Identificando a un perfil que invade la red: el #iDiot

#iDiot Ignorante Digital Infame Oportunista Tramposo

Es razonable pensar que si existen parásitos en la vida real, también los encontremos en Internet. El problema es que en la vida real son fáciles de detectar, en el mundo digital no tanto. Se necesitan algunas herramientas, algunas de pago, para descubrir a los #iDiot.

Su principal forma de crecer en la red: Seguir a miles de personas, esperar su “follow back” y luego dejar de seguirles. Así, su balance siempre es positivo, con muchos más seguidores que seguidos.

No te siguen porque puedas aportar valor, lo hacen por una cuestión matemática y de vanidad personal mal entendida.

El acrónimo #iDiot lo creamos hace unos días en México con Nancy Vázquez, Alan Urbina y Johnny Durán en los momentos de relax posteriores al Personal Branding Experience 2018.

La loca obsesión por conseguir seguidores a toda costa, el ADN del #iDiot

El mito griego dice que Narciso se enamoró de su propia imagen reflejada en el agua y murió al acercarse para auto-besarse. Fue una venganza de la diosa Némesis por el mal trato que Narciso profesaba a las doncellas que se enamoraban de él.

Eso es lo que puede pasar a los #iDiot que sigan coleccionando seguidores. Hace unos meses escribí un post titulado The Follower Obsession. En el artículo refería a la necesidad de crear comunidades afines a una propuesta de valor. Si yo vendo programas de formación para empresas, con 50 nuevos seguidores al año que cumplieran el perfil tendría suficiente. Es lo que Carlos Rebate, en su libro Influencers, define como los 1.000 seguidores verdaderos, los que estarían dispuestos a contratarte.

Detectar y eliminar a cada #iDiot

Siempre he estado tentado en denunciar a cada #iDiot que me he encontrado. No se trata hacerlo por la vía legal, se trata de pagarles con su propia moneda. En primer lugar, dejar de seguirles. Para eso es necesario identificarles. En Linkedin o Facebook no se da el caso porque el seguimiento debe ser mutuo. Esto aplica especialmente a Instagram y Twitter,

Mi colega Cláudio Inàcio propone en su post ¿Cómo saber quién te deja de seguir en Instagram? la herramienta IG Analyzer (iOS) para detectar #iDiot de forma masiva y dejar de seguirles.

En Twitter hay varias aplicaciones. No he encontrado ninguna sobresaliente. De momento, ManagerFilter, con limitaciones, es la más intuitiva para detectar y eliminar #iDiot.

¿Escarnio público?

El siguiente paso podría ser crear un listado público de #iDiot, algo que ayude a usuarios y redes sociales a evitar a este tipo de parásitos digitales. Por un lado, ayudaría a los usuarios a no caer en la trampa. Y por otro prevendría a las redes sociales para dar un “aviso” por malas prácticas. De acuerdo, lo que hacen no es ilegal, solo es éticamente reprochable. Pero las personas que demuestran contra-valores merecen mi desprecio, y supongo que también el tuyo.

Limpiemos la red de basura. Me ha sorprendido ver a personas que no imaginaba que me dejaran de seguir. Las veo a menudo y me regalan una sonrisa. Ahora sé que es falsa.

iDiot photo by photoschmidt on Shutterstock.com

Agenda

  • 20N. Granada. Espacio Knowmads. Marca Personal, Emprendimiento, Empleo, con mis colegas Elena Arnaiz, Sonia Rodríguez Muriel, David Barreda (organizador y ponente), Eva Collado, Andrés Pérez Ortega y Azahara G. Peralta  Inscripciones (gratuitas)  aquí.
  • 23N. Foro Empresarial de la Región de Murcia. Jornadas directivas. Conferencia sobre Personal Branding y Valores. Información e inscripciones en este enlace.
  • Personal Branding Lab Day 201828N. Update Zaragoza. 28 noviembre en Zaragoza activa. Evento gratuito. Inscripción próximamente en la web de Zaragoza Activa. Con mis colegas Víctor Candel, Meme Romero, Elena Arnaiz, Eva Collado, y Juan Martínez (organizador y ponente).
  • 29, 30N. Workshop Marca Personal y Gestión de Relaciones. Ferrovial, en Euroforum II San Lorenzo del Escorial. Se puede seguir en el hashtag #MarcaPersonalSumma
  • 1D. Marca Personal 4.0. Personal Branding Lab Day. Desde YouTube, 10 horas seguidas de Personal Branding conducidas por Nilton Navarro y Alicia Ro con la colaboración de Blanquerna Comunicació i Relacions Internacionals e Infojobs. De 10 AM a 8PM (GMT+1). Gratuito. Seguir en el hashtag #PersonalBrandingLabDay

La paradoja de la Marca personal

Paradoja es lo que se dice y especialmente se hace contrario a la lógica. Hace un tiempo publiqué un artículo titulado La paradoja de la marca personal, ¿me preocupo de la imagen que proyecto o del valor que aporto? Ahí abordé la paradoja del valor, posiblemente la más importante. Pero hay más.

En un mundo donde la diferenciación se venera a veces más que el valor, la paradoja está a la orden del día. Te presento cinco de las más comunes contradicciones que se da en el ámbito de la marca personal. 

