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Los mercados ya son conversaciones, no monólogos

¿Por qué diantres nos cuestan tanto las conversaciones en el entorno digital?

Llevo días leyendo artículos que recomiendan o alertan sobre la necesidad o no de mantener conversaciones en Internet, especialmente en blogs, webs y redes sociales.

Sinceramente, no soy capaz de ver dónde puede estar la polémica en algo que -para mí- es muy simple: ¿quién nos dice que el protocolo de la vida real debería ser distinto del protocolo en entornos virtuales?

Tú piensa lo que quieras, yo no veo ninguna diferencia entre nuestra forma de dirigirnos a los demás en un bar o en el muro de Facebook

Veamos. Cuando alguien te regala un libro ¿qué haces? Primero, lo agradeces, y otro día quizás correspondes regalando otro libro. En la red es exactamente igual. Si alguien te da un feedback sobre algo que has escrito, lo normal es agradecerlo, incluso aunque el feedback no sea positivo. Otro día, le regalarás tu feedback (créeme, eso es un regalo de gran valor). Y eso va con el carácter, si eres de agradecer, agradeces, si eres de soltar una maldición, la sueltas. Como en un bar.

Se han creado conceptos interesantes como el de netiqueta (etiqueta en la red), de mi admirada Doctora Mar Castro. De ella os recomiendo la lectura de Netiqueta, una necesidad (2015), un post breve y conciso. Destaco un pasaje que acierta de pleno en la idea del protocolo digital.

En Internet se comparten conocimientos, información y experiencias en espacios de diálogo e interacción humana de tamaño incalculable, que promueven la acción y aportan valor a los participantes (Mar Castro)

En el artículo se habla también de respeto. Y yo añado: el mismo respeto que mantienes (o deberías mantener) en un bar, una oficina, un almuerzo, una reunión familiar, una reunión de negocios, un centro de culto, un gimnasio. Incluso, y excusa el ángulo escatológico, en un lavabo público. ¿Nunca te has preguntado por qué muchas personas son marranas solo fuera de sus casas?

No conozco personalmente a Mar Castro, pero mi forma de comportarme con ella en las redes es respetuosa, como ella conmigo.

Los mercados son conversaciones

Con esta frase empieza el maravilloso Cluetrain Manifesto, escrito en 1999 (antes de Facebook, Linkedin, YouTube, Instagram, Twitter…) por cuatro visionarios. Deja que destaque los 6 primeros puntos del manifiesto, para mí la base del nuevo protocolo de comunicación y de lo que yo llamo Human Branding:

  1. Markets are conversations.
  2. Markets consist of human beings, not demographic sectors.
  3. Conversations among human beings sound human. They are conducted in a human voice.
  4. Whether delivering information, opinions, perspectives, dissenting arguments or humorous asides, the human voice is typically open, natural, uncontrived.
  5. People recognize each other as such from the sound of this voice.
  6. The Internet is enabling conversations among human beings that were simply not possible in the era of mass media.

Traducido (por ellos) y comentado por mí, sería algo así:

  1. Los mercados son conversaciones. > Añado: Por tanto, ya no son monólogos. La publicidad, basada antaño en un monólogo con el “mercado”, tiene los días contados si no se adapta a esta realidad (me consta que lo están intentando, aunque dudo que la respuesta sea colocar “influencers” por todas partes).
  2. Los mercados consisten en seres humanos, no en sectores demográficos. > Añado: (dedicado a un tal Zoido) No somos “turba”, somos individuos que nos unimos tras una causa, creencia, afición. Quizás nos unimos en multitudes, pero seguimos siendo individuos, humanos. Y eso, como sostiene Yuval Noah Harari en su obra “Sapiens, de animales a dioses“, ese mito, ese relato, nos distingue de los animales.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana. > Añado: Puede que los robots puedan imitar muchas de nuestras cosas, pero no les daremos nuestra alma. Ahí acabaría la raza humana en la dimensión en que la conocemos ahora.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera. > Añado: Este concepto de autenticidad y coherencia es inherente a la marca personal y contrario a la idea de los trolls.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz. > Añado: la palabra voz es una abstracción, no se refiere a nuestro sonido sino a nuestro ADN físico y emocional.
  6. La Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación. > Añado: Ya era hora. Tenemos la oportunidad de conectar con personas a las que no conocemos por afinidades profesionales, creencias o ideas. Hagámoslo, carajo!!

Los monologistas, al teatro

Los mercados son conversaciones, diálogos, tertulias, oportunidades. Ya no son monólogos. Los monólogos están bien en el Club de la Comedia, y ni siquiera son verdaderos monólogos, ya que los asistentes muestran sus emociones: es un  diálogo, una conexión absolutamente fascinante (ostras, ya parezco el Punset).

Human SEO, otra manera de verlo

El conocido como SEO (Search Engine Optimization) referido como técnicas para destacar en lugares como Google debe -a mi juicio- dar un vuelco. El SEO no prioriza las conversaciones entre humanos, la calidad de una buena tertulia, prioriza las relaciones entre el hombre y una máquina con un algoritmo cambiante. Creo que Google me castigará por estas palabras, pero me da exactamente igual. No quiero miles de visitas, quiero llegar a posibles clientes, amigos, colaboradores.

Hace años que oigo hablar de la web 3.0, la 4.0 y la 5.0. Y lo que me gustaría es oír hablar de la web que imita a la calle. Si un semáforo en rojo fuera Google, estaría lleno de luces rojas alrededor, letreros en todos los idiomas y repetidos mil veces. Qué cansino, por Dios. Me basta con una luz roja, y si quieres, una señal acústica para personas con dificultades de visión.

A Google le falta ser más como el bar del desayuno, una auténtica red social en toda regla. Y si no crees en la conversación (y su protocolo) en la red, imagino que tampoco crees en la conversación fuera de ella. Las cosas son más simples de lo que parecen. Si te saludan, saludas. Si te recomiendan, agradeces. Si te dan feedback, lo devuelves. Si comparten un contenido, lo agradeces… Y como compartía hace poco el gran Dan Schawbel, “If you work like a robot, you will be replaced by a robot”. Sigamos siendo humanos. No es tan difícil, creo.

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Cosas de la semana

Esta semana han pasado cosas interesantes:

Mi colega Eva Collado Durán ha recibido su TEDx de Vitoria Gasteiz > Muerte lenta si no lo ves ahora mismo > Aquí tienes el enlace : Cómo detectar perfiles tóxicos en las redes sociales

Hoy mi amigo del alma Enrique Rueda cumpliría años > Buena ocasión para releer este artículo imperdible , y por qué no, dejar salir alguna lágrima y alguna sonrisa: Todo comienza sonriendo

Además, recuerdo:

 

Espacio Knowmads Huelva 2018Martes 9 de mayo en Huelva > Participo (#VengaVengaVengaVenga) en la jornada #EKHuelva18 “Espacio Knowmads Huelva” patrocinado por la Fundación Cajasol y organizado por el gran David Barreda, en que me encontraré en el escenario además de David a Andrés Pérez Ortega, Eva Collado Durán, Elena Arnáiz y Adela de la Mora. Inscripción gratuita (quedan pocas plazas) aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 al 6 de julio en Barcelona > Curso > Marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos “Els Juliols” en la Universitat de Barcelona. Cinco mañanas, en que intervendremos Mari Carmen Martín Muñoz, Paula Fernández-Ochoa, Fran Segarra, Emili Rodríguez y un servidor Guillem Recolons. Inscripciones en este enlace.

marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos

 

Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

Hace unos días, mi colega personal brander y apreciada amiga Ilana Berenholc me entrevistó sobre la propuesta de valor para el blog de la filial brasileña de AICI (Association of Image Consultants International). Aquí se puede leer el post de título Proposta de Valor: Você sabe qual é a sua? .

