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¿Eres de los que confunde autoestima con egoísmo?

Quererse no es malo, lo malo es creerse; creerse el centro del universo. Ayer conversaba con Julio Muñiz, en su podcast Inconfundiblemente, entre otras cosas, sobre las diferencias entre autoestima y egoísmo. Las hay, y más grandes de lo que pensamos. 

Si tienes poco tiempo, aquí tienes un video-resumen de un minuto. 

La autoestima es un hábito, al menos para mí

Entre los hábitos que confesé a Julio que me ayudan mucho a enfocar mi trabajo y mi vida hay uno que destaca: 

Me ayuda mucho madrugar y dedicar un tiempo a caminar y meditar. Eso lo vengo haciendo desde hace 20 años, y la verdad, es un tiempo precioso para ordenar las ideas, preparar el día y, dado que soy más early bird, aprovechar para crear y apuntar o grabar las ideas en mi smartphone. No estoy diciendo que madrugar haya sido el único hábito que practique, pero gracias a eso puedo y meditar, mantenerme en forma física y mental y pensar en cosas nuevas, contenidos, nombres, proyectos,…

Es un momento de encuentro con uno mismo, no es soledad, al contrario, es autoestima. Es un diálogo interior imprescindible para afrontar el día que llega. 

Invertir en ti no es egoísmo, es autoestima

Una de mis definiciones de Personal Branding es: el arte de invertir en ti en base al Valor que aportas a los demás. Invertir en ti no es egoísmo si luego vuelcas el conocimiento y la experiencia en ideas que mejoren la vida de los demás. 

Por contra, sería egoísmo si lo que aprendes lo usas para tu propio beneficio únicamente. Estoy muy de acuerdo con Chris Litster, CEO de Buildium, al que referí hace pocas semanas en el post Liderazgo, vulnerabilidad y marca personal: Nuestra prioridad debe ser servir a las personas al planeta y los beneficios (por ese orden). Cuando inviertes el orden, eso es egoísmo. 

No ver más allá de tus creencias, la peor manifestación de egoísmo

Entre las muchas manifestaciones del exceso de admiración propio, del egoísmo, está sin duda la que pienso que más daño hace a la Humanidad. Se trata de no ver más allá de tus creencias. De pensar que tu forma de entender el mundo (religión, política, relaciones laborales, valores, costumbres, filiaciones deportivas,…) es la única posible.

Esto está haciendo más daño que todos los desastres naturales de mundo. Cuando no te puedes poner en el lugar de alguien que piensa distinto a ti, cuando no existe la empatía, el egoísmo se adueña de la situación y genera el conflicto. 

Ves a una mujer vistiendo burka en un centro comercial de tu ciudad. Tienes dos formas de reaccionar: la tolerante (aunque no lo compartas, lo comprendes y aceptas) y la intolerante (no lo aceptas porque crees que los de fuera se deben adaptar a nuestras costumbres). 

autoestima

Si no lo comprendes, no lo critiques

Aplicar una filosofía así nos iría mejor a todos. Y conste que muchas veces, sin darme cuenta, prejuzgo demasiado rápido. A veces hablamos con desprecio de cosas que no conocemos. Y eso también es egoísmo, o en este caso egocentrismo. 

Si resulta que rechazas todo aquello que no está de acuerdo con tus valores y principios y también lo que no comprendes, tu ecosistema es francamente pequeño. No puedes viajar, no puedes conversar, relacionarte con los demás se hace difícil, incluso en familia… En fin, una calamidad.

Un consejo si eres egoísta

Pienso que no existe el 100% egoísta o el 100% no egoísta. Todos habremos pecado en algún momento de egoísmo. Así que te propongo (si tienes brotes de egoísmo) que los cambies por hábitos de autoestima

Haz una prueba piloto: prueba durante una semana eso de madrugar, caminar en solitario, ver la salida del sol, reflexionar, anotar ideas. 

Te aseguro que evitarás problemas de creatividad, planificarás mejor tus jornadas, mejorarás tu humor y te regalarás momentos de tranquilidad y autoencuentro maravillosos. 