Paradoja 1 de marca personal: Consejos vendo que para mí no tengo

Internet ha encogido el mundo. Estamos más interrelacionados que nunca. Para lo bueno y para lo malo.

Sustentar una propuesta de valor mostrando en directo el resultado contrario es inmolarse en pocos segundos. Ya sabes, en casa del herrero…

La paradoja de Lorna

Lorna me sigue en Instagram. Promete 1.000 seguidores por “solo” $29. La cuestión es que ella misma no ha conseguido superar los 244. ¿Esa es tu garantía, Lorna? Tú no vendes seguidores, más bien regalas una gran paradoja.

Y hay casos peores, como el de esas personas que pregonan online acciones para mejorar y en el offline son todo lo contrario. Tienen una oportunidad para engañar, y lo triste es que de eso también se puede vivir.

Paradoja 2 de marca personal: mucha marca es mala marca

El abuso en la proyección de nuestra marca personal es negativo. En palabras de mi amiga y colega Eva Collado, “dar la brasa” se castiga.

Internet, además de hacer que nuestro planeta sea pequeño, ha traído algunas contradicciones: nos quejamos más, celebramos más, compartimos más. Nuestra presencia es cada vez mayor, y no conocer el límite del abuso es un peligro.

Alguna vez me he encontrado con amigos que me dicen: “tío, estás todo el día en las redes sociales”. Ellos también, claro (si no, el comentario no tendría sentido). Piénsalo: si un amigo “solo” tiene 50 contactos en Linkedin, y de ellos solo tres publican con regularidad, ese amigo solo te verá a ti en su timeline… ¿lo has considerado?

Paradoja 3 de marca personal: En Internet se escribe con bolígrafo, no con lápiz

Esta frase la oímos en la película de 2010 “The social network”, la que explicaba el ascenso de Mark Zuckerberg. Y es así. No existe el borrador en internet, lo que se publica, ahí queda.

Sí, de acuerdo, algunas redes permiten editar lo que has publicado, también eliminarlo. Pero ninguna evita el “pantallazo” (caso Lorna) o fotografiar la pantalla con otro dispositivo (caso Snapchat).

Contar hasta 10 es imprescindible en la vida real. En lo entornos digitales se debe contar hasta 100 antes de publicar. Y la realidad, paradójicamente, es inversa.

¿Aporta valor lo que publico, ya sea propio o ajeno? ¿Tengo claro que mi mensaje llegará a quien debe llegar? ¿Ofendo a alguien con mis publicaciones, y sirve eso de algo? ¿Soy coherente con la marca que represento?

No olvidéis mi eslogan particular: todo, absolutamente todo, deja marca. Por acción o por inacción, por activa o por pasiva. Vale la pena contar hasta 100, esos dos minutos de reflexión nos pueden salvar la vida.

Paradoja 4 de la marca personal: personas que actúan como empresas y empresas que actúan como personas

Claro, esa es la herencia de Tom Peters con su artículo premonitorio “The Brand Called You”. Nos invitó a pensar como empresas. Y algunos, a las empresas las invitamos hoy a pensar y actuar como personas. Tiene sentido, a las personas nos falta pensamiento estratégico autoaplicado; a las empresas les falta humanizarse para generar confianza.

Es una paradoja, pero en este caso te diré que funciona bien (sin abusar). Requiere tres pasos para el éxito: mentalizarse, formarse y ser tozudo como una mula (en palabras bonitas, insistir, insistir, insistir).

Paradoja 5 de la marca personal: la reputación no se crea, se gana

Siento decirlo, pero es así. Ya puedes contratar a un ejército de expertos en marketing digital que generen una “súper-marca”.

Tu reputación (positiva) llegará cuando lo que pienses, digas y hagas esté alineado, comporte valor, y sea algo diferente a lo que ya existe.

La marca personal es la huella que dejamos en los demás. Y si es positiva y anclada en una propuesta de valor potente, generará un reconocimiento (reputación) positivo.

Estoy seguro que se te ocurre alguna paradoja más ¿Quieres compartirla?

Imagen principal: Escultura de Ai Weiwei “bicicletas” en el parque Ibirapuera de Sâo Paulo, una paradoja sobre el movimiento estático. 

Agenda noviembre

  • 5, 6 y 7, Sâo Paulo, Brasil. Workshop BRA.V.E (Brand Value Evolution), que imparto con Ilana Berenholc y Reinaldo Campos. Inscripciones aquí.
  • 9, 10 y 11, Puebla, México. Personal Branding Experience #PBEX. Inscripciones aquí (asistencia presencial agotada, quedan plazas online)
  • 20. Granada. Espacio Knowmads. Marca Personal, Emprendimiento, Empleo, con mis colegas Elena Arnaiz, Sonia Rodríguez Muriel, David Barreda (organizador y ponente), Eva Collado, Andrés Pérez Ortega y Azahara G. Peralta  Inscripciones (gratuitas)  aquí.
  • 23. Foro Empresarial de la Región de Murcia. Jornadas directivas. Conferencia sobre Personal Branding y Valores. Información e inscripciones en este enlace.
  • 28. Update Zaragoza. 28 noviembre en Zaragoza activa. Evento gratuito. Inscripción próximamente en la web de Zaragoza Activa. Con mis colegas Víctor Candel, Meme Romero, Elena Arnaiz, Eva Collado, y Juan Martínez (organizador y ponente).
  • 29, 30. Workshop Marca Personal y Gestión de Relaciones. Ferrovial, en Euroforum II San Lorenzo del Escorial. Se puede seguir en el hashtag #MarcaPersonalSumma

