¿Debería importarte lo que piensen los demás de ti?

Es una pregunta que me han hecho muchas veces, que me he hecho muchas veces . Y ahora la lanzo: ¿Debería importarte lo que piensen los demás de ti?

Internet es un lugar en que se puede encontrar de todo. Y entre el todo, últimamente he visto muchos vídeos, infografías, frases, que invitan a ser tú mismo olvidando lo que piensen y digan los demás de ti.

Desde un punto de vista existencial, podría estar de acuerdo: lo que piensen y digan los demás de mí me puede importar un bledo. Pero, ¿qué pasa desde el punto de vista de nuestra marca personal?

Lo que piensen los demás de ti, ¿cómo afecta a tu marca personal?

Si eres un científico, y contra viento y marea has conseguido un logro importante (un Nobel, por ejemplo), lo que piensen o digan de ti puede ser irrelevante. Pero si eres ese mismo científico en los principios de su carrera buscando financiación para un proyecto, la relevancia es alta.

Eso de “vive tu vida al margen de lo que digan de ti” es válido cuando has llegado al zenit de tu carrera, pero no cuando dependes de clientes, inversores, colaboradores, prescriptores, jefes…

No saber lo que tu jefe piensa o dice de ti te pone en desventaja. No saber la impresión que deja tu huella digital a un reclutador mientras buscas trabajo es un punto débil. No saber lo que piensa un cliente, un colaborador, un socio, puede ser letal para tu carrera, y para tu marca personal.

Sin obsesionarse, pedir feedback en su justa medida es un ejercicio saludable

Soy de los que piensa que la definición de Jeff Bezos sobre marca personal “lo que dicen de ti cuando no estás delante” es bastante acertada. Así que si no sabemos eso que dicen, no tendremos un buen diagnóstico de nuestra marca personal. En otras palabras, no sabremos cuál es la marca personal que dejamos.

Pedir feedback a aquellos stakeholders que sean clave para nosotros podría ayudarnos. Y mucho. El personal branding es el proceso de gestión para que nuestra marca personal vaya alineada a nuestros objetivos… y a los de nuestros clientes. Por tanto, conocer su feedback nos permitirá saber si vamos en la buena vía o estamos pendientes de un hilo.

La reputación importa

Ser auténtico no significa ser pasota. Tu puedes tener una marca sustentada en la polémica, como la que tuviera Risto Mejide. La clave es saber si conoces lo que sustenta tu marca y si hay un modelo de negocio detrás.

Si no te importa lo que otros piensen o digan de ti, tampoco te importa tu reputación. Allá tú con eso, ya sabrás en qué momento de tu vida estás. Hasta Donald Trump ha tenido que rectificar para no ver dañada su reputación ¿Debería importarte lo que piensen los demás de ti? Valóralo. Siempre dependerá de quién sean “los demás”.

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¿Cuál es el impacto positivo que quieres dejar en la sociedad? ¿Lo tienes? Se llama propósito

¿Por qué te levantas todas las mañanas, más allá del dinero o la felicidad? ¿Está en tus manos mejorar el mundo, o una pequeña parte del mismo? ¿Por qué o por quiénes estás dispuesto a luchar? ¿Qué es lo que hace que a veces no recuerdes la hora de comer? y añado ¿Cuál es el impacto positivo que quieres dejar en la sociedad?

Demos la bienvenida al Propósito, al purpose, a la visión, a la búsqueda de sentido.

Hace un tiempo publiqué en este blog el post La persona como ser irrepetible, una reseña del magnífico libro del psicólogo Viktor Frankl “El hombre en busca de sentido” y sus observaciones sobre el propósito durante su cautiverio en diversos campos de concentración nazis durante la 2ª Guerra Mundial. Una conclusión de sus estudios es que las personas con un propósito superior, con algo que les estuviera esperando más allá de las alambradas, sobrevivían mejor que las demás.

En el ámbito de las organizaciones, como comentaba Iván Díaz, experto en branding y fundador de Branzai, “La realidad, es que toda aquella compañía que disponga de elementos de foco, es decir de proposiciones que ayuden a caminar en un mismo sentido, crece por encima de la media. Es más, toda compañía que tenga definido un Brand Purpose, es altamente probable que tenga una mayor cultura de marca, y eso por sí mismo ya te hace estar por encima de la media.”

El filósofo transcendentalista Ralph Waldo Emerson (1803-1882) dijo “El próposito de la vida no es ser feliz. Es ser útil, ser honorable, ser compasivo, hacer que marque la diferencia que hayas vivido y vivido bien “. Estoy de acuerdo, la felicidad puede ser una consecuencia de tu propósito y la manera como lo llevas a cabo, no un fin en sí misma.

Ayudar a dibujar futuros“. Ese es mi propósito. Tardé años en descubrirlo, y lo hice sencillamente analizando el impacto positivo de lo que hacía en mi trabajo como personal brander.

De acuerdo, y ¿cómo se aplica esto en una organización?, ¿quién es el reponsable?

Te recomiendo la lectura de un fantástico artículo de Harvard Business Review titulado Creating a Purpose-Driven Organization, de Robert E. Queen y Anjan V. Zhakor, dos profesores y consultores. Es un artículo largo pero lleno de ejemplos, fruto de sus investigaciones y experiencia en consultoría.

Es extraordinaria la fuerza movilizadora de un buen propósito. Pero también desmoviliza su ausencia o un propósito que no sea auténtico. En el artículo se habla de una empresa que en plena crisis de 2008 triplicó sus ingresos en los años siguientes, fidelizó mejor a sus profesionales y mucho más. Por tanto, no es únicamente una mejora de aspectos intangibles.

Lo sé, pensarás que es mucho más fácil redactar el propósito de una organización sin ánimo de lucro (ONG, administraciones, escuela pública, hospitales públicos…). No es así. Hasta una empresa funeraria puede generar un impacto positivo en la sociedad, humanizando el trato con los familiares, facilitando los trámites… Lo mismo con una empresa de material bélico ¿acaso los cascos azules de las O.N.U. no actúan como fuerza pacificadora? No sirven las excusas. Toda organización (no criminal) crea un impacto positivo en la sociedad. Hay que investigar cuál es. Y lo más importante, compartirlo.

No puedo estar más de acuerdo con la frase de Simon Sinek, experto en liderazgo: “Los clientes nunca sentirán nada por una empresa hasta que su gente lo sienta primero”.

En cualquier caso, y volviendo a recomendar la lectura del artículo, resumo sus 8 claves para crear una organización con propósito superior:

  1. Visualizar una fuerza laboral inspirada.
  2. Descubrir el propósito.
  3. Reconocer la necesidad de autenticidad.
  4. Convertir el mensaje auténtico en un mensaje constante.
  5. Estimular el aprendizaje individual.
  6. Convertir a los mandos intermedios en líderes impulsados ​​por objetivos.
  7. Conectar a las personas con el propósito.
  8. “Liberar” a los agentes del cambio

Conectar a la gente con su propósito

Quinn y Thakor concluyen que “aunque un propósito no garantiza beneficios económicos, hemos visto resultados impresionantes en muchas organizaciones. Y otra investigación -particularmente el estudio de Gartenberg, que incluyó a 500.000 personas en 429 empresas e involucró 917 observaciones anuales entre 2006 y 2011- sugiere un impacto positivo tanto en el rendimiento financiero operativo (rendimiento de los activos) como en las medidas de rendimiento prospectivas cuando el propósito se comunica con claridad.

