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Personal Branding FAQ 20 Preguntas frecuentes (1)

A pesar de sus 20 años de existencia consciente, el Personal Branding, entendido como la gestión de nuestra marca personal, sigue siendo un desconocido para muchas personas y organizaciones.

En las formaciones que imparto se dan una serie de preguntas frecuentes y recurrentes que a menudo parten o bien de creencias arraigadas o simplemente de mera curiosidad. Me ha parecido buena idea compilarlas en varios posts incluyendo las respuestas (siempre desde mi modesta opinión y en base a mi experiencia). 

Preguntas frecuentes (1)

Personal Branding FAQ 1. ¿Esto lleva mucho tiempo? (que no tengo)

El tiempo es el gran temor del ser humano. Pocas personas están dispuestas a aceptar que hay que quitar para poder poner. Quitar lo que no nos aporta para adoptar lo que puede ayudarnos es un ejercicio raro, y a la vez saludable.

La gestión consciente e integral de la marca personal comporta un primer año de cierta dedicación. Es el tiempo de conocernos, saber dónde estamos , entender dónde podemos llegar (estrategia personal) y poner las cosas en solfa para hacerlo saber al mundo (visibilidad).

Como toda nueva disciplina, hasta que no nos familiarizamos con la mecánica pasa un tiempo. Si uno se dedica a fondo puede sentar las bases en tres meses. Si la dedicación es menor, hablaríamos de un año. ¿Y después? Esa es la mejor parte, el mantenimiento es cosa de pocas hora la semana, tres quizás.

Personal Branding FAQ 2. ¿Esto es para cuando me quede sin trabajo?

Supongo que el dicho “todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena” te es familiar. El personal branding es una competencia estratégica, no táctica. Si has trabajado bien tu marca, es posible que nunca truene para ti, y si lo hace, tendrás vías de salida.

Responde a una pregunta sencilla: ¿Qué es más fácil, buscar trabajo mientras trabajas o cuando ya no tienes el trabajo? No hay más preguntas, Señoría.

Personal Branding FAQ 3. Ya, entonces ¿se trata de publicitar mis productos y servicios?

No exactamente. No se trata de ti. Se trata de generar VALOR hacia tu cliente o stakeholder. Si tú tienes lo que ellos necesitan para resolver un problema o detectar una oportunidad, vamos bien.

Por supuesto que llegará un momento en que, tras captar la atención de tus clientes, deberás explicar de qué manera aportas VALOR, y eso sí puede tratarse con un catálogo de servicios o productos.

Se trata de compartir insights i contenidos que tengan la capacidad de cambiar la percepción de tus clientes sobre algo, siempre a través de una propuesta de valor potente, relevante y diferenciada (ahí es nada).

Personal Branding FAQ 4. Una marca personal ¿se tiene, se crea, se construye?

Los anglosajones utilizan a menudo el término build your personal brand (construye tu marca personal). Mi opinión personal es que no somos marcas (perdona que te contradiga, Tom Peters), ni creamos, construimos o fabricamos nuestra marca personal. La marca personal, es como los valores, no vienen de serie pero se enrraizan desde la más tierna infancia.

Una marca se deja. Dejamos marca. Todo deja marca, lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que decimos y lo que callamos. La clave, y una de las partes importantes del personal branding, es conocer cuál es esa marca que dejamos en los demás. Es un principio de autoconocimiento que nos permitirá después conocer si esa huella que dejamos está alineada o no con nuestros objetivos.

Resumiendo esta cuestión, dejamos marca y somos capaces de gestionar, potenciar, impulsar marca personal, siempre tras un proceso que incluya una fase de autoconocimiento y otra de estrategia (dónde estoy + dónde quiero ir).

Personal Branding FAQ 5. ¿Por qué debería yo gestionar mi marca personal?

Existen numerosos motivos. No hace mucho publiqué en este mismo blog un post titulado “23 razones para ponerte en valor”. Pero siendo algo más sintético, destaco los seis principales motivos para gestionar tu marca:

  1. Control. Si no la controlas tú, dejarás que sean los demás quienes lo hagan. Tomar las riendas es siempre aconsejable, y más en entornos digitales, donde es relativamente fácil la manipulación.
  2. Valor. Marca es Valor, Valor es Marca. Nuestra propuesta de Valor actúa como un imán que puede atraer a stakeholders (grupos de interés) que tengan problemas por resolver u oportunidades por detectar, y que éstas estén a nuestro alcance.
  3. Valores. La propuesta de Valor por sí sola puede no ser suficiente. Diferenciarse con relevancia debería complementarse con la ayuda de nuestros SuperPoderes, nuestros Valores, los que nos hacen más cercanos al proyecto que se dirima.
  4. Portavoces. Todos somos embajadores de una o varias marcas. Si trabajas por cuenta ajena, representas la marca o marcas de una organización. Si trabajas por cuenta propia, te representas a ti o la enseña que hayas creado. Es una responsabilidad que requiere aprendizaje y ciertos protocolos.
  5. Encontrar trabajo, mejorar nuestra posición en un trabajo existente o emprender. Para cualquiera de estas tres facetas, la gestión de marca personal es una aliada imprescindible.
  6. Ser la opción elegida, preferente. Es una consecuencia de un proceso de marca bien gestionado y, sin duda, uno de los objetivos del personal branding.