Me ha parecido interesante traducirla (con ayuda de Google) al castellano por si el portugués te cuesta. Ahí va eso: 

Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

En Brasil, los Consultores de Imagen se quejan de que el mercado está saturado y, cuando observamos detenidamente, la sensación es que todos hacen lo mismo. ¿Cómo solucionar este problema?

Este es un problema grave porque, si la percepción es que todos hacen lo mismo, sencillamente se convierten en commodities. El precio baja cada vez más y al cliente no le importa elegir uno u otro profesional, porque no ven ninguna diferencia entre los profesionales.

En personal branding, trabajamos no solo en cómo lograr la relevancia y la diferencia, sino sobre todo en cómo identificar la propuesta de valor: ¿por que elegir un consultor y no otro? ¿cuál es el valor que va a sumar uno u otro en función de su experiencia, de sus habilidades, de sus valores, de su forma de hacer las cosas?

A los Consultores de Imagen, lo que yo diría es que trabajen su propia marca, encuentren su diferencial, separen su oferta del resto. Separar significa sumar más valor que los demás. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.

¿Cómo definirías la propuesta de valor?

Soy publicista. Para mí, una marca es una propuesta única de valor. Por lo tanto, una marca personal es una propuesta única de valor personal. Es tan importante lo que hacemos como el cómo lo hacemos.

La propuesta de valor responde a una cuestión: ¿Qué problema resuelvo? y también, en otro enfoque ¿qué oportunidad detecto?.

Si digo que soy un Consultor de imagen, estoy utilizando una definición de mi actividad profesional. Pero eso no es una propuesta de valor. Una propuesta de valor sería decir “consigo que mis clientes destaquen y mejoren su perfil de carrera gracias a mi trabajo”. Esto es una propuesta de valor.

La propuesta de valor se centra en tu cliente, no en ti. Hablar de consultor de imagen, consultor de carrera o personal brander no resuelve ningún problema para el cliente. La manera de resolver problemas es explicando exactamente a tu cliente cómo llegará del punto A al punto B.

Para trabajar la propuesta de valor, recomiendo responder estas cuatro preguntas:

  • ¿Cuál es el problema que resolvemos? (pain)
  • ¿Cuál es la oportunidad que detectamos? (gain)
  • ¿Cuál es la necesidad que satisfacemos?
  • ¿Cuáles son los beneficios que traemos?

Estas son cuatro formas distintas de encontrar nuestra propuesta de valor.

Un ejemplo: Si te defines como “senior manager”, no puedo saber qué problema resuelves. “Senior manager” sólo explica la categoría profesional dentro de la empresa. Sin embargo, si lo enfocas como “promuevo el desarrollo de certificaciones profesionales para distintos colectivos”, aquí entiendo a la perfección el problema que resuelves. En el primer caso, sólo dices cuál es tu posición dentro de la empresa, y en el segundo, das una respuesta a las necesidades de su cliente.

Otro ejemplo es Sarah Harmon, Head of Spain & Portugal Linkedin Talent Solutions, que en su perfil, en lugar de escribir su título profesional como su cargo, escribía Chief Motivator @ LinkedIn Iberia, transforming the way companies hire, sell and grow. (Motivadora jefe en LinkedIn de Iberia, transformo la forma en que las empresas contratan, venden y crecen). De esta forma, explica el problema que resuelve para las empresas.

¡Ojo! No podemos crear una propuesta de valor que no esté fundamentada en una realidad

Nuestra propuesta de valor está formada por una serie de atributos. Si analizamos una marca muy conocida, por ejemplo IKEA, los atributos que más reconocemos son precio y diseño, atributos que nadie había unido antes. Nuestra propuesta de valor está formada por atributos racionales y emocionales, aquellos más derivados de nuestros valores. Y es mucho más difícil imitar un atributo emocional.

Un ejemplo es una cliente con quien trabajé: Es manager de auditoría. Todos los clientes quieren trabajar con ella porque siempre está alegre, con una sonrisa lista. Ella rompió la idea establecida de que los auditores son personas muy serias, grises, aburridas. Su propuesta de valor es “Manager de auditoría, especializada en Inmobiliaria e Infraestructuras. Auditando con una sonrisa.”

Mi consejo para todos los profesionales que parecen clonados a otros es que trabajen a fondo su propuesta de valor. Reconozco que esto no es fácil en cualquier proceso de marca personal, pero es la clave para diferenciarnos. Recomiendo que se haga con la ayuda de un especialista, un personal brander o alguien que pueda entender la identidad del profesional: ¿Cómo soy exactamente? ¿Cómo me ven los demás? ¿Cuáles son mis atributos ocultos que no conozco?

Como resumen, la propuesta de valor es algo que responde a tres preguntas: qué problemas resolvemos, qué oportunidades detectamos, qué necesidades cubrimos. Para ello, necesitamos entender nuestros principales atributos, y para ello necesitamos la ayuda de alguien que entienda cómo realmente somos. Es importante que entendamos que estamos formados de elementos racionales y emocionales, que son elementos de conexión.

Sobre los valores, afirmas que transmitir es mejor que explicar. Explícamelo.

La persona que es consciente de sus valores los puede utilizar en su comunicación. Pero hay matices.  Si te digo que soy una persona solidaria, que me gusta ayudar a los demás o que soy altruista es una cosa.  Si me ves en el Instagram ayudando a una ONG, estoy transmitiendo esos valores de una manera mucho más potente que explicándola.

Hay varias formas de expresar nuestros valores; podemos expresar con palabras, vídeos, imágenes y otras cosas. Si una persona publica en Instagram Stories un vídeo cantando con su hija, eso transmite vitalidad, alegría, transmite una cantidad de informaciones que otro formato no permitiría.

Tenemos que entender el juego que conseguimos con las redes sociales, sabiendo que cada una tiene su código. LinkedIn no es lo mismo que el Instagram. Esta última nos permite mostrar mejor no sólo quienes somos, sino cómo somos. Debemos utilizar más los hechos y menos las palabras. Tenemos que utilizar todos los medios no sólo para explicar cuál es nuestra oferta profesional, sino también explicar quiénes somos, cómo somos, y cómo podemos ayudar.

¿Existe el riesgo de que los profesionales presenten propuestas de valor similares?

Claro que lo hay. Lo que pasa es que conocemos muy bien a nuestros competidores, pero nuestros clientes no. Y, muchas veces, quien gana es quien tiene el mejor SEO, aquel que consiguió posicionar su sitio web mejor que los demás. Y eso es algo contra lo que tenemos que luchar. Muchas veces, el primero que aparece en Internet no es el mejor.