Así el propósito no es solo un ideal elevado; tiene implicaciones prácticas para la salud financiera y la competitividad de su empresa. Las personas que encuentran sentido en su trabajo no acumulan su energía y dedicación:. Las liberan, desafiando las suposiciones económicas convencionales sobre el interés propio. Crecen en lugar de estancarse. Hacen más, y lo hacen mejor.”

¿Sigues pensando que el propósito obedece a una retórica vacía y simplista? Si has desterrado la idea, tienes una misión como líder de tu organización: conectar a la gente con su propósito. 

 

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La paradoja de la marca personal, ¿me preocupo de la imagen que proyecto o del valor que aporto?

Hace poco pude leer un artículo muy interesante, redactado por Daniel Romero-Abreu y publicado desde Fundacom.lat. Se titula Más allá de la marca personal: el posicionamiento personal y recomiendo encarecidamente su lectura, de la cual extraigo algunas partes en este post.

Ante todo quiero constatar que Daniel es una autoridad en la materia, presidente fundador de Thinking Heads. Ha creado una metodología que trasciende, según sus palabras, la gestión de la marca personal. Se trata de la Personal Positioning Strategy (PPS), y la define como “un sistema único de gestión de la propia marca personal de un individuo y que toma como eje de actuación —frente a los modelos tradicionales basados en la imagen— el conocimiento que el personaje es capaz de generar”.

En el artículo de referencia, Romero-Abreu asegura “…Proliferan los vendedores de Marca Personal como vendedores del bálsamo de Fierabrás en tiempos de El Quijote. Sin embargo, la compra de la creación de una marca que te dé resplandor no es el remedio mágico a nuestros males”. También afirma que “…la marca (personal) debe ser la consecuencia de lo que uno es o vale profesionalmente, y no al revés”. El estilo se impone a la sustancia.

Debo confesar que lo que está sucediendo con el término marca personal es lo más parecido a una adulteración, a la creación de un sucedáneo. Primero porque la confusión entre personal branding (gestión consciente de tu estrategia personal) y marca personal (el resultado) es común en muchos foros. Pero en segundo lugar parece que toda la parte de sustancia (fondo) queda reducida a la mínima expresión, quedando al servicio de la forma.

Las confusiones

Me imagino a un ser que llega de otro planeta aterriza en el mundo, y por sus propios medios trata de averiguar de qué trata esto del personal branding y marca personal.

Se encontraría con una definición muy confusa en la Wikipedia: Arranca así: “La marca personal, en inglés personal branding, es un concepto de desarrollo personal consistente en considerar a determinadas personas como una marca.” Ya me parece terribe que se traduzca marca personal como personal branding, cuando debería ser personal brand. Pero también que nos consideren, sin más, como marcas.

Y eso no es todo. Ese ser llegado de otro mundo encontraría más elementos de confusión, como verás en el experimento siguiente.

El experimento

Llevo un tiempo con un experimento de observación sobre la terminología alrededor de la marca personal. Lo llevo a cabo desde varias plataformas digitales, como blogs, redes como Instagram, Pinterest, Linkedin y Twitter. Sobre todo, lo centro en el seguimiento de hashtags como #marcapersonal y #personalbranding.

Normalmente sigo vía Feedly a un número limitado de profesionales de los que aprendo y a los que respeto. En este caso, me he dejado llevar por la corriente, sin pretender ser selectivo. No, no pretendo publicar ningún libro blanco con los resultados del experimento, pero sí me está sirviendo para ratificar la posición de Daniel Romero-Abreu.

Estas son algunos de los elementos asociados:

  1. Parece que esto va de famosos, de gente guapa.
  2. Se sostiene abiertamente que “marca es estilo”.
  3. En redes muy gráficas como Pinterest o Instagram, las frases de motivación personal copan el término.
  4. En Google Alerts, el récord deportivo y la marca personal van de la mano.
  5. Conseguir más seguidores en las redes sociales parece ser la Meca de la marca personal.
  6. Los colores que eliges en tu vestuario son más importantes que tu forma de pensar y actuar.
  7. El posicionamiento de marca es el lugar que ocupas en Google, no en la mente de los demás.
  8. La marca personal solo existe en medios digitales. Por la calle no dejamos ninguna marca.
  9. La palabra “ingresos pasivos” se vincula a menudo con la marca personal.
  10. Y así podría seguir…

Lo que no se asocia a la marca personal ni al personal branding

Me ha costado mucho, fuera de los círculos íntimos que sigo, encontrar asociaciones de marca personal o personal branding con:

  • Valor
  • Aportación de valor
  • Estrategia personal
  • Propuesta de valor
  • Purpose o propósito
  • Valores

Podría concluir que se confunde a menudo la gestión de marca personal (personal branding) con el marketing personal, con los elementos que hacen a la persona más visible.

No hace mucho, mi buen amigo y mentor Andrés Pérez Ortega, en su post La esclavitud de los números, refería a que muchas de las personas que defendemos una idea estratégica del branding personal no aparecemos en las búsquedas de marca personal. El motivo es que quienes dominan las primeras páginas son quienes dominan el SEO. Lo cual hace cuestionar, en la opinión de Andrés -que comparto-, la idoneidad de Google como herramienta “seria” de búsqueda.

La paradoja de la marca personal

Hace un tiempo publiqué el post ¿Un profesor de marca personal sin marca personal? Hacía referencia a que a veces, quienes hablan de todo esto se han basado en esas evidencias efímeras, sin investigar a fondo. Seguramente, sin haber leído libros como Expertología, sin haber leído a Edward de Bono, a Al Ries y Jack Trout, a Ivan Díaz . La paradoja de la marca personal es que nos hemos de preocupar tanto del valor que aportamos (el fondo) como de “lo guapos” que estamos en Google.

Nuestro ser de otro mundo tendrá que investigar mucho para entender que la marca personal no es solo la imagen que proyectamos, que esto, al final, gira en torno al valor.

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El personal branding es como la cirugía plástica: no se explica, se nota

¿Qué tendrá que ver la cirugía plástica con Personal Brand (marca personal) y Personal Branding (el proceso)?

Empiezo con una pregunta algo particular. Mi intención es responderla, y agradezco a dos buenos amigos del entorno de la cirugía plástica, los Doctores Salvadó y Vila-Rovira que me hayan inspirado (sin saberlo) para redactar estas líneas.

Marca personal

Hace algunas semanas descubrí una de las mejores definiciones que he leído de marca personal (en inglés personal brand), la de Joan Clotethumanista digital y persona inspiradora. Dice así:

Marca personal es identidad percibida. Es lo que los demás piensan y especialmente sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Inspirada en nuestros valores y proyectada en nuestros canales de influencia.

Si me parece tan buena es porque contiene el todo y las partes:

  • Identidad percibida. No la controlas. Es lo que ven y perciben los demás. Como dice Bezos, lo que dicen de ti cuando no estás delante. Es el resultado de lo que proyectas.
  • Lo que los demás piensan y sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Si me lees de vez en cuando, te habrás hartado de la frase “Todo deja marca“, una especie de mantra personal. Pues también deja marca lo que no pensamos, lo que no sentimos, lo que no decimos, lo que no hacemos.
  • Inspirada en nuestros valores. Representan el factor humano y pilar de la marca personal: somos lo que somos. Y es absurdo cambiarlo, nuestros valores nos mueven. Recordemos que las emociones y los errores son los factores que nos humanizan.
  • Proyectada en nuestros canales de influencia. Muchos pensaréis en redes sociales. Pero cada uno tiene sus canales de influencia. Algunos no necesitan internet, ya que su buen hacer se propaga de boca a oreja. Si eres uno de ellos, como mis amigos los doctores referenciados, felicidades, no hay mejor forma de crecer que haciendo crecer a tus clientes directos. Si tu modelo de negocio requiere amplificación, necesitas redes sociales, y, sobre todo, un lugar propio, web, blog o ambos.