Espero haber aclarado dudas y conceptos con este arranque de Preguntas frecuentes (1). Te espero las próximas semanas con las 15 preguntas restantes. Feliz semana!

 

FAQ Vector by shutterstock.com

Trabajar ya forma parte de vivir; eso de “trabajas para vivir” ha caducado

A raíz de un buen post de Andrés Pérez Ortega titulado Para quién trabajas realmente (y que recomiendo leer), emití un tuit apoyándolo con un par de imágenes. Hasta aquí, nada nuevo. Pero un tuitero (por cierto, muy orgulloso de su comunidad a juzgar por su bio), de nombre Óscar Gamarra, responde el tuit con la pregunta: ¿Trabajas para vivir o vives para el trabajo? ¿Quién responde? 

¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? Una pregunta que, para mí, ha caducado

Estoy firmemente convencido de que trabajar ya forma parte de vivir. Que me perdonen los desempleados, pero si buscan trabajo están trabajando en un proyecto > Encontrar empleo. La frontera entre vivir y trabajar se está desdibujando. Dan Pink identificó esta tendencia emergente en 2002 en su libro profético Free Agent Nation. Pero tras 2002 han pasado muchas cosas que nos obligan a reflexionar:

  • En este documento de PWC titulado Work life 3.0, understanding how we’ll work next ya se pone de manifiesto la tendencia a la desaparición de la oficina como centro operativo de negocios.
  • En este otro documento de EY titulado  When machines become workers, what is the human role? aparece esta excelente infografía, en la que destaca que el 40% de los trabajadores será freelance en 2020 en los EE.UU. También destaca que se perderán millones de puestos de trabajo (incluyendo ejecutivos) a causa de la machine economy (automatización de procesos, Machine learning, Inteligencia Artificial…).
the future of work

Fuente: EY

  • Según Kelly Palmer, CLO de Degreed.com, la responsabilidad recae en cada persona a la hora de tomar el control de su desarrollo profesional. Es decir, esto no supone el fin de la formación ofrecida por las empresas, pero sí el fin de la tutoría y responsabilidad sobre esa formación.
  • Utilizo a menudo la frase de Vijay Singh, ex responsable de innovación de VISA Inc.: lo que los demás digan de nosotros será la métrica más importante del futuro. Y eso destaca la importancia que la marca personal y la reputación personal tienen y tendrán.
  • Por su lado, la consultora McKinsey afirma que los trabajadores que cuenten con las capacidades y el apoyo necesarios tendrán mayor facilidad para la transición a nuevos puestos de trabajo. Pero también vale la pena advertir que esos puestos serán también en gran parte para freelances.

¿Te acuerdas de cuando desconectábamos?

Espero que la pregunta no ofenda. Primero comenzaron las interrupciones a nuestra “vida extra-laboral” con el correo electrónico. Posteriormente fueron los SMS, a los que siguieron otras aplicaciones como Whatsapp o Telegram. La cuestión es ¿nos llevamos trabajo a casa? o sencillamente ya hemos incorporado nuevos hábitos híbridos a nuestra vida.

Uno puede irse de viaje una semana en plena primavera y seguir “cumpliendo” con su job description, gracias a ordenadores, smartphones, vídeo conferencias… Las vacaciones serán más desestructuradas. El famoso mes de vacaciones pagadas ya es historia para muchos (me incluyo). Se sustituye por pequeños períodos de escapada en cuanto se puede.

Lo que estoy viendo es que el trabajo está integrado en nuestras vidas, ya no es eso de si trabajas para vivir, es que vivir integra muchas cosas indisociables, entre ellas una conexión cada vez más continua con proyectos laborales.

 

Imagen portada: Linkedin

PD: Te invito a seguir mi nueva revista “Todo deja marca” en Flipboard, con temas de marca personal, personal branding, employer branding, employee advocacy, storytelling, branding…

Diez años de incontinencia, diez años de este blog

Diez años de no poder reprimir mis pensamientos, mis ideas. Diez años de incontinencia. Al principio cuesta desnudarse. Después te das cuenta que ese striptease mental no es negativo si tiene su público y, sobre todo, si le aporta valor.

Pues sí, este mes se cumplen diez años de este blog

Corría la primavera de 2007. Llegué a un acuerdo con Jean-Paul Tréguer en París para representar su exitosa agencia TVLowCost en España. La idea era buena: paquetizar campañas publicitarias en TV nacional a precio asequible (250.000€) e incluyendo investigación, 6 guiones de anuncio, rodaje de 3 o 4 versiones de anuncio de entre 7 y 10 segundos y campaña en TV de aprox. 250 GRPs (unos 250 puntos de audiencia sumadas en bruto).

La forma de llegar a los clientes ideada por Jean-Paul era (y es) comprar listados de correos electrónicos (permission marketing) para enviar un newsletter mensual, y, más importante, gestionar un blog. ¿Qué es un blog? Yo en aquel momento no tenía ni idea, para mí un blog era una web pero personal. Pero estaba errado, no tenía por qué ser personal y por su dinamismo y actualidad, no era una web al uso.

Primeros pinitos en blogging

En abril 2007 ya había creado dos blogs, el de TVLowCost Spain y otro para un candidato político. Y en diciembre, hace 10 años, abrí el mío propio. Entonces la URL era www.lateralconsulting.wordpress.com. Mi empresa propia se llamaba así, Lateral Consulting, y no fue hasta 2010 que le cambié el nombre por el actual de guillemrecolons.com.