La extraña parálisis de un país entero durante un mes al año

En Estados Unidos la mayoría de profesionales disfrutan de dos semanas de vacaciones al año. Curiosamente, se trata de única economía avanzada del mundo que no garantiza vacaciones anuales pagadas. En cuanto a actividad económica, NO hay parálisis de un país entero, hacen las vacaciones en cuanto les conviene a ellos y a sus empresas.

En México, se ha establecido una semana de vacaciones al año, teniendo en cuenta que se trabaja los sábados; para que luego algunos digan que ahí no se trabaja. En Japón, disfrutan de diez días de vacaciones anuales pagadas anuales, que pueden llegar a 20 con el tiempo. En China, como en México, una semana. Ni en México ni en Japón, ni en China se paraliza nada. Quizás en México se pueden encontrar comercios cerrados los días clave de Navidad, fiestas nacionales, locales… poco más.

En el otro lado, tenemos los países que más vacaciones ofrecen a los trabajadores: Francia y Finlandia, con 30 días que tomados seguidos pueden ser 5 semanas. Pero atención, tampoco se paraliza nada porque cada uno las toma de forma pactada para no tener que echar el cierre a comercios, empresas en un mes del año.

Spain is different: en agosto la parálisis de un país afecta a todo, menos al sector turístico

España ofrece 22 días laborables de vacaciones pagadas a los empleados, que utilizando fines de semana, se convierten en un mes entero. Eso aplica a los trabajadores por cuenta ajena. Los autónomos disfrutamos del increíble lujo de tener… CERO días de vacaciones pagadas!

Volviendo al grueso del mercado laboral, el de los trabajadores por cuenta ajena, todos se ponen de acuerdo en hacer las vacaciones en agosto, con alguna excepción en julio. En parte el origen de todo esto parte de las exageradas vacaciones escolares, nada menos que tres meses, entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, lo que obliga a los padres a elegir las vacaciones en ese perídodo, provocando la parálisis de un país entero.

Domingos, cerrado. Agosto cerrado.

Además de la parálisis de agosto, los turistas que visitan la mayor parte de las ciudades españolas en fin de semana se encuentran otra parálisis. Los domingos está todo cerrado, por lo que salvo raras excepciones (el centro-centro de Madrid, por ejemplo) es imposible el shopping. Eso no pasa en otras latitudes, donde existe libertad de horarios.

Pero eso no afecta solo a los turistas, afecta a todos los que normalmente no pueden hacer shopping entre semana. Su única opción son los sábados por la mañana.

Horarios locos, imposible conciliar

husos horarios europa

Husos horarios en Europa. Fuente: giraenlared.com

Otra característica que deja atónitos a nuestros visitantes es nuestro huso horario.

¿Sabías que en la España peninsular rige el horario que Franco pactó con Hitler y no el que corresponde a su meridiano?

Una locura. Por más que la democracia Española, que data de 1978, lleve ya 40 años, nadie -repito, nadie- ha propuesto devolver a España el horario que le corresponde por estar situada en pleno meridiano de Greenwich, el GMT puro (y no el GMT +1 de Berlín). Ojo, pasa lo mismo con Francia.

Además, en España las oficinas no se vacían antes de las 19 o 20h (está mal visto por los jefes más miserables). Y esa es justo la hora en que se cena en muchos países cercanos, como Francia, Holanda, Suiza… Por tanto, en España la hora de la cena es entre 21:30 y 10:30h.PM. El prime time televisivo no es a las 20h o 21h, es a las 23h. Claro, por las mañanas muchos se despiertan a las 8h y se van sin desayunar apenas al trabajo. Imposible conciliar ¿no crees?

Una propuesta utópica para recuperar la salud (y la cordura)

Como este post, por el día que se publica (Domingo) y la fecha (rozando agosto) lo vais a ver pocas personas, aquí lanzo una propuesta para recuperar el tono y evitar la parálisis de un país y su mala imagen ante el mundo.