Personal Branding

El personal branding, proceso por el que gestionamos nuestra personal brand o marca personal, tiene buenas definiciones. Quizás porque acaba de salir del horno, os recomiendo una lectura de la definición que hace mi buen amigo y colega, el profesor Vladimir Estrada, desde el blog Soymimarca.

El profesor lo define así (resumo):

Personal Branding es el proceso estratégico a través del cual una persona, con o sin asesoría especializada, gestiona integralmente, en un concepto/proyecto de marca y la comunica al mundo.

Permíteme profesor descuartizar tu definición para sacarle todo el provecho:

  • Proceso estratégico: Parte del propio diagnóstico de marca personal, ¿cuál es la marca que dejo en mi entorno? Este es un proceso de autoconocimiento que empieza pidiendo feedback, pero que no acaba ahí. (Aprovecho para recomendar la lectura de Smart Feedback). Sigue con una estrategia personal y finaliza con un plan de proyección (comunicación y networking).
  • Con o sin asesoría especializada. En efecto, no es necesario contratar a un personal brander para trabajar una gestión CONSCIENTE de nuestra marca personal. Básicamente es una cuestión de velocidad y precisión. Velocidad porque el/la personal brander se ha especializado en esto, y sabe por dónde empezar y cómo seguir. Precisión porque con los casos que lleva a sus espaldas (la experiencia es un grado) sabe qué errores no cometer. Claro, tiene un precio. Puedes aprender a esquiar solo o con monitor, automedicarte o ir al médico. Conoces las consecuencias de una u otra acción.
  • Gestiona íntegramente un concepto/proyecto de marca. Explicado fácil, si solo gestionamos nuestra comunicación, no sabremos qué marca debemos modificar o reforzar. Íntegramente se refiere a autoreconocernos (quién soy y qué marca dejo), trabajar una estrategia personal (qué marca quiero dejar, acorde a quien soy y mis competencias, propuesta de valor y valores) y plan de visibilidad (cómo doy a conocer esas competencias, propuesta de valor y cómo transmito mis valores).
  • Y la comunica al mundo. Si no comunicamos, existimos, incluso nos pueden encontrar. Pero debemos conseguir que otros comuniquen y divulguen nuestra marca por nosotros. Es el boca-oreja, el medio más efectivo en B2B. Si te diriges a audiencias grandes, necesitas comunicar sí o sí, y para ello tienes medios tradicionales pero efectivos (libro, revistas, periódicos, radio, TV,…) y medios online de fácil medición de eficacia (el mejor, no lo dudes, un blog).

Personal Branding, cirugía plástica y la esperanza del personal branding en las organizaciones

¿De qué te has operado últimamente?

Muchas personas que van al psicólogo/a no lo cuentan a nadie. En la vieja Europa parece que ir al psicólogo es como estar tarado. Mi cuestión es ¿somos perfectos? ¿no necesitamos ayuda?

De la misma manera, muchos profesionales que han encargado un proceso de personal branding prefieren ocultarlo. Como ese hombre o esa mujer que se operan para lograr una apariencia más joven. Nunca lo dicen. Pero se nota. Y créeme, no hay nada de malo. No hay que sentir vergüenza por querer estar mejor contigo mism@.

antes despues cirugía plastica

Parece que si reconoces que vas al psicólogo, pides ayuda para gestionar tu marca personal o rejuveneces una parte de tu cuerpo, cometes un pecado. Nuestros amigos en América tienen menos manías en compartir estas cosas.

Algo positivo pasa con algunas organizaciones

Veo una luz al final del túnel. Las organizaciones (que defino como agrupaciones de personas que comparten una visión y misión de forma temporal, es decir, que impulsan una o varias marcas) lo ven de otra manera.

Marca corporativa = Marcas Personales

Una marca corporativa es (o debería ser) la unión de varias marcas personales ¿no lo crees? Pues haz un ejercicio de inversión de términos (pensamiento lateral):  Lo contrario de una marca personal es una marca impersonal ¿Quieres que tu organización sea una marca impersonal, fría, distante, robotizada, inhumana?

Esta semana han pasado dos cosas que refuerzan mi teoría. Y las dos tuvieron lugar al comenzar la semana, un lunes:

En clave inteligente (clave-i), algunas organizaciones lo explican sin problemas

La primera es que mi colega, mentora y admirada Eva Collado Durán (felicítala, por favor, su libro Marca eres tú -Rasche 2015- ya va por la 3ª edición) y yo compartimos una formación interesante. O más. Trabajamos durante dos días un programa de Embajadores de Marca Internos (employee advocacy) en una PYME llamada Clavei, orgullosa de su tesoro más preciado: sus personas.

En Clavei pudimos constatar algo importante: Marca eres tú, y ella, y él, y nosotros, y vosotros, y nosotros. Marca son ellos. Soy mi marca, pero contigo, con los demás, conformamos una supermarca con superpoderes: la organización del siglo XXI. La empresas como Clavei (transformación digital) no tienen como objetivo crecer. Quieren ser mejores, quieren ser David, no Goliat.

Su fuerza reside en su humildad y su profesionalidad. Su marca es más una unión de marcas personales dirigidas por un equipo visionario ¿crecer? sí, pero de forma humanizada, personalizada. Human branding del bueno. Una gran lección. Y no tienen reparo en decir públicamente que forman a sus personas (incluyendo a su fundador e impulsor) en programas de “marca personal corporativa” (antes un oxímoron).

Marca personal VS Marca impersonal

El mismo lunes, mis amigos y colegas Andrés Pérez Ortega y Cláudio Inácio lanzaban un street personal branding vídeo que grabaron de forma improvisada en plena calle en Huelva (mayo 2018). Si tienes poco menos de 7 minutos, verás a qué nos referimos con conceptos como humanizar, coherencia, marca personal, gestionar la comunicación en redes sociales y alguna cosa más. Todo con humor, un valor que nunca se debe ocultar (por favor).

Si quieres verlos en acción con otros temas, ver a mi querida Elena Arnaiz (mi psicóloga del norte) o mi querida Eva Collado Durán (alias M.A.) contando verdades como puños en plena calle suscríbete al canal Street Personal Branding. Vale la pena.

Como conclusión a todo esto, gestionar la marca personal puede que no se vea, pero como en el caso de la cirugía plástica, se nota. ¡Feliz semana!

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Recomendaciones de la semana

¿Es usted una persona interesante? El periodista y director de Expansión y Empleo Tino Fernández presenta un artículo de interesante lectura sobre el valor de los profesionales y su relación con la búsqueda de empleo. En la pieza intervienen amigos y personas a las que sigo y admiro, Ovidio Peñalver y Carlos Rebate (autor de Influencers). También aporta sus ideas el profesor José María GasallaMiren Olcoz (Sodexo) con una micro intervención de último minuto de un tal Guillem Recolons.

