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Quién es mejor portavoz, ¿el empresario o su gente?

Cuando hablamos del mejor portavoz de una organización solemos confundirnos. Pensamos que el mejor portavoz es aquella persona que ostenta ese cargo. No es así. Todos los profesionales de una organización, desde su máximo dirigente hasta el becario, son portavoces de la misma.

El humanista digital Joan Clotet suele contar una anécdota en las formaciones de marca personal que compartimos. Tuvo que ocupar el puesto de su jefe en una mesa redonda formada por diversos profesionales de diversas empresas. Tenía apenas 25 años. Un periodista se dirigió a él con la pregunta ¿qué opina Arthur Andersen de…?

La anécdota refleja la importancia y responsabilidad que conlleva trabajar para una organización, con independencia del tiempo que uno lleve o el cargo que ocupe. Todos somos embajadores de marca.

De acuerdo, pero ¿quién es mejor portavoz, el empresario/a o su gente?

Mi respuesta es: si se hace bien, todos. Según Edelman, creemos menos en los directivos. Pero no se debe a que ofrezcan menos confianza, sino que algunos suelen ser más opacos, más reacios a contar lo que de verdad acontece en sus organizaciones. Suelen ir a la defensiva, y a menudo juegan o manipulan datos que son de dominio público. De ahí viene esa fama injustamente ganada, ya que lo que hacen pocos no se puede atribuir a todos.

Tiene sentido pensar que los perfiles más bajos y los intermedios ofrecen más confianza porque no tiene por qué engañar, ni exagerar. Los perfiles técnicos y académicos ofrecen mucha fiabilidad, es lógico pensar que sabe más un ingeniero sobre un automóvil que el presidente de la compañía.

Sin embargo, ese potencial de portavocía de los mandos intermedios o perfiles técnicos es el gran olvidado. ¿Una oportunidad perdida?

¿Por qué no quieren dar voz a su gente clave?

Hace unos años escribí un artículo en Soymimarca titulado ¿tu empresa no da voz a la gente clave?. En ese momento (2011) pocas empresas eran conscientes de la importancia de proyectar a su gente. Los principales motivos eran dos enemigos poderosos: el desconocimiento y el miedo.

Desconocimiento

Desconocimiento que, por otro lado, era comprensible. En 2011 muy pocas empresas disponían de una red social interna. Muchas tenían el acceso a las redes sociales “capado”. Debo decir que este dato no ha mejorado excesivamente: según Eurofirms, todavía hoy un 60% de empresas limita el acceso a las redes sociales a sus empleados. Eso es desconocimiento del potencial de su gente actuar como refuerzo humano y creíble de la portavocía de sus marcas.

acceso empleados RRSS

Radiografía del Employee Branding en España. 2017. Eurofirms

Además, había poca literatura de employee advocacy, employer branding, y la penetración de las redes sociales de empresa era todavía escasa.

Miedo

Miedo a romper el statu quo, a ser diferente, a promover a su gente con el peligro de ser captados por la competencia. Pero se dice por ahí que hay algo peor que formar a tu gente y que se vaya, y es no formarla y que se quede. Yo avanzaba en 2011 que una imagen fuerte y positiva de un individuo, por carisma, beneficia al final la imagen y de la empresa y confianza en sus marcas.

Las claves: mindset y formación

La solución a todo esto viene en dos fases: mentalización y puesta en marcha de programas de formación. Y siempre por este orden, y empezando por los directivos y trasladándolo luego al resto de la organización.

Suelo hacer sesiones de mindset con directivos, no llevan más de dos horas. A través de un recorrido por la caída de eficacia de los medios de comunicación tradicionales, se proyectan las ventajas y el ROI de los programas de Employee Advocacy en la empresa y se plantean las características y recorrido de los mismos.

El siguiente paso es la formación, cuyos programas van desde talleres de 8h a otros de 16h. Por supuesto, también hay formatos más cortos, pero son menos experienciales.