Si me atreví a abrir mi propio blog fue porque ya me había familiarizado con la creación de contenidos y la publicación en plataformas Blogspot y WordPress (finalmente unifiqué con WordPress, no hay comparación). Por aquel entonces apenas existía el SEO, se trataba sobre todo de crear una nube de etiquetas para que los visitantes al blog pudieran encontrar contenidos con más facilidad.

Aunque las redes sociales ya existían, en España pocos tenían en 2007 una cuenta en Twitter o Facebook o Linkedin. Lo importante era compartir el blog en lugares como Delicious, Menéame y alguna plataforma de curación más.

El primer post

El 12 de diciembre de 2007 publiqué el primer post Marketing lateral. El placer de releer a Kotler, una reseña de un libro que me impactó tanto como “la biblia” Pensamiento Lateral, del gran pensador maltés Edward de Bono.

Los primeros años los contenidos se centraban más en las áreas que en aquel momento ocupaban mi campo de acción: comunicación política, pensamiento lateral y entorno low cost.

Releyendo alguno de esos primeros posts con criterio de hoy, diríamos que eran contenidos muy simples, anti SEO (post muy breves), pero con ideas e insights de cierto valor. Y siempre en tono personal. Quien escribe en una bitácora como en una nota de prensa de empresa siempre resulta aburrido.

Poco a poco, transmitiendo marca personal

Es cierto que un blog es un “acelerador” de marca personal. Me explico: lo que antes quedaba en la huella en círculos privados (trabajo, amigos, familia) extiende con el blog su círculo de influencia a la humanidad conectada. Gran responsabilidad.

Además de ir ampliando ese círculo de influencia, desde 2007 empecé a trabajar -sin ser todavía consciente de ello- en consultoría de personal branding. Mis primeros clientes: líderes políticos, artistas, directivos y emprendedores. Yo lo llamaba “consultoría de comunicación personal”.

Pocos meses más tarde, mi amiga Linda Reichard me dijo -mirándome con rictus serio- what you are doing is called personal branding.

Tomar conciencia del Personal Branding

A partir de ese momento empecé a tomar conciencia de que existía un procedimiento estratégico (por entonces algo primario) para gestionar la marca personal de personas, el personal branding. Empecé por leer el primer manifiesto del personal branding, el artículo de Tom PetersThe Brand Called YOU“. Mi amiga me recomendó leer a Dan Schawbel, y William Arruda. Excelentes libros y excelentes blogs. Además, descubrí a Neus Arqués con su ¿Y tú, qué marca eres? (Alienta 2007) muy orientado a la reputación personal. Poco después leí Marca Personal de Andrés Pérez Ortega (Esic, 2008).

Posteriormente, empecé con otros autores como Brenda Bence (How you are like shampoo), Catherine Kaputa (You are a brand), Hubert Rampersad (Be the CEO of your life), …

A pesar de que la mayoría de textos se centraban mucho en la necesidad de diferenciarse, como publicitario tuve claro que esto trataba de VALOR. Recordaba eso de “Marca = Propuesta Única de Valor). También tuve claro que se necesitaba un método simple para gestionarlo, basado en tres fases clave: autoconocimiento, estrategia personal y visibilidad; posteriormente, al inaugurar Soymimarca, lo bauticé como “método Iceberg de la Marca Personal“.

Primeros contenidos sobre marca personal

El primer post tiene apenas 150 palabras (era poco SEO), titulado “El impacto de la web 2.0 en el Personal Branding“. De ahí en adelante hay 300 artículos bajo la categoría Personal Branding, que con el tiempo fue derivando a las aplicaciones del personal branding en las organizaciones. Si a eso le sumo los 400 escritos en el blog Soymimarca y le añado las colaboraciones externas, estoy cerca de los 1.000 artículos.

Lo más leído

Empecé a “auditar” la web en febrero 2012, así que quizás me olvide algún contenido relevante por el camino. Los 10 más leídos, según Google Analytics, de mayor a menor son:

  1. Qué te hace una persona única en el mundo. Enero 2017
  2. Cómo analizan tu CV en base a la generación del reclutador. Julio 2016
  3. Personal Branding en la empresa. Aplicaciones, pros y contras. Enero 2017
  4. Qué tipo de pensador eres. Diciembre 2015
  5. Lo mejor de 2016 en Personal Branding. Enero 2017
  6. Profesiones que desaparecen ¿estás en la lista? Abril 2014
  7. 8 pasos para encontrar un buen trabajo. Agosto 2015
  8. Y tú ¿ya has descubierto tus superpoderes? Diciembre 2016
  9. 23 razones para ponerte en valor. Abril 2017
  10. Sr. Risto Mejide, las cosas como son: gracias. Septiembre 2014

Con lo que más he disfrutado

Los rankings son los rankings, pero por el camino quedan algunos artículos que tal vez hayan ejercido mayor influencia entre mis clientes.