La herramienta que uso para ello se llama acostarsetemprano.ly (es broma), pero sí que es cierto que no necesito despertador porque me acuesto temprano, a eso de las 10 y media de la noche. Dormir es sagrado. Mira el caso de Trump, duerme un máximo de 4 horas diarias. Y así nos luce el pelo (también es broma). Feliz semana, y recuerda, invierte en autoestima

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Ah, me olvidaba: dos recordatorios

Máster Marketing Digital 100% Online (con módulo de Personal Branding)

Sí, debo dar las gracias a Montse Peñarroya, Helena Casas y Alba Espejo por contar conmigo por tercer año consecutivo. La Universitat de Vic (UVic)  presenta sus distintos formatos de formación online en Marketing Digital, Redes Sociales y Personal Branding, y lo hace en español y en tres formatos, todos 100% online:

  • Máster online: Tercera edición. Inicio octubre 2019. 60 créditos. Incluye módulo Personal Branding
  • Postgrado online: Primera edición. Inicio octubre 2019. 30 créditos. Aviso: no incluye el módulo de Personal Branding.
  • Curso de especialización online. Segunda edición. Inicio febrero 2020. 23 créditos. Incluye módulo Personal Branding.

Como soy uno de los profesores, si te matriculas de mi parte obtendrás un 5% de descuento que se puede sumar a otros descuentos por pago anticipado.  

Déjame aquí tus datos y te enviarán una propuesta desde la UVic ya con un 5% menos en tu matrícula.

 

Postgrado presencial en Social Media y Marketing Digital (con módulo de Personal Branding)

Por quinto año consecutivo, volveré a responsabilizarme del área de Personal Branding en este Postgrado de Tecnocampus UPF. Debo dar las gracias a Pedro Rojas y María Redondo por mantener su confianza. 

El postgrado consta de 5 módulos, todos en español.

  1. Redes sociales, herramientas 2.0, marca personal y empleabilidad en el sector 2.0
  2. Desarrollo e implantación del Marketing digital estratégico
  3. Creación, gestión y difusión de contenidos digitales
  4. ORM, medición y monotorización de nuestra imagen en el Web
  5. Emprendimiento en entornos digitales

Más datos:

  • Fechas: del 17 de octubre de 2019 al 21 de julio de 2020
  • Duración: 30 ECTS/ 300 horas
  • Dias y horario: martes y jueves de 18.30h a 21:30h + tutorías personalizadas
  • Lugar: Tecnocampus, Mataró, Barcelona
  • Metodologia: presencial
  • Orientación: profesional
  • Idiomas: castellano
  • Precio: 2.500€ + 150€ de tasas

Preinscripción: hasta el día 20 de septiembre de 2019

Es un lujo compartir cartel con profesionales como los propios Pedro y María, Dolors Reig, Jeroen Sangers, Alex López, Mando Liussi, Christian Delgado Von Eitzen, Ari Vigueras y Víctor Gay Zaragoza, entre otros. 

Solicitud de información e inscripciones: formaciopermanent@tecnocampus.cat / Tel. (+34) 93 70219 59

Sin crisis no hay desafíos: Pasar de la rutina al reto

Desde luego, sin crisis no hay desafíos

Me permito utilizar esta frase de Albert Einstein para incidir sobre un aspecto de la marca personal que me parece importante: la necesidad de autocuestionarse con cierta frecuencia.

Me explico: si bien todo apunta a que la autoestima es la clave de una buena proyección de la marca personal, el cuestionarse a uno mismo de vez en cuando genera nuevos desafíos que nos llevan a mejorar. Es lo que se llamaríamos entrar en crisis.

La crisis no se refiere aquí a una recesión económica como la que estamos viviendo ahora, pero no cabe duda de que las situaciones de crisis obligan a muchas personas a reinventarse a sí mismas y generar nuevos rendimientos.

Si cada día somos capaces de completar 3 sudokus, llegará un punto en que afrontarse a un sudoku no generará interés ni contribuirá a desarrollar nuestro cerebro, es lo que sería una rutina. Tendremos que buscar un nuevo reto que nos permita seguir creciendo intelectualmente, como el ajedrez, los crucigramas o aprender un nuevo idioma.

Imaginemos que nos encontramos en una situación de crisis personal. Un ERE nos ha puesto en la calle, o hemos decidido largarnos de una empresa que no nos dejaba vivir. Empieza un nuevo desafío, que seguro será interesante. Tengo en mente el caso de una amiga que, tras años trabajando en agencias de publicidad, y yéndole muy bien las cosas, aceptó la oferta de unos analistas financieros. Algo teóricamente impensable: aceptó. Pagaban mucho mejor. Ese nuevo trabajo le ha llevado a distintos países del mundo, y ahora ha conseguido un status con apenas 40 años que muchos quisieran para sí. Ella decidió cambiar su rutina, ponerse en crisis. Y le salió bien. Pero ya se sabe, si no se prueba no se sabe.

Si decides ponerte en crisis, salud. Tu marca personal saldrá beneficiada. Y recuerda, sin crisis no hay desafíos.

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