Tus redes sociales son tuyas, forman parte de tu marca personal

 

 

Tus redes sociales son tuyas. Pensarás “este se ha vuelto loco, ¿de quién van a ser?”

Lo cierto es que de un tiempo a esta parte estoy viendo cómo muchas personas creen que sus redes personales pertenecen a la organización para la que trabajan. Y no es así. En absoluto.

Tus redes sociales son tuyas. O mejor dicho, son personales

Bueno, exactamente tuyas no son. Son de Zuckerberg (Facebook, Whatsapp, Instagram). Son de Bill Gates / Microsoft (Linkedin). Son de Jack Dorsey (Twitter). Son de los chicos de Google (YouTube)… Así que en honor a la verdad, tus redes sociales son personales, aunque no sean estrictamente tuyas.

Digamos que sus propietarios te alquilan su espacio a cambio de algo muy valioso: tus datos, tus contenidos y el análisis de tu comportamiento (engagement).

Si tus redes sociales son personales, son tu tesoro

Parafraseando a Gollum, mi red social personal “es mi tesoro”. Y por ello es importante mantener esa privacidad desde que la creas hasta que la cierras. Para ello, piensa en tomar las siguientes precauciones:

El correo de contacto de cada red debe ser personal

Un error clásico es crear una red social a partir de un correo de empresa. Sí, todos habremos caído en esa trampa alguna vez.

Estamos en las empresas de forma provisional. Lo mismo sucede en proyectos colaborativos. El trabajo para toda la vida hace tiempo que no existe. Quizás queda alguna excepción con los funcionarios públicos, poco más. Es fácil que se produzca un despido formato película estadounidense: está despedido, recoja sus cosas y váyase. Quizás quien se despide eres tú.

Desde que pasé del branding al personal branding, hace algo más de 12 años, habré negociado con redes sociales la eliminación de 200 perfiles. Se trata de perfiles de profesionales que sólo habían puesto como correo electrónico de contacto el de su ex compañía. Así que ya sabes, usa tu gmail, hotmail o el email de tu dominio personal.

En tu fotografía de perfil deberías aparecer tú, sin logos

… Y si apareces con algún logo, que sea el tuyo. Tu fotografía de perfil es mejor que te muestre sin más, con tu mejor yo. Y si es posible que seas tú quien contrate al fotógrafo/a, mejor; así, si sales de la compañía podrás seguir utilizando la imagen sin problemas.

mal ejemplo foto perfil redes sociales

Ejemplo de lo que NO es interesante hacer

Por supuesto, si sientes la camiseta, eres un verdadero employee advocate y quieres presumir de tu empresa, hay formas de hacerlo. Por ejemplo, utilizar la imagen que muchas redes nos dejan como fondo (Linkedin, Facebook, Twitter, YouTube…). Aquí tenéis dos ejemplos:

Buen ejemplo perfil redes sociales

Buen ejemplo de cómo tratar la foto de perfil y la de fondo

 

Aplicación perfil a YouTube

Otro ejemplo, esta vez aplicado a YouTube

El titular y extracto de Linkedin son tuyos 100%

Otro tema: Tu empresa puede formarte en cómo mejorar tu marca personal y cómo ser el mejor embajador de marca. Pero no puede “dictarte” el titular profesional ni el extracto de tu perfil en Linkedin. Eso te pertenece. No tienes ninguna obligación de incluir el nombre de tu empresa en tu titular; yo te puedo recomendar que lo hagas si crees que aporta valor, pero la decisión solo es tuya. El extracto o resumen es tuyo, y ahí tienes la oportunidad de mostrar tu propuesta de valor y tus valores. 

En cambio, puedo estar de acuerdo que la información de la empresa que des esté alineada con los responsables de RR.HH y Marketing. Se trata de dar una información consensuada. En cuanto a descripción de tu puesto de trabajo, si no mientes, la empresa no debería influir demasiado en eso.

La otra cuestión: ¿Tus contenidos son tuyos?

Gran cuestión. Ya vemos que eso de “tus redes sociales son tuyas” es una verdad a medias. ¿Y los contenidos? En teoría, los contenidos que compartes en las redes son tuyos. El problema es que las redes “requieren” contar con ciertos permisos sobre esos contenidos. Requisitos significa que si no los aceptas, no puedes crear el perfil. 

Esos permisos habilitan a las redes para (literalmente) “alojar, usar, distribuir, modificar, mantener, reproducir, mostrar o comunicar públicamente y traducir tu contenido”. En otras palabras, cuando subes una imagen o un vídeo o un texto a una red social, ellos la pueden compartir a su antojo sin pedir permiso. Eso equivale, en la práctica, a afirmar rotundamente que tus contenidos en las redes sociales no son solo tuyos.

Si cierras tu cuenta, teóricamente revocas el permiso. Pero claro, si alguien lo ha compartido, ahí queda. Así que hazte a la idea de que muchos de tus contenidos vagarán por el espacio digital por los siglos de los siglos… hasta que quien cierre sea la red social.

En resumen

Ya lo ves, tus redes sociales son tuyas. Forman parte de tu marca personal. Pero solo desde la perspectiva de tu control personal. No son de tu empresa. Son de los propietarios de cada plataforma, que imponen sus reglas, hasta el punto de poder utilizar tus contenidos como les complazca.

Tener el control de tu contenido puede considerarse una utopía. Lo más cercano a ese control es disponer de tu propio blog, tu verdadera casa digital. ¿Te animas?

 

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¿Qué mueve la conformidad social? (El experimento de Asch)

Hace algún tiempo participé en un artículo de Alicia Pomares junto a mis colegas Jordi Collell y Cèlia Hil titulado De luciérnagas a estrellas refulgentes. No trataba intrínsecamente sobre la conformidad social, pero sí sobre el conocido como “síndrome de Solomon Asch” una patología derivada del Experimento de Asch. Dicha patología podría resumirse como el miedo a la diferencia.

Solomon Asch (1907-1996) fue un psicólogo polaco-estadounidense mundialmente conocido y prestigioso debido a sus trabajos pioneros en psicología social

Hoy abordo la razón principal del Experimento de Asch, la conformidad social.