  1. La putada de llamarse García. Junio 2012
  2. ¿Qué es un stakeholder y como afecta a la gestión de marca personal? Mayo 2017
  3. Storytelling, el discurso que conecta, seduce y convence. Abril 2016
  4. Marcar paquete como propuesta de valor ¿funciona? Abril 2017
  5. Personal Branding y plan B: Las claves de la transición. Febrero 2016
  6. 14 preguntas para saber si encajo en una organización. Abril 2015
  7. ¿Cuál es el detonante de tu carrera profesional? Agosto 2017
  8. Un profesor de marca personal sin marca personal? Marzo 2014
  9. Palabras inútiles y marca personal. Septiembre 2016
  10. La estupidez de los estereotipos. Junio 2016

Esto no acaba aquí

Amenazo: pienso seguir escribiendo. Ojalá la cosa dé para otros diez años. Si esto ha durado 10 años os lo debo a vosotros, los lectores. Gracias de todo corazón. Todo deja marca, y vosotros recargáis energía en la mía.

Empezar desde cero tras un bache… ¿tarea imposible?

Empezar desde cero ¿te ha pasado? ¿te puede pasar?

Me he encontrado con algunos casos de personas que, tras un bache en su carrera, se plantean empezar desde cero. En gestión de marca personal hablamos a menudo de cambio. Cuando alguien busca un nuevo enfoque se puede deber a muchos factores.

Causas que nos llevan a empezar desde cero

  • Despido. En este caso me gustaría recordar que cuando una persona finaliza involuntariamente su trayectoria en una organización, le despiden de la organización, no de la profesión. A menudo se produce un síndrome de “voy a romper con todo” que desemboca en decisiones no siempre adecuadas. Hay que analizar profundamente las razones del despido, que es posible que no tengan relación con las competencias y los logros.
  • Insatisfacción con el desarrollo de carrera . Se produce cuando una persona se da cuenta de que se ha equivocado de carrera. Ejemplo: una persona estudia economía, y cuando lleva dos años trabajando en una consultora se da cuenta que lo que hace no le gusta.  No es culpa de la empresa, simplemente que la visión y valores propias no están alineadas con el “job description”.
  • Trabajar en ambientes “contaminados” (despido interior). Estar mirando el reloj, perder la ilusión por el trabajo, salir unos minutos antes de la hora. No es un problema del tipo de trabajo a realizar. El despido interior tiene que ver con la estabilidad emocional, con la convivencia con superiores o iguales con los que no hay química.
  • Incertidumbre. En un post reciente traté sobre profesiones con riesgo de automatización. Si eres agente de seguros o contable habrás visto que muchas de las tareas que desempeñabas ahora las puede gestionar un software, un CRM, una aplicación. El riesgo de futuro incierto está ahí.
  • Enfermedad. Muchas personas se plantean un cambio tras sufrir una enfermedad que pudiera tener relación con estrés laboral. Problemas de corazón, depresión, algunos tipos de cáncer… Es algo habitual buscar una nueva vida, aunque sea a costa de renunciar a ingresos u otros beneficios. Hay algo muy importante en juego, más que cualquier empleo o proyecto emprendedor.
  • Proyecto emprendedor fracasado. Quizás sea el caso más frecuente. Entre los emprendedores, que levante la mano aquel que no haya tenido uno o más proyectos fracasados. En esto, y por experiencia propia, sólo puedo decir que cada fracaso es una lección que indica los caminos por los que no hay que volver. Hay que levantarse e insistir.
  • Nuevas competencias adquiridas. Me viene en mente el coaching. Muchas personas que conozco se han formado en coaching como actividad paralela a su trabajo y han acabado iniciando un nuevo proyecto desde cero. O incluso cambiando de departamento en la propia organización.

Superar la autocompasión

En la mayoría de los casos en que la razón del cambio es involuntaria, se produce un período de auto-compasión. No valgo para nada, esto no es lo mío, no hay lugar para mí. Curiosamente, se trata de un momento en que en lugar de buscar respuestas, nos seguimos haciendo preguntas. Como si no creyéramos en el diagnóstico.

Me declaro fan de la serie Suits (la clave del éxito). En un pasaje del 7º episodio de la 4ª temporada encontré una reflexión en este sentido que dejo aquí. Dura menos de un minuto, pero contiene una idea de las que ayuda a entender cómo superar la auto-compasión:

Mike Ross (Patrick J. Adams) se encuentra en un momento de tránsito profesional. Va a ver a uno de sus clientes, alguien que superó un bache, y le pregunta cuál fue la clave del éxito. El empresario creó un nuevo concepto llamado “béisbol de fantasía”. Para llegar ahí fue indispensable dejar de hacerse preguntas para empezar a encontrar respuestas. Pero eso no fue lo único, ni lo más importante.

El empresario admite un cambio en sus valores, un proceso de maduración profesional que le llevó a poner por delante las relaciones humanas que los beneficios económicos. Lo entiendo ¿no es acaso un beneficio estar rodeado de personas con las que compartes objetivos y valores?

Nuestra marca personal lleva cicatrices, no puede ser de otra manera

Empezar desde cero no es una tarea imposible. Las cicatrices de nuestras experiencias anteriores son pura savia para el devenir. Hay que asumir que nunca es tarde para volver a empezar. Eso sí, siempre analizando cuál es el motor del cambio y cuál será el combustible que impulsará nuestra nueva vida.

Si esto no te motiva lo suficiente, anímate escuchando al gran Willie Nelson y su On the road again.

 

Guillem Recolons y Enrique Rueda

20 agosto 2017

Dedico estas líneas a mi gran amigo Enrique Rueda, alguien al que nunca le tembló el pulso para empezar desde cero, ilusionarse con nuevo proyectos, y hacerlo siempre desde desde la humildad, la humanidad, desde el respeto a los valores y el entusiasmo por la amistad y la vida. Es una pena que ya no estés en este mundo, Doc. El mundo necesita más personas como tú. Abrazo eterno. 

