días escuché a Micky Ribera, CEO de Be[Agency], que hoy vender marcas es vender humo. Al principio puede parecer chocante. Pero tiene razón, las marcas no deben venderse, deben confiar ese rol en el marketing de productos y servicios. El papel de la marca no es vender, es tender puentes, es generar confianza, de tú a tú, humanizando, conectando.

Para ello, es imprescindible que fluya la comunicación de calidad desde el CEO hasta el becario. Así se asegura que las acciones potenciadoras de employee engagement y employer branding son eficaces.

Personal Branding en la empresa: aplicaciones, pros y contras

En este escrito abordo las posibilidades que ofrecen los distintos programas de personal branding en la empresa, sus aplicaciones, ventajas y desventajas. Finalmente, indico cual es el perfil de consultor / formador idóneo para llevar a cabo estos programas.

El personal branding en la empresa: ese gran desconocido

En España y algunos países de Latinoamérica, el desarrollo de este tipo de programas en la empresa es testimonial. El responsable de esa situación no son las propias empresas, somos los consultores y formadores en personal branding, que no hemos sabido transmitir las ventajas y el retorno que obtendrían las organizaciones al incluir en sus planes de formación y consultoría las aplicaciones derivadas del personal branding corporativo (employee advocacy, executive branding, employer branding…).

Por mi parte, voy a tratar de enmendar el error.

El origen del Personal Branding

Aunque la palabra “personal” nos lleva a pensar que se trata de una acción individual, el primer autor que acuñó la expresión “personal branding”, Tom Peters, se refirió al personal branding como la potenciación de la marca personal de los empleados y a descubrir su rol como intraemprendedores. Es decir, profesionales entendidos como micro-empresas (él lo llama Me Inc., traducido como Yo S.L.) con iniciativa y capacidad de ir más allá de sus funciones laborales en la creación de valor hacia los stakeholders.

El desarrollo del Personal Branding

Pocos años después de que Peters acuñara la expresión (fue en 1998), la literatura alrededor de la gestión de marca personal se desligó de la empresa y sus ventajas se asociaron -única y equivocadamente- a los profesionales independientes.

La llegada de la web 2.0 y su influencia en la gestión de marca personal

Es necesario observar que aunque Internet ya existía en aquel momento, las redes sociales y profesionales no consolidaron su presencia hasta el final de la primera década 2000. Ahí se produjo un cambio importante: cualquier persona podía utilizar -para bien o para mal- el medio Internet para vehicular su mensaje y su propuesta de valor. Tímidamente los mercados empezaron a ser conversaciones y las empresas tuvieron que cambiar de monólogo (publicidad, RR.PP) a un diálogo permanente con sus clientes, colaboradores, accionistas, influencers, detractores. En definitiva, stakeholders. Ese diálogo tuvo como plataforma los blogs y las redes sociales.

Reputación digital

Emerge la reputación digital corporativa como mecanismo de monitorización y defensa de la identidad de marca y de empresa. Las organizaciones empiezan a crear y activar perfiles en redes sociales para protegerse de crisis y ataques, pero también como medio de comunicación paralelo a los tradicionales para trasladar el valor de marca.

Se producen dos fenómenos curiosos:

1. Finalmente las crisis las resuelven siempre personas con nombres y apellidos que está al otro lado del teléfono o del ordenador. Lectura: las marcas no resuelven problemas de reputación, eso lo hacen personas.

2. Todavía hoy hay empresarios que piensan que si su empresa no tiene un perfil en Facebook se van a librar de ataques en esa red. Llamemos a eso ingenuidad 2.0. La solución no es estar presente en todas las redes sociales o blogs, está en controlarlas y en tener a un pequeño ejército de “fans de la marca” -internos o externos- que puedan conversar con los detractores y establecer un diálogo constructivo. Es difícil que las marcas puedan ser asertivas, pero las personas pueden serlo.

Poner a un community manager no es la solución

Un error de muchas empresas y departamentos de marketing y comunicación es creer que un community manager lo resuelve todo.

El community manager puede monitorizar la red para encontrar problemas de reputación, detectar fans e influencers de la marca. Puede compartir los mensajes corporativos en los distintos soportes digitales. Puede hacer informes de seguimiento y evolución de la tendencias de los stakeholders en el entorno digital. En algunos casos puede ser un generador o curador de contenidos. Pero no puede afrontar una crisis por si solo.

Como dice Iván Díaz (Branzai) el branding va de problemas, no de soluciones. Se refiere a nuestra obsesión enfermiza por encontrar la solución antes que estudiar a fondo la raíz del problema.

¿En qué momento está ahora el personal branding?

Entre 2010 y 2015 muchos profesionales han tomado conciencia de la importancia de gestionar su marca. La crisis ha ayudado, sin duda. También la mayor presencia de consultores de marca personal cuyos textos, metodologías e ideas han ayudado a muchas personas a autogestionar su marca (con o sin mentores).

