Entradas

Sin visión corporativa no hay employer branding que valga

Hace poco más de año y medio di una formación para una de los grandes de consultoría del mundo. Para mí, la visión corporativa, el purpose, es esencial en términos de personal branding y de employer branding.

El caso es que la visión de esa compañía, en 2016 arrancaba con un “ser los líderes en…”. Todo está dicho. El liderazgo nunca puede ser una visión, en todo caso se aceptaría que fuera un objetivo empresarial.

Otra de las grandes protagonizó otro episodio similar. Una sobrina mía trabajaba ahí, y cuando llevaba poco más de un año trabajando a ritmo de 15 horas diarias, le propusieron una pequeña promoción. Se trataba de algo más de dinero, una pizca más de responsabilidad y mucho más tiempo. Ella se preguntó ¿para qué? y la única respuesta que pudo obtener fue “para que el CEO sea cada día más rico”. Se fue de ahí, claro.

Actualmente me encuentro impartiendo formación para otra de las grandes, EY (antes Ernst & Young). Su visión corporativa es esta: quieren construir un mejor mundo laboral, más justo, equitativo y sostenible. Sé que estas palabras Building a better working world pueden sonar a mera declaración de intenciones. Pero el nivel de compromiso va más allá de eso; está incorporado en la marca, de forma inseparable. Y no solo eso: existe un site específico y monográfico sobre el purpose de EY en el mundo. Empieza con una pregunta mágica: ¿Por dónde empezarías si quisieras cambiar el mundo?

EY logoY como el movimiento se demuestra andando, desde RR.HH de EY están promoviendo la gestión de marca personal (personal branding) de su gente sin ningún prejuicio y anunciándolo a toda pantalla y con el tag #YoConstruyoEY. Tengo la inmensa fortuna de formar parte de un grupo excepcional con Laura Chica, Eva Collado, Francisco Alcaide y Alex López, entre todos estamos trabajando en distintos formatos para reforzar la marca de los profesionales de esta firma de consultoría.

La gran diferencia es que hay un norte, un punto de destino, un WHY (según lo define el experto en liderazgo Simon Sinek en su Golden Circle). Y eso facilita las cosas. Los que integran EY saben que no trabajan solo por ganar dinero o crear un plan de carrera: detrás hay algo más alto: energía sostenible, apoyo a los refugiados, transformar comunidades, cambiar las cadenas de suministro, adelantar el cambio digital, mejorar la movilidad urbana…

Todo esto, junto al hecho de que la compañía hace pública su apuesta por el personal branding, configuran sin duda una de las mejores operaciones de employer branding que he visto en años. Si a eso le añadimos que muchos de sus directivos son sociales (activos y proactivos en redes sociales), diríamos que hay poderosas razones para elegir EY como destino inspirador.

Uno de los trabajos que me gusta más, por su dificultad, es ayudar a los profesionales a dibujar su propósito, su visión, su WHY. A menudo se quedan pensativos, y les digo, ¿te sentirías cómodo haciendo tuya la visión de la empresa en la que trabajas?

El personal branding en la empresa no empieza por el employer branding, empieza con una Visión que sea algo más que un conjunto de palabras sin significado. Si la visión es realizable e inspiradora, la empresa dispondrá de grandes embajadores de marca internos que atraerán el mejor talento externo. Las personas confían en personas, recordémoslo.

 

Cover image: betterworkingworld.ey.com