 

Valor y Valores, el corazón de la marca personal

Una marca personal es la que transmite Valor y Valores

  • Hace 40 años: Un factor de elección de profesionales de hace 40 años se basaba en méritos, familia, contactos, experiencia acumulada…
  • Hace 20 años: El mismo factor de hace 20 años valoraba por encima de todo las competencias y la reputación, especialmente por parte de “jefes”.
  • Hoy: Hoy uno de los factores de elección principales es la combinación del Valor y los Valores. Me explico. Con Valor me refiero a propuesta de Valor, la capacidad de resolver problemas de una forma única. Con Valores me refiero a nuestra forma de afrontar los problemas, las soluciones y de conectar con los demás. Hoy una marca personal es la que deja entrever Valor y Valores.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien

Pronto se cumplirán 10 años de este blog, y 9 que escribo sobre marca personal. Yo fui de los primeros en acuñar la frase: “si no comunicas no existes”, pero transcurrido ese tiempo me doy cuenta de que la frase no define en absoluto el corazón de la marca personal.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien, y para ello necesitamos mensaje que transmita nuestra propuesta de Valor y un estilo (forma de hacer, de interactuar…) que transmita nuestros Valores.

Por supuesto, también necesitamos un público, un destinatario del mensaje, también unos canales, unas vías de transmisión,..

Sobre la propuesta de Valor se ha hablado y escrito mucho. Si me conoces, sabes que no me gusta andarme con rodeos, mi definición favorita de propuesta de Valor es: qué problema resuelvo. Y la forma en la que resuelves el problema refleja tus Valores. Puede parecer muy simple, pero lo difícil es encontrar la propuesta y la mejor manera de reflejarla.

propuesta de valor

Ejemplo de una buena propuesta de valor

Si dices que eres bombero me transmites una profesión, una actividad. Si me dices que ayudas a salvar vidas me estás diciendo qué problema resuelves; y puede que eso no sea suficiente.

En la imagen, Tsavo Neal ayuda a consultores a ganar clientes a través de su web para que dediquen menos tiempo al marketing y más a facturar. Es una propuesta de Valor completa, que no solo indica qué problema resuelve Neal sino qué sale ganado su cliente.

Los Valores son los factores -a mi juicio- determinantes de una elección. Me explico. Ante dos profesionales con idénticas propuestas de Valor siempre nos inclinaremos a elegir al que transmita unos Valores que nos den confianza y que sean acordes a la actividad que requerimos. 

Tienes a dos candidatos para un puesto de trabajo; ambos han estudiado el mismo grado y el mismo máster, tienen parecida edad y experiencia ¿a quién eliges? Te das una vuelta por Instagram y descubres al candidato A trabajando como voluntario de recogida de alimentos en Navidad. A eso me refiero, el candidato A no ha dicho que es alguien solidario, altruista, comprometido; lo ha transmitido con una simple imagen.

Transmitir mejor que explicar

En pocas palabras, en nuestras relaciones no solo buscamos a profesionales competentes, también a buenas personas. Lo primero lo tenemos con la propuesta de Valor, lo segundo con los Valores.

 

Los Valores no se cuentan, se transmiten. Por más que digas que eres una persona comprometida, lo tendrás que demostrar o tendrás que conseguir que los demás te reconozcan como tal. Tus palabras, en este caso, tienen poco efecto.

En la imagen, mi colega Paula Fernández-Ochoa desde su perfil Instagram @vivircorriendo transmite los valores del deporte: autosuperación, disciplina, preparación, esfuerzo,

Blog, propuesta de Valor y Valores

Suelo repetir que todo deja marca, lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que decimos y lo que callamos. En un momento en que comunicar (bien) es conectar, aprovecho este espacio de Valor y Valores para reivindicar el blog como gran transmisor de ambos drivers.

El blog podría considerarse una casa digital. Y en nuestra casa guardamos menos secretos que en las casas ajenas (redes sociales). Pero como en todo, cada uno decide la graduación sobre la exposición de su personalidad. He visto blogs sin un about me y he visto otros en que el autor ha publicado resultados de sus test psicotécnicos o de inteligencia emocional.

Como dice mi colega Arancha Ruiz, no hay reglas, pero consideremos que nuestro relato importa. Cada vez más. La generación de nuestros padres, llamada “silenciosa” abogaba por la discreción. De nuevo, hoy, si no comunicamos “bien” no existimos. Con eso no digo que demos al traste con la privacidad. Hay que ser cuidadoso con lo que se publica, pero también vale la pena ser uno mismo. Recuerdo que los Valores no se comunican, se transmiten.

En el blog dominamos el medio, tenemos la última palabra. En las redes, justo al contrario. Hay personas que eliminan los comentarios negativos en los blogs, y creo que eso es un error. Es todo un reto responder con elegancia un comentario airado. En las redes luchamos a campo abierto, sin protección. Twitter ha “matado” a más de un político, artista, empresario. Es una red que requiere grandes dotes de comunicación asertiva, aunque no la única. No hay nada más cruel que ver los comentarios troll de centenares de personas tras una noticia en un diario digital. ¿Somos así de malos? Posiblemente no, pero el anonimato y el desahogo que se permiten algunos ciberextremistas es una respuesta a alguna frustración. Cuando se quitan la máscara, sin embargo ¿siguen siendo ellos mismos?