 

Como conclusión, cualquier profesional de una organización es el mejor portavoz, los directivos ofrecen mayor conocimiento del contexto, el mercado y el negocio, los empleados conocen mejor el producto y servicio. Solo un 16% de empresas han iniciado un programa de este tipo en España. Son las que han decidido no quedarse atrás. Pero el 84% (Según Eurofirms) que lo hace prioriza como objetivo del employee advocacy la atracción de talento externo, lo que me parece un error de orden: primero actúa con tu gente, luego con el mercado. Como dice Arruda “your people are your brand”.

 

Photo by Apollo Reyes on Unsplash

 

8 errores comunes en blogs corporativos

Aunque no soy especialista en marketing online, mi propia experiencia de 7 años con el blog de Soymimarca, uno de los blogs corporativos del personal branding, me animan a sugerir algunas ideas para que este camino sea más llevadero.

He visto durante estos años muchos errores cometidos por la improvisación y falta de profesionalidad, y los he clasificado y desarrollado para que tu empresa logre esquivarlos:

  1. Síndrome de la empresa fantasma. No disponer de uno o varios blogs corporativos
  2. El síndrome del aburrimiento sumo. Confundir el blog con una sección de noticias de la empresa
  3. El síndrome de la empresa deshumanizada. No saber quién firma los posts
  4. El síndrome del pollo sin cabeza. No disponer de una estrategia de contenidos
  5. El síndrome endogámico. No invitar a autores externos
  6. El síndrome del blog tímido. No compartir los contenidos en redes sociales
  7. El síndrome del blog desaparecido. Un poco de SEO no es malo, sin obsesiones
  8. El síndrome del impaciente. Creer que esto da resultados en pocas semanas

1. El síndrome de la empresa fantasma: No disponer de uno o varios blogs corporativos

Según la “Radiografía de Employer Branding de las empresas de España” de Eurofirms, solo un 42% de las empresas dispone de blogs corporativos. Un dato tan sorprendente como preocupante.

Si una organización necesita lanzar una estrategia de contenidos, lo puede hacer de muchas maneras. Pero sin duda disponer de un blog corporativo es de gran ayuda. Por varias razones:

  • El blog es una “casa digital” un lugar que queda bajo el control de la compañía y desde el que siempre será más fácil clasificar y encontrar contenidos, por categorías, autores, tags…
  • El blog facilita enormemente la estrategia de employee advocacy, dando voz al talento interno.
  • Consecuencia de lo anterior, el blog facilita la estrategia de employer branding, atrayendo talento externo.
  • Se trata de un excelente recurso para la prensa, que puede encontrar material para complementar sus artículos, dando mayor visibilidad a la empresa.
  • Es un recurso de comunicación bidireccional, que permite que cualquier persona externa pueda comentar los contenidos de cada post. Recordemos que los mercados son conversaciones.
eurofirms blog corporativo

Fuente: Radiografía del Employer Branding en empresas españolas / Oct 2017

2. El síndrome del aburrimiento sumo. Confundir los blogs corporativos con secciones de noticias de la empresa

Muchas empresas han optado por cambiarle el nombre a la antigua sección de noticias, que ahora llaman blog. Solo es blog si va firmado, si admite comentarios y si su lectura no requiere contraseñas. Pero añado que las antiguas secciones de noticias explicadas en formato redacción periodística aburren. Y mucho.

Que tu empresa haya adquirido una máquina nueva es posible que sea relevante para tus clientes. Incluso para tu gente. Pero eso es mejor contarlo en un newsletter. El objetivo de un blog corporativo es que sus contenidos sean ricos, relevantes, que aporten valor a personas que ni siquiera conocen la organización y sus marcas. Que atraiga (principio básico del inbound marketing).

3. El síndrome de la empresa deshumanizada. No saber quién firma los posts

Repito. Esto no es una sección de noticias. Es una oportunidad para alcanzar audiencias de calidad a través de contenidos humanizados. La firma corporativa en un blog equivale a hablar con un bot. No me cansaré de decir que personas hablan con personas, no con empresas y marcas.

Además, firmar digitalmente los posts por profesionales, ya sea internos o invitados, es una buena herramienta promocional. Y por tanto forma parte de un proceso de personal branding al impulsar la marca personal de esos profesionales.