Lo importante es que para ello tengamos testimonios que avalen que somos buenos y que muestren que trabajamos de una manera que ningún otro trabaja. Necesitamos aprovechar el impulso que el buen feedback de nuestros clientes puede darnos para luchar contra estos expertos en SEO.

La diferencia puede llegar con testimonios de nuestro trabajo. Esta es la mejor forma de luchar contra nuestros competidores que no tienen el mismo nivel que nosotros.

Entiendo que Brasil es un país con mucha competencia – no hay lugar en el mundo con tantos profesionales que estén trabajando en la misma área. Para ello, trabajar la propuesta de valor es fundamental.

La propuesta de valor es sólo para aquellos que ya tienen experiencia o alguien que está empezando ahora también puede identificar la suya?

Unos y otros pueden identificar y competir en igualdad de condiciones. Alguien que comienza NO puede utilizar su experiencia anterior, pero sí puede basar su propuesta de valor en sus competencias.

Una persona joven tiene pocos vicios y tiene la ventaja de poder adaptarse a las necesidades del cliente por estar menos contaminada. Desprende más energía. Y en común con los expertos, tiene el apoyo de sus valores, que pueden ser su forma de conectarse con sus clientes. Las personas jóvenes trabajan con más facilidad en el entorno digital y también pueden utilizar esta competencia como diferencial. También tienen una formación más moderna y actualizada, y más creatividad, es un arma brutal.

Quizás les sea más difícil a los jóvenes trabajar con un presidente de una empresa de 50 años, pero pueden comenzar a trabajar con otros perfiles de clientes. Hay una frase inglesa que me gusta mucho que traducida sería “Recoge primero las manzanas del árbol que estén al alcance de tu mano.”

¿Algo más para acabar?

Tenemos que utilizar una estrategia crossmedia, utilizando muchos medios. Tenemos que recuperar la idea de que los medios off-line tienen una ventaja única. Si apareces en una entrevista para un programa de televisión, a las pocas horas estarás en el portal digital del canal de televisión. Te beneficiarás de los dos entornos – OFF y ON – en una sola entrevista. Lo mismo sucede para una revista, una entrevista en la radio (con su podcast)… Si puedo dar un consejo es que, a pesar de que hoy hay una gran oferta digital, debemos recordar que la mayoría de los medios offline tienen un espejo online, por lo que vale la pena no olvidar que existe un mundo con gran audiencia, que también tiene repercusión digital.

 

Photo by Cody Davis on Unsplash

El síndrome “soy la última cocacola del desierto”. Diagnóstico y tratamiento.

Permíteme que esta semana abuse un poco de mi marca sarcástica en un post breve. Hace unos días, recuperé uno de los test de personalidad que está haciendo furor en la red, el Crystal Knows, y apareció este titular sobre mí:

guillem recolons / crystal knows

Traduzco: “Guillem aprende rápidamente, y tiene fuertes competencias analíticas, creativas y sociales… aunque a veces se puede mostrar sarcástico”. Ya ves. Uno es como es. Por cierto, debo reconocer que Crystal es un buen test, ya que permite que otras personas en la red puedan confirmar o ampliar el feedback sobre una persona. Una buena herramienta, y además utiliza la base de DISC para trazar sus perfiles.

Volviendo a mi sarcasmo, hoy quiero analizar un perfil que observo de forma repetitiva dentro y fuera de las redes sociales. El de esa persona que cree ser la salvadora de la humanidad. El síndrome de ser “la última cocacola del desierto“. Tomo prestado el nombre a mi buena amiga y partner dominicana Anabel Ferreiras.

Diagnóstico

Reconocerás este perfil con facilidad. Son personas que creen que los demás debemos comportarnos conforme a sus reglas. Y si no lo hacemos, nos “abroncarán” públicamente, llegando a extremos de confrontación. No toleran otro código de conducta que no sea el suyo, y en base a eso gestionan su comunidad.

Sus valores dictan su comportamiento de una manera rígida, imperturbable e inviolable. Estas personas caminan erguidas como un palo, y les cuesta mucho mostrar el lado humano que todos tenemos. Su propósito vital, más allá de su trabajo, de su propuesta de valor, es ser guardianes de la moral. Si existiera la inquisición, muchos de nosotros ya habríamos sido torturados y quemados por marcar claras diferencias con su modelo.

Tratamiento

No es fácil gestionar el cambio de estas personas. El hecho de que actúen guiados por sus verdaderos valores lo pone difícil: un valor raíz no cambia de la noche a la mañana.

La experiencia es un grado, dicen. Así que yo me permito dos sugerencias, o al menos dos formas de reaccionar que no son excesivamente sangrientas:

  1. Ignóralos. Deja que sigan creyendo que son la última cocacola del desierto. Ya sabes que no les vas a mover al cambio. Eso -aviso- les va a molestar más que una reacción airada. Pero es elegante por tu parte y no deja excesivas secuelas.
  2. Lleva la botella de ron y prepara un cubalibre. A veces descoloca más un acercamiento amistoso al “enemigo” que la reacción airada o incluso a ignorarles. Tratar de mostrar proximidad cuando te invitan al combate es desmontar la estrategia. Imagínatelo. Tiene las armas cargadas y a punto, y tu apareces con una botella de ron, hielo, limón y dos vasos. Te acercas con una bandera blanca -por si acaso- y comentas con semblante educado: “Traigo ron, vasos y hielo. Me han dicho que usted tiene Coca Cola… ¿unimos fuerzas?”

Elijas una u otra opción, te aseguro que no conseguirás generar un cambio. Pero al menos, en la segunda opción, te irás contento a casa habiendo compartido un cubata con las persona que cree ser la última cocacola del desierto. Para explicarlo a los nietos.

Buena semana, y no olvidemos que lo que hagan los demás, nos guste más o menos, forma parte de su marca personal.

Coca Cola image by Shutterstock.com

 

 

 

Personal Branding FAQ 20 Preguntas frecuentes (1)

A pesar de sus 20 años de existencia consciente, el Personal Branding, entendido como la gestión de nuestra marca personal, sigue siendo un desconocido para muchas personas y organizaciones.

En las formaciones que imparto se dan una serie de preguntas frecuentes y recurrentes que a menudo parten o bien de creencias arraigadas o simplemente de mera curiosidad. Me ha parecido buena idea compilarlas en varios posts incluyendo las respuestas (siempre desde mi modesta opinión y en base a mi experiencia). 

Preguntas frecuentes (1)

Personal Branding FAQ 1. ¿Esto lleva mucho tiempo? (que no tengo)

El tiempo es el gran temor del ser humano. Pocas personas están dispuestas a aceptar que hay que quitar para poder poner. Quitar lo que no nos aporta para adoptar lo que puede ayudarnos es un ejercicio raro, y a la vez saludable.

La gestión consciente e integral de la marca personal comporta un primer año de cierta dedicación. Es el tiempo de conocernos, saber dónde estamos , entender dónde podemos llegar (estrategia personal) y poner las cosas en solfa para hacerlo saber al mundo (visibilidad).

Como toda nueva disciplina, hasta que no nos familiarizamos con la mecánica pasa un tiempo. Si uno se dedica a fondo puede sentar las bases en tres meses. Si la dedicación es menor, hablaríamos de un año. ¿Y después? Esa es la mejor parte, el mantenimiento es cosa de pocas hora la semana, tres quizás.