  1. Recuperar el horario anterior a los dictadores Franco y Hitler, el GMT, el que rige en el Reino Unido.
  2. Dejar tranquila a la hora solar, sin cambios horarios en marzo y noviembre.
  3. Obligar a las grandes cadenas públicas y privadas de TV a adelantar sus noticiarios y a adelantar los programas de prime time (fútbol incluido, hemos llegado a ver iniciarse encuentros a las 23h).
  4. Adelantar los horarios de trabajo y sincronizarlos al máximo con los escolares para permitir la conciliación.
  5. Obligar a los restaurantes que ahora abren a las 13:30 y 20:30h a hacerlo a las 12:00 y 19:00h respectivamente, y a adelantar los horarios de cierre.
  6. Cambiar los horarios de los espectáculos (cine, teatro…) y adelantarlos.
  7. Incluir más “semanas blancas” en las escuelas durante el curso. Promover por por parte de empresas públicas y privadas vacaciones fuera de julio y agosto para permitir conciliaciones con los hijos.
  8. Liberalizar el comercio, y que cada uno abra las puertas y las cierre cuando le dé la santa gana.
  9. Penalizar fuertemente las huelgas de transporte coincidentes con períodos vacacionales o congresos vitales para la economía de un país (casos de compañías aéreas, taxis…)
  10. Esta te la dejo a ti: Vamos, seguro que tienes algo interesante en mente: ………………………………………………………………………………………………………

“Use your mentality. Wake up to reality”

Parafraseando la canción “I’ve got you under my skin” escrita por Cole Porter y popularizada por Frank Sinatra, uso mi mente, y despierto a la realidad. Todo lo expuesto es más que utópico. No sucederá, o al menos yo no lo veré. Hoy he leído que el mundo tiende políticamente hacia el conservadurismo. Así que adiós políticas de conciliación, de protección del medio ambiente, de liberalización de comercios, exportaciones, economía colaborativa. Vamos hacia atrás. Pero soñar es gratis. Quizás dentro de poco no veré como a la gente NO se le queda la cara de pasmo cuando les digo que me levanto a las 6AM para hacer deporte… y me acuesto poco después de las 22h. Buena semana, incluso si contribuyes a la parálisis de un país (ah, y disfruta del ritmo de “la voz”).

Shut down image by Frank Boston on Shutterstock.com

El síndrome “soy la última cocacola del desierto”. Diagnóstico y tratamiento.

Permíteme que esta semana abuse un poco de mi marca sarcástica en un post breve. Hace unos días, recuperé uno de los test de personalidad que está haciendo furor en la red, el Crystal Knows, y apareció este titular sobre mí:

guillem recolons / crystal knows

Traduzco: “Guillem aprende rápidamente, y tiene fuertes competencias analíticas, creativas y sociales… aunque a veces se puede mostrar sarcástico”. Ya ves. Uno es como es. Por cierto, debo reconocer que Crystal es un buen test, ya que permite que otras personas en la red puedan confirmar o ampliar el feedback sobre una persona. Una buena herramienta, y además utiliza la base de DISC para trazar sus perfiles.

Volviendo a mi sarcasmo, hoy quiero analizar un perfil que observo de forma repetitiva dentro y fuera de las redes sociales. El de esa persona que cree ser la salvadora de la humanidad. El síndrome de ser “la última cocacola del desierto“. Tomo prestado el nombre a mi buena amiga y partner dominicana Anabel Ferreiras.

Diagnóstico

Reconocerás este perfil con facilidad. Son personas que creen que los demás debemos comportarnos conforme a sus reglas. Y si no lo hacemos, nos “abroncarán” públicamente, llegando a extremos de confrontación. No toleran otro código de conducta que no sea el suyo, y en base a eso gestionan su comunidad.

Sus valores dictan su comportamiento de una manera rígida, imperturbable e inviolable. Estas personas caminan erguidas como un palo, y les cuesta mucho mostrar el lado humano que todos tenemos. Su propósito vital, más allá de su trabajo, de su propuesta de valor, es ser guardianes de la moral. Si existiera la inquisición, muchos de nosotros ya habríamos sido torturados y quemados por marcar claras diferencias con su modelo.

Tratamiento

No es fácil gestionar el cambio de estas personas. El hecho de que actúen guiados por sus verdaderos valores lo pone difícil: un valor raíz no cambia de la noche a la mañana.

La experiencia es un grado, dicen. Así que yo me permito dos sugerencias, o al menos dos formas de reaccionar que no son excesivamente sangrientas:

  1. Ignóralos. Deja que sigan creyendo que son la última cocacola del desierto. Ya sabes que no les vas a mover al cambio. Eso -aviso- les va a molestar más que una reacción airada. Pero es elegante por tu parte y no deja excesivas secuelas.
  2. Lleva la botella de ron y prepara un cubalibre. A veces descoloca más un acercamiento amistoso al “enemigo” que la reacción airada o incluso a ignorarles. Tratar de mostrar proximidad cuando te invitan al combate es desmontar la estrategia. Imagínatelo. Tiene las armas cargadas y a punto, y tu apareces con una botella de ron, hielo, limón y dos vasos. Te acercas con una bandera blanca -por si acaso- y comentas con semblante educado: “Traigo ron, vasos y hielo. Me han dicho que usted tiene Coca Cola… ¿unimos fuerzas?”

Elijas una u otra opción, te aseguro que no conseguirás generar un cambio. Pero al menos, en la segunda opción, te irás contento a casa habiendo compartido un cubata con las persona que cree ser la última cocacola del desierto. Para explicarlo a los nietos.

Buena semana, y no olvidemos que lo que hagan los demás, nos guste más o menos, forma parte de su marca personal.