¿Qué es la conformidad social?

En una definición sencilla, la conformidad social trata de los individuos de un grupo social que cambian su comportamiento, opiniones y actitudes para encajar con las opiniones del grupo.

Muchas veces, y de forma inconsciente, “relajamos” nuestro criterio para no nadar contra corriente y evitar posibles conflictos. Y eso no parece ser algo que suceda ocasionalmente, sino que parece estar instalado en un ámbito cercano a lo cotidiano.

En una definición más completa, los psicólogos García Sáiz y Gil Rodríguez, autores de “Procesos de Influencia Social.” (Ed. Pirámide) matizan:

“Podría hablarse de conformidad por comisión (actuar en la línea en que presiona el grupo), y por omisión (no actuar de una forma determinada debido a que el grupo no lo aprueba). Por tanto, resulta más apropiado emplear el concepto de congruencia con el grupo, en lugar de movimiento”.

El experimento de Asch

Asch realizó un conjunto de experimentos relacionados con tareas de identificación visual. La tarea propuesta era francamente sencilla: los sujetos debían indicar cuál de las tres líneas de una cartulina tenía igual tamaño a la que figuraba como modelo en otra cartulina.

Esta tarea se hacía en grupos de hasta 9 personas, y todas, a excepción de una (sujeto experimental y a la vez «sujeto ingenuo»), eran cómplices del experimentador. Los cómplices estaban instruidos para contestar de forma correcta en los dos primeros ensayos y responder de forma incorrecta y unánime en los restantes (en los doce ensayos críticos), los cuales estaban intercalados por otros cuatro ensayos en los que los cómplices contestaban de forma correcta. Los sujetos debían expresar sus juicios en público siguiendo el orden en el que estaban sentados. La posición del sujeto experimental, colocado en el puesto penúltimo, le permitía conocer las opiniones de la mayoría de los miembros del grupo antes de dar su respuesta.

Aquí se explica en el vídeo:

Los resultados

Los resultados obtenidos fueron sorprendentes, incluso para el propio Asch. A pesar de que la tarea era muy sencilla se produjo conformidad social, de forma que los sujetos experimentales dieron respuestas incorrectas en una tercera parte (36,8 por 100) de los ensayos críticos, lo que no ocurría prácticamente nunca si realizaban la tarea en solitario (grupo control) y, por tanto, sin conocer las opiniones de los demás.

La mayor parte de los sujetos señalaban que se habían dejado llevar porque consideraban que la mayoría estaba en lo cierto, y que ellos estaban equivocados debido a que no habían entendido bien las instrucciones o a que su agudeza visual no era buena.

Sólo un sujeto de los que siguió el criterio de la mayoría creyó que las respuestas eran correctas.

Aquí otro vídeo sobre conformidad social en formato show televisivo que muestra resultados idénticos:

Un pequeño número era consciente de que las respuestas eran incorrectas, pero contestaron siguiendo a la mayoría para no encontrarse solos o mostrarse diferentes.

Marca personal y la diferencia relevante

Como dice mi profesor, el psicólogo social Dr. Ricard Faura, “En la conformidad social no es tan solo vergüenza lo que manifiestan las personas, es una profunda duda del propio criterio ante el consenso colectivo”.

Nos conformamos para no mostrar públicamente la diferencia. Este es el hecho. Desde la perspectiva de marca personal, el no mostrar la diferencia nos convierte en borregos autómatas. Pero vigilemos con ser diferentes sin más…

Yo apelo a la diferencia relevante. Cuando trabajamos la propuesta de valor personal siempre nos preguntamos ¿por qué nos deberían elegir a nosotros? Y la respuesta 1 es porque podemos resolver un problema o satisfacer una necesidad. Y la dos es porque lo hacemos de una forma distinta. Una y otra respuestas se complementan, se necesitan.

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Novedades (Integra Personal Branding)

Aunque la noticia se produjo hace varios meses, te informo que tengo el honor de ser consultor de marca personal y socio de Integra Personal Branding, la agencia más importante de personal branding de México y América Latina.

Staff Integra Personal Branding

Ya llevamos colaborando juntos con Nancy Vázquez y Alan Urbina, socios fundadores, hace un tiempo, y ahora parte de mi trabajo será ayudar desarrollar en México y LATAM el área de personal branding corporativo (Executive Branding, Personal Branding para equipos y programas de Employee Advocacy).

Nuestra próxima colaboración es en la República Dominicana del 29/5 al 9/6. Ahí trabajaremos en varios talleres sobre Personal Branding y Employee Advocacy para el Banco Popular y RE/MAX. También damos dos conferencias en abierto sobre storytelling y social selling, en el marco de la #BrandingWeekRD, todo coordinado por Quifer Consultores (+ anabel@quiferconsultores.com).

El nombre de marca personal ¿cómo quieres que te reconozcan?

Uno de los errores que he cometido, y que ya figuran en mi extenso CV de errores es el de no utilizar siempre el mismo nombre de marca personal. Eso es lo que se conoce en términos castizos como “marear la perdiz”.

¿Qué es el nombre de marca personal?

Es el nombre por el que queremos ser encontrados y reconocidos, tanto en el entorno real como en el digital. Puede tratarse de un nombre real, un apodo (nickname) o la combinación de ambos.

Lo más importante es la regularidad. Apuestes por lo que apuestes, mantenlo en el tiempo.

Los dos supuestos de marca

El supuesto fácil es que tengas un nombre poco común, como el mío, único. Digo que es fácil porque aquí la lógica pide a gritos utilizar tu nombre y apellido como nombre de marca personal.

El supuesto más complejo es que tu nombre y apellidos sea muy común. Basta que busques tu nombre y primer apellido (entrecomillado) en Google para ver cuántos resultados aparecen. Y lo más importante, cuántos de esos resultados se corresponden realmente contigo.

En este segundo supuesto, puedes crear un nickname, idealmente relacionado con tu propuesta de valor. La clave aquí es que tu propuesta de valor debe ser sólida y sostenida en el tiempo.

