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Freddie Mercury: Marca Personal hasta el final

Hay un refrán que dice: “Genio y figura, hasta la sepultura”. Todas las personas con una Marca Personal consistente la llevan interiorizada durante toda su vida, y un buen ejemplo de ello podría ser Freddie Mercury, el irrepetible cantante de la banda de rock Queen.
“The Show Must Go On”
puede considerarse el testamento musical de Freddie Mercury, y la historia de su grabación, la mejor muestra para ilustrar la consistencia y consecuencia de su Marca Personal.

Brian May y el propio Mercury habían compuesto la letra: un conmovedor relato de los últimos días del genial cantante, la aceptación del inminente final y una actitud positiva frente a éste. La versión demo de la canción se había grabado en la maqueta con la voz de May en falsete, debido a los altos registros necesarios para ejecutarla tal y cómo había sido compuesta.

La salud de Mercury, enfermo de SIDA, estaba muy deteriorada. Por ello, los productores del disco dudaban de que el cantante pudiese alcanzar los exigentes registros vocales del tema.

Al comunicar la duda a Freddie, éste echó mano de una botella de vodka a la que dio un buen trago y, acercándose al micrófono, respondió:

“I’ll fuckin’ do it, darling”

Freddie Mercury cantó el tema en una sola toma sin mayores problemas, llegando a sus registros más altos y asombrando a los presentes. Brian May, y no pocos admiradores de Queen, consideran este tema como una de las interpretaciones más brillantes del genial cantante.

Debido al deterioro físico de Mercury, se optó por montar un vídeo en el que se recopilaba material de los últimos diez años del grupo. Seis semanas después del lanzamiento del tema, Freddie Mercury perdía la batalla contra el SIDA. Desde entonces, su Marca Personal y su leyenda siguen creciendo.

¡God Save The Queen!

Foto: Nuno Alex Silva (flickr)