Personal Branding FAQ 2. ¿Esto es para cuando me quede sin trabajo?

Supongo que el dicho “todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena” te es familiar. El personal branding es una competencia estratégica, no táctica. Si has trabajado bien tu marca, es posible que nunca truene para ti, y si lo hace, tendrás vías de salida.

Responde a una pregunta sencilla: ¿Qué es más fácil, buscar trabajo mientras trabajas o cuando ya no tienes el trabajo? No hay más preguntas, Señoría.

Personal Branding FAQ 3. Ya, entonces ¿se trata de publicitar mis productos y servicios?

No exactamente. No se trata de ti. Se trata de generar VALOR hacia tu cliente o stakeholder. Si tú tienes lo que ellos necesitan para resolver un problema o detectar una oportunidad, vamos bien.

Por supuesto que llegará un momento en que, tras captar la atención de tus clientes, deberás explicar de qué manera aportas VALOR, y eso sí puede tratarse con un catálogo de servicios o productos.

Se trata de compartir insights i contenidos que tengan la capacidad de cambiar la percepción de tus clientes sobre algo, siempre a través de una propuesta de valor potente, relevante y diferenciada (ahí es nada).

Personal Branding FAQ 4. Una marca personal ¿se tiene, se crea, se construye?

Los anglosajones utilizan a menudo el término build your personal brand (construye tu marca personal). Mi opinión personal es que no somos marcas (perdona que te contradiga, Tom Peters), ni creamos, construimos o fabricamos nuestra marca personal. La marca personal, es como los valores, no vienen de serie pero se enrraizan desde la más tierna infancia.

Una marca se deja. Dejamos marca. Todo deja marca, lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que decimos y lo que callamos. La clave, y una de las partes importantes del personal branding, es conocer cuál es esa marca que dejamos en los demás. Es un principio de autoconocimiento que nos permitirá después conocer si esa huella que dejamos está alineada o no con nuestros objetivos.

Resumiendo esta cuestión, dejamos marca y somos capaces de gestionar, potenciar, impulsar marca personal, siempre tras un proceso que incluya una fase de autoconocimiento y otra de estrategia (dónde estoy + dónde quiero ir).

Personal Branding FAQ 5. ¿Por qué debería yo gestionar mi marca personal?

Existen numerosos motivos. No hace mucho publiqué en este mismo blog un post titulado “23 razones para ponerte en valor”. Pero siendo algo más sintético, destaco los seis principales motivos para gestionar tu marca:

  1. Control. Si no la controlas tú, dejarás que sean los demás quienes lo hagan. Tomar las riendas es siempre aconsejable, y más en entornos digitales, donde es relativamente fácil la manipulación.
  2. Valor. Marca es Valor, Valor es Marca. Nuestra propuesta de Valor actúa como un imán que puede atraer a stakeholders (grupos de interés) que tengan problemas por resolver u oportunidades por detectar, y que éstas estén a nuestro alcance.
  3. Valores. La propuesta de Valor por sí sola puede no ser suficiente. Diferenciarse con relevancia debería complementarse con la ayuda de nuestros SuperPoderes, nuestros Valores, los que nos hacen más cercanos al proyecto que se dirima.
  4. Portavoces. Todos somos embajadores de una o varias marcas. Si trabajas por cuenta ajena, representas la marca o marcas de una organización. Si trabajas por cuenta propia, te representas a ti o la enseña que hayas creado. Es una responsabilidad que requiere aprendizaje y ciertos protocolos.
  5. Encontrar trabajo, mejorar nuestra posición en un trabajo existente o emprender. Para cualquiera de estas tres facetas, la gestión de marca personal es una aliada imprescindible.
  6. Ser la opción elegida, preferente. Es una consecuencia de un proceso de marca bien gestionado y, sin duda, uno de los objetivos del personal branding.

Espero haber aclarado dudas y conceptos con este arranque de Preguntas frecuentes (1). Te espero las próximas semanas con las 15 preguntas restantes. Feliz semana!

 

FAQ Vector by shutterstock.com

Trabajar ya forma parte de vivir; eso de “trabajas para vivir” ha caducado

A raíz de un buen post de Andrés Pérez Ortega titulado Para quién trabajas realmente (y que recomiendo leer), emití un tuit apoyándolo con un par de imágenes. Hasta aquí, nada nuevo. Pero un tuitero (por cierto, muy orgulloso de su comunidad a juzgar por su bio), de nombre Óscar Gamarra, responde el tuit con la pregunta: ¿Trabajas para vivir o vives para el trabajo? ¿Quién responde? 

¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? Una pregunta que, para mí, ha caducado

Estoy firmemente convencido de que trabajar ya forma parte de vivir. Que me perdonen los desempleados, pero si buscan trabajo están trabajando en un proyecto > Encontrar empleo. La frontera entre vivir y trabajar se está desdibujando. Dan Pink identificó esta tendencia emergente en 2002 en su libro profético Free Agent Nation. Pero tras 2002 han pasado muchas cosas que nos obligan a reflexionar:

  • En este documento de PWC titulado Work life 3.0, understanding how we’ll work next ya se pone de manifiesto la tendencia a la desaparición de la oficina como centro operativo de negocios.
  • En este otro documento de EY titulado  When machines become workers, what is the human role? aparece esta excelente infografía, en la que destaca que el 40% de los trabajadores será freelance en 2020 en los EE.UU. También destaca que se perderán millones de puestos de trabajo (incluyendo ejecutivos) a causa de la machine economy (automatización de procesos, Machine learning, Inteligencia Artificial…).
the future of work

Fuente: EY

  • Según Kelly Palmer, CLO de Degreed.com, la responsabilidad recae en cada persona a la hora de tomar el control de su desarrollo profesional. Es decir, esto no supone el fin de la formación ofrecida por las empresas, pero sí el fin de la tutoría y responsabilidad sobre esa formación.
  • Utilizo a menudo la frase de Vijay Singh, ex responsable de innovación de VISA Inc.: lo que los demás digan de nosotros será la métrica más importante del futuro. Y eso destaca la importancia que la marca personal y la reputación personal tienen y tendrán.
  • Por su lado, la consultora McKinsey afirma que los trabajadores que cuenten con las capacidades y el apoyo necesarios tendrán mayor facilidad para la transición a nuevos puestos de trabajo. Pero también vale la pena advertir que esos puestos serán también en gran parte para freelances.

¿Te acuerdas de cuando desconectábamos?

Espero que la pregunta no ofenda. Primero comenzaron las interrupciones a nuestra “vida extra-laboral” con el correo electrónico. Posteriormente fueron los SMS, a los que siguieron otras aplicaciones como Whatsapp o Telegram. La cuestión es ¿nos llevamos trabajo a casa? o sencillamente ya hemos incorporado nuevos hábitos híbridos a nuestra vida.

Uno puede irse de viaje una semana en plena primavera y seguir “cumpliendo” con su job description, gracias a ordenadores, smartphones, vídeo conferencias… Las vacaciones serán más desestructuradas. El famoso mes de vacaciones pagadas ya es historia para muchos (me incluyo). Se sustituye por pequeños períodos de escapada en cuanto se puede.