La forma de transmitir nuestra propuesta de Valor y nuestros Valores en distintos entornos digitales puede y debe diferenciarse. Cada cual elige el grado de intensidad de su privacidad. Yo tengo una estrategia diferenciada para cada red social, y únicamente he podido “clonar” una publicación en Instagram con Facebook, y lo he hecho muy pocas veces. Cada red tiene sus códigos y sus públicos. No tendría sentido publicar lo mismo y con el mismo tono en todas las redes sociales o profesionales, aunque esté lleno de gurús diciendo por ahí que tenemos que vincular todas nuestras redes sociales.

Un Valor esencial

La autenticidad es uno de los Valores obligatorios. Posicionarte políticamente es un riesgo incluso siendo de pensamiento moderado y pactista. Alabar un gol de CR7 puede cerrar puertas en Barcelona como alabar uno de Piqué las puede cerrar en Madrid. Parece que nos hemos vuelto intolerantes, así que la transmisión de valores debería imponerse a la de credos. Es un tema complejo, del que hay poca ciencia pero mucha experiencia. Me cuesta explicar que las personas tenemos una sola marca personal pero que podemos ostentar distintos roles.

 

Resumiendo, cada vez estoy más convencido de que la esencia de la marca personal es esta combinación poderosa de Valor (propuesta de valor) y Valores (superpoderes). Sin eso, ya podemos hacer SEO, SEM o estar presentes en muchas redes sociales. El secreto (si lo hay) es priorizar esencia sobre presencia. Ser sobre estar. Conectar sobre hacer ruido. Un abrazo!

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Relato, plataforma, audiencia; claves en la comunicación de nuestra marca personal

En los últimos años hemos pasado de mensaje, medio, público objetivo a relato, plataforma, audiencia. 

Puede parecer que se trata de una cuestión meramente formal, pero el cambio no es gratuito. Se sustenta en la necesidad de proyectar nuestras actitudes además de nuestras aptitudes. 

No es cierto eso que circula últimamente de que la experiencia acumulada, una carrera universitaria o un máster no sirvan para nada. Lo que sucede es que eso no es lo único que se valora. 

Ha llovido desde que Goleman publicó su Inteligencia Emocional. Y lo cierto es que ahora cada vez damos más valor a nuestras competencias soft: adaptabilidad, negociación, liderazgo, trabajo en equipo, valores, asertividad, empatía…

Ya no es lo que decimos, es cómo lo contamos, en qué soporte o plataforma y a qué audiencia.

De mensaje a relato: de la frialdad de los datos a la conexión emocional

Vamos mejorando. De “comercial” a “account manager” hay algo más que una traducción. La idea de “manager” transmite compromiso, responsabilidad. Es un principio. No hay una propuesta de valor, pero sí hay más valor en la propuesta. 

Insisto una vez más que si nos presentamos con el cargo que aparece en la tarjeta de visita perdemos una oportunidad de conectar. Aunque hay excepciones. Recuerdo hace casi 20 años conocí a un empresario prometedor de la familia Bonomi / Benetton que me entregó una tarjeta en que bajo el nombre se leía in charge of ideas (a cargo de ideas). Sin duda era un pionero.

¿Cómo podría trabajar un “comercial” su propuesta de valor? Leyendo el genial post de Inge Sáez “Cómo escribir un titular profesional de alto impacto en Linkedin” leo el ejemplo inspirador de Tino del Pozo: “… Ayudando a generar tráfico, leads cualificados y ventas”. Mejora, ¿no crees?

El secreto: Propuesta de valor + Valores

No soy de los que tiene fórmulas mágicas, no escribo estas líneas desde la planta 60 de un edificio de Nueva York. Creo que las palabras éxito y liderazgo están empezando a gastarse de tanto pronunciarse, a veces en contextos comprensibles y a veces banalizando su idea. Yo distingo a dos tipos de personas: las que conectan y las que no conectan.

Las personas que conectan suelen trabajar a fondo su propuesta de valor, a la que acompañan de sus valores. Pero no de forma declarativa, sino demostrativa. Hace poco mi admirado Joan Clotet me invitó a dar unas charlas sobre cómo crear relatos a partir de datos (del dato al relato). La charla, que tuvo lugar en el IE en Madrid, la organizaba el “jefe” de Joan, Aitor. Joan le habló a Aitor de mí para pilotar esa charla sobre relato.

La respuesta de Aitor fue “sobre todo, que sea una buena persona”. Aitor presuponía que yo podría tener las competencias para hablar de relato, por lo que necesitaba asegurar era lo que a él le importa de verdad: que la gente con la que se rodea sea buena gente.

A eso algunos le llaman liderazgo, yo prefiero llamarlo conexión, conectividad. No se dice, se hace.

De medio a plataforma: buscando la omnicanalidad

Siempre cuento en mis charlas que hace sólo 12 años, para que un mensaje personal llegara a 5.000 personas necesitábamos utilizar medios y pagar un buen dineral por unos espacios contratados ahí.

Hoy el cuento ha cambiado, gracias a Internet pero también al desarrollo de tecnologías que nos permite el uso de internet desde, por ejemplo, la playa.

Este mismo artículo que lees puede llegar potencialmente a 5.000 o 20.000 personas a coste cero gracias a esas tecnologías. El coste cero es una metáfora, ya que de alguna manera estamos poniendo nuestro tiempo para escribir, preparar lo escrito y difundir. Pero ya no hablamos de medios, hablamos de plataformas.

