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Nuevos influencers: los Embajadores de Marca internos o Emfluencers

Parece que el mundo gire alrededor de influencers. Reconozco que esta palabra se está gastando, al menos en mi cerebro. Yo quería titular este post: Nuevos influenciadores: los embajadores de marca, pero seguro que hubiera perdido impacto. 

Si tienes poco tiempo, aquí tienes un vídeo-resumen de menos de un minuto:

¿Están los influencers en declive?

Si buscas en Google el término “declive influencer”, aparecen titulares tan suculentos como éstos: 

Todas estas fuentes coinciden en que diversos estudios alertan del descenso del “engagement” en las publicaciones de los influencers con centenares de miles o millones de seguidores. Las razones son la saturación del número de influencers, el cansancio de ver repetidos los mismos consejos, el hecho de que muchos de los consejos son insanos, falsos, absurdos o irrelevantes.

Por ejemplo, el rotativo El País alertaba sobre los malos consejos de 8 de cada 9 influencers de salud, en base a un estudio de la Universidad de Glasgow. 

Pocos se salvan de la quema: suben los micro-influencers

emfluencers by guillemrecolonsLas mismas fuentes anteriores están de acuerdo en que los micro-influencers (1.000 a 5.000 seguidores) están ganando el terreno de la credibilidad.

Se trata de personas no contratadas por ninguna organización que opinan de forma libre y no condicionada sobre su experiencia como usuarios de viajes, moda, salud, coches, etc. sin ánimo de sentar cátedra. 

También se mantienen arriba los grandes influencers que no “se han vendido” a las marcas, aunque quedan pocos. Un buen ejemplo es la youtuber Patry Jordán, especializada en Fitness y en consejos de belleza DIY (hazlo tú mismo). Patry Jordán acumula cerca de 16 millones de suscriptores entre sus distintos canales, y según me contó ella misma, el secreto del éxito es que no aparecen marcas recomendadas por ella. 

Emfluencers: los nuevos influencers, embajadores de marca internos

Seguramente no me ganaré la vida como creativo. Lo de “EM” de “Emfuencers” viene de “empleados” o “employees”, y también, si lo prefieres, de “embajadores”. Dejando el término al margen, lo cierto es que en este blog vengo tratando sobre el poder de los embajadores de marca internos, los “de la casa” hace algún tiempo:

O ganan todos o no gana nadie

Este es un principio general que aplica a cualquier acción que se plantee para estimular a los emfluencers: o ganan todos o no ganan nadie. Este tipo de programas se conocen como “Employee Advocacy”, y también como “Employee Branding”. 

No se trata de contratar una app de las muchas que hay para que los empleados compartan información corporativa. Eso solo generaría ventajas para la organización, pero no para sus profesionales. Y eso tiene arranque, pero no seguimiento. Tiene que existir un equilibrio de beneficios y una mentalidad de cambio cultural organizativo para que esto funcione bien. 

Las aplicaciones son un instrumento al servicio de una estrategia, pero sin estrategia se trata de un ensayo efímero. En el artículo referido La fuerza de los embajadores de marca internos explico cómo desarrollar un programa de Employee Advocacy. Desde la selección de los participantes, el pre-work necesario, las ventajas para unos y otros, los requisitos a los facilitadores y las principales cifras de retorno de inversión. 

Emfluencers, los influencers más creíbles

Finalmente, te invito a una reflexión: ¿quién crees que ofrece mayor confianza -y por ende credibilidad- a la hora de explicar las características de un determinado producto o servicio?

  1. Grandes influencers externos
  2. Micro-influencers
  3. Usuarios satisfechos (Brand advocates)
  4. Expertos técnicos que han creado, probado y lanzado esos productos y servicios

Permite que me adelante a tu pensamiento. Posiblemente piensas en el 3 y el 4. 

El brand advocate es uno de los objetos del deseo de las organizaciones. Su única relación con la marca es a través de la experiencia de uso, y por eso tienen tanto valor. No siempre son fáciles de identificar, por eso los sistemas de feedback son indispensables para localizarlos, y también la monitorización de las redes sociales.

El experto técnico, el N4, es el candidato perfecto a actuar como employee advocate, embajador de marca interno o emfluencer. En las empresas la figura que más abunda es la del experto técnico, que incluye desarrolladores de producto o servicio, product y brand managers, especialistas en comunicación y, sobre todo, la red comercial. Todos ellos conocen como si fueran suyos los productos y servicios con los que tratan cada día. 