Desde 2015, proliferan los cursos, talleres y charlas en torno al personal branding. Muchos de ellos, además, patrocinados por instituciones públicas, otros por entidades privadas, y otros por escuelas de negocio.

En España, por ejemplo, se han publicado excelentes textos, libros, blogs al respecto. Destaco los siguientes libros: Y tú, ¿qué marca eres? (Neus Arqués), Expertología, Marca Personal para Dummies (Andrés Pérez Ortega), El Reto (Pablo Adán), Marca eres tú (Eva Collado Durán), Desmárcate (Xavi Roca), Un café con Chan (Ami Bondía), El mapa de tu talento (Arancha Ruiz), Tu marca profesional (Fabián González) y, barriendo hacia casa, toda la colección de ebooks de Soymimarca (6 hasta el momento).

Al albor de esta pequeña eclosión, aparece el intrusismo. Es algo habitual. Emergen falsos gurús de marca personal, que se autodenominan expertos pero que ni siquiera han tenido la decencia de leer algún libro sobre el tema o cuidar de su propia marca. El formato clásico de intrusismo suele venir de la mano de los expertos en multinivel y de los autodenominados expertos en marca personal 2.0.

El personal branding parece estar en un buen momento. Pero hay un público que se resiste a adoptarlo: las empresas. Hay varios motivos: miedo (de promover a los empleados y que marchen), desconocimiento (es lo habitual), y lo que yo llamo “transversalidad tóxica“. Me refiero a que la aplicación del personal branding en la empresa afecta a tres departamentos importantes: comunicación, recursos humanos, comercial (y por tanto, a la dirección general). Y ahí vienen los problemas ¿quién debería pilotar los programas de personal branding? El síndrome “eso es de otro departamento, no es competencia mía” se impone. Inacción peligrosa donde las haya.

Aplicaciones del personal branding en la empresa

Aplicaciones del personal branding en la empresa

Vector by Shuterstock.com

Los distintos tipos de programa que puede adoptar una empresa en torno al personal branding tienen un triple beneficiario, por un lado empresa y su marcas corporativas, por el otro los propios profesionales de la organización y por el otro el mercado. Sin entender este principio quid pro quo es imposible avanzar.

Executive Branding

Término acuñado por el especialista William Arruda. Básicamente trata de programas de consultoría individual realizados a directivos de la empresa. Es el mejor inicio posible, ya que los directivos toman conciencia de gestionar su marca en simbiosis con las marcas corporativas de la organización. Cuando el mindset se crea de arriba y fluye hacia el resto de la empresa es operativo. Al revés es inútil.

Formación en marca personal

Se trata de talleres de diversa duración (idealmente uno a dos días) en que los profesionales (mandos intermedios, senior managers…) toman conciencia de cuál es la marca que proyectan en sus compañeros, jefes, clientes…, analizan su modelo de negocio, mensaje, y descubren las posibilidades de comunicación personal, tanto en medios internos (aspecto clave) como externos.

Employee Advocacy (marca del empleado)

También conocido como programas de Employee Branding, Embajadores de Marca o Advocate Branding. Se trata de programas mixtos de formación y consultoría para proyectar la marca del empleado en paralelo a la marca corporativa, reforzando las acciones de comunicación de la empresa y sus marcas. Convierte a los empleados (solo de forma voluntaria) en los mejores influencers de las marcas la organización. Bien utilizados, estos programas incluyen técnicas de social selling para obtener resultados medibles en mejora de la confianza, exposición mediática y ventas.

El principio que rige estos programas es el People trust people (las personas confiamos en personas) y el acuñado por Arruda Your People are your Brand (tus profesionales son tu marca).

Employer Branding (marca empleadora)

Son programas de captación de talento externo en base a la proyección de los valores de la marca, el clima de trabajo en la empresa, testimonios de experiencias (storytelling). Actúan como pull, son parte de una filosofía inbound marketing. Un candidato preferirá trabajar en una empresa “Best place to work” que en otra que le ofrezca mejores condiciones económicas.

Ventajas del Personal Branding en la empresa

Humanización de las marcas

Las marcas necesitan humanizarseCuanto más avanza la tecnología, más necesitamos escuchar una voz humana. Las personas confiamos en personas con nombres y apellidos, de carne y hueso, con una historia única detrás, con una cara que transmita proximidad.

Un blog corporativo sin firmas personales no es un blog, es una sección de noticias 1.0 incapaz de conectar emocionalmente con el público al que se dirige.

Las personas nos atraen. Mi colega Fran Segarra, humanizador donde los haya,  refiere a menudo a la pareidolia como fenómeno psicológico en que tendemos a identificar rostros humanos en objetos o en la naturaleza. En Instagram este fenómeno se sigue con el hashtag #Iseefaces, que suma más de 450.000 imágenes.