Lo que estoy viendo es que el trabajo está integrado en nuestras vidas, ya no es eso de si trabajas para vivir, es que vivir integra muchas cosas indisociables, entre ellas una conexión cada vez más continua con proyectos laborales.

 

Imagen portada: Linkedin

PD: Te invito a seguir mi nueva revista “Todo deja marca” en Flipboard, con temas de marca personal, personal branding, employer branding, employee advocacy, storytelling, branding…

Diez años de incontinencia, diez años de este blog

Diez años de no poder reprimir mis pensamientos, mis ideas. Diez años de incontinencia. Al principio cuesta desnudarse. Después te das cuenta que ese striptease mental no es negativo si tiene su público y, sobre todo, si le aporta valor.

Pues sí, este mes se cumplen diez años de este blog

Corría la primavera de 2007. Llegué a un acuerdo con Jean-Paul Tréguer en París para representar su exitosa agencia TVLowCost en España. La idea era buena: paquetizar campañas publicitarias en TV nacional a precio asequible (250.000€) e incluyendo investigación, 6 guiones de anuncio, rodaje de 3 o 4 versiones de anuncio de entre 7 y 10 segundos y campaña en TV de aprox. 250 GRPs (unos 250 puntos de audiencia sumadas en bruto).

La forma de llegar a los clientes ideada por Jean-Paul era (y es) comprar listados de correos electrónicos (permission marketing) para enviar un newsletter mensual, y, más importante, gestionar un blog. ¿Qué es un blog? Yo en aquel momento no tenía ni idea, para mí un blog era una web pero personal. Pero estaba errado, no tenía por qué ser personal y por su dinamismo y actualidad, no era una web al uso.

Primeros pinitos en blogging

En abril 2007 ya había creado dos blogs, el de TVLowCost Spain y otro para un candidato político. Y en diciembre, hace 10 años, abrí el mío propio. Entonces la URL era www.lateralconsulting.wordpress.com. Mi empresa propia se llamaba así, Lateral Consulting, y no fue hasta 2010 que le cambié el nombre por el actual de guillemrecolons.com.

Si me atreví a abrir mi propio blog fue porque ya me había familiarizado con la creación de contenidos y la publicación en plataformas Blogspot y WordPress (finalmente unifiqué con WordPress, no hay comparación). Por aquel entonces apenas existía el SEO, se trataba sobre todo de crear una nube de etiquetas para que los visitantes al blog pudieran encontrar contenidos con más facilidad.

Aunque las redes sociales ya existían, en España pocos tenían en 2007 una cuenta en Twitter o Facebook o Linkedin. Lo importante era compartir el blog en lugares como Delicious, Menéame y alguna plataforma de curación más.

El primer post

El 12 de diciembre de 2007 publiqué el primer post Marketing lateral. El placer de releer a Kotler, una reseña de un libro que me impactó tanto como “la biblia” Pensamiento Lateral, del gran pensador maltés Edward de Bono.

Los primeros años los contenidos se centraban más en las áreas que en aquel momento ocupaban mi campo de acción: comunicación política, pensamiento lateral y entorno low cost.

Releyendo alguno de esos primeros posts con criterio de hoy, diríamos que eran contenidos muy simples, anti SEO (post muy breves), pero con ideas e insights de cierto valor. Y siempre en tono personal. Quien escribe en una bitácora como en una nota de prensa de empresa siempre resulta aburrido.

Poco a poco, transmitiendo marca personal

Es cierto que un blog es un “acelerador” de marca personal. Me explico: lo que antes quedaba en la huella en círculos privados (trabajo, amigos, familia) extiende con el blog su círculo de influencia a la humanidad conectada. Gran responsabilidad.

Además de ir ampliando ese círculo de influencia, desde 2007 empecé a trabajar -sin ser todavía consciente de ello- en consultoría de personal branding. Mis primeros clientes: líderes políticos, artistas, directivos y emprendedores. Yo lo llamaba “consultoría de comunicación personal”.

Pocos meses más tarde, mi amiga Linda Reichard me dijo -mirándome con rictus serio- what you are doing is called personal branding.

Tomar conciencia del Personal Branding

A partir de ese momento empecé a tomar conciencia de que existía un procedimiento estratégico (por entonces algo primario) para gestionar la marca personal de personas, el personal branding. Empecé por leer el primer manifiesto del personal branding, el artículo de Tom PetersThe Brand Called YOU“. Mi amiga me recomendó leer a Dan Schawbel, y William Arruda. Excelentes libros y excelentes blogs. Además, descubrí a Neus Arqués con su ¿Y tú, qué marca eres? (Alienta 2007) muy orientado a la reputación personal. Poco después leí Marca Personal de Andrés Pérez Ortega (Esic, 2008).

Posteriormente, empecé con otros autores como Brenda Bence (How you are like shampoo), Catherine Kaputa (You are a brand), Hubert Rampersad (Be the CEO of your life), …

A pesar de que la mayoría de textos se centraban mucho en la necesidad de diferenciarse, como publicitario tuve claro que esto trataba de VALOR. Recordaba eso de “Marca = Propuesta Única de Valor). También tuve claro que se necesitaba un método simple para gestionarlo, basado en tres fases clave: autoconocimiento, estrategia personal y visibilidad; posteriormente, al inaugurar Soymimarca, lo bauticé como “método Iceberg de la Marca Personal“.

Primeros contenidos sobre marca personal

El primer post tiene apenas 150 palabras (era poco SEO), titulado “El impacto de la web 2.0 en el Personal Branding“. De ahí en adelante hay 300 artículos bajo la categoría Personal Branding, que con el tiempo fue derivando a las aplicaciones del personal branding en las organizaciones. Si a eso le sumo los 400 escritos en el blog Soymimarca y le añado las colaboraciones externas, estoy cerca de los 1.000 artículos.

Lo más leído

Empecé a “auditar” la web en febrero 2012, así que quizás me olvide algún contenido relevante por el camino. Los 10 más leídos, según Google Analytics, de mayor a menor son:

  1. Qué te hace una persona única en el mundo. Enero 2017
  2. Cómo analizan tu CV en base a la generación del reclutador. Julio 2016
  3. Personal Branding en la empresa. Aplicaciones, pros y contras. Enero 2017
  4. Qué tipo de pensador eres. Diciembre 2015
  5. Lo mejor de 2016 en Personal Branding. Enero 2017
  6. Profesiones que desaparecen ¿estás en la lista? Abril 2014
  7. 8 pasos para encontrar un buen trabajo. Agosto 2015
  8. Y tú ¿ya has descubierto tus superpoderes? Diciembre 2016
  9. 23 razones para ponerte en valor. Abril 2017
  10. Sr. Risto Mejide, las cosas como son: gracias. Septiembre 2014

Con lo que más he disfrutado

Los rankings son los rankings, pero por el camino quedan algunos artículos que tal vez hayan ejercido mayor influencia entre mis clientes.