En cualquier caso, el experto técnico es el profesional sobre el que la organización tiene mayor conocimiento, proximidad, y en cierta manera, control. A mi manera de verlo, los Emfluencers son los nuevos influenciadores, un rol de mayor creación de valor, confianza, credibilidad y, en definitiva, generador de leads

Si quieres información más amplia sobre los programas de Employee Advocacy, te invito a descargar el ebook gratuito “Employee Advocacy: El poder de los embajadores de marca de la casa” 

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Hola empresa, ¿sabías que tu gente es tu marca?

 

 

Pues es así: tu gente es tu marca. Y te lo dice un publicitario colegiado. Los datos no engañan: Solo un 33% de consumidores confían en las marcas. Por contra, un 90% de los mismos consumidores confía en las recomendaciones de personas afines (fuente: Nielsen).

Si solo tienes un minuto, en este vídeo te hago un resumen:

La era Mad Men ha terminado

Muchos me preguntan si las agencias eran así, como en la ficción de Don Draper en Mad Men. Las agencias de publicidad fueron muy importantes durante esa época y hasta finales de los 80. La razón es que eran proveedoras no solo de creatividad, sino de investigación, de marketing (muchas empresas no tenían entonces ese departamento), de planificación estratégica, de compra de medios… Vamos, nada que ver con lo que son ahora, básicamente “boutiques” de estrategia y creatividad. 

Pero ahora la publicidad es algo que nuestros millennials esquivan con maestría. Utilizan AD blockers, no ven TV convencional, pocos escuchan la radio y consumen básicamente Internet sin barreras. Más info en el estudio SmartMe Analytics de IAB Spain.

Así es, la era Mad Men ha terminado. Ahora las agencias buscan fórmulas alternativas al anuncio tradicional, a eso que interrumpe lo que queremos ver, leer o escuchar. 

Personas confían en Personas. Si te parece lógico, ¿por qué no lo aplicas?

El estudio Edelman Trust confirma año tras año que nuestras máximas fuentes de confianza son personas como nosotros, expertos técnicos de empresas y expertos académicos

Entonces, ¿por qué muchas empresas insisten en “taladrarnos” con publicidad a la vieja usanza, con testimonios inverosímiles (supongo que no pensarás que Rafa Nadal conduce un Kia), con mensajes insoportables insertados en los vídeos de YouTube, con newsletters largas y aburridas, con blogs corporativos que no van firmados y no admiten comentarios, con los mismos valores corporativos falsos ideados por una gran consultora…?

¿Tan difícil resulta humanizar nuestra relación con el mercado? El mercado, recogiendo el Cluetrain Manifesto, se compone de seres humanos, no de sectores demográficos. Y las empresas se componen de personas. Blanco y en botella… leche o mejor: Tu gente es tu marca.

empresa y embajadores de marca

Foto: Burst en Stocksnap

La clave es dar poder a tu gente, esa es la fuerza de una marca, de una empresa

Hay muchas empresas que se dedican a crear aplicaciones para que los empleados compartan contenido corporativo en sus redes personas. Se trata de un buen negocio. Pero eso no trata de pedir a tu gente que comparta contenidos. Un programa como Dios manda de embajadores de marca internos (employee advocacy) requiere empoderar (no sabes cómo odio esta palabra) a los profesionales de la casa. 

Si a mí en una empresa me piden que comparta contenidos creados por alguien sin nombre, ¿por qué debo hacerlo? ¿qué salgo ganando?

Muchos empresarios tienen miedo. “Si empodero a mi gente, me quitarán a mis mejores profesionales” dicen. Ya. Y si no los empoderas, se quedarán contigo para siempre. No hay opción, no se trata solo de conseguir que los empleados amplifiquen el mensaje de la marca. Se trata de darles herramientas para entender el propósito y los valores, para hacerlos suyos, para gestionar su marca personal, para colaborar en los contenidos que crea cada marca,… No lo olvides: Tu gente es tu marca.

Tu gente es tu marca. Te toca mover ficha

En este partido, si no ganan todos no gana nadie. No se puede pedir sin dar.

Si quieres saber más sobre cómo llevar a buen término un programa de embajadores de marca internos, te invito a suscribirte a este blog y de regalo te llevas un ebook que lo explica de arriba a abajo. Que pases una feliz semana.

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Cover Stock Photo from chattanongzen / Shutterstock

 

Crisis y embajadores de marca internos, un refuerzo de lujo

Los programas de embajadores de marca internos (employee advocacy) se suelen llevar a cabo como refuerzo del branding corporativo. Pero como escribí en otro post, una de la funciones a tener muy en cuenta de este tipo de programas es la de ayudar a combatir una crisis.