4. El síndrome del pollo sin cabeza: No disponer de una estrategia de contenidos

¿De qué hablamos esta semana? Sudor frío. Miradas hacia ninguna parte. Nadie quiere contestar. Uno ha leído algo esta mañana que podría ser el germen de un contenido. El jefe no lo ve. La jefa tampoco.

Disponer de una estrategia de contenidos en un blog corporativo no es tan difícil. Se pueden crear las categorías en función de varios criterios: targets, palabras clave, áreas de actividad de la organización… Por ejemplo, las de Soymimarca están orientadas a distintos públicos, puesto que el tema central siempre es personal branding.

Alguien especialista en SEO (posicionamiento online) diría que la mejor estrategia de creación de categorías es la de palabras clave ¿por qué? porque si se hace bien (keyword planner) utilizaremos las palabras exactas de búsqueda de nuestros clientes y resto de stakeholders. En este post, por ejemplo, la palabra clave es blogs corporativos.

Una vez disponemos de las categorías del blog, podemos pensar en subcategorías. Imaginemos que hemos definido 8 categorías, si cada una puede cobijar 6 subcategorías, tenemos un total de 48 temas a tratar. Prácticamente uno por cada semana del año.

Se trata entonces de encontrar al mejor autor de cada tema (interno o externo) y asignarle la responsabilidad de redactar el contenido, siguiendo una guía de estilo previamente aprobada.

5. El síndrome endogámico. No invitar a autores externos en blogs corporativos

¿Por qué una empresa como Ferrovial, con cerca de 100.000 empleados, necesitaría invitar a autores externos a su blog?

blog ferrovial

Para mí el blog de Ferrovial cumple con las características de un ejemplo de blogs corporativos. Es positivo invitar a autores externos para enriquecer los contenidos. Y de paso, consiguen una difusión mayor al unirse varias comunidades (internas y externas) en el proceso.

Yo tuve la suerte de recibir una invitación para escribir ahí sobre la propuesta de valor, y lo cierto es que resultó enriquecedor para la comunidad de Ferrovial y para la mía. Win-win.

Elena Arnaiz ha creado en su blog una sección titulada “hoy brilla” donde invita a distintos autores a crear valor sobre temas de marca personal, reclutamiento,…

6. El síndrome del blog tímido. No compartir los contenidos en redes sociales

Crear un contenido ya es un avance. Pero el post no se mueve solo. Se necesita ganar exposición, y para ello hay medios gratuitos y medios de pago. Y lo más importante, para lograr mayor engagement y alcance es indispensable contar con la difusión de los empleados en sus propias comunidades. No a la fuerza, solo de aquellas personas que sientan los colores y que dispongan de las comunidades y competencias digitales para hacerlo.

En cuanto a formas de promocionar los blogs corporativos, aquí hay algunas alternativas:

  • Compartirlo en las redes sociales. Recordemos, las corporativas e idealmente las de los mejores embajadores de marca -internos y externos-.
  • Publicitarlo en las redes sociales (aconsejo lectura del libro “Cómo monetizar las redes sociales” de Pedro Rojas y María Redondo, -Lid Editorial- donde tratan el tema de forma exhaustiva).
  • E-mail marketing.
  • Estrategia de enlaces internos (web) para promocionar contenidos.
  • Notas de prensa.

Algunas empresas se dedican a “etiquetar” a influencers externos cuando publican sus tweets de nuevo contenido ¿es una buena práctica? Hablo en nombre propio, es una buena práctica si están aludidos en el post, si no, se trata de puro spam.

7. El síndrome del blog desaparecido. Un poco de SEO no es malo, sin obsesiones

Una estrategia de posicionamiento online en buscadores (SEO) puede ayudar a que los contenidos sean fáciles de encontrar por quienes no nos conocen.