Coca Cola image by Shutterstock.com

 

 

 

El fenómeno de la “Tinderización” de Linkedin se une al de la “CEOización”

Tinderización en Linkedin, sin barreras de entrada

El fenómeno de la “TINDERización” de Linkedin se debe a que en las redes sociales en general no hay barreras de entrada. Y en las profesionales como Linkedin, que tal vez deberían ser algo cuidadosas en la aceptación de perfiles, pasa exactamente lo mismo. Cualquiera puede entrar con un perfil en que no es obligatorio poner un nombre real, una fotografía. en que se puede inventar el sector, el cargo…

Hace tiempo escribía un artículo sobre el hecho peculiar de que en Linkedin todo el mundo es CEO, una denuncia sobre la ligereza en que una persona se autotitula CEO aunque sea taxista o tenga una empresa con dos amigos. Y lo peor, CEO no debería ser un título de Linkedin, ya que no supone una propuesta de valor.
Pues el mismo fenómeno de la CEOización se ha trasladado a la TINDERización, es decir, perfiles trol que utilizan una red profesional como si fuera un lugar de citas.

 

El caso de AMD no es único, desgraciadamente

Recientemente, un post colocado por AMD en Linkedin reproduce una conversación en el área de mensajes privados que bien se podía haber producido en Messenger, en Whatsapp o en TInder. Un sujeto se presenta y ante la pregunta ¿qué puedo hacer por ti? el tipo no tiene otro discurso que “ir a tomar algo”.

 

La influencia Microsoft… ¿Positiva?

Los cambios que se están produciendo en esta red social desde que fue adquirida por Microsoft son algo incomprensibles si pensamos que Linkedin es una red estrictamente profesional:
  • Han eliminado prácticamente todas las ventajas de los perfiles Premium,
  • Han “ningunizado” los grupos de debate, foros en los que era posible adquirir conocimientos, compartir contenidos y generar contactos de valor. Ahora ni siquiera podemos saber a qué grupos pertenece cada miembro.
  • Y para seguir con los despropósitos habría que leer al experto Pedro de Vicente en su último artículo Linkedin: Lo que hemos perdido tras los cambios de 2017.
La pregunta que cabría hacerse es ¿qué está haciendo exactamente Microsoft con Linkedin? ¿Cuál es su hoja de ruta? ¿Será Linkedin una red amarilla? ¿Un lugar abonado para la mentira?
Lo cierto es que de un tiempo a esta parte, las publicaciones en grupos Linkedin o perfiles de empresa están dejando de tener engagement, lo que parece favorecer un escenario de caos, ya que las publicaciones que mejor funcionan son las personales, pero sin un timeline cronológico que las ordene o clasifique por sectores.
El caso de AMD no es único ni será el último. Pienso, y que no se ofenda nadie, que muchos orientadores laborales están forzando a desempleados de larga duración sin competencias de comunicación ni conocimiento de protocolos digitales a que se creen un perfil en Linkedin porque desde ahí encontrarán trabajo. Error de libro. Las redes sociales no son para todo el mundo, y menos aún las profesionales.

 

La oportunidad para beBee

Mientras se produce esta tinderización y CEOización, van apareciendo competidores como BeBee, de momento muy pequeños, pero ofreciendo contenidos de alta calidad, aprovechando el espacio que deja Linkedin al exterminar (no literalmente) sus grupos.
Puedes encontrar estas reflexiones y también las de Eva Collado, Andrés Pérez Ortega, Fernanda Brunsizian (Linkedin) y las mías en un artículo de Tino Fernández (Diario Expansión) titulado ¿Puede una red profesional degenerar en una red para ligar? 
Smartphone images by Shutterstock.com

¿Sólo proyectamos nuestra mejor marca personal?

Somos un país de extremos, de eso no hay duda. Hemos pasado de superar el síndrome de Solomon a convertir las redes sociales en escaparates de éxito personal enlatado. Escaparates de nuestra mejor marca personal.

El “Síndrome de Solomon” saca a relucir nuestra baja autoestima y la importancia casi enfermiza que damos a lo que opinen los demás de nosotros. Y hace que nos escondamos y no saquemos a relucir nuestras fortalezas por miedo a romper el statu quo.

El efecto escaparate de nuestra mejor marca personal

Lo que está sucediendo ahora es que las redes proyectan nuestro mejor yo, nuestra mejor marca personal, es un “efecto escaparate”. Los escaparates muestran lo mejor de cada comercio, y a menudo cuando entramos nos encontramos con una realidad muy distinta, peor, pero real al fin y al cabo.

Cierto, las personas reaccionan mejor con noticias e imágenes positivas que con negativas. Con reacción me refiero a likes, comentarios… y eso a veces crea un entorno Matrix, muy falseado.

Si tuviera que dar un único consejo para que a la larga no nos convirtamos en spammers o en una réplica de Mr Wonderful, daría este:

Mostremos más y mostrémonos menos

Publicar autorretratos de forma constante no aporta, cansa. Lo que de verdad interesa es que nos aporten información de valor, sea positiva o negativa. Información que nos provoque una reacción, un cambio.

Si tu vida personal o laboral no es apasionante, no es necesario disfrazarla. Habla de otra cosa. Así de fácil. Estoy recibiendo día a día peticiones de “triunfadores” en las redes sociales que no saben convertir su ¨éxito” en un modelo de negocio.