Ejemplos de nombre de marca personal reconducido

Algunos, vimos que nos equivocamos y corregimos:

  • Yo empecé con la marca lateralconsulting, ahora mi nombre de marca es GuillemRecolons, y lo sostengo igual en mi web, redes sociales…
  • Andrés Pérez Ortega empezó con la web marcapropia.net, y hace pocos años corrigió hacia su propio nombre andresperezortega.com. En redes, sin embargo, trabaja con otras marcas como @marcapersonal en Twitter…
  • África Lucena empezó con unaideabrillante en su web y su perfiles online y ahora utilza africalucena en su site y todos sus perfiles sociales.

En los tres casos, se trata de nombres poco comunes (el caso de Andrés, con el segundo apellido), por lo que era innecesario recurrir a otras marcas.

El consejo general es que es más fácil asociar tu nombre a un concepto que un concepto a tu nombre. Así, en caso de nombres poco comunes, mejor utilizarlos como marca.

Ejemplos de nombre de marca personal con apodo

Si tu nombre es común, puedes recurrir a otras soluciones, como han hecho estos profesionales:

  • Alfonso Alcántara. Conocido como Yoriento, tanto en su web como en sus redes sociales
  • Pedro Rojas, alias @seniormanager en redes sociales, pero mantiene su nombre en su web pedrorojas.es
  • Álex López, alias @retailmeeting en redes, también mantiene su nombre en su web alexlopezlopez.com

Estos casos son aconsejables con nombres muy comunes, y aquí, como decía, la clave es que el apodo sea coherente en el tiempo. Si Alfonso deja de ser orientador laboral, su apodo perderá sentido.

El asunto de influencers es harina de otro costal. Estos profesionales crean un personaje, y por tanto un nombre-máscara comercial como marca. El Rubius, La Vecina Rubia, Auronplay… son lo que conocemos como nombre artísticos. Tiene muy poco que ver con la marca personal, es marca de personaje.

¿Cómo quieres que te reconozcan y te encuentren?

Aquí hay otra cuestión. Muchos no saben cómo te llamas o cuál es tu apodo, pero buscan lo que tú sabes hacer. ¿Estás preparado para eso? Ese es el SEO de nuestra marca personal. Se trata de posicionar una o varias palabras clave que lleven a posibles clientes u otros stakeholders hacia tu web.

Esta es la prueba de la verdad. Debo advertir que es muy difícil apropiarse de una palabra clave sin plataforma propia (web, blog…) ya que recordemos que las redes sociales no son nuestras y ahí competimos de forma indiscriminada con miles de personas.

Hace algunos años, decidí que para mí era importante posicionar tres palabras clave en España: Personal Branding Empresa, Executive Branding y Employee Advocacy. Eso no se basa únicamente en una cuestión de voluntad, sino de tratar el tema profesionalmente, y sobre todo, ser muy muy muy persistente.

A fecha de hoy, tengo la posición primera en Google con Personal Branding Empresa y con Executive Branding, y con Employee Advocacy he ido avanzando de la posición 54 (página seis de Google) a la 7 actual (página 1).

Lo dicho, el nombre de marca personal es importante, pero no es todo.

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¿Sabes cuál es tu mejor activo de marca?

¿Qué es eso de activo de marca?

Está claro que tú eres tu activo de marca más importante. Un activo que nadie puede quitarle. Tus conocimientos, competencias, acciones, miradas y experiencias te convierten en una persona única, irrepetible.

Pero no te dejes engañar: el personal branding, la gestión de tu marca personal NO consiste en encontrar tu mejor versión. Esa es una frase muy bonita, pero irreal, o al menos incompleta. Se trata de encontrar, trabajar y proyectar tu mejor versión. Y medirla. Y modificar elementos de tu estrategia cuando sea necesario.

Si tuviera que listar aquí mi CV de errores, necesitaría un ebook. Y casi siempre esos errores han venido de la autocomplacencia, de creerme que una palmada en la espalda o un like en una red social podrían ser asimilados como signos de éxito.

¿Qué quieres que represente tu activo de marca?

Ya he comentado que tu activo de marca personal eres tú. Ahora necesitas hacer un ejercicio de empatía para entender cuál es el posicionamiento, el territorio de marca que quieres ocupar en la mente de tus grupos de interés o stakeholders.

Recalco la palabra “marca” por algo importante. Si únicamente te abrazas a una propuesta de valor genérica, no única, estás más cerca de representar un producto que un activo de marca. Siempre recuerdo la vieja definición que los publicistas hacíamos de una marca: propuesta única de valor.

Si apuestas por funcionalidad (hard skills) sin habilidades relacionadas con la inteligencia emocional, competirás por precio. Y será a precio bajo. Siempre estamos dispuestos a pagar más por una marca, su campo de significados es muy rico, y nos resuelve necesidades racionales y emocionales. Pregúntate si resuelves estos dos tipos de necesidades, y si lo haces de una forma diferente: habrás identificado tu propuesta de valor.

Rodéate de personas poco convencionales

Si te rodeas de gente gris, no serás mejor que esa gente, serás gris. Jobs dijo a los estudiantes de Stanford eso de “seguid hambrientos, seguid locos”. No puedo estar más de acuerdo. Solo la curiosidad y las ganas de probar cosas nuevas nos salvarán. Y la gente gris es la conformista, que prefiere vivir en una mediocridad segura que arriesgar y subir cada día a la montaña rusa de la vida.

Siempre me ha ido mejor cuando me he reunido con personas excepcionales. Contagian curiosidad, entusiasmo y un punto de locura.

No preguntes a aquellas personas qué saben hacer, pregunta cómo y por qué lo hacen. Pregúntales por su propósito, busca ese lado utópico, irreverente del que tiene un sueño imposible y va tras él. Tu activo de marca será el suyo. Dicen que somos la media de la gente con la que tratamos. No sé cuánta verdad hay en eso, pero por si acaso, mejor rodearse de personas que se abonen a mi insight de la propuesta de valor: “Si no aportas, no importas”.