Generar confianza (o recuperar la confianza perdida)

Sabemos gracias al excelente trabajo de Edelman y su barómetro anual Edelman Trust que los grandes jefes de las empresas no inspiran confianza. Por contra, nuestros pares, las personas como nosotros, los perfiles técnicos y los perfiles académicos nos inspiran confianza.

people trust people / edemlan trust 2017

Fuente: Barómetro Edelman Trust 2017

El gráfico muestra como, a pesar de la pérdida general de confianza en 2017 comparada con 2016, el vector de credibilidad de una persona como nosotros (a person like you / peers) pasa a ser el mayor, y al mismo tiempo es el que sufre un menor desgaste.

Alineación de valores (corporativos y personales) en una sola voz

Una de las ventajas de los programas de formación en personal branding en el seno de la empresa es que ayudan a que marcas y empleados pongan sobre la mesa sus valores y se analicen coincidencias y afinidades. Es importante que los corporate statements (visión, misión, valores) no estén redactados de manera que sean ajenos a los profesionales que apoyarán a las marcas de la compañía. De la misma manera, es importante que los empleados interioricen su rol como portavoces de la marca y entiendan muy bien hacia dónde se dirige su empresa y cada una de las marcas.

En un artículo que escribí hace unos años en el blog de Soymimarca titulado Como transformar empleados en embajadores de marca, detallaba los tres pasos esenciales para implementar un programa de employee advocacy:

  1. Promover el autoconocimiento y la identidad personal (personal branding) entre los empleados
  2. Convertir el conocimiento de marca interno en una prioridad (Corporate Branding)
  3. Conectar lo personal y lo corporativo

Amplificación del mensaje

¿Qué pensaría el director de comunicación de una empresa si le dijera que gracias a sus empleados puede multiplicar por seis el alcance de los mensajes de sus marcas? Seguramente que miento. Pero para mi descarga, los datos están publicados en el excelente libro de Cheryl y Mark Burgess The social employee. El texto relata casos reales de empresas como IBM, AT&T, Dell, Cisco, Southwest Airlines, Adobe, Domo, o Acxiom en sus planes de social media compartidos con sus empleados como embajadores de marca.

Lejos de ver a sus profesionales como una amenaza para los planes de comunicación corporativa, los ven como aliados en un quid pro quo en que los empleados refuerzan interna y externamente su reconocimiento profesional, su marca personal.

Este era el tema en particular que traté en el TED “Small Data, el poder de las personas“, en que basaba la fuerza de la conexión empresa / mercado a la conexión VALORES de los empleados / VALORES de los stakeholders. Algo que yo llamo superpoderes.

Ayuda en entornos de crisis

Dejaré algo claro para evitar malentendidos: la gestión de una crisis interna es responsabilidad de Comunicación, vicepresidencia, protocolo… Y no de los empleados. Pero aclarado este aspecto, quien mejor puede apoyar a la compañía en una gestión de crisis son personas humanas como máximos generadores de confianza y  credibilidad.

En este extracto de un artículo académico titulado “Employees: The key link to corporate reputation management”  ya se entrevé la importancia de los empleados en una gestión de crisis.

Retención del talento

Es evidente que un empleado comprometido será más impermeable a propuestas externas de cambio que uno que no lo esté. Más que retención yo prefiero llamarlo “convicción del talento“. Los anglosajones lo llaman lasting power, pero sea cual sea la expresión que lo defina, hablamos de motivación, de ilusión, de proyecto compartido, de participación en el futuro y en la toma de decisiones, de implicación.

Diferenciación

Soy el primero que defiende que la diferencia no es nada si no la unimos a la relevancia. Pero el personal branding convierte a una marca en diferente a sus competidores. Aunque pueda parecer utópico, una marca se imbuye también de los valores de las personas que la impulsan. No me gusta utilizar a personas famosas, pero para ilustrar el caso nos servirá: Amazon lleva el ADN de Jeff Bezos, uno de los CEO mejor valorados del mundo y uno de los mayores impulsores del personal branding.

Blaise James, un consultor estratégico de marca de Gallup, concluye en una entrevista llamada “The Value of Personal Branding” (2009) lo siguiente:

“Los empleados con marca propia son autosuficientes y más innovadores. Son solucionadores de problemas, y se comprometen a fondo con la marca corporativa”

Networking

El principio de que todos podemos conectar toma vida con el personal branding de empresa. Normalmente se atribuye el rol del networking al equipo directivo, consejo de administración y equipo comercial. Pero con un programa debidamente aplicado los contactos surgirán también desde la conversación que proyecten los empleados. Mi colega Ricard Pons sostiene -y le doy la razón- que todos vendemos. Y mi colega Jordi Collell sostiene -y le doy la razón- que vendemos, pero no nos vendemos. Vendemos los productos y servicios que ofrecemos, con los que nos sentimos cómodos, alineados.