Ojo con la sobreexposición

La sobreexposición es tan negativa como la infra-exposición. Volviendo a la metáfora del escaparate, éste no puede ser mayor que lo que hay dentro de la tienda.

Mostrando vulnerabilidades

Mostrar nuestra vulnerabilidad es lo contrario de mostrar nuestro lado exitoso. A priori. Me vienen a la mente tres momentos cercanos en que las vulnerabilidades se convertían en fortalezas:

  • El CV de errores de Johannes Haushofer, tratado en este post de AdQualis. Haushofer pensó que había llegado el momento de dejar de mostrar el escaparate para enseñar también la trastienda, así que en su CV incluyó cosas como “no acabé los estudios de…” o “no conseguí nota para aspirar a tal carrera en tal universidad…”.
  • El consejo que me dio mi amigo y coach Terry Mclean para reforzar un TED que di en noviembre 2016 sobre nuestros Superpoderes: muestra tus vulnerabilidades para conectar con tu audiencia: todos las tenemos, y la empatía es la mejor forma de comunicar.
  • El increíble discurso de J. K. Rowling en la Universidad de Harvard en 2008 hablando de los beneficios del fracaso. Obligatorio visionado.

Humanizar es conectar

Nuestras vulnerabilidades nos hacen humanos, al igual que reírnos de nosotros mismos. Quizás deberíamos ser más realistas y mostrar tanto lo que nos llena como lo que nos vacía. A eso se le llama mostrar nuestro lado humano. Menos escaparate, menos Matrix, bienvenidos al mundo real, el de nuestra mejor marca personal.

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Se impone el Personal Anti-Branding

Tenía mis duda con el título… Personal Anti-Branding o Anti-Personal Branding? Me voy a intentar explicar, pero creo que ya estás imaginando de dónde sale todo esto.

Curioso: en política, ganan los candidatos peor valorados

En efecto, la victoria de Donald Trump y la que se produjo en las últimas elecciones españolas de Mariano Rajoy ponen de manifiesto algo inaudito: no votamos al candidato que creemos mejor capacitado para el puesto. En ambos caso, el ganador de las elecciones ha sido el candidato peor valorado.

Misoginia, xenofobia, corrupción, nacionalismo exacerbado… ¿nuevos valores?

No estoy aquí para analizar políticamente los resultados electorales, para eso hay politólogos excepcionales. Pero parece que últimamente se imponen los contravalores a los valores. Ayer di una charla en Lleida (a la que me llegue el vídeo prometo compartirlo) en que hablaba de eso, de la importancia de los valores, a los que yo llamo superpoderes.

Pero quizás me esté equivocando. El triunfo de los populismos, sean de uno u otro signo, nos indica que las posiciones moderadas de diálogo no son bien valoradas por los votantes. Y recalco votantes, que no personas, ya que la abstención es un signo de democracias maduras pero también de descrédito de la política.

El mundo se polariza hacia los extremos

No se puede generalizar aún, pero parece que solo funciona el blanco el negro: el gris y las gamas de colores no atraen a un perfil cada vez mayor de votantes. No me sirve eso que dicen que los votantes de derechas son iletrados, varones y de interior y los de izquierdas son universitarios y de costa: eso es simplificar demasiado y estereotipar, al fin y al cabo, todos tienen el mismo derecho a votar.

Errores demoscópicos exigen mirar hacia otras fuentes de información

Espero que ningún sociólogo se lo tome a mal, pero la demoscopia, tal y como la conocíamos, ha muerto. La razón es que no consigue hacer emerger el voto oculto, y la gente manifiesta que votará lo que el entrevistador o medio de comunicación parece que quiere oir.

La clave está en las súper redes sociales

Posiblemente Zuckerberg y sus amigos ya sabían que ganaría Trump con muchas semanas de antelación. Puro análisis big-data. Posiblemente también se sabía desde Twitter y desde otras redes sociales, mucho más fiables como proyección de tendencias.

Si gana el malo, el personal branding político debe reorientarse

Si tomamos lo de Trump o de Rajoy como una lección, parece que los candidatos deben ganarse a pulso el desprecio de los medios de comunicación del “establishment” para ganar. Hace unas semanas os decía que el personal branding político no funciona en un sistema de partitocracia. Pero en un sistema más orientado al candidato, como el norteamericano, funciona y bien.

Trump ha ganado rodeado de polémicas sobre impuestos, falta de respeto a mujeres, xenofobia, levantar muros. Vaya, la representación del anticristo y la antidemocracia. Pero Trump no es idiota, y no se ha metido con los que sabía que le llevarían a la casa blanca: los blancos, la religión y las principales instituciones. Y no ha pasado nada, porque cuando hay pobreza, miseria, falta de esperanza, el discurso nacionalista y del miedo calan más que el continuismo, sobre todo cuando detrás del escenario se vigila en no ofender a determinados lobbies.

Bienvenido Personal Anti-Branding

Bajo este contexto, desde las candidaturas políticas habrá que ir pensando en cómo generar polémicas que asusten a tertulianos y medios de comunicación pero que calen en los discursos populistas. Habrá que pensar en cómo caer mal a los principales periodistas e influencers de un país. Habrá que trabajar en contra-valores. Se impone el personal anti-branding.