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Novedades editoriales en marca personal

Llevamos un inmejorable 2019. Primero llegó Andrés Pérez Ortega con su quinto libro “Monetízate” (Alienta). Luego llegó Eva Collado con su segundo libro “El Mundo cambia, ¿y tú?” (Alienta). Y ahora me complace anunciar la inminente salida del segundo libro de Ami BondíaMundo de Valientes” (Círculo Rojo) y de la tercera edición (que no impresión) del que fuera la ópera prima de la madre de la marca personal, Neus Arqués, con su “Y tú, ¿qué marca eres?“(Alienta).

Mundo de Valientes Y tú ¿qué marca eres?

Personal Branding World, el geolocalizador de especialistas en marca personal de Fran Segarra

Mi amigo Fran Segarra ha tenido una gran idea: poner en el mapa a los especialistas en estrategia personal de todo el mundo. Una tarea compleja y “non stop”, pero muy útil para saber dónde se encuentra “la tribu” de la marca personal. Un gran post que te invito a leer y “manipular”: Personal Branding World.

El Personal Branded Content como cultura de marca personal

Empecemos por el principio, ¿Qué es el branded content?

El Branded Content está considerado como una estrategia de marketing basada en la creación de contenido patrocinado o producido directamente por una marca.

No es algo nuevo. En los años 30, antes de la aparición de la televisión, marcas como Procter & Gamble patrocinaron programas de radio con consejos para amas de casa. El resultado fue brillante para la marca… y para sus consumidores. Otros ejemplos históricos de Branded Content son el libro Guinness de los Récords, la Guía Michelin

Por supuesto, en la era digital y de saturación publicitaria, el Branded Content está adquiriendo una dimensión extraordinaria. Un buen ejemplo reciente sería el salto espacial de Felix Baumgartner / Red Bull que ya traté en este blog hace un  tiempo con el post El anuncio más visto de la historia no es un anuncio. Adiós, publicidad.

¿Estamos seguros de que el Branded Content es marketing?

Hace pocos día pude leer un fantástico artículo de Patricia Weiss en Branding Strategy Insider que me llamó la atención. Weiss cuestiona que el Branded Content se limite a una estrategia de marketing. En su lugar, la especialista considera que se trata de un mindset (mentalidad) que construye marcas, trascendiendo así el marketing.

Algo es seguro, el Branded Content no vende de forma explícita y no esconde mensajes corporativos de marca. Se trata de historias sobre personas que conectan emocionalmente porque giran alrededor de aspectos relacionados con nuestros valores, propósitos…

¿Quizás una nueva forma de relato?

La parte que me gusta del Branded Content es que muchas de las historias que estamos viendo están alineadas con un propósito, y fíjate qué coincidencia: es el de la marca. Pienso que hoy es clave que tanto las marcas comerciales como cada marca personal haya trabajado a fondo un propósito.

Cada vez que una marca comercial abandera un propósito como ser líder de tal mercado, muere un gatito. Lo mismo pasa cuando pregunto a una persona cuál es su propósito y me dice “ganar dinero”. Algo tan serio no se puede instrumentalizar de esa forma. Hablamos de un sueño utópico, de una visión, de una razón de ser (Ikigai), de un por qué.

Y eso nos lleva a una nueva narrativa que puede trascender el marketing y convertirse en una nueva cultura de marca, ya sea corporativa o personal.

¿Y qué hay del Personal Branded Content?

Muchos de los contenidos que compartimos profesionalmente podrían englobarse en el marketing personal, o si quieres Personal Marketing Content. La intención es vender -de forma directa o indirecta- nuestros servicios, nuestros productos. Cuando se trata de posicionarnos como especialistas (expertos, si quieres), se trata de Personal Branding, y aquí la clave es que intervengan los demás como valedores de nuestra profesionalidad.

No niego que algunos de los artículos de este blog -muy pocos- han tenido esa intención directa. Pero si cada artículo fuera marketing personal acabaría por aborrecer a los lectores, y déjame decirte que también a quien escribe.

Pienso que hay una parte de investigación y de altruismo necesarias en los contenidos que compartimos. Y eso es lo que llamaríamos el Personal Branded Content.

Thinkers y doers

Me decía mi colega y “thinkerArancha Ruiz que en todo sector profesional hay thinkers y doers (pensadores y hacedores). Por supuesto, también hay perfiles híbridos que combinan ambas cosas (yo me considero uno). Pero seas más de uno o de otro, si has identificado un propósito puedes generar pequeños relatos para transmitirlo.

Las grandes marcas están haciendo un buen trabajo facilitándonos historias que conectan valores humanos. Y los humanos tenemos la oportunidad de abrir nuestra caja secreta de pasiones, aficiones… para mostrar relatos de cómo somos, qué estamos haciendo para mejorar el mundo y qué es lo que de verdad importa.

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Relevancia, verdad y significado

Retomando a Weiss, la historia de tu marca diferencia tres motores esenciales: relevancia, verdad y significado, y siempre está orientada a las personas, no a los productos ni servicios. El héroe y protagonista son los demás, no eres tú.

Un ejemplo de Personal Branded Content son las series de fotografías con relato que muchos igers (Instagramers) regalan de forma altruista y nos alegran el día. Hace poco, me animé con un contenido que me apasiona: la fotografía histórica. Creé un hashtag llamado #GRelatos y cada día cuento una pequeña historia alrededor de una foto que ha dejado marca.

Empecemos a cambiar nuestra forma de pensar: el Brand Content no es una disciplina, ni un departamento. Es pura cultura de marca. Y también es cultura de marca personal.

Hoy, 17 de marzo, es San Patricio y cumplo años. Voy a tomarme una Guinness a tu salud. Feliz semana!

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#TEDxEixample19: la hora de la verdad

Esta semana tendrá lugar el primer evento TEDxEixample. Como voluntario miembro del equipo organizador estoy más que orgulloso del trabajo que se está haciendo, bajo el empuje inspirador de Pau Samo. Gracias Pau, Ana Reyes, Robert Ferrer, Carme Gibert, Rubén G. Castro, Helena Casas, Alba Espejo, Eva Soto, Irina González y Óscar Martínez! El 22/3 será un gran día.