No te quedan excusas para no aprender. Alex Durán, experto en talento y Director de Proyectos de Consultoría y Formación, del equipo de la consultora ConTalento Recursos Humanos, lo tiene claro. “Ya nadie va a pagarte exclusivamente por los títulos que tengas o hayas conseguido en tu etapa académica, sino que son tus habilidades, competencias y reciclaje continuo los que marcarán la diferencia. El mercado ya no solo reclama títulos, reclama mentalidad líquida y adaptación como elementos clave del nuevo profesional surgido de esta catarsis mundial.”

No te des tanta importancia. Elena Arnaiz ¿recuerdas, mi psicóloga del norte? Un post para leer hasta la última línea (aunque ella no cree que lo hagas), con un lenguaje fresco, directo, tal cual. “Te sobran ideas y te falta quitarte importancia…  Y cómo tú también te das más importancia a ti que a mí, lo vas a amoldar a tus esquemas de conocimiento e interpretación de la realidad”. Muy Elena.

La esclavitud de los números. Andrés Pérez Ortega, experto en estrategia personal y street personal brander. Andrés se pregunta por qué quien busque en Google el término “marca personal” no encontrará a ninguno de los referentes que han hecho grande este concepto:

AmiNeusGuillemEvaClaudioPabloJordiElenaAranchaDavid y muchos otros deberían estar ahí sin discusión.” Las cosas del SEO, ya sabes, a veces parece que Google valora más parecer bueno que serlo.

 

En gestión de marca personal, estrategia 1 – herramientas 0

Esta semana desaparecen -o se reinventan- dos herramientas que he utilizado en los últimos años como apoyo a la gestión de marca personal (personal branding): Klout y Storify.

Klout

Polémico desde el inicio, Klout era más conocido por su índice de influencia online, un número entre el 1 y el 100 que indicaba tu “poder” como influenciador, especialmente en Twitter (también medía otras redes). En 2013 publiqué un post en el blog Soymimarca titulado La insoportable levedad de Klout. En el artículo, afirmaba que a pesar de sus errores (muy flagrantes), Klout había llegado para quedarse. Ya ves que como augurero no me voy a ganar la vida. Han pasado 5 años, y Klout ha cerrado esta misma semana.

Hootsuite keyword

Hootsuite, seguimiento de Keyword

Tampoco fue visionaria la compañía Lithium Technologies, que compró Klout en marzo de 2014 y que lo cierra 4 años más tarde tras pagar 200 millones de US$.

Lithium afirma que van a construir otra herramienta que supere las imperfecciones de un algoritmo a todas luces mejorable. Claro, no puede ser que a mí me consideraran experto en climatizadores o que a mi colega Eva Collado Durán la vieran como especialista en humidificadores.

Pero para mí, Klout era ante todo una excelente fuente de curación de contenidos. En la página de Klout podías buscar contenidos por temas, y lo cierto es que en #PersonalBranding y #MarcaPersonal era imbatible. Echaré a faltar esta faceta de Klout, aunque desde luego hay muchas alternativas, como el seguimiento de keywords (hashtags) de Hootsuite, menos glamuroso pero igual de efectivo (en la imagen).

En cuanto al índice, fue utilizado por muchas empresas con fines promocionales. Los marketeros entendían que si alguien tenía un índice +70 sería un excelente influencer para probar gratuitamente un servicio o un producto. Además, muchas empresas, especialmente en EE.UU pedían un índice Klout mínimo a sus profesionales de comunicación. Eso se ha acabado.

Por un lado, dar a probar un producto a un influencer tiene sus riesgos (sobre todo si es un mal producto o un influencer tarado).  Por otro, tu puedes ser un super-experto en comunicación online que no ha trabajado su propia marca personal en redes; entonces la empresa que no te contrata comete un grave error, ya que puedes manejar mucho mejor las redes que alguien con un índice Klout alto.

En fin, cosa complicada. Lo mejor del índice Klout es que no medía la dimensión de tu comunidad, sino su engagement o nivel de interacción contigo. Eso explica que perfiles con comunidades discretas pudieran tener índices de influencia más altos que “acumuladores” de fans. Con permiso de Ridley Scott, todas esas utilidades se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia… (hasta que aparezca una herramienta que lime las imperfecciones, posiblemente de pago).

Storify

Esta me duele especialmente, ¿cómo conservaré ahora la memoria de un evento siguiendo hashtags? Storify permitía recoger todo lo publicado bajo un hashtag en un período de aproximadamente tres o cuatro días, lo justo para monitorizar un evento.

Lo cierto es que se limitaba a Twitter (una vez más), el inventor del hashtag, y a Instagram (la perfección del hashtag). Hoy muchas redes sociales como Facebook, Linkedin… permiten (aún han de pulir su software) seguir hashtags. Haz una prueba. Sigue #marcapersonal en Twitter, Instagram, Facebook y Linkedin y verás las diferencias.

Recuerdo un eventazo, el Personal Branding Lab Day en su primera edición de 2015. Tuvo múltiples ecos, pero uno de los más completos (había cerca de 1.000 publicaciones) era el monitorizado por la ya extinta Storify bajo el hashtag #PBLabDay. De eso no queda ya nada en Twitter (de aquel año). En Instagram es más fácil encontrar contenidos.

Estrategia 1, Herramientas 0

Una vez más, se demuestra que todo lo que no esté en tus manos se puede perder. La estrategia es lo que tenemos propio, y las herramientas deben estar a su servicio. No soy el único (mi colega Andrés Pérez Ortega se ha cansado de decirlo) que repite una y otra vez que es mejor publicar en tu propio blog (tu casa digital) que en el de Linkedin. No sabemos cuándo Microsoft decidirá deshacerse, convertirlo en premium o vender su blog Pulse.

Deja memoria de lo que quieras en tus propios medios, no en los ajenos. No te fíes de las herramientas. Muchos, incluyéndome a mí, recogimos nuestra versión del PBLabDay 2015, 2016 o 2017 en nuestro blog. Mientras sigamos pagando el dominio, el hosting y el mantenimiento, ese contenido seguirá ahí aunque muchos de los enlaces (como los de Klout o Storify) estén ya rotos.

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Una lectura recomendada

Uno de mis grandes mentores en lo relativo a Personal Branding es cubano, afincado en la República Dominicana. Mi buen amigo, el profesor Vladimir Estrada, ha publicado un artículo de obligada lectura para todos los que quieran saber qué es y como actúa la marca personal (como resultado) y el personal branding (como proceso) en las empresas. Aquí dejo el enlace, con 34.000 palabras de sabiduría: Marca Personal y empresa: la otra verdad.

Lo curioso es que hace pocos meses estuve en su país y no pude verle por razones de salud. Ahora está recuperado, así que espero estrecharle la mano bien pronto.

De obligados a vencer a motivados por luchar #EKHuelva18 #MarcaPersonal (el relato)

Los más jóvenes quizás no recordéis al gran Luis Arribas Castro (Don Pollo), el que puso la voz a la Cadena Ser en Barcelona allá por los años 80. Aquella Barcelona hospitalaria, todavía con fuerte herencia franquista, contestataria, peligrosa, algo anárquica, cerrada al mar. Pero muy humana. Tuve el honor de ver en directo cómo Arribas Castro despedía todos los días su programa con una frase que jamás olvidaré:

La ciudad es un millón de cosas

El verdadero latido de la ciudad son su personas. Barcelona no estaba en el mundo, como lo está desde 1992. Pero estaba en nuestros corazones. Entre 1975, año de la muerte de Franco, y 1990, en estos quince años, el FC Barcelona solo ganó un campeonato de liga. Y muchos años estuvo en la zona media y baja de la tabla. Pero la afición animaba como hoy lo hace con su equipo el fan del Recre o del Athletic Club. No estaban obligados a ganar, por eso estaban motivados para luchar, para jugar bien.