Antes, los artículos de la prensa escrita desaparecían …en el tiempo, como…lágrimas…en la lluvia (Gracias Ridley Scott por ese momento único en Blade Runner).

Ahora las hemerotecas son de acceso público (casi todas) y los contenidos se encuentran en segundos y “viven” para siempre. Nuestra marca es permanente.

La audiencia es líquida, no te conoce, te encuentra

La última parte, pero seguramente la más importante, es la audiencia. Hemos pasado del concepto Kotleriano de la segmentación de mercados a la idea de que no eres tú el que segmenta, es la audiencia la que lo hace.

No te conocen, pero te encuentran. Es así de sencillo. Pocos buscan contenidos por el nombre de su autor, los buscan por la afinidad con el propio contenido.

La fidelidad de la audiencia es hacia el contenido, y el reto es hacer que sea hacia el creador del contenido. Para que eso se produzca necesitamos algo más que una propuesta de valor y unos valores. Necesitamos que todo eso se convierta en un estilo único, diferenciado, que atraiga tanto para crear una audiencia más o menos permanente (ya que la fidelidad en esto no existe).

En resumen, para subirnos al SXXI, basta con mirar la realidad de otra manera. Demostrar más que mostrar. Menos mensaje y más relato, en la plataforma adecuada y con suficiente fuerza como para atraer a una audiencia líquida.

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¿De qué vas? ¿De magdalena, de muffin o de cupcake?

Ya sabes que no me entusiasman los estereotipos, pero hoy te pongo en la tesitura de decidir si tu marca pertenece al tipo magdalena, muffin o cupcake.

El producto puede parecer el mismo, pero la forma en que te llega es diferente.

¿Eres magdalena?

Las españolas utilizan aceite, las francesas mantequilla. Y ambas utilizan además en su forma básica huevos, azúcar, harina de trigo, levadura, y aroma de limón.

Podríamos decir que la magdalena sacia la necesidad básica de comer y de reponer combustible (azúcar). Las magdalenas ya tienen una historia larga, muchas experiencias culinarias. La magdalena sería equivalente a la figura del mentor, una persona con experiencia, con una trayectoria que le permite guiar al mentorizado en base a los aciertos y errores de carrera del mentor.

Pienso que esta figura va a desarrollarse en los próximos años debido a la madurez del grupo Baby Boomer, que puede aportar sabiduría a los que empiezan. No solo eso, la mentoría puede ser una solución profesional para aquellos séniors que se queden descolgados del mercado de trabajo. Te invito a leer el blog del especialista en séniors Prudencio López para saber más.

Magdalena, Muffin, Cupcacke

Magdalena, Muffin y Cupcacke

¿Eres muffin?

En apariencia no hay diferencias con la magdalena, pero las hay. Menos dulces, muchos incluso se encuentran salados, los muffins son la versión estadounidense de la magdalena. Son prácticamente los mismos ingredientes. Admiten sabores, frutos secos… El muffin cubre algún aspecto más que el propiamente alimentario, ya que su aspecto (envase) llama más la atención, así que las neuronas del deseo se activan a través de colores, formas y olores.

El muffin me recuerda al coach, a alguien que ayuda a las personas a identificar y desarrollar sus metas personales y profesionales de una manera más rápida y efectiva.  El coaching trata de extraer lo mejor del coachee, le acompaña también en su camino, pero no interviene sobre que camino debe adoptar. No se basa tanto en la experiencia como en una metodología de trabajo. Desgraciadamente, el coaching está en una situación crítica de saturación (te aconsejo leer “El coach que mató al coaching” de Rubén Turienzo). Es absurdo que convivan coaches de larga formación y larga experiencia con otros formados en un fin de semana.

¿Eres cupcacke?

Aunque pueda compartir ingredientes con la magdalena y el muffin, el cupcake es un pastel metido en una taza o en un molde de magdalena. Además de las necesidades alimentarias, cubre necesidades de autoestima, como la repostería de lujo. Es una pequeña orgía de sensaciones, azúcares, sabores, texturas y olores para un tentempié en forma de recompensa. .

En cierta forma, me recuerda a un consultor, alguien no solo capaz de identificar objetivos, también de trazar estrategias, de acompañar, de “mojarse” en el camino que conviene adaptar. Un consultor es un solucionador de problemas, es Mr. Wolf de la película Pulp Fiction. Puede que el consultor no tenga la experiencia del mentor, pero debe tener una especialidad, ya que no es lo mismo un consultor de marca, de marca personal, de carrera o de inversiones, aunque todos sean consultores estratégicos.

El precio varía, pero no nos venden humo

Cierto, mucha gente piensa que el precio de más que pagas por un cupcake es por el nombre. No es así: pagas más porque hay más. Cubre más necesidades, es más complejo. No me importa que lo llames pastelito, siempre será más sofisticado que una madalena o un muffin. Por su parte, el muffin es algo más caro que la magdalena: es más compacto, menos esponjoso (hay más materia) y está mejor presentado.

No hay uno mejor que otro. Cubren distintas necesidades, como el mentor, el coach o el consultor.

¿Ya lo tienes claro? ¿Cual es tu rol? ¿Magdalena, muffin o cupcake? ¿Mentor, Coach o Consultor?