Estás a tiempo de venir, creo que quedan diez o doce entradas libres. Las entradas las puedes adquirir aquí.

speakers TEDxEixample 2019

Cómo conseguir una marca personal invisible

Lo sé. Eso de “una marca personal invisible” es un oxímoron, una contradicción. Si hay marca personal es porque existen los demás, y si es invisible no deja marca personal.

Por una vez, no nos pongamos exquisitos y vayamos al meollo de la cuestión. No quieres que nadie te encuentre, ni en un listín telefónico, ni en las listas de alumni de la universidad ni en Internet. Dejarás marca en un círculo cerrado de allegados, pero a efectos de fuera del círculo, quisieras una marca personal invisible, inencontrable, inexistente.

¿Es posible conseguir una marca personal invisible?

Es difícil, pero no imposible. Entiendo, aunque no comparto, tus motivaciones. Quizás no eres lo que se conoce como un “ser social”. Quizás tienes un pasado delictivo y no quieres que te encuentren. Tal vez eres un “pez gordo” y prefieres mantener el anonimato. Y no descarto que, sencillamente, seas una persona muy celosa de su privacidad y que no quiere dejar rastro alguno.

Antes de Internet era algo más fácil que ahora conseguir una marca personal invisible. Ahora la cosa se complica, ya que hasta el más pasivo de los internautas puede cometer un error y dar sus datos a sites malintencionados en cuanto a privacidad.

Existen dos escenarios para no dejar rastro, para simplificar lo llamaremos el escenario fácil y el difícil.

El escenario fácil. Hoy no hay rastro de ti en Internet

Si tu marca personal digital es inexistente hoy, lo primero, felicidades. No es fácil. Estás en el 0,1% de seres vivos “conectados” indetectable. Has tenido que sortear muchas trampas, o mejor dicho, e-trampas.

Para asegurarte de que esto siga así, te doy la clave infalible: Hazte anacoreta. Lo que lees. Olvida el smartphone, el wifi, vuelve al papel, recupera tu vieja Olivetti. Vete lejos, en soledad, a una ermita o un monasterio de monjes/monjas que hayan hecho voto de silencio. Cámbiate el nombre, idealmente con primer apellido García y segundo Rodríguez.

Por supuesto, olvídate de familia y amigos, compañeros de trabajo, de estudios. Tus próximos eventos de networking serán con arañas, gavilanes, mariposas, alguna serpiente, y plantas, muchas plantas.

El escenario difícil. Hay rastro tuyo en Internet, y te gustaría que no existiera

Aquí la cosa se complica. Pero no desesperes. Hay salidas, aunque estás en el 99,9% de personas (en la OCDE) que ha dejado rastro digital.

Tus motivaciones tendrás, y seguro que están justificadas. Dejar marca personal es algo natural, significa que lo que dices y, sobre todo, lo que haces, tiene consecuencias hacia los demás. El problema a menudo está en el descontrol del mundo digital. Internet está repleto de seres con malas intenciones que, en la vida real, parecen corderitos.

Así, déjame darte algunas pistas para borrar rastro y evitar dejarlo.

Clave 1. Apúntate a la lista Robinson

¿La conoces? Creo que solo existe en España, por el momento. Es un servicio que evita que las empresas te envíen spam. Es gratuita, fácil de gestionar. Evitarás llamadas, mails… de empresas a las que no hayas autorizado para hacerlo. Aquí tienes el enlace de la Lista Robinson.

Clave 2. Elimina todas tus redes sociales, webs y otros entornos que estén a tu alcance

Para desaparecer, es obvio que deberás empezar por eliminar. Esta es la parte fácil. El problema es que a veces tenemos perfiles en red que creamos hace años y no recordamos ni el mail con el que nos dimos de alta. En este caso, envías un correo al servicio de atención al cliente (aviso, te costará lo tuyo encontrarlo) y explicas el caso. Finalmente te harán caso y lo borrarán.

¿Cuál es el problema? Pues que tú puedes borrar tu cuenta de Twitter -por ejemplo-, pero los retweets que te hayan hecho terceras personas no se borran. Ahí deberás localizar el material que haya tuyo (antes de eliminar el perfil) y pedir a los que han compartido que borren esos mensajes. Lo sé, es laborioso, pero ya he avisado que estamos en el escenario difícil.

Clave 3. Localiza webs externas que te mencionen y negocia eliminar tu rastro

Esto lo puedes hacer haciendo búsquedas específicas en buscadores, por ejemplo poniendo tu nombre y apellidos entre comillas. Eso incluye imágenes, contenido escrito, vídeos… La diferencia de entrecomillar o no es importante:

Por ejemplo, si busco Guillem Recolons obtengo 61.100 resultados, pero a partir de la página 4.000 de Google muchos resultados se refieren solo a Guillem o solo a Recolons. Si busco “Guillem Recolons” encuentro 44.000 resultados, pero todos afines y exactos. Eso significa que sin búsqueda precisa hay cerca de 20.000 resultados que no tienen que ver conmigo.

Cuando las encuentres, empieza la negociación. Según la conocida como “ley del olvido” de Google, si se trata de un contenido con muchos años, tienes derecho a que lo retiren. Mi consejo es que lo hagas con un abogado, puede que gastes algo de dinero, pero ganarás horas de vida y te ahorrarás muchas preocupaciones.

Si estás censado en cualquier país de la Unión Europea, aquí tienes el formulario Google llamado “Retirada en función de la ley de privacidad de la UE”.

Así y todo, nos queda algo muy complicado: eliminar los cargos oficiales en empresas. Si eres o has sido administrador, apoderado, tesorero o cualquier función de obligada escritura pública, mi consejo es que vayas directamente a un despacho de abogados.

Clave 4. No te apuntes a competiciones oficiales (o léete antes la letra pequeña)

Si eres runner en España, posiblemente ya sabes que cualquiera puede ver tus marcas en la web de Runedia. ¿Cómo? ¿Que no te han pedido permiso? Seguro que sí, pero como no leemos la letra pequeña.