  1. La putada de llamarse García. Junio 2012
  2. ¿Qué es un stakeholder y como afecta a la gestión de marca personal? Mayo 2017
  3. Storytelling, el discurso que conecta, seduce y convence. Abril 2016
  4. Marcar paquete como propuesta de valor ¿funciona? Abril 2017
  5. Personal Branding y plan B: Las claves de la transición. Febrero 2016
  6. 14 preguntas para saber si encajo en una organización. Abril 2015
  7. ¿Cuál es el detonante de tu carrera profesional? Agosto 2017
  8. Un profesor de marca personal sin marca personal? Marzo 2014
  9. Palabras inútiles y marca personal. Septiembre 2016
  10. La estupidez de los estereotipos. Junio 2016

Esto no acaba aquí

Amenazo: pienso seguir escribiendo. Ojalá la cosa dé para otros diez años. Si esto ha durado 10 años os lo debo a vosotros, los lectores. Gracias de todo corazón. Todo deja marca, y vosotros recargáis energía en la mía.

Empezar desde cero tras un bache… ¿tarea imposible?

Empezar desde cero ¿te ha pasado? ¿te puede pasar?

Me he encontrado con algunos casos de personas que, tras un bache en su carrera, se plantean empezar desde cero. En gestión de marca personal hablamos a menudo de cambio. Cuando alguien busca un nuevo enfoque se puede deber a muchos factores.

Causas que nos llevan a empezar desde cero

  • Despido. En este caso me gustaría recordar que cuando una persona finaliza involuntariamente su trayectoria en una organización, le despiden de la organización, no de la profesión. A menudo se produce un síndrome de “voy a romper con todo” que desemboca en decisiones no siempre adecuadas. Hay que analizar profundamente las razones del despido, que es posible que no tengan relación con las competencias y los logros.
  • Insatisfacción con el desarrollo de carrera . Se produce cuando una persona se da cuenta de que se ha equivocado de carrera. Ejemplo: una persona estudia economía, y cuando lleva dos años trabajando en una consultora se da cuenta que lo que hace no le gusta.  No es culpa de la empresa, simplemente que la visión y valores propias no están alineadas con el “job description”.
  • Trabajar en ambientes “contaminados” (despido interior). Estar mirando el reloj, perder la ilusión por el trabajo, salir unos minutos antes de la hora. No es un problema del tipo de trabajo a realizar. El despido interior tiene que ver con la estabilidad emocional, con la convivencia con superiores o iguales con los que no hay química.
  • Incertidumbre. En un post reciente traté sobre profesiones con riesgo de automatización. Si eres agente de seguros o contable habrás visto que muchas de las tareas que desempeñabas ahora las puede gestionar un software, un CRM, una aplicación. El riesgo de futuro incierto está ahí.
  • Enfermedad. Muchas personas se plantean un cambio tras sufrir una enfermedad que pudiera tener relación con estrés laboral. Problemas de corazón, depresión, algunos tipos de cáncer… Es algo habitual buscar una nueva vida, aunque sea a costa de renunciar a ingresos u otros beneficios. Hay algo muy importante en juego, más que cualquier empleo o proyecto emprendedor.
  • Proyecto emprendedor fracasado. Quizás sea el caso más frecuente. Entre los emprendedores, que levante la mano aquel que no haya tenido uno o más proyectos fracasados. En esto, y por experiencia propia, sólo puedo decir que cada fracaso es una lección que indica los caminos por los que no hay que volver. Hay que levantarse e insistir.
  • Nuevas competencias adquiridas. Me viene en mente el coaching. Muchas personas que conozco se han formado en coaching como actividad paralela a su trabajo y han acabado iniciando un nuevo proyecto desde cero. O incluso cambiando de departamento en la propia organización.

Superar la autocompasión

En la mayoría de los casos en que la razón del cambio es involuntaria, se produce un período de auto-compasión. No valgo para nada, esto no es lo mío, no hay lugar para mí. Curiosamente, se trata de un momento en que en lugar de buscar respuestas, nos seguimos haciendo preguntas. Como si no creyéramos en el diagnóstico.

Me declaro fan de la serie Suits (la clave del éxito). En un pasaje del 7º episodio de la 4ª temporada encontré una reflexión en este sentido que dejo aquí. Dura menos de un minuto, pero contiene una idea de las que ayuda a entender cómo superar la auto-compasión:

Mike Ross (Patrick J. Adams) se encuentra en un momento de tránsito profesional. Va a ver a uno de sus clientes, alguien que superó un bache, y le pregunta cuál fue la clave del éxito. El empresario creó un nuevo concepto llamado “béisbol de fantasía”. Para llegar ahí fue indispensable dejar de hacerse preguntas para empezar a encontrar respuestas. Pero eso no fue lo único, ni lo más importante.

El empresario admite un cambio en sus valores, un proceso de maduración profesional que le llevó a poner por delante las relaciones humanas que los beneficios económicos. Lo entiendo ¿no es acaso un beneficio estar rodeado de personas con las que compartes objetivos y valores?

Nuestra marca personal lleva cicatrices, no puede ser de otra manera

Empezar desde cero no es una tarea imposible. Las cicatrices de nuestras experiencias anteriores son pura savia para el devenir. Hay que asumir que nunca es tarde para volver a empezar. Eso sí, siempre analizando cuál es el motor del cambio y cuál será el combustible que impulsará nuestra nueva vida.

Si esto no te motiva lo suficiente, anímate escuchando al gran Willie Nelson y su On the road again.

 

Guillem Recolons y Enrique Rueda

20 agosto 2017

Dedico estas líneas a mi gran amigo Enrique Rueda, alguien al que nunca le tembló el pulso para empezar desde cero, ilusionarse con nuevo proyectos, y hacerlo siempre desde desde la humildad, la humanidad, desde el respeto a los valores y el entusiasmo por la amistad y la vida. Es una pena que ya no estés en este mundo, Doc. El mundo necesita más personas como tú. Abrazo eterno. 

 

Valor y Valores, el corazón de la marca personal

Una marca personal es la que transmite Valor y Valores

  • Hace 40 años: Un factor de elección de profesionales de hace 40 años se basaba en méritos, familia, contactos, experiencia acumulada…
  • Hace 20 años: El mismo factor de hace 20 años valoraba por encima de todo las competencias y la reputación, especialmente por parte de “jefes”.
  • Hoy: Hoy uno de los factores de elección principales es la combinación del Valor y los Valores. Me explico. Con Valor me refiero a propuesta de Valor, la capacidad de resolver problemas de una forma única. Con Valores me refiero a nuestra forma de afrontar los problemas, las soluciones y de conectar con los demás. Hoy una marca personal es la que deja entrever Valor y Valores.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien

Pronto se cumplirán 10 años de este blog, y 9 que escribo sobre marca personal. Yo fui de los primeros en acuñar la frase: “si no comunicas no existes”, pero transcurrido ese tiempo me doy cuenta de que la frase no define en absoluto el corazón de la marca personal.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien, y para ello necesitamos mensaje que transmita nuestra propuesta de Valor y un estilo (forma de hacer, de interactuar…) que transmita nuestros Valores.

Por supuesto, también necesitamos un público, un destinatario del mensaje, también unos canales, unas vías de transmisión,..