El caso Avilés.

En mayo de 2017 tuve ocasión de conocer la ciudad de Avilés, en Asturias. Fue de la mano de mi querida colega y personal brander Elena Arnaiz. Elena, para mí persona revelación 2017, nos llevó a unos cuantos a esa pequeña ciudad y organizó un pequeño congreso de un día que reunió -atención- a 300 personas. Hablé de ello hace un año en el post Si buscas trabajo, mejor ir a por el 80 y olvidarse del 20 y también en Lo mejor de 2017 en Personal Branding. Y Elena lo resumió en un post magistral de título Dejar huella en el espacio líquido.

Ahí coincidí con mis compañeros del alma Eva Collado Durán y Fran Segarra (Ponte en Valor) y mis colegas del alma Andrés Pérez Ortega, Isabel Iglesias, Víctor Candel, con la magia de Nilton Navarro y la propia Elena, fue un exitazo. No solo por la cantidad de gente que asistió. Por la calidad de sus personas, las ganas, la proximidad, la cantidad de amistades surgidas desde aquel momento, de las que todos seguimos conectados viendo sus progresos, escuchando sus historias. Fue un evento 100% humano. Había sed de conocimiento, pero sobre todo había ganas de acoger, de saludar, de apretar manos, dar besos, repartir abrazos. Un subidón.

Un éxito sin precedentes en España. El misterioso caso del Espacio Knowmads Huelva 2018 (alias #EKHuelva18)

En la antípoda ibérica de Avilés se encuentra la vieja ciudad de Huelva, la latina Onuba. Puede que penséis que Huelva no tiene nada que ver con Avilés. En lo político, histórico y geográfico, no. En el aspecto social y humano, sí, absolutamente sí.

Pero vamos a ver, ¿cómo ha conseguido Huelva llenar un Gran Teatro con cerca de 500 personas que incluso han bailado al ritmo de I will survive animado por una mujer embarazada de 8 meses y medio?

Dejad que os cuente algo que parece increíble: No recuerdo eventos de marca personal como este.

El secreto está en recuperar la conexión humana

La ignición del proyecto se produce hace casi un año como iniciativa y patrocinio de la fundación pública andaluza  Andalucía Emprende, de la Fundación Cajasol y del empeño ilusionante de David Barreda, desde este enero 2018 persona revelación del año y “patrón” de la marca personal. Su biografía es impresionante, y más lo es la reflexión que dejan sus escritos.

Creo que la clave de esto no era hacer un evento masivo, era hacer algo bonito.

La importancia de marcar perfil propio

Los ponentes pudimos, entre todos, dar un abrazo a casi todos los asistentes, un beso, una conversación, una fotografía. Un “hace tiempo que te sigo y me has gustado más en persona”. Normal, el diálogo persona a persona siempre superará el texto dirigido a un colectivo. Cuando te conozco me atrevo a ser imperfecto, a mostrar mi lado vulnerable, a reír, a llorar.

#EKHuelva18 marca personal

Foto: Manuel Morillo. Final del Espacio Knowmads Huelva 18

Gracias, una palabra que se queda corta

Todas las personas que conocí en Huelva tienen perfil propio, humano, cercano. Huelva no es el fresón, el Recre, el jamón o la gamba, son sus personas. Gracias de corazón a todos los que asististeis al acto. Gracias a los onubenses Helen Gómez de Ruano y David Barreda. Gracias también a los que vinisteis de muy cerquita y disteis alma al EKHuelva18, como Meme Romero, Silvia Saucedo, Seve Izquierdo,  Rocío Martín, a los que vinisteis de lejos como Eva Añón, Claudio Inacio, Alex Durán, a mis compañeros de escenario, Eva Collado Durán, Elena Arnaiz, Andrés Pérez Ortega, el propio David BarredaEnrique Cejudo (onubense, por cierto), Patricia VázquezAdela de Mora, a toda la organización. Un agradecimiento más que especial a todo el equipo de la fundación Andalucía Emprende, la Fundación Cajasol, (discurso magistral de su presidente Antonio Pulido), al Ayuntamiento de Huelva y la Junta de Andalucía. Lo que habéis hecho no tiene precedentes. Sois la pequeña aldea de los cuentos de Astérix que se resiste a ser un pueblo de sosos, aburridos y clonados ciudadanos. Humanidad pura. Aportáis, importáis, y mucho. No cambiéis, por favor.

PD: ¿Queréis saber de qué hablamos en el Espacio Knowmads? Atentos al blog de David Barreda.

Imagen cabecera: Manuel Morillo (grande)

 

Los mercados ya son conversaciones, no monólogos

¿Por qué diantres nos cuestan tanto las conversaciones en el entorno digital?

Llevo días leyendo artículos que recomiendan o alertan sobre la necesidad o no de mantener conversaciones en Internet, especialmente en blogs, webs y redes sociales.

Sinceramente, no soy capaz de ver dónde puede estar la polémica en algo que -para mí- es muy simple: ¿quién nos dice que el protocolo de la vida real debería ser distinto del protocolo en entornos virtuales?

Tú piensa lo que quieras, yo no veo ninguna diferencia entre nuestra forma de dirigirnos a los demás en un bar o en el muro de Facebook

Veamos. Cuando alguien te regala un libro ¿qué haces? Primero, lo agradeces, y otro día quizás correspondes regalando otro libro. En la red es exactamente igual. Si alguien te da un feedback sobre algo que has escrito, lo normal es agradecerlo, incluso aunque el feedback no sea positivo. Otro día, le regalarás tu feedback (créeme, eso es un regalo de gran valor). Y eso va con el carácter, si eres de agradecer, agradeces, si eres de soltar una maldición, la sueltas. Como en un bar.

Se han creado conceptos interesantes como el de netiqueta (etiqueta en la red), de mi admirada Doctora Mar Castro. De ella os recomiendo la lectura de Netiqueta, una necesidad (2015), un post breve y conciso. Destaco un pasaje que acierta de pleno en la idea del protocolo digital.

En Internet se comparten conocimientos, información y experiencias en espacios de diálogo e interacción humana de tamaño incalculable, que promueven la acción y aportan valor a los participantes (Mar Castro)

En el artículo se habla también de respeto. Y yo añado: el mismo respeto que mantienes (o deberías mantener) en un bar, una oficina, un almuerzo, una reunión familiar, una reunión de negocios, un centro de culto, un gimnasio. Incluso, y excusa el ángulo escatológico, en un lavabo público. ¿Nunca te has preguntado por qué muchas personas son marranas solo fuera de sus casas?

No conozco personalmente a Mar Castro, pero mi forma de comportarme con ella en las redes es respetuosa, como ella conmigo.

Los mercados son conversaciones

Con esta frase empieza el maravilloso Cluetrain Manifesto, escrito en 1999 (antes de Facebook, Linkedin, YouTube, Instagram, Twitter…) por cuatro visionarios. Deja que destaque los 6 primeros puntos del manifiesto, para mí la base del nuevo protocolo de comunicación y de lo que yo llamo Human Branding:

  1. Markets are conversations.
  2. Markets consist of human beings, not demographic sectors.
  3. Conversations among human beings sound human. They are conducted in a human voice.
  4. Whether delivering information, opinions, perspectives, dissenting arguments or humorous asides, the human voice is typically open, natural, uncontrived.
  5. People recognize each other as such from the sound of this voice.
  6. The Internet is enabling conversations among human beings that were simply not possible in the era of mass media.