Hay infinidad de trampas en Internet que pueden darnos un disgusto. Conozco a muchos clientes míos que antes de la primera sesión yo sabía su dirección personal y teléfono de casa. ¿Cómo es posible? Por las webs con malas intenciones, tipo Softonic, en que a cambio de descargarte un software “gratuito” se quedan con tus datos y los venden a terceras partes. Se puede evitar leyendo la letra pequeña o sencillamente buscando una página de pago. Lo barato sale caro.

En general, desconfía de todo lo que en Internet lleve la palabra “gratis” puesto que para mí, dar mis datos es romper mi privacidad.

Clave 5. Elimina tus cuentas de correo, número de teléfono y aplicaciones

Todas las cuentas de correo que hayas utilizado hasta ahora para redes sociales, compras online, grupos de empresas, escolares, gmail, tienen que desaparecer. Te puedes crear una nueva, eso sí, desde un café internet, desde una IP no reconocible, y que no contenga tu nombre.

Lo mismo con el teléfono móvil. Ya lo puedes vender o regalar, y hacerte con un modelo vintage de Nokia sin conexión a Internet y con un número nuevo. Renuncias a la mensajería instantánea, lógicamente (Whatsapp, Messenger, Telegram…) ya que si no, tus datos estarán en poder de gigantes como Facebook…

En consecuencia, extermina todas las aplicaciones, pero no sin antes darte de baja de forma oficial, con eliminación de tus datos. De lo contrario, seguirán corriendo por el submundo digital y no lograrás una marca personal invisible.

Pues nada, te doy la bienvenida a 1990

Lo has conseguido. No hace falta que te vayas al monte, pero recuerda llevar la vida que llevábamos hasta 1990. Ir a una cabina para llamar. Enviar cartas sin remitente. No utilizar dispositivos electrónicos de ningún tipo, y menos si llevan rastreo o geolocalización. Leer diarios y libros en papel (mientras existan)…

Habrás conseguido casi una marca personal invisible. Al menos, solo será visible para quien tú elijas. Es una opción de vida, y tienes todo el derecho a hacerlo. Yo todavía no conozco a nadie que lo haya conseguido, esto del aislamiento social es complejo. Si conoces a alguien, te invito a contar esa experiencia en los comentarios, quizás podamos escribir un libro a medias…

Feliz semana!

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Nuestra manera de escribir refuerza (o destruye) nuestra marca personal

Leía hace un tiempo en el blog de Dan Schawbel que todos nuestros correos electrónicos, mensajes y otros escritos se convierten en elementos clave para reforzar nuestra marca personal. Yo añadiría que esos elementos también pueden dañar nuestra marca personal. Nunca sabemos quién los acabará leyendo, así que más vale asegurarse de que vamos por la buena vía.

Escribir refuerza nuestra marca. Claves:

Lo bueno, si breve…

Cuanto más simple y breve, mejor. Más de una vez, tras escribir una frase decimos “Lo que intento decir es…”. Hay que evitar la complejidad, tratar de ser lo más claro posible. La utilización del lenguaje asertivo es esencial en nuestra forma de comunicar. En un mundo en que la economía de la atención marca las pautas, mejor evitar circunloquios.

Anticipemos las preguntas y facilitemos las respuestas

La gente está muy ocupada. No es tan difícil añadir vínculos de documentos, referirse a fechas concretas, facilitar datos. Adjuntar documentos en formatos universales (mejor un .PDF que un .docx). Con eso ahorraremos mucho tiempo a los demás.

Yo agradezco enormemente que cuando me convocan a una reunión, llamada a varios o videoconferencia me expliquen bien los objetivos del encuentro y me faciliten la información previa necesaria.

Ebitemos herrores hortográficos que nos acen parecer tontos

¿Duele a la vista, verdad? No es tan difícil repasar un texto, utilizar un corrector (son gratuitos). Se necesitan pocos segundos para revisar un texto que haya pasado por un corrector.

Hasta el correo electrónico incluye correctores gratuitos (como el de GMail). Es humano errar en un texto largo, pero equivocarse en un titular, en una bio breve de Twitter o Instagram, implica dejadez, que ni siquiera has leído lo que has escrito.

Contemos hasta 100

Reflexionemos antes de responder un correo complejo. Una de las virtudes de un profesional es la capacidad de mantener la calma. Si recibimos un correo electrónico desagradable, hay que pensar un poco. Ante todo, fairplay.

Hay que dejar enfriar los ánimos y no crearse etiquetas negativas. Además, las emociones se pueden malinterpretar. En estos casos, el recurso escrito debería ser la 2ª opción. Siempre es mejor un cara a cara o, si no hay más remedio, una llamada telefónica.

Comuniquemos con frecuencia

Es muy interesante enviar mensajes dando las gracias justo después de conocer a a gente nueva. Hacer preguntas a nuestros colegas de trabajo, jefes…. Facilitar artículos útiles a nuestros colegas, clientes, colaboradores…

En fin, ya veis que se trata de sentido común, puro sentido común. Hace poco encontré una pizarra de restaurante que en un texto de 15 palabras contenía 8 errores ortográficos. Eso nos habla mucho y mal de la marca personal del propietario de este restaurante. Además de los errores ortográficos, el texto no tiene sentido, no se sabe dónde está el primer plato, el segundo o el postre. Es posible que se coma bien, pero seguro que evitaremos una discusión intelectual con el autor del texto. Escribir refuerza nuestra marca personal… o la destruye.

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Quedan pocos días para el TEDxEixample 2019 ¿Tienes tu entrada?

El próximo 22 de marzo tendrá lugar en Barcelona la primera edición del TEDxEixample 2019. Más información en la web www.tedxeixample.com. Si aún no tienes claro por qué asistir aquí te doy nueve poderosas razones:

speakers TEDxEixample 2019

Ahora, alguien en algún lugar está buscando tu nombre en Google

Sí, ahora mismo, mientras lees esto, alguien en algún lugar está escribiendo y buscando tu nombre en Google

Te guste o no, tu vida entera pasa a la velocidad de la luz por delante de esa persona que está buscando tu nombre en Google para averiguar información sobre ti. Esa información puede ayudarle a tomar una decisión positiva o negativa para tus intereses. En ese momento se plantean cuatro escenarios:

Escenarios de resultados de búsqueda de Google

  1. Tu nombre es algo común y aparecen 30.000 páginas relacionadas con él, pero resulta que tuyas solo hay dos o tres, y nadie puede saber cuáles son. Este es el escenario más frecuente.
  2. No apareces. Como si no hubieras nacido.
  3. Apareces de forma inequívoca, pero vinculado a cosas poco o nada interesantes: juergas locas, estafas, pleitos, insultos o la temida filiación PRSF (política, religión, sexo fútbol y sus derivadas)…
  4. Apareces de manera correcta, con información adecuada, actualizada e inequívocamente tuya.