Sobre la propuesta de Valor se ha hablado y escrito mucho. Si me conoces, sabes que no me gusta andarme con rodeos, mi definición favorita de propuesta de Valor es: qué problema resuelvo. Y la forma en la que resuelves el problema refleja tus Valores. Puede parecer muy simple, pero lo difícil es encontrar la propuesta y la mejor manera de reflejarla.

propuesta de valor

Ejemplo de una buena propuesta de valor

Si dices que eres bombero me transmites una profesión, una actividad. Si me dices que ayudas a salvar vidas me estás diciendo qué problema resuelves; y puede que eso no sea suficiente.

En la imagen, Tsavo Neal ayuda a consultores a ganar clientes a través de su web para que dediquen menos tiempo al marketing y más a facturar. Es una propuesta de Valor completa, que no solo indica qué problema resuelve Neal sino qué sale ganado su cliente.

Los Valores son los factores -a mi juicio- determinantes de una elección. Me explico. Ante dos profesionales con idénticas propuestas de Valor siempre nos inclinaremos a elegir al que transmita unos Valores que nos den confianza y que sean acordes a la actividad que requerimos. 

Tienes a dos candidatos para un puesto de trabajo; ambos han estudiado el mismo grado y el mismo máster, tienen parecida edad y experiencia ¿a quién eliges? Te das una vuelta por Instagram y descubres al candidato A trabajando como voluntario de recogida de alimentos en Navidad. A eso me refiero, el candidato A no ha dicho que es alguien solidario, altruista, comprometido; lo ha transmitido con una simple imagen.

Transmitir mejor que explicar

En pocas palabras, en nuestras relaciones no solo buscamos a profesionales competentes, también a buenas personas. Lo primero lo tenemos con la propuesta de Valor, lo segundo con los Valores.

 

Los Valores no se cuentan, se transmiten. Por más que digas que eres una persona comprometida, lo tendrás que demostrar o tendrás que conseguir que los demás te reconozcan como tal. Tus palabras, en este caso, tienen poco efecto.

En la imagen, mi colega Paula Fernández-Ochoa desde su perfil Instagram @vivircorriendo transmite los valores del deporte: autosuperación, disciplina, preparación, esfuerzo,

Blog, propuesta de Valor y Valores

Suelo repetir que todo deja marca, lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que decimos y lo que callamos. En un momento en que comunicar (bien) es conectar, aprovecho este espacio de Valor y Valores para reivindicar el blog como gran transmisor de ambos drivers.

El blog podría considerarse una casa digital. Y en nuestra casa guardamos menos secretos que en las casas ajenas (redes sociales). Pero como en todo, cada uno decide la graduación sobre la exposición de su personalidad. He visto blogs sin un about me y he visto otros en que el autor ha publicado resultados de sus test psicotécnicos o de inteligencia emocional.

Como dice mi colega Arancha Ruiz, no hay reglas, pero consideremos que nuestro relato importa. Cada vez más. La generación de nuestros padres, llamada “silenciosa” abogaba por la discreción. De nuevo, hoy, si no comunicamos “bien” no existimos. Con eso no digo que demos al traste con la privacidad. Hay que ser cuidadoso con lo que se publica, pero también vale la pena ser uno mismo. Recuerdo que los Valores no se comunican, se transmiten.

En el blog dominamos el medio, tenemos la última palabra. En las redes, justo al contrario. Hay personas que eliminan los comentarios negativos en los blogs, y creo que eso es un error. Es todo un reto responder con elegancia un comentario airado. En las redes luchamos a campo abierto, sin protección. Twitter ha “matado” a más de un político, artista, empresario. Es una red que requiere grandes dotes de comunicación asertiva, aunque no la única. No hay nada más cruel que ver los comentarios troll de centenares de personas tras una noticia en un diario digital. ¿Somos así de malos? Posiblemente no, pero el anonimato y el desahogo que se permiten algunos ciberextremistas es una respuesta a alguna frustración. Cuando se quitan la máscara, sin embargo ¿siguen siendo ellos mismos?

La forma de transmitir nuestra propuesta de Valor y nuestros Valores en distintos entornos digitales puede y debe diferenciarse. Cada cual elige el grado de intensidad de su privacidad. Yo tengo una estrategia diferenciada para cada red social, y únicamente he podido “clonar” una publicación en Instagram con Facebook, y lo he hecho muy pocas veces. Cada red tiene sus códigos y sus públicos. No tendría sentido publicar lo mismo y con el mismo tono en todas las redes sociales o profesionales, aunque esté lleno de gurús diciendo por ahí que tenemos que vincular todas nuestras redes sociales.

Un Valor esencial

La autenticidad es uno de los Valores obligatorios. Posicionarte políticamente es un riesgo incluso siendo de pensamiento moderado y pactista. Alabar un gol de CR7 puede cerrar puertas en Barcelona como alabar uno de Piqué las puede cerrar en Madrid. Parece que nos hemos vuelto intolerantes, así que la transmisión de valores debería imponerse a la de credos. Es un tema complejo, del que hay poca ciencia pero mucha experiencia. Me cuesta explicar que las personas tenemos una sola marca personal pero que podemos ostentar distintos roles.

 

Resumiendo, cada vez estoy más convencido de que la esencia de la marca personal es esta combinación poderosa de Valor (propuesta de valor) y Valores (superpoderes). Sin eso, ya podemos hacer SEO, SEM o estar presentes en muchas redes sociales. El secreto (si lo hay) es priorizar esencia sobre presencia. Ser sobre estar. Conectar sobre hacer ruido. Un abrazo!

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Relato, plataforma, audiencia; claves en la comunicación de nuestra marca personal

En los últimos años hemos pasado de mensaje, medio, público objetivo a relato, plataforma, audiencia. 

Puede parecer que se trata de una cuestión meramente formal, pero el cambio no es gratuito. Se sustenta en la necesidad de proyectar nuestras actitudes además de nuestras aptitudes. 

No es cierto eso que circula últimamente de que la experiencia acumulada, una carrera universitaria o un máster no sirvan para nada. Lo que sucede es que eso no es lo único que se valora. 

Ha llovido desde que Goleman publicó su Inteligencia Emocional. Y lo cierto es que ahora cada vez damos más valor a nuestras competencias soft: adaptabilidad, negociación, liderazgo, trabajo en equipo, valores, asertividad, empatía…

Ya no es lo que decimos, es cómo lo contamos, en qué soporte o plataforma y a qué audiencia.

De mensaje a relato: de la frialdad de los datos a la conexión emocional

Vamos mejorando. De “comercial” a “account manager” hay algo más que una traducción. La idea de “manager” transmite compromiso, responsabilidad. Es un principio. No hay una propuesta de valor, pero sí hay más valor en la propuesta. 

Insisto una vez más que si nos presentamos con el cargo que aparece en la tarjeta de visita perdemos una oportunidad de conectar. Aunque hay excepciones. Recuerdo hace casi 20 años conocí a un empresario prometedor de la familia Bonomi / Benetton que me entregó una tarjeta en que bajo el nombre se leía in charge of ideas (a cargo de ideas). Sin duda era un pionero.

¿Cómo podría trabajar un “comercial” su propuesta de valor? Leyendo el genial post de Inge Sáez “Cómo escribir un titular profesional de alto impacto en Linkedin” leo el ejemplo inspirador de Tino del Pozo: “… Ayudando a generar tráfico, leads cualificados y ventas”. Mejora, ¿no crees?