Traducido (por ellos) y comentado por mí, sería algo así:

  1. Los mercados son conversaciones. > Añado: Por tanto, ya no son monólogos. La publicidad, basada antaño en un monólogo con el “mercado”, tiene los días contados si no se adapta a esta realidad (me consta que lo están intentando, aunque dudo que la respuesta sea colocar “influencers” por todas partes).
  2. Los mercados consisten en seres humanos, no en sectores demográficos. > Añado: (dedicado a un tal Zoido) No somos “turba”, somos individuos que nos unimos tras una causa, creencia, afición. Quizás nos unimos en multitudes, pero seguimos siendo individuos, humanos. Y eso, como sostiene Yuval Noah Harari en su obra “Sapiens, de animales a dioses“, ese mito, ese relato, nos distingue de los animales.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana. > Añado: Puede que los robots puedan imitar muchas de nuestras cosas, pero no les daremos nuestra alma. Ahí acabaría la raza humana en la dimensión en que la conocemos ahora.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera. > Añado: Este concepto de autenticidad y coherencia es inherente a la marca personal y contrario a la idea de los trolls.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz. > Añado: la palabra voz es una abstracción, no se refiere a nuestro sonido sino a nuestro ADN físico y emocional.
  6. La Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación. > Añado: Ya era hora. Tenemos la oportunidad de conectar con personas a las que no conocemos por afinidades profesionales, creencias o ideas. Hagámoslo, carajo!!

Los monologistas, al teatro

Los mercados son conversaciones, diálogos, tertulias, oportunidades. Ya no son monólogos. Los monólogos están bien en el Club de la Comedia, y ni siquiera son verdaderos monólogos, ya que los asistentes muestran sus emociones: es un  diálogo, una conexión absolutamente fascinante (ostras, ya parezco el Punset).

Human SEO, otra manera de verlo

El conocido como SEO (Search Engine Optimization) referido como técnicas para destacar en lugares como Google debe -a mi juicio- dar un vuelco. El SEO no prioriza las conversaciones entre humanos, la calidad de una buena tertulia, prioriza las relaciones entre el hombre y una máquina con un algoritmo cambiante. Creo que Google me castigará por estas palabras, pero me da exactamente igual. No quiero miles de visitas, quiero llegar a posibles clientes, amigos, colaboradores.

Hace años que oigo hablar de la web 3.0, la 4.0 y la 5.0. Y lo que me gustaría es oír hablar de la web que imita a la calle. Si un semáforo en rojo fuera Google, estaría lleno de luces rojas alrededor, letreros en todos los idiomas y repetidos mil veces. Qué cansino, por Dios. Me basta con una luz roja, y si quieres, una señal acústica para personas con dificultades de visión.

A Google le falta ser más como el bar del desayuno, una auténtica red social en toda regla. Y si no crees en la conversación (y su protocolo) en la red, imagino que tampoco crees en la conversación fuera de ella. Las cosas son más simples de lo que parecen. Si te saludan, saludas. Si te recomiendan, agradeces. Si te dan feedback, lo devuelves. Si comparten un contenido, lo agradeces… Y como compartía hace poco el gran Dan Schawbel, “If you work like a robot, you will be replaced by a robot”. Sigamos siendo humanos. No es tan difícil, creo.

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Marca personal para emprendedores, algunas ideas

Hoy tenemos muy asociada la idea de emprender con start-ups, inventores de garaje, geeks/nerds/techies… Eso está bien, aunque quizás la realidad es algo menos glamurosa.

Existen emprendedores dentro de empresas, los llamados intraemprendedores. Y dentro del género, podríamos llamar emprendedores a todos los que trabajan por cuenta propia, autónomos, profesionales liberales, y cualquier empresario que haya arriesgado tras un modelo de negocio.

Muchos emprendedores me preguntan:

¿Qué es más importante, impulsar la marca del proyecto emprendedor o la de los emprendedores como personas?

No quiero parecer periodista o político, pero no hay una respuesta A o B, ya que ambas marcas serán importantes. Sin embargo, la marca personal nos acompañará toda la vida, mientras que la del proyecto será temporal (con casi toda seguridad).

Y hay más motivos para no dejar de lado la marca personal: personas confían en personas. He escrito varias veces en este blog que nadie habla con marcas ni con empresas, hablamos con personas. La persona es el máximo exponente de la confianza en los entornos profesionales (fuente: Edelman Trust 2018). Y especialmente los perfiles técnicos y académicos.

La propuesta del valor del emprendedor

Otra gran cuestión al trabajar el modelo de negocio de cualquier proyecto emprendedor es la propuesta de valor. Yo prefiero considerarla propuesta ÚNICA de valor, ya que si además de ser relevante (valor) es diferente y novedosa (única) será más fácil plantear el proyecto.

Y ahí detrás también debemos sumar la propuesta única de valor del emprendedor. Primero, porque todo suma. Y en segundo lugar, porque acostumbra a haber una simbiosis casi perfecta entre la persona o personas y la idea.

Es cierto que algunos autores como Osterwalder sitúan la propuesta de valor como la respuesta a un problema (pain relievers) o la creación de una oportunidad (gain creators). Pero yo añadiría que no se trata únicamente de qué problema resolvemos sino de cómo lo resolvemos. Ni de qué oportunidad detectamos sino de cómo la detectamos. Vamos, que los factores racionales ya no son -a mi manera de verlo- suficientes como factores de elección.

Los valores cuentan, y mucho

Si me has leído antes, sabes que suelo llamar “superpoderes” a los valores. Hoy somos muchos los profesionales que no nos conformamos con unirnos a personas de grandes competencias. Ya tenemos en cuenta los valores, esos factores que hacen compatible a una persona con un proyecto o con otra persona.

Los equipos que funcionan bien no solo es porque complementen competencias, es porque coinciden en valores. La cuestión es ¿cómo sé cuáles son mis valores?

Existen algunas herramientas de coaching en que se listan 30 valores, eliges 10 que crees que te representan y finalmente te hacen quedarte con los 3 que te identificas más. Sinceramente, lo veo algo impreciso. La autoimagen tiene una fiabilidad limitada.

Personalmente prefiero pedir feedback a otras personas y analizar las coincidencias. Y hacerlo en espontáneo, no sugerido. Me refiero a preguntar abiertamente ¿cuáles crees que son mis valores?

El impulso necesariamente “turbo” del emprendedor

Toda marca personal necesita impulso para hacerse visible, relevante y reconocida. Y en el caso del emprendedor, necesita un impulso más agresivo. Los modelos lean de negocio requieren retorno rápido. Eso pide técnicas de marketing personal de respuesta rápida, y para eso no hay nada como el growth hacking.

Según Inbound Cicle, el growth hacking obedece a “Técnicas y recursos para ayudarte a generar oportunidades comerciales y branding basados en las experiencias de todo un equipo de profesionales del marketing digital.”