El plan B

¿Qué pasaría si la compañía se viera forzada a cerrar por problemas financieros, legales…? La aplicación de programas de personal branding dotará a los profesionales de esa organización de competencias de autoconocimiento, autogestión, emprendeduría, y comunicación como para desenvolverse mejor en un escenario de crisis.

Desventajas del Personal Branding en la empresa

Donde hay ventajas también hay desventajas. Aquí detallo las más relevantes:

Mindset (mentalización)

Es el enemigo público N1 del Personal Branding. Este tipo de programas deben iniciarse desde arriba y hacia abajo para que sean efectivos. Imaginemos que entre las recomendaciones del consultor externo, figura la puesta en marcha de una red social corporativa (tipo Yammer). Si no hay involucración de los directivos, siempre estará mal visto que un empleado esté poniendo un like en un comentario de la red social interna.

Los grandes problemas de falta de uso de estos recursos vienen dados por la falta de mentalidad positiva por parte de los “jefes”, que únicamente valoran este tipo de canales de comunicación como una pérdida de tiempo.

Retorno no inmediato

Los managers de hoy son esencialmente cortoplacistas. No se plantean una inversión si el retorno no es rápido. No les culpo. Pero los programas de personal branding no son el conejo de la chistera. Requieren varias fases: mindset, estructura, definir a las personas que realizarán el programa, realizar las formaciones, implementar los planes de acción, medir los resultados y mejorar las áreas peor valoradas.

El ROI no es el de una inversión en maquinaria para una fábrica de embutidos. Las competencias soft -y el personal branding lo es- tienen en general un retorno positivo pero más lento que el del hardware.

La ventaja de cara al ROI es que los buenos consultores elegirán a los profesionales más proclives a desarrollar los programas de personal branding. Esto no sólo acelera la implantación, sino que garantiza su éxito y posterior difusión interna.

Recursos

La idea asociada a los programas de personal branding es de coste. Pocas veces se plantea como una inversión amortizable. El hecho de que un programa de Employee Advocacy pueda contribuir a reducir el presupuesto en marketing estará bien visto por Recursos Humanos, pero no por Marketing. Con la iglesia hemos topado.

La organizaciones de tipo muy vertical difícilmente lograrán consensuar a un responsable de aplicación del personal branding en la empresa. O el rol lo ostenta la dirección general, o los programas de personal branding se “archivarán” en la papelera.

Fuga de talento

Muchos directivos con los que he hablado afirman que el personal branding puede contribuir a la fuga de talento. No es fácil convencerles de que los que se fugarán son los que no reciban ninguna formación ni mentoría. No es fácil convencerles de que como dice el directivo de Gallup, los profesionales con marca propia se comprometen más con la compañía.

Quién puede implementar programas de Personal Branding en las organizaciones

Para terminar, algunos consejos para cualquier empresa que se anime a implantar este tipo de programas.

  1. Los consultores / formadores deben proyectar una marca personal sólida, tanto offline como online, y ser reconocidos por el mercado como especialistas. Un profesor de marca personal sin marca personal poco puede mentorizar. En este sentido, invito a leer el post ¿Un profesor de marca personal sin marca personal? que acarreó cierta polémica. En España, por ejemplo, hay unos 15 profesionales que cumplirían con este requisito.
  2. Los consultores / formadores deben tener experiencia en consultoría y formación en personal branding integral. Y con integral me refiero a que no tengan únicamente skills relacionados con las redes sociales, o únicamente con estrategia o con técnicas de introspección. Deben poder tratarlo todo. El proceso de marca personal es un iceberg, que requiere mucha parte sumergida para que la emergente brille.
  3. Los consultores / formadores deben tener experiencia como empleados y directivos en organizaciones. De otra manera será difícil que puedan entender la problemática de su cliente o valorar y cuantificar la oportunidad que representa implementar los programas.

Espero haber ayudado a clarificar un poco el rol esencial del personal branding (gestión de marca personal) en las organizaciones. Queda mucho por hacer, pero lo primero es romper barreras.

Dispongo de un programa detallado de cómo implementar el personal branding en la empresa. Y lo mejor, cuento con el apoyo de equipo de algunos de los mejores consultores y formadores en personal branding. La decisión es tuya.

 

Si quieres descartarte este artículo en PDF, aquí tienes el enlace.

PD: La 3ª edición del congreso Personal Branding Lab Day (Barcelona, 22 junio 2017) se centrará precisamente en la aplicación de los programas de Personal Branding en las organizaciones. Si tu empresa estuviera interesada en participar, te ruego me envíes un mensaje a través de mi sección de contacto.

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