El secreto: Propuesta de valor + Valores

No soy de los que tiene fórmulas mágicas, no escribo estas líneas desde la planta 60 de un edificio de Nueva York. Creo que las palabras éxito y liderazgo están empezando a gastarse de tanto pronunciarse, a veces en contextos comprensibles y a veces banalizando su idea. Yo distingo a dos tipos de personas: las que conectan y las que no conectan.

Las personas que conectan suelen trabajar a fondo su propuesta de valor, a la que acompañan de sus valores. Pero no de forma declarativa, sino demostrativa. Hace poco mi admirado Joan Clotet me invitó a dar unas charlas sobre cómo crear relatos a partir de datos (del dato al relato). La charla, que tuvo lugar en el IE en Madrid, la organizaba el “jefe” de Joan, Aitor. Joan le habló a Aitor de mí para pilotar esa charla sobre relato.

La respuesta de Aitor fue “sobre todo, que sea una buena persona”. Aitor presuponía que yo podría tener las competencias para hablar de relato, por lo que necesitaba asegurar era lo que a él le importa de verdad: que la gente con la que se rodea sea buena gente.

A eso algunos le llaman liderazgo, yo prefiero llamarlo conexión, conectividad. No se dice, se hace.

De medio a plataforma: buscando la omnicanalidad

Siempre cuento en mis charlas que hace sólo 12 años, para que un mensaje personal llegara a 5.000 personas necesitábamos utilizar medios y pagar un buen dineral por unos espacios contratados ahí.

Hoy el cuento ha cambiado, gracias a Internet pero también al desarrollo de tecnologías que nos permite el uso de internet desde, por ejemplo, la playa.

Este mismo artículo que lees puede llegar potencialmente a 5.000 o 20.000 personas a coste cero gracias a esas tecnologías. El coste cero es una metáfora, ya que de alguna manera estamos poniendo nuestro tiempo para escribir, preparar lo escrito y difundir. Pero ya no hablamos de medios, hablamos de plataformas.

Antes, los artículos de la prensa escrita desaparecían …en el tiempo, como…lágrimas…en la lluvia (Gracias Ridley Scott por ese momento único en Blade Runner).

Ahora las hemerotecas son de acceso público (casi todas) y los contenidos se encuentran en segundos y “viven” para siempre. Nuestra marca es permanente.

La audiencia es líquida, no te conoce, te encuentra

La última parte, pero seguramente la más importante, es la audiencia. Hemos pasado del concepto Kotleriano de la segmentación de mercados a la idea de que no eres tú el que segmenta, es la audiencia la que lo hace.

No te conocen, pero te encuentran. Es así de sencillo. Pocos buscan contenidos por el nombre de su autor, los buscan por la afinidad con el propio contenido.

La fidelidad de la audiencia es hacia el contenido, y el reto es hacer que sea hacia el creador del contenido. Para que eso se produzca necesitamos algo más que una propuesta de valor y unos valores. Necesitamos que todo eso se convierta en un estilo único, diferenciado, que atraiga tanto para crear una audiencia más o menos permanente (ya que la fidelidad en esto no existe).

En resumen, para subirnos al SXXI, basta con mirar la realidad de otra manera. Demostrar más que mostrar. Menos mensaje y más relato, en la plataforma adecuada y con suficiente fuerza como para atraer a una audiencia líquida.

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¿De qué vas? ¿De magdalena, de muffin o de cupcake?

Ya sabes que no me entusiasman los estereotipos, pero hoy te pongo en la tesitura de decidir si tu marca pertenece al tipo magdalena, muffin o cupcake.

El producto puede parecer el mismo, pero la forma en que te llega es diferente.

¿Eres magdalena?

Las españolas utilizan aceite, las francesas mantequilla. Y ambas utilizan además en su forma básica huevos, azúcar, harina de trigo, levadura, y aroma de limón.

Podríamos decir que la magdalena sacia la necesidad básica de comer y de reponer combustible (azúcar). Las magdalenas ya tienen una historia larga, muchas experiencias culinarias. La magdalena sería equivalente a la figura del mentor, una persona con experiencia, con una trayectoria que le permite guiar al mentorizado en base a los aciertos y errores de carrera del mentor.

Pienso que esta figura va a desarrollarse en los próximos años debido a la madurez del grupo Baby Boomer, que puede aportar sabiduría a los que empiezan. No solo eso, la mentoría puede ser una solución profesional para aquellos séniors que se queden descolgados del mercado de trabajo. Te invito a leer el blog del especialista en séniors Prudencio López para saber más.

Magdalena, Muffin, Cupcacke

Magdalena, Muffin y Cupcacke

¿Eres muffin?

En apariencia no hay diferencias con la magdalena, pero las hay. Menos dulces, muchos incluso se encuentran salados, los muffins son la versión estadounidense de la magdalena. Son prácticamente los mismos ingredientes. Admiten sabores, frutos secos… El muffin cubre algún aspecto más que el propiamente alimentario, ya que su aspecto (envase) llama más la atención, así que las neuronas del deseo se activan a través de colores, formas y olores.

El muffin me recuerda al coach, a alguien que ayuda a las personas a identificar y desarrollar sus metas personales y profesionales de una manera más rápida y efectiva.  El coaching trata de extraer lo mejor del coachee, le acompaña también en su camino, pero no interviene sobre que camino debe adoptar. No se basa tanto en la experiencia como en una metodología de trabajo. Desgraciadamente, el coaching está en una situación crítica de saturación (te aconsejo leer “El coach que mató al coaching” de Rubén Turienzo). Es absurdo que convivan coaches de larga formación y larga experiencia con otros formados en un fin de semana.

¿Eres cupcacke?

Aunque pueda compartir ingredientes con la magdalena y el muffin, el cupcake es un pastel metido en una taza o en un molde de magdalena. Además de las necesidades alimentarias, cubre necesidades de autoestima, como la repostería de lujo. Es una pequeña orgía de sensaciones, azúcares, sabores, texturas y olores para un tentempié en forma de recompensa. .

En cierta forma, me recuerda a un consultor, alguien no solo capaz de identificar objetivos, también de trazar estrategias, de acompañar, de “mojarse” en el camino que conviene adaptar. Un consultor es un solucionador de problemas, es Mr. Wolf de la película Pulp Fiction. Puede que el consultor no tenga la experiencia del mentor, pero debe tener una especialidad, ya que no es lo mismo un consultor de marca, de marca personal, de carrera o de inversiones, aunque todos sean consultores estratégicos.

El precio varía, pero no nos venden humo

Cierto, mucha gente piensa que el precio de más que pagas por un cupcake es por el nombre. No es así: pagas más porque hay más. Cubre más necesidades, es más complejo. No me importa que lo llames pastelito, siempre será más sofisticado que una madalena o un muffin. Por su parte, el muffin es algo más caro que la magdalena: es más compacto, menos esponjoso (hay más materia) y está mejor presentado.

No hay uno mejor que otro. Cubren distintas necesidades, como el mentor, el coach o el consultor.

¿Ya lo tienes claro? ¿Cual es tu rol? ¿Magdalena, muffin o cupcake? ¿Mentor, Coach o Consultor?

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