El legado, cuando la marca sobrevive a la persona

Reconozco que es una semana triste para mí. He perdido a uno de mis amigos del alma, amigo de infancia, de juventud y de todo. El destino ha querido que de un grupo de 15 personas de mi infancia/juventud, 6 se hayan ido antes de tiempo. 

Eso me hace pensar que la vida es corta, y se trata de que sea intensa, y que afortunadamente, existe el legado de marca personal que nos permite recordar a esas personas en muchos momentos de nuestras vida. Nadie muere realmente si ese recuerdo, ese legado, persiste. Y obviamente, no hablo del legado material o jurídico, sino del bueno, del emocional. 

Si tienes poco tiempo, te lo cuento en un minuto. 

A mayor intensidad, mayor recuerdo, legado más duradero

José María acababa de cumplir 57. Nos conocimos siendo adolescentes, en esos lugares de veraneo que quedan para siempre. Entró a formar parte del grupo porque ya entonces era transgresor, diferente, descarado, y eso le hacía idóneo. 

Hace tiempo, en otra ocasión en que dediqué unas palabras a Cristina, otra amiga que se fue antes de tiempo, traté de la metáfora del cometa y la estrella. Decía que en esta vida muchas personas pasan como un cometa, de forma muy espectacular, pero fugazmente, sin dejar huella. La estrella, en cambio, sigue brillando miles de años después de su extinción. 

Cristina fue una estrella. Y José María fue una estrella, que de vez en cuando actuaba como un cometa. 

Prisa por vivir

Si alguien me pregunta alguna vez cuál es/fue la marca personal de José María, era esa: la de un hombre con prisa por vivir. No quería que le robaran el tiempo, por eso tuvo una moto veloz, coches veloces, y también, por qué no decirlo, algunas relaciones veloces. Era el primero en llegar y el primero en marchar. 

Y esa prisa se convertía en energía, en brillo, en luz. Irónico y amable, responsable y desenfadado, poco paciente pero comprensivo. José María fue el hombre que vivió deprisa, que apuró la vida, que la consumió a tal velocidad que los demás nos hemos quedado rezagados. 

José María nos enseñó a apreciar lo bueno, a rechazar lo mediocre, a valorar la familia, se convirtió en padrino de facto de mi hija cuando era una bebé. Me enseñó que la vida son extremos, que hay que huir de los grises…

Los momentos siguen fluyendo, y eso es un legado

Sigo recordando a Mª Carmen Espona, Xavi Serra, Félix Comadrán, Xavi Martínez de Castilla, Víctor Coma, Cristina Torrens… gracias a que los mejores momentos de nuestras vidas son imborrables, y pasaron junto a ellos. No importa de qué murieron sino por qué apuraron la vida con tanta velocidad, sin darnos tiempo a revivir alegrías, penas, emociones. 

Fotografías, vídeos, aniversarios, lugares, personas, músicas… Todo nos trae a esa persona, que nunca jamás muere dentro de nosotros. Es el legado, una bendición que hace que las personas que nos importan no desaparezcan nunca. No tomaremos otra copa, pero reviviremos las que tomamos durante tantos años. 

El poema del legado

David Harkins es un poeta del norte de Inglaterra, se autodefine como “mediocre”, pero cuando leas este poema verás que de mediocridad hay poca. 

Parece que su poema se hizo muy popular -sin él saberlo- hasta el punto de que en 2002, la Reina de Inglaterra lo leyó cuando falleció su madre. Tras la lectura, el poema comenzó a circular por Internet como “anónimo”. Hasta que él lo vio, reconoció y reivindicó. Aquí tienes la historia completa. 

Va por ti, amigo del alma Josep María Carbassé: 

Recuérdame

Puedes llorar porque se ha ido, o puedes

sonreír porque ha vivido.

Puedes cerrar los ojos

y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha

dejado;

tu corazón puede estar vacío

porque no lo puedes ver,

o puede estar lleno del amor

que compartisteis.

Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el

vacío y dar la espalda,

o puedes hacer lo que le gustaría:

sonreír, abrir los ojos, amar y seguir.

Un ejercicio sobre el legado de marca personal

Elige a una persona que conozcas bien. Intenta describirla en una frase corta, como he escrito más arriba: “El hombre que vivió deprisa, llegó antes y nos dejó atrás”. 

Te aviso que es un ejercicio algo más complicado de lo que parece. Es personal branding inverso: en base a una marca ya creada, tratar de separar sus facetas de comunicación, estrategia y personalidad. 

Comparte la frase con esa persona, y si quieres, conmigo, en los comentarios. 

Y para finalizar, recurro a otro poeta que nos dejó hace poco tiempo: Pau Donés: 

VIVIR ES URGENTE. Feliz semana!

Aquí tienes el podcast en iVoox. También lo puedes escuchar en SpotifyApple Podcast y Google Podcast.

Cover photo by Digital Storm on Shutterstock.com

Suscríbete al blog

Además de recibir las novedades en tu email, llévate gratis el ebook:
41 mujeres con marca
41 mujeres con marca 3d ebook

5 comentarios en «El legado, cuando la marca sobrevive a la persona»

  1. Totalmente extraordinario, leer estas líneas. escucharte ha sido ir más allá de lo que esboza una teoría , una idea , un concepto. La Marca Personal y su legado se extiende en la inmensidad de los recuerdos, de las vivencias, de los momentos y de lo aprendido, que bueno hacer consciencia de ello mientras respiramos y existimos. Gracias por este momento.

    Responder

Deja un comentario

  Acepto la política de privacidad

Información básica sobre protección de datos

Responsable » Guillem Recolons Argenter

Finalidad » Gestión de dudas y servicios a cliente

Legitimación » Consentimiento del interesado

Derechos » Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional

Información adicional » Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web guillemrecolons.com