¿Crisis? Hasta ahora el miedo primaba sobre la oportunidad

Lo habitual en las empresas es pensar que son los empleados quienes pueden provocar una crisis; la teoría del vaso medio vacío se ha impuesto a la del medio lleno. Pero hoy, hay que estar ciego para no verlo con una perspectiva contraria: los (mal llamados) empleados son profesionales comprometidos con un proyecto, excelentes portavoces y portadores de los valores corporativos.

Afrontar el reto de de una crisis (y todas las empresas las sufren) siempre es más fácil cuando se ha preparado la defensa de antemano. Las organizaciones suelen disponer de un manual de crisis que suele disponer los protocolos y responsables de implementarlos en caso de crisis.

Pero ese manual ha quedado desfasado si no tiene en cuenta al principal factor de confianza empresarial entre la organización y el mercado: empleados, personas como nosotros y expertos técnicos y académicos (ver resumen Edelman Trust 2017).

El secreto: humanizar marcas y organizaciones

La idea es evidente, las personas queremos comunicarnos con personas, no con entes abstractos como empresas o marcas. Eso pone a los profesionales de las empresas como los principales impulsores de confianza. Como el papel y los bits lo aguantan todo, prefiero ilustrarlo con un ejemplo real:

Una crisis con el Banco Sabadell

Gestiono mis finanzas con el Banco Sabadell desde la desaparición de la Banca Jover, mi antiguo banco de confianza, en 1999. Siempre me han tratado de maravilla. En 2013, sin embargo, sufrí un percance inesperado: sin mediar palabra, me cancelaron una póliza de crédito vía burofax.

De hecho, yo nunca solicité la póliza, me la ofrecieron insistiendo en que no tendría costes si no la utilizaba. Tras más de 10 años sin hacer uso, en 2013 y por distintas circunstancias de tesorería, la utilicé. Y fue entonces cuando fue cancelada sin previo aviso.

Decidí actuar de la misma manera que el banco, y publiqué un post en este mismo blog denunciando esta práctica sorprendente. Lógicamente, compartí el post en las redes sociales.

El sistema de alerta de reputación online del Banco Sabadell no tardó en detectar la posible crisis que podría originarse. A los dos minutos de emitir el tweet, el community manager, desde su cuenta personal, me pidió “follow back” para poder enviarme un mensaje directo. En el mensaje me solicitaba un teléfono. No pasaron 10 minutos de dar el teléfono cuando me contactó el director de sucursal del banco pidiendo disculpas por el error, un error de comunicación.

Parece que el banco no tenía ninguna intención de cancelar la póliza de forma arbitraria. Lo que sucedió es que había un cambio en el tipo de interés, y olvidaron comunicármelo. Al no responder, su CRM entendió que no me interesaba seguir con la póliza, y el resto ya es el burofax.

Obviamente, la póliza fue restituida y todos contentos. A los pocos días retiré el post.

Lo que puedo asegurar es que yo no hubiera respondido a un tweet emitido por Banc Sabadell. Lo hice porque se dirigió a mí una persona como yo, con nombre, apellidos y alma.

Mi relación actual con el Banco Sabadell no solo es buena sino que, por cosas de la vida, incluso he dado charlas a algunos de sus directivos trabajando con el equipo de ISAVIA.

Comunicación bidireccional o muerte

Este ejemplo pone de manifiesto la importancia de evitar a toda costa la comunicación unidireccional que todavía impera -desgraciadamente- en muchas organizaciones.

Igual que las personas, las empresas pueden cometer errores, pero no pueden responder con un bot a algo que afecta a los valores y creencias de una persona, y menos en una situación de crisis. El bot puede ser de ayuda como una primera respuesta ultra-rápida “en breves instantes un profesional de nuestra empresa contactará con usted”. Pero después se requiere comunicación de igual a igual. Y ahí entra el rol del profesional como embajador y portavoz de la marca.

Asignar responsabilidades y protocolos de crisis

Con lo anterior no quiero decir que se ponga toda la responsabilidad en los empleados para resolver una crisis. Obviamente hay un departamento de comunicación que es quien debe tomar las riendas del asunto.

El empleado actúa aquí como refuerzo refuerzo que aporta credibilidad y confianza. En fase de crisis se requieren medidas especiales. Es el momento de demostrar que todas las empresas son humanas y que las empresas son la suma de las personas que las respaldan.

Imagen: Shutterstock.com