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Hoy es tan importante ser conocido como reconocido

Os dejo este podcast de una entrevista que me hizo Ondacro el 22/10/2015 a través de su sección “Pasión y talento” y de Gabriel Gómez. A partir del minuto 31 empieza la entrevista, en la que se habló de marca personal, de reputación online, de estrategia personal, de notoriedad, de autenticidad, de embajadores de marca, de monetización de la gestión personal, de la importancia de ser conocido y reconocido y algunas cosas más.

Aquí tenemos el enlace

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Marca personal y marca digital en @HoyStreaming

No siempre tiene uno la oportunidad de contrastar ideas sobre el mundo de la marca personal y marca digital con profesionales como Cèlia Hil, Antonio Postigo y un buen número de profesionales que estuvieron atentos a las pantallas durante más de hora y media en un streaming directo.

Tuvo lugar el jueves 15 de octubre 2015 en un Hangout organizado y retransmitido por HoyStreaming y su alma Antonio Postigo.

Para quien se lo haya perdido, dejo el vídeo tras estas líneas. Se habló de todo, de capítulos de definiciones, de las razones para gestionar la marca o para no hacerlo, de metodologías y procesos, de referentes, de actitud digital y proyección de la marca, de herramientas de autoconocimiento…

Emergieron preguntas más que interesantes por parte de los que seguían el evento, y hago especial hincapié en las cuestiones que planteó Joan Clotet, un apasionado del personal branding y de la importancia de la introspección (el conocimiento de uno mismo) como motor de la gestión de marca personal.

Como siempre pasa en estos casos, faltó tiempo para contestar todas las preguntas, pero para eso tenemos las redes sociales. Si alguien se anima a seguir la conversación, te animo a hacerlo en Twitter, Linkedin o Google+.

Buen provecho!

 

¿Y qué es marca? Marca eres tú, Eva

De AD (analfabeta digital) a knowmad

Sin duda, el mundo de la marca personal se enriqueció con la entrada de Eva. Si la Eva bíblica fue conocida como la primera mujer del Edén según creencias judía, cristiana y musulmana, Eva Collado es una de las marcas consolidadas en la gestión de marca personal o personal branding de los últimos años. Como explica ella misma, en un momento de su carrera se dio cuenta de que su analfabetismo digital (como el de todos los que no somos millennials o  Generación Z) le cerraría las puertas de su futuro y trabajó a fondo para convertirse en knowmad.

Los que estamos en esto sabemos que cada año se publican uno o dos libros que por su extraordinaria aportación pasan a formar parte de la biblioteca indispensable de la marca personal.

En este estreno de curso 15-16 me complace presentar una breve reseña de “Marca eres tú”, el primer libro de Eva Collado, prologado magistralmente por Paco Alcaide y con un broche final de Raquel Roca, en el que además hay muchísimas y geniales colaboraciones externas de especialistas que definen lo que es para ellos la marca personal (incluyendo una modesta aportación mía).

Tu mejor obra es la expresión de tu propia persona

Este es uno de los conceptos con los que arranca el prólogo de Francisco Alcaide, y es difícil no estar de acuerdo. En referencia a la marca 2.0, Alcaide aconseja que “antes de dar el salto al 2.0 es necesario haberse ganado la credibilidad en el 1.0”. Es de las frases que uno se alegra de leer, ya que ayuda a desmentir eso de que te puedas crear una marca en Internet desde la nada.

La mujer obstinadamente apasionada, cercana

Eva se define a sí misma como “apasionada y cercana” pero yo le añado lo de “obstinadamente” porque el adjetivo define muy bien su forma de hacer las cosas, su tesón en conseguir lo que se propone utilizando como arma principal la magia de la amabilidad y la sonrisa permanente.

No, “Marca eres tú” no es un manual de marca personal al uso. De esos haylos, y muy buenos. Eva simplemente convierte en consejos los movimientos que ella ha dado en torno a la marca personal y su exposición en las redes. Se trata más de unas memorias en formato “si a mí me ha ido buen posiblemente a ti también”

Dos ideas quedan claras con Marca eres tú

1 Lo que te propongas es posible

2 Nadie dice que sea fácil ni que lleve poco tiempo

libro marca eres tú, Eva Collado Durán Comparto muchas cosas con Eva, entre ellas la necesidad que en su día detectamos de tomar las riendas de nuestra propia vida y una importante, en sus palabras “ha llegado el momento de que sepas en qué eres valioso para los demás”: ahí está la esencia de la gestión de marca personal, no se trata de ti, ni de lo bien que lo hagas, se trata de qué problema eres capaz de resolver a los demás, la famosa propuesta de valor.

No pienso desvelar contenidos, para eso está el libro, pero os aseguro que compila consejos y herramientas que nunca antes he visto juntos y explicados de forma tan natural y vivencial. Además de ser un libro para cualquier persona que quiera gestionar su marca y perder el miedo a las redes sociales, este libro debería ser de lectura obligada para todos los community managers. Eva detalla protocolos que no suelen aparecer en cursos de marketing digital o social media, y los detalla en lenguaje asequible a todos, incluso a los que aún no se han atrevido a entrar en la “conversación” de los mercados en red.

La parte final de Marca eres tú detalla una excelente biblioteca recomendada sobre gestión de marca personal para aquellos a los que, como a mí, les gustaría que el libro no acabase. Marca eres tú, de Eva Collado Durán, edita Rasche.