De lo que se trata es de ganar ¿no? Una vez conseguida la victoria ya se puede volver a ser una persona normal, tender puentes, sonreir, hablar bien de tu adversario… Igual que ha hecho Trump.

Image: Wikimedia Commons CC By Mayer, Merkel, & Ottmann: lithographers James Albert Wales: artist – Library of Congress[1], Public Domain

Contar una historia en 6 segundos

Cuando empecé a trabajar en publicidad, el formato habitual de anuncio publicitario era de 30 segundos (30”). Desde luego, contar una historia en medio minuto no era una labor fácil, ya que normalmente se daba el caso desafortunado de que el cliente quería explicar más de una idea.

El tiempo es oro

El formato de 30” venía importado de los países anglosajones, donde sigue siendo el estándar, pero como Spain is different muy rápidamente se impuso el formato reducido de 20” y poco más tarde, con la aparición de la TV privada, el de 10”.

Si ya es difícil contar una historia en 30, imagínate en 10”. Los creativos publicitarios tenían que exprimir al máximo sus neuronas para conseguir transmitir alguna idea en ese tiempo. Pero por contradictorio que parezca, esa fue la única solución para convencer a los clientes de 1 anuncio = 1 idea.

Más difícil todavía, 6 segundos

Muchas lunas más tarde, y en 2012, en plena era digital, surgió Vine, una app pensada para publicar vídeos de tan solo 6”. Parecía imposible, pero Vine -que fue adquirida por Twitter- supuso un desafío que muchos creadores aceptaron: surgieron los Viners, contadores de historias breves que se convirtieron en protagonistas del storytelling en formato corto.

Artistas en 6”, los Viners

Aunque en esta red he sido más observador que creador, lo cierto es que me saco el sombrero con creadores como Andrea Compton, Herrejón, Antón Lofer, Jorge Cremades y un pequeño ejército de artistas capaces de contar mucho con muy poco.

Vine cierra sus puertas

Twitter ha tomado esta semana la decisión de cerrar Vine, que se ha visto superado por las nuevas funciones de vídeo de Instagram y Snapchat. Lo cierto es que muchos viners sabían hace tiempo que esto podía pasar y migraron hacia otras plataformas. La plataforma promete mantener la app, pero ya no se podrán subir vídeos. Una pena. Queda claro que no siempre una buena idea es una idea rentable. Larga vida a Vine, el micro-storytelling.

Vine image by Shutterstock.com

¿Qué sería de Internet sin esos seres sobrenaturales, los trolls?

Una vez más, veo que la RAE necesita ponerse al día:

TROL

Del noruego troll ‘ser sobrenatural’.

  1. En la mitología escandinava, monstruo maligno que habita en bosques o grutas.

Así que mejor nos quedamos con la definición de Wikipedia, algo más cercana a la realidad:

En la jerga de Internet, un trol1 o troll describe a una persona que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea, como ser un foro de discusión, sala de chat, comentarios de blog, o similar, con la principal intención de molestar o provocar una respuesta emocional negativa en los usuarios y lectores, con fines diversos (incluso por diversión)2 o, de otra manera, alterar la conversación normal en un tema de discusión, logrando que los mismos usuarios se enfaden y se enfrenten entre sí.

Tampoco pienses que la definición de Wikipedia me emociona. Eso de “provocar una respuesta emocional negativa…” no siempre es característica de un troll. En el tiempo que llevo deambulando por Internet, he conseguido distinguir cinco tipos de troll, desde los más inofensivos hasta los más “sobrenaturales”:

El alterego

Ahora en serio… ¿quién no tiene un lado canalla?  El alterego, disponiendo de un perfil con su nombre real y muy “limpio” crea un segundo perfil, una máscara. Y lo hace destapando su lado canalla en lo FSRP (fútbol, sexo, religión y política).

Es un troll muy común: desde altos ejecutivos que deben reprimir sus instintos primarios hasta profesionales independientes.

¿Es aconsejable? No soy nadie para recomendarlo, pero es un perfil inofensivo, normalmente no actúa contra nadie sino a favor de una causa.

El graciosillo

Este perfil es algo más molesto. Podríamos llamarlo un “metomentodo”, un toca pelotas. Suele meterse en foros y conversaciones que le son ajenas y bromea desde la ignorancia.

No llega al punto de agresividad, pero a los integrantes de la conversación les gustaría verlo desaparecer. Suele ser creativo en sus expresiones, utiliza bien las palabras, pero fuera de contexto.

El garrulo cibernauta, también conocido como hater

Quizás sea el troll más abundante y llamativo. ¿Has entrado alguna vez a ver los comentarios en un diario online? Sí, son ellos. Ninguno actúa con su nombre real, todos son sabios, descalifican y no saben escribir. Son garrulos cibernautas.

Su razón de ser es desahogarse. Muchos reprimen en la red sus frustraciones. Suelen abusar de las mayúsculas, emoticonos…

En la vida real son inofensivos, pero en la red son matones. No es fácil deshacerse de ellos, tienen más tiempo que tú y eso les da siempre la última palabra.