Ejemplos de ello serían los modelos freemium, invitaciones exclusivas, gamificación…

Hablo de marketing personal y no de marca personal. Pero llegar al growth hacking no significa que debamos empezar la casa por el tejado. Quiero recordar que un proceso de gestión consciente de marca personal (conocido como personal branding) arranca con un diagnóstico de marca, sigue con una estrategia y tras ella con un plan de marketing y comunicación personal.

Marca personal para emprendedores en la Fundación Inceptum

Hace pocos días tuve la oportunidad de dirigirme a unos cuantos emprendedores, invitado por la Fundación Inceptum, de la mano de su director de comunicación Rudolf Helmbrecht.

guillem recolons marca personal emprendedoresEl encuentro, que según me contaron después, tuvo buena respuesta, dejó dos contenidos que quiero compartir contigo:

La presentación, aunque quizás no sea autoexplicativa, da algunas claves sobre la importancia de la marca personal para emprendedores. Y también sobre el método iceberg de gestión de su marca y las herramientas indispensables para llevarlo a cabo.

Y por otro lado, al acabar la charla y los momentos de networking, participé en el programa “Construyendo relaciones” con el propio Rudolf, con Lorena Méndez y con Sirius Abadía en control técnico. De aquí salió este podcast sobre marca personal para emprendeores que comparto contigo y que espero te aporte.

 

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Espacio Knowmads Huelva 2018

 

9 de mayo en Huelva > Participo en la jornada #EKHuelva18 “Espacio Knowmads Huelva” patrocinado por la Fundación Cajasol y organizado por el gran David Barreda, en que me encontraré en el escenario además de David a Andrés Pérez Ortega, Eva Collado Durán, Elena Arnáiz y Adela de la Mora. Inscripción gratuita (quedan pocas plazas) aquí. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 al 6 de julio en Barcelona > Curso > Marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos “Els Juliols” en la Universitat de Barcelona. Cinco mañanas, en que intervendremos Mari Carmen Martín Muñoz, Paula Fernández-Ochoa, Fran Segarra, Emili Rodríguez y un servidor Guillem Recolons. Inscripciones en este enlace.

marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos

 

Señales (no KPI’s) de una marca personal saludable

Ya te avanzo que una marca personal saludable no consiste en tener muchos seguidores en las redes sociales. Aunque tampoco es incompatible con eso.

Existen algunos signos, a menudo imperceptibles en nuestro día a día, que indican que progresamos adecuadamente.

Por el contrario, una enfermedad muy propia del entorno latino, conocida como #NoFeedback, impide entender el buen o mal ritmo de nuestra marca personal. Los jefes no dan feedback a sus equipos ni los equipos a sus jefes. Pero con feedback todo es progreso, ya que podemos reforzar lo positivo y minimizar o corregir lo negativo.

Ahí van 10 señales atípicas (pero verdaderas) de una marca personal saludable

  1. Eres un crack (o eso dicen). Tu grupo de amistades se reúne cada seis meses y varias personas coinciden en decirte que eres el crack de ………………….…. (pon aquí tu especialidad). Te parecerá banal, pero tiene más importancia de la que crees: te han identificado como un especialista con una propuesta de valor clara y robusta.
  2. Tu madre sabe a qué te dedicas. Y no solo eso, te consigue clientes. Si eres Community Manager (por ejemplo) y tu madre entiende lo que haces, premio. Lee el punto 1. Eres un crack, ya lo decía tu madre.
  3. Te desvirtualizas encima. Las personas a las que conoces en redes sociales quieren conocerte personalmente. Asisten a tus presentaciones, tú también a las suyas, o te envían mensajes para tomar una café y desvirtualizarte (palabro de nuevo acuño que refiere a pasar del mundo de los bits al de los átomos).
  4. No seas ordinario. Pasas de lo ordinario a lo extraordinario. Haces cosas que para ti son normales, pero la gente a tu alrededor lo considera un hito. Y nunca le habías dado importancia.
  5. El síndrome morriña. Cuando estás algún tiempo sin hacer algo que hacías habitualmente, tu entorno te pregunta si estás bien, si te pasa algo.
  6. Mahoma y la montaña. Estás acostumbrado a buscar clientes, y de pronto son los clientes los que te buscan a ti. Y no solo eso, además te encuentran (síntoma de marca personal saludable y de SEO impecable).
  7. Tu Bucay/Coelho interior. Cada vez necesitas menos a Bucay y a Paulo Coelho para motivarte. Has aprendido a hacerlo solo y a que tu entorno lo haga por ti. No dejes nunca tu vida en manos de las frases Mr. Wonderful que encuentres en Facebook, Google, Pinterest…
  8. Caminante, sí hay camino. Aprendes cómo tu brújula ya sabe marcar el norte de tu camino. Te ha costado años conseguirlo, pero ahora puedes tomar decisiones rápidas, certeras, y sin consultar demasiado con el oráculo (ni con el GPS).
  9. Chic@ para todo. Mi abuelo me decía que si quieres que alguien haga algo, encárgalo a una persona ocupada. Cuando en la oficina o en tu labor diaria cuentan contigo para cualquier batida, significa que te has convertido en un líder informal. De acuerdo, no te pagan por ello, pero eres influecer de la cabeza a los pies. Y eso, en un futuro, se cobra.
  10. Te ha tocado. Y pensabas que no tenías ningún número. Te han elegido, sí. Eres tú. Cierras los ojos y los vuelves a abrir, te pellizcas, se trata de ti… ¿Has pensado que no es suerte? ¿Has pensado que quizás lo merecías?

Gracias Ana Reyes y Fran Segarra por ayudarme con vuestras ideas a escribir estas 10 señales de una marca personal saludable.

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Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

Hace unos días, mi colega personal brander y apreciada amiga Ilana Berenholc me entrevistó sobre la propuesta de valor para el blog de la filial brasileña de AICI (Association of Image Consultants International). Aquí se puede leer el post de título Proposta de Valor: Você sabe qual é a sua? .

Me ha parecido interesante traducirla (con ayuda de Google) al castellano por si el portugués te cuesta. Ahí va eso: 

Propuesta de Valor: ¿sabes cuál es la tuya?

En Brasil, los Consultores de Imagen se quejan de que el mercado está saturado y, cuando observamos detenidamente, la sensación es que todos hacen lo mismo. ¿Cómo solucionar este problema?

Este es un problema grave porque, si la percepción es que todos hacen lo mismo, sencillamente se convierten en commodities. El precio baja cada vez más y al cliente no le importa elegir uno u otro profesional, porque no ven ninguna diferencia entre los profesionales.

En personal branding, trabajamos no solo en cómo lograr la relevancia y la diferencia, sino sobre todo en cómo identificar la propuesta de valor: ¿por que elegir un consultor y no otro? ¿cuál es el valor que va a sumar uno u otro en función de su experiencia, de sus habilidades, de sus valores, de su forma de hacer las cosas?

A los Consultores de Imagen, lo que yo diría es que trabajen su propia marca, encuentren su diferencial, separen su oferta del resto. Separar significa sumar más valor que los demás. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.

¿Cómo definirías la propuesta de valor?

Soy publicista. Para mí, una marca es una propuesta única de valor. Por lo tanto, una marca personal es una propuesta única de valor personal. Es tan importante lo que hacemos como el cómo lo hacemos.

La propuesta de valor responde a una cuestión: ¿Qué problema resuelvo? y también, en otro enfoque ¿qué oportunidad detecto?.