Hay diversas acciones que, sin obsesionarse, vale la pena considerar:

  • Definir una palabra clave por post, que sea 100% afín con el contenido y con la categoría. Si no es forzado, vale la pena repetir la keyword 4 o 5 veces.
  • Si se trata de un blog de texto, tener en cuenta que los posts breves no son tan bienvenidos para Google como los largos y bien estructurados. Algunos autores hablan de 1.200 palabras como ideal. El plugin SEO by Yoast, una referencia para los usuarios de WordPress, recomienda un mínimo de 900 palabras. En todo caso, a mi me obsesiona más la calidad del contenido que no su cantidad, pero si quieres atar todos los cabos, ten en cuenta la extensión de cada post.
  • Algunas empresas han optado por crear un dominio propio para el blog distinto de la web. Desde un punto de vista SEO es un error, ya que implica no aprovechar la inercia de atracción por palabras clave a un solo dominio. Por ejemplo, la URL del blog de Soymimarca es soymimarca.com/blog-personal-branding.
  • Acordarse de enriquecer con imágenes, podcasts, vídeos, infografías… Hoy sabemos que estos elementos facilitan la lectura y consiguen entre un 20 y un 50% más de visitas. En este masterpost (7.000 palabras) el experto José Facchín explica las claves del éxito de su blog, entre las que figura el uso de imágenes e infografías.

8. El síndrome del impaciente. Creer que esto da resultados en pocas semanas

El experto John Lincoln define un customer journey de los blogs corporativos en cuatro años para lograr su efectividad.

  • Año 1: crear audiencia
  • Año 2: seguimiento básico y flujo constante de tráfico
  • Año 3: contar visitas por miles, generando leads y negocio
  • Año 4: el blog ya está consolidado como canal de marketing y branding

Seguro que se te ocurrirán más errores. Pero estos son los más flagrantes que me he encontrado por el camino. No dejes de consultar a los que viven de esto, entre los que te recomiendo a José Facchin, Miguel Florido, Claudio Inacio, Rubén Alonso, y Vilma Núñez, entre muchos otros.

 

Photo by Diego Vitali on Unsplash

Crisis y embajadores de marca internos, un refuerzo de lujo

Los programas de embajadores de marca internos (employee advocacy) se suelen llevar a cabo como refuerzo del branding corporativo. Pero como escribí en otro post, una de la funciones a tener muy en cuenta de este tipo de programas es la de ayudar a combatir una crisis.

¿Crisis? Hasta ahora el miedo primaba sobre la oportunidad

Lo habitual en las empresas es pensar que son los empleados quienes pueden provocar una crisis; la teoría del vaso medio vacío se ha impuesto a la del medio lleno. Pero hoy, hay que estar ciego para no verlo con una perspectiva contraria: los (mal llamados) empleados son profesionales comprometidos con un proyecto, excelentes portavoces y portadores de los valores corporativos.

Afrontar el reto de de una crisis (y todas las empresas las sufren) siempre es más fácil cuando se ha preparado la defensa de antemano. Las organizaciones suelen disponer de un manual de crisis que suele disponer los protocolos y responsables de implementarlos en caso de crisis.

Pero ese manual ha quedado desfasado si no tiene en cuenta al principal factor de confianza empresarial entre la organización y el mercado: empleados, personas como nosotros y expertos técnicos y académicos (ver resumen Edelman Trust 2017).

El secreto: humanizar marcas y organizaciones

La idea es evidente, las personas queremos comunicarnos con personas, no con entes abstractos como empresas o marcas. Eso pone a los profesionales de las empresas como los principales impulsores de confianza. Como el papel y los bits lo aguantan todo, prefiero ilustrarlo con un ejemplo real:

Una crisis con el Banco Sabadell

Gestiono mis finanzas con el Banco Sabadell desde la desaparición de la Banca Jover, mi antiguo banco de confianza, en 1999. Siempre me han tratado de maravilla. En 2013, sin embargo, sufrí un percance inesperado: sin mediar palabra, me cancelaron una póliza de crédito vía burofax.

De hecho, yo nunca solicité la póliza, me la ofrecieron insistiendo en que no tendría costes si no la utilizaba. Tras más de 10 años sin hacer uso, en 2013 y por distintas circunstancias de tesorería, la utilicé. Y fue entonces cuando fue cancelada sin previo aviso.

Decidí actuar de la misma manera que el banco, y publiqué un post en este mismo blog denunciando esta práctica sorprendente. Lógicamente, compartí el post en las redes sociales.

El sistema de alerta de reputación online del Banco Sabadell no tardó en detectar la posible crisis que podría originarse. A los dos minutos de emitir el tweet, el community manager, desde su cuenta personal, me pidió “follow back” para poder enviarme un mensaje directo. En el mensaje me solicitaba un teléfono. No pasaron 10 minutos de dar el teléfono cuando me contactó el director de sucursal del banco pidiendo disculpas por el error, un error de comunicación.

Parece que el banco no tenía ninguna intención de cancelar la póliza de forma arbitraria. Lo que sucedió es que había un cambio en el tipo de interés, y olvidaron comunicármelo. Al no responder, su CRM entendió que no me interesaba seguir con la póliza, y el resto ya es el burofax.

Obviamente, la póliza fue restituida y todos contentos. A los pocos días retiré el post.

Lo que puedo asegurar es que yo no hubiera respondido a un tweet emitido por Banc Sabadell. Lo hice porque se dirigió a mí una persona como yo, con nombre, apellidos y alma.

Mi relación actual con el Banco Sabadell no solo es buena sino que, por cosas de la vida, incluso he dado charlas a algunos de sus directivos trabajando con el equipo de ISAVIA.

Comunicación bidireccional o muerte

Este ejemplo pone de manifiesto la importancia de evitar a toda costa la comunicación unidireccional que todavía impera -desgraciadamente- en muchas organizaciones.

Igual que las personas, las empresas pueden cometer errores, pero no pueden responder con un bot a algo que afecta a los valores y creencias de una persona, y menos en una situación de crisis. El bot puede ser de ayuda como una primera respuesta ultra-rápida “en breves instantes un profesional de nuestra empresa contactará con usted”. Pero después se requiere comunicación de igual a igual. Y ahí entra el rol del profesional como embajador y portavoz de la marca.

Asignar responsabilidades y protocolos de crisis

Con lo anterior no quiero decir que se ponga toda la responsabilidad en los empleados para resolver una crisis. Obviamente hay un departamento de comunicación que es quien debe tomar las riendas del asunto.

El empleado actúa aquí como refuerzo refuerzo que aporta credibilidad y confianza. En fase de crisis se requieren medidas especiales. Es el momento de demostrar que todas las empresas son humanas y que las empresas son la suma de las personas que las respaldan.

Imagen: Shutterstock.com

Embajadores de marca… ¿externos o internos?

Eres CEO de una empresa. Tienes que tomar una decisión:

1. Apostar por embajadores de marca externos
2. Echar el resto por los embajadores internos

Planteé esta pregunta hace unos días desde Linkedin, y las respuestas que obtuve me parecieron enriquecedoras, así que pienso que el resultado bien merece una reflexión en este post.

Antes de analizar las respuestas y llegar a conclusiones, vale la pena detenerse para definir qué significa embajadores de marca externos e internos.

¿Qué son los embajadores de marca externos?

Este grupo se compone de dos grandes perfiles, el influencer externo y el brand advocate. Traducido, hablaríamos de los que pueden ejercer una influencia temporal y positiva sobre la marca (influencers) y de los clientes satisfechos o fans de la marca (brand advocates).

Influencers

A su vez, los influencers pueden ser celebrities (personas famosas) o expertos. Los primeros proporcionan un rápido alcance del mensaje, grandes audiencias, y credibilidad regular. Los expertos proporcionan un alcance de comunicación más lento, audiencias especializadas y credibilidad total.

Los influencers externos, tanto famosos como expertos, son contratados de forma temporal (campañas) por las marcas para representarlas.

Brand advocates

Se puede tratar de clientes satisfechos o de socios clave. Los clientes satisfechos son posiblemente el mejor medio de comunicación, credibilidad y confianza que pueden representar a una marca. Han vivido la experiencia de marca y les satisface lo suficiente como para repetir el proceso de compra y prescribirla. En marketing se conocen como “fans de la marca”.

Los socios clave, por su parte, representan al resto de prescriptores de una marca. Normalmente se ubican en el ecosistema de la misma: proveedores, colaboradores, administración, colegios profesionales, prensa sectorial, familiares de empleados,…

Los brand advocates no son contratados, son fidelizados, convencidos, y por ello su apoyo, aunque temporal, puede ser duradero en base a la experiencia.

¿Qué son los embajadores de marca internos?

Obviamente, se trata de los profesionales de una organización. Este grupo se puede componer de tres partes: El presidente o CEO, el equipo directivo y el colectivo de empleados (odiosa expresión, pero para que me entendáis).

CEO como embajador de marca interno

El máximo representante de una organización debería ser su portavoz más eficaz y creíble, al menos en teoría. En la práctica, no es así. No lo digo yo, eso queda reflejado año tras año en el estudio de confianza Edelman Trust. Es difícil conocer la razón de ese desencuentro, en el que sin duda intervienen múltiples factores, pero está ahí, y es grave.

Por un lado muchos CEO no ven indispensable actuar como portavoces y delegan la función. Por otro muchos CEO siguen viviendo en el entorno 1.0, más eficaz pero menos abierto que el 2.0.

El máximo representante de una organización debe practicar con el ejemplo y ser espejo para sus equipos. Si es un mal comunicador, la organización se contagiará de ese virus.

El equipo directivo

Los comités de dirección y equipos directivos no se libran de la escasa confianza que generan. Según el mismo estudio Edelman, y por decirlo suavemente, necesitan mejorar.

Un estilo de liderazgo más transversal, abierto y comunicativo puede ser un buen antídoto, pero de la teoría a la práctica hay un trecho.

Los empleados como generadores de confianza

Nadie habla con una empresa, con una organización, con una marca; hablamos con personas. Las técnicas de comunicación tradicionales (relaciones públicas, publicidad en medios, promociones,…) pierden eficacia porque quien comunica con nosotros, quien trata de persuadirnos, es un ente abstracto (marca, producto, servicio, empresa).

Desde el momento en que somos capaces de humanizar la marca a través de las personas que la mueven, conectamos. Arruda lo dice claro “your people are your brand” (tu gente es tu marca), y las personas, al fin y al cabo, confiamos en personas.

Y ahí está de nuevo es estudio Edelman para demostrar que empleados, personas como nosotros (peers) y expertos técnicos son los perfiles que generan mayor confianza (de hecho, son los únicos que aprueban).

¿Por qué? porque los mensajes de empleados o peers no están marketinianamente edulcorados. El mecánico de un taller de automóviles no te engañará con la misma facilidad que el directivo del taller con respecto a las bondades de una máquina.

Las respuestas

Vistas las consideraciones previas, y aclarado lo que, en mi opinión, son embajadores de marca, analicemos las respuestas (por orden de llegada):

  • Jose Ignacio Cenoz Checa, consultor de marketing
    No creo que sea cuestión de elegir sino de complementar las dos acciones. La primera sirve para proyectar la empresa hacia el exterior con un enfoque más comercial y la segunda para atraer el interés desde fuera hacia los valores de la empresa a través de los empleados, directivos, etc…
  • Carmen Herrada, vice-presidente de gran organización
    Estoy de acuerdo que las 2 opciones deberían ser complementarias, pero puestos a elegir me quedo con los embajadores de marca internos. He conocido empresas con las mejores celebrities como embajadores de marca… y luego el equipo interno quemado con la empresa… Tal y como esta evolucionando el mundo daría prioridad a la opción 2.

    • Jose Ignacio Cenoz Checa
      Carmen Herrada, estoy de acuerdo con el matiz. El problema con el cliente interno es activar su capacidad de movilización y su alcance en audiencia que suele ser más limitado.
  • Davinia de León Martín, técnico de producto
    Sin lugar a duda, embajadores internos. Son los más reales y fiables.
  • Eduard Perez-Mañanet Lozoya, digital marketing manager
    Un mix sería lo mejor. Pero si hay que escoger una opción de acuerdo al ejemplo, lo mejor es apostar por los embajadores internos.
  • Alejandro Suárez Sanchez-Ocaña, CEO de empresa editorial
    La 3: que tus clientes se conviertan en tus mejores embajadores.
  • Jose Antonio Quesada, global project manager en empresa IT
    Dependerá de la estrategia de la empresa y del contexto de la misma. A priori, los mejores embajadores de tu marca deberían ser tus clientes seguidos de tus empleados, y a continuación terceras partes, pero siempre será muy relativo, y condicionado a la estrategia.