Para ponerle el punto de humor a este perfil de troll, nada mejor que ver este clip Hater Hater de Antonia San Juan:

El troll a sueldo

Sí, muchos trolls cobran, son contratados por empresas, partidos políticos, periódicos… para machacar a sus adversarios. Son semi-profesionales, pueden hacer mucho daño.

Su lema podría ser “no es nada personal, solo negocios”.

Se dedican a difundir falsos rumores, a hacer grande lo pequeño. Falsifican imágenes y vídeos con cierta facilidad, sus competencias digitales son amplias. Bordean el delito, pero no llegan al nivel del siguiente grupo:

El troll que busca la policía

Es un profesional. Trabaja con múltiples IP’s, lo que le facilita el delito digital. Es mejor no meterse con ellos. Pueden entrar en cualquier red, rastrear cualquier perfil. También pueden practicar el phishing (suplantación de identidad) o el ciberacoso.

Algunos pueden perseguir causas nobles, como desactivar a trolls peligrosos, pero en cualquier caso lo que hacen es ilegal. No suelen hacerlo por dinero.

No son sobrenaturales

Como puedes ver, no se trata de nadie sobrenatural, pero les ha caído el nombre de trolls. Algunos son oportunistas, otros algo malvados, pero son personas humanas, de eso no hay duda.

Lo que sería injusto es ponerlos a todos al mismo nivel.

¿Debo crearme un perfil troll?

Depende. Si la cosa va de alter ego, adelante. Solo hay un “pero”. Tendrás doble trabajo. Y no potenciarás tu marca personal, sino la de un personaje enmascarado.

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Palabras inútiles y marca personal

Últimamente a todo el mundo le da por recomendar “palabras clave” que no deben faltar en un CV o perfil de redes profesionales. En muchos casos, palabras inútiles.

Las palabras que de tanto utilizarse pierden fuerza

¿Quién no reconoce que la palabra “calidad” está algo gastada y que a veces produce el efecto contrario?

Muchas palabras que originalmente tienen un significado positivo se pueden volver en contra nuestra por abuso de utilización. “Calidad” es un buen ejemplo, pero también “coach” y muchas otras. ¿Por qué? Por exceso de uso, pero también por intrusismo, por el hecho de que hay personas que utilizan la calidad sin tenerla o el coach sin serlo (por poner dos ejemplos).

Siempre hay un perdedor

Siempre hay alguien que sale perdiendo, y ese es el que de verdad trabaja con principios de calidad o el que de verdad se ha sacado un título oficial de coach. Estos profesionales deben exprimir sus cerebros al máximo para lograr que el mercado les crea, que son auténticos.

Las 10 palabras que no pueden faltar en un CV

Hace pocos días leí un artículo con ese titular tan tentador. Pero igual que es tentador es engañoso, ya que parece que quiere promover que digamos cosas que quizás realmente no somos o no representamos. O lo que es peor: nos quieren homogeneizar, hacer que todos los CV sean iguales.

Las palabras a las que hacen referencia como “obligadas” en todo CV son:

  • Trabajo en equipo
  • Liderazgo
  • Pro actividad
  • Aprendizaje
  • Formación
  • Progreso
  • Objetivos
  • Experiencia
  • Mejorar
  • Disponibilidad

El estudio de LinkedIn

A esas palabras anteriores les sumamos las que un estudio de LinkedIn atribuían como más utilizadas en sus perfiles (en España):

  • Apasionado
  • Creativo
  • Motivado
  • Estratégico
  • Especializado
  • Liderazgo
  • Multinacional
  • Responsable
  • Experto
  • Experiencia internacional

¿Quiere eso decir que estas palabras están prohibidas?

No, por supuesto. Solo quiere decir que están gastadas, que han perdido parte de su valor y que muchas personas -quizás de manera inconsciente- las utilizan aunque no sean del todo ciertas porque “lo hace todo el mundo”. En pocas palabras, si utilizamos esas palabras seremos uno más, miembros una manada indiferenciada. Palabras inútiles.

Creatividad al poder

Si de verdad no queremos aburrir a los reclutadores con palabras inútiles la clave es transmitir esos conceptos utilizando palabras diferentes. El famoso “passionate” utilizado en perfiles anglosajones queda muy bien, pero no distingue. ¿Qué tal si en vez de “apasionado por…” hablamos de “me consideran un referente en…”? ¿O qué tal si en vez de “liderazgo” hablamos de “compromiso de equipo”?

¿Podemos parecer ridículos?

El diario Expansión publicó hace poco un artículo titulado Que te hace parecer ridículo y ahuyenta a los reclutadores  en que se abordaba este tema de las palabras y también la rimbombancia en los títulos profesionales. ¿podemos parecer ridículos? quizás sea exagerado, pero lo que es seguro que que nos percibirán como poco originales y algo “fantasmas”.

La infografía

Pocos días despues de publicarse el artículo, uno de los profesionales a los que más admiro, Andrés Macario, ha convertido en una genial infografía el contenido. ¡Mil gracias, Andrés!. Aquí la tenemos:

palabras que no aportan. Infografía by Andrés Macario basada en un texto de Guillem Recolons

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