Si digo que soy un Consultor de imagen, estoy utilizando una definición de mi actividad profesional. Pero eso no es una propuesta de valor. Una propuesta de valor sería decir “consigo que mis clientes destaquen y mejoren su perfil de carrera gracias a mi trabajo”. Esto es una propuesta de valor.

La propuesta de valor se centra en tu cliente, no en ti. Hablar de consultor de imagen, consultor de carrera o personal brander no resuelve ningún problema para el cliente. La manera de resolver problemas es explicando exactamente a tu cliente cómo llegará del punto A al punto B.

Para trabajar la propuesta de valor, recomiendo responder estas cuatro preguntas:

  • ¿Cuál es el problema que resolvemos? (pain)
  • ¿Cuál es la oportunidad que detectamos? (gain)
  • ¿Cuál es la necesidad que satisfacemos?
  • ¿Cuáles son los beneficios que traemos?

Estas son cuatro formas distintas de encontrar nuestra propuesta de valor.

Un ejemplo: Si te defines como “senior manager”, no puedo saber qué problema resuelves. “Senior manager” sólo explica la categoría profesional dentro de la empresa. Sin embargo, si lo enfocas como “promuevo el desarrollo de certificaciones profesionales para distintos colectivos”, aquí entiendo a la perfección el problema que resuelves. En el primer caso, sólo dices cuál es tu posición dentro de la empresa, y en el segundo, das una respuesta a las necesidades de su cliente.

Otro ejemplo es Sarah Harmon, Head of Spain & Portugal Linkedin Talent Solutions, que en su perfil, en lugar de escribir su título profesional como su cargo, escribía Chief Motivator @ LinkedIn Iberia, transforming the way companies hire, sell and grow. (Motivadora jefe en LinkedIn de Iberia, transformo la forma en que las empresas contratan, venden y crecen). De esta forma, explica el problema que resuelve para las empresas.

¡Ojo! No podemos crear una propuesta de valor que no esté fundamentada en una realidad

Nuestra propuesta de valor está formada por una serie de atributos. Si analizamos una marca muy conocida, por ejemplo IKEA, los atributos que más reconocemos son precio y diseño, atributos que nadie había unido antes. Nuestra propuesta de valor está formada por atributos racionales y emocionales, aquellos más derivados de nuestros valores. Y es mucho más difícil imitar un atributo emocional.

Un ejemplo es una cliente con quien trabajé: Es manager de auditoría. Todos los clientes quieren trabajar con ella porque siempre está alegre, con una sonrisa lista. Ella rompió la idea establecida de que los auditores son personas muy serias, grises, aburridas. Su propuesta de valor es “Manager de auditoría, especializada en Inmobiliaria e Infraestructuras. Auditando con una sonrisa.”

Mi consejo para todos los profesionales que parecen clonados a otros es que trabajen a fondo su propuesta de valor. Reconozco que esto no es fácil en cualquier proceso de marca personal, pero es la clave para diferenciarnos. Recomiendo que se haga con la ayuda de un especialista, un personal brander o alguien que pueda entender la identidad del profesional: ¿Cómo soy exactamente? ¿Cómo me ven los demás? ¿Cuáles son mis atributos ocultos que no conozco?

Como resumen, la propuesta de valor es algo que responde a tres preguntas: qué problemas resolvemos, qué oportunidades detectamos, qué necesidades cubrimos. Para ello, necesitamos entender nuestros principales atributos, y para ello necesitamos la ayuda de alguien que entienda cómo realmente somos. Es importante que entendamos que estamos formados de elementos racionales y emocionales, que son elementos de conexión.

Sobre los valores, afirmas que transmitir es mejor que explicar. Explícamelo.

La persona que es consciente de sus valores los puede utilizar en su comunicación. Pero hay matices.  Si te digo que soy una persona solidaria, que me gusta ayudar a los demás o que soy altruista es una cosa.  Si me ves en el Instagram ayudando a una ONG, estoy transmitiendo esos valores de una manera mucho más potente que explicándola.

Hay varias formas de expresar nuestros valores; podemos expresar con palabras, vídeos, imágenes y otras cosas. Si una persona publica en Instagram Stories un vídeo cantando con su hija, eso transmite vitalidad, alegría, transmite una cantidad de informaciones que otro formato no permitiría.

Tenemos que entender el juego que conseguimos con las redes sociales, sabiendo que cada una tiene su código. LinkedIn no es lo mismo que el Instagram. Esta última nos permite mostrar mejor no sólo quienes somos, sino cómo somos. Debemos utilizar más los hechos y menos las palabras. Tenemos que utilizar todos los medios no sólo para explicar cuál es nuestra oferta profesional, sino también explicar quiénes somos, cómo somos, y cómo podemos ayudar.

¿Existe el riesgo de que los profesionales presenten propuestas de valor similares?

Claro que lo hay. Lo que pasa es que conocemos muy bien a nuestros competidores, pero nuestros clientes no. Y, muchas veces, quien gana es quien tiene el mejor SEO, aquel que consiguió posicionar su sitio web mejor que los demás. Y eso es algo contra lo que tenemos que luchar. Muchas veces, el primero que aparece en Internet no es el mejor.

Lo importante es que para ello tengamos testimonios que avalen que somos buenos y que muestren que trabajamos de una manera que ningún otro trabaja. Necesitamos aprovechar el impulso que el buen feedback de nuestros clientes puede darnos para luchar contra estos expertos en SEO.

La diferencia puede llegar con testimonios de nuestro trabajo. Esta es la mejor forma de luchar contra nuestros competidores que no tienen el mismo nivel que nosotros.

Entiendo que Brasil es un país con mucha competencia – no hay lugar en el mundo con tantos profesionales que estén trabajando en la misma área. Para ello, trabajar la propuesta de valor es fundamental.

La propuesta de valor es sólo para aquellos que ya tienen experiencia o alguien que está empezando ahora también puede identificar la suya?

Unos y otros pueden identificar y competir en igualdad de condiciones. Alguien que comienza NO puede utilizar su experiencia anterior, pero sí puede basar su propuesta de valor en sus competencias.

Una persona joven tiene pocos vicios y tiene la ventaja de poder adaptarse a las necesidades del cliente por estar menos contaminada. Desprende más energía. Y en común con los expertos, tiene el apoyo de sus valores, que pueden ser su forma de conectarse con sus clientes. Las personas jóvenes trabajan con más facilidad en el entorno digital y también pueden utilizar esta competencia como diferencial. También tienen una formación más moderna y actualizada, y más creatividad, es un arma brutal.

Quizás les sea más difícil a los jóvenes trabajar con un presidente de una empresa de 50 años, pero pueden comenzar a trabajar con otros perfiles de clientes. Hay una frase inglesa que me gusta mucho que traducida sería “Recoge primero las manzanas del árbol que estén al alcance de tu mano.”

¿Algo más para acabar?

Tenemos que utilizar una estrategia crossmedia, utilizando muchos medios. Tenemos que recuperar la idea de que los medios off-line tienen una ventaja única. Si apareces en una entrevista para un programa de televisión, a las pocas horas estarás en el portal digital del canal de televisión. Te beneficiarás de los dos entornos – OFF y ON – en una sola entrevista. Lo mismo sucede para una revista, una entrevista en la radio (con su podcast)… Si puedo dar un consejo es que, a pesar de que hoy hay una gran oferta digital, debemos recordar que la mayoría de los medios offline tienen un espejo online, por lo que vale la pena no olvidar que existe un mundo con gran audiencia, que también tiene repercusión digital.

 

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