Se trata de cuatro escenarios muy diferentes que requieren estrategias distintas. Como aperitivo, aquí algunas pistas:

Tienes un nombre común

Si tienes dos apellidos o dos nombres, úsalos, seguro que de esta manera evitarás coincidencias. Si los dos apellidos son muy comunes (García Pérez, por ejemplo), búscate un buen “nickname”, un nombre clave que se asocie solo a ti o pon un guión entre García y Pérez, así: García-Pérez (pura licencia digital).

Para más información sobre otras alternativas te recomiendo revisar los posts La putada de llamarse García, Primera parte, Segunda parte, Tercera parte.

Tu nombre no aparece en Google

Es mejor no aparecer que exponer al mundo una reputación por los suelos, pero hoy no aparecer equivale en la práctica a NO EXISTIR digitalmente. Está claro que necesitas empezar a dar visibilidad a tu marca personal en la red.

Yo empezaría por un perfil en About.me, en Linkedin y en Instagram. Solo que completes bien tu perfil en Linkedin y publiques una vez por semana en Instagram pronto, por arte de magia, tu nombre estará perfectamente indexado en los primeros puestos y si alguien  está buscando tu nombre en Google dejarás de ser un fantasma.

Apareces, pero mal

Los problemas de reputación online (que no siempre son espejo de la reputación real) se han convertido en un dolor de cabeza para muchos profesionales. El gran problema es que la huella de internet es prácticamente imborrable. Desde hace poco, y a raíz de una sentencia conocida como “ley del olvido“, es posible negociar la retirada de informaciones muy antiguas y prescritas sobre nosotros. Lento y laborioso, pero esa es una vía si alguien está buscando tu nombre en Google y encuentra información dañina.

Si esa vía no es viable porque las informaciones son recientes o no han prescrito, existe un plan B que llamo “la ley de la alfombra”. Es simple, se trata de dar a conocer tu parte positiva . Con eso, podrás “esconder” las noticias negativas que la red tiene de ti más allá de la primera página de Google, en lugares que no visita nadie. Una alfombra.

Que la estrategia “alfombra” sea simple no significa que no sea laboriosa. Posiblemente necesites abrir un blog, trabajar muy bien el posicionamiento online (SEO). Un segundo consejo es interactuar en otros blogs, en redes sociales, y tratar de dejar una huella positiva con “efecto escoba”.

Si el problema persiste, porque eres una persona de alta dirección y hay informes vinculantes contra ti, mi colega Paula Fernández-Ochoa y yo hemos lanzado recientemente un programa de consultoría específico para defender a empresas y directivos de casos como este.

Enhorabuena. Tu marca personal online funciona de maravilla

Si además tienes claro quién eres, dónde quieres llegar y cómo, doble enhorabuena, tu MARCA PERSONAL está bien perfilada. Si alguien está buscando tu nombre en Google encontrará lo que quiere. Y si quiere contar contigo en un proyecto interesante, ¡bingo!

De todas formas, las soluciones de los dos primeros supuestos son tácticas. Un consejo es que te plantees una estrategia de marca personal, algo más complejo y que posiblemente requiera cierta ayuda externa, pero efectivo.

Diez ventajas del networking offline

Networking offline ¿Qué es?

Networking offline es la gestión de contactos de toda la vida. Es despegarse de la pantalla del ordenador, salir de casa o de la oficina para asistir a eventos, leer libros, ver películas o dar charlas, entre muchas otras cosas. Quizás esto pueda parecerte aburrido o políticamente incorrecto en plena era 4.0, pero créeme, es fantástico.

Y no es que yo pase muchas horas frente a la pantalla, pero me gustaría que fueran menos. Ahí fuera hay un mundo. Hace pocos días, hablando con un colega, comentábamos entre socios el poder del networking offline comparado con el online. No soy muy de “las diez ventajas” y todo eso, pero los números son mágicos y permiten exponer de forma escueta qué tiene el networking offline que no tiene (aún) el online:

Ventajas del networking offline

  1. Romper la sensación de aislamiento que produce estar unas horas o toda la jornada frente al ordenador. No hay videoconferencia que sustituya un buen abrazo o un buen apretón de manos.
  2. Tomar una cerveza o un café con un amigo, un cliente, un colaborador. Eso aún no existe en la red. Y permite trabajar nuestro mensaje de una forma distendida, con relato incluido.
  3. Intercambiar tarjetas de papel. Puede parecer poco ecológico, pero yo todavía conservo tarjetas de los años 90. Posiblemente no sean vigentes, pero es como recordar un álbum de fotos, estimula la memoria y puede provocar un deseo de búsqueda de alguien que nos dejó huella. Aunque hoy es fácil conectar a través de muchos canales online, en un evento con muchas personas no hay medio mejor.
  4. Poner cara y voz a personas cuyos perfiles son fotos de la 1ª comunión o fotos tuneadas. ¿Os imaginas ponerle cara a un geek (freak digital) que has conocido antes en alguna red social?
  5. Las emociones, los sentidos, se transmiten de una forma más eficaz “en vivo”. La suma del lenguaje verbal y el no verbal da un resultado completo, que unido a olores, sensaciones táctiles, se convierte en casi perfecto.
  6. La posibilidad de poder distinguir entre amigos, conocidos y saludados -parafraseando a Josep Pla-, es mayor en la calle que en la red, donde recibimos peticiones de amistad de personas a las que no conocemos de nada. Reivindico ese tratamiento diferenciado. No es lo mismo un vecino de tres puertas más allá que alguien que fue pareja de juventud o que un cliente. Nuestra marca personal se activa para sacar a relucir el networker que llevamos dentro.
  7. Compartir información es más fácil. Si tengo un problema informático lo puedo resolver en un foro online. Pero los que hemos nacido antes del 2000 preferimos que nos lo cuente alguien delante nuestro y que nos diga qué botones hay que pulsar. Quizás la realidad aumentada cambiará alguno de estos aspectos, pero hoy aún no veo que esta tecnología se aplique de manera masiva.
  8. El valor cualitativo de un encuentro presencial es mayor, ya que intervienen en él los 5 sentidos y echamos las máscaras fuera. No hay fotos de 1ª comunión, nuestra cara es la real, nuestros gestos hablan de nosotros. Es posible que asistiendo a una conferencia conozcamos a 10 personas, muchas menos de las que posiblemente leerán este post, pero su valor será mayor.
  9. Es donde se genera el verdadero elevator pitch, un discurso breve donde nuestra propuesta de valor debería lograr un segundo encuentro con un posible cliente o stakeholder.
  10. Para resumir os diré que, en persona, las interacciones reales a menudo crean un entorno más favorable.

TED y TEDx, una oportunidad para el networking offline

Las charlas TED y TEDx son una ocasión única para el networking offline. Aunque lo que queda son los vídeos, un medio online, el momento es único e irrepetible.

Si tienes ocasión de estar por Barcelona el 22 de marzo 2019, no te pierdas el TEDxEixample 2019 en la Antiga Fàbrica Damm. Un lugar para aprender, conocer, experimentar. Y el cartel de este año no puede ser más potente:

speakers TEDxEixample 2019

Hace un tiempo escribí un post titulado Hay un café que quiere conocernos, y sigue vivo. Por supuesto, no hay nada de malo en continuar nuestro networking online; las métricas siempre son interesantes. Pero de vez en cuando, y hoy es un día para hacerlo, hay que reivindicar apretones de manos y abrazos como el del genial humorista Víctor Parrado, una auténtica sensación networking offline.

 

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Las marcas, cada vez más personales

Las marcas ¿cada vez más personales?

Sé que un titular así en un blog muy centrado en marca personal puede dar más de una lectura. Y la tiene.

Las grandes marcas, las que llegarán, las que convencerán, se dirigirán únicamente a personas que no buscan productos o servicios. Se dirigirán a personas que buscan la ética, marcas y empresas que defiendan los valores que abanderamos.

Hace poco pude ver un vídeo de una iniciativa interesante de la firma Ecoalf: Pedían a los pescadores de arrastre de diversas cofradías que recogieran los plásticos de las redes para reciclarlos y sacarlos del fondo del mar.

Con esos plásticos, un grupo de emprendedores consigue reciclarlos para fabricar zapatillas deportivas y otras prendas de ropa. Una segunda oportunidad. Reciclar, reutilizar, cada vez más sostenibles, cada vez más personales.

No es catastrofismo, el tiempo se acaba

El cambio climático y sus consecuencias no es una gran mentira, es una realidad que requiere conciencia a empresas y consumidores. El consumo por el consumo acabará con nuestro planeta tal como lo conocemos.

La responsabilidad es doble, por un lado nosotros, como consumidores, debemos preguntarnos antes de adquirir un producto o servicio:

  • ¿Realmente lo necesitamos?
  • ¿Es necesario que sea nuevo? ¿Existe una versión reciclada?
  • ¿Está fabricado acorde con nuestros valores? Es decir, sin explotación infantil, sin abuso a pequeños productores, que evite gases de efecto invernadero en su producción, que sea fácilmente reciclable, que tenga un precio acorde a sus prestaciones, duración, sin obsolescencia programada, que no contenga elementos químicos dañinos ni innecesarios…

Los productores, por su lado, deben entender que ya no compraremos únicamente productos o servicios, sino marcas que defiendan nuestros valores. Marcas cada vez más personales. John Galiano, de la firma de moda Maison Margiela es directo:

Etica de las marcas

Fuente: The Future 100 JWT

Por su lado, Enrique Dans advierte en uno de sus artículos: “Una parte de la humanidad está demasiado ocupada ganando dinero como para que se planteen algo tan insignificante como salvar el planeta y la civilización humana”. Tremendo aviso.

Los Valores nos indican que no todo vale

Como personas, cada vez seremos más conscientes de nuestros valores. Muchos test de autoimagen como DISC o How To Fascinate nos ayudan a identificarlos.

Pero ¿qué pasa con las empresas y las marcas? ¿quién define sus valores? ¿quién define su propósito? En los últimos años los directivos han confiado a consultoras externas (a menudo no especializadas en branding) la definición de los “corporate statements”. Es un error.

A mi juicio, los valores y Purpose de una compañía y sus marcas deben ser consensuados por sus profesionales. A menudo hago el ejercicio de definir el propósito y los valores a un grupo de profesionales, en cursos de marca personal. Y te aseguro que los resultados superan con creces lo redactado en un apartado “oficial” escondido de la web corporativa al que pocos llegan.

Una empresa tiene la fuerza potencial de la suma de las marcas personales de sus profesionales. Pero pocas lo saben, y menos lo aprovechan.

Humanizar es conectar

Las organizaciones deben ser conscientes de este doble desafío: por un lado, identificar los Valores de sus consumidores. Eso les ayudará a generar un branding humano (human branding), un marketing humano, de conexión, de empatía. No se trata de competir por precio, sino por atraer generando confianza, una confianza real basada en la ética.

Por otro lado, identificar los valores y propósito de la organización y de cada una de sus marcas. Y hacerlo desde dentro, desde casa, contando con el talento de quien mejor conoce la compañía y sus marcas: sus profesionales.

Con estas dos premisas, las marcas serán cada vez más personales, y por tanto generarán mayor confianza y empatía. Los directivos, los changemakers (agentes del cambio), tienen una enorme responsabilidad en considerar a su gente como accionistas emocionales, como verdaderos conectores con algo que llamamos “consumidores”, y que todos sabemos que son personas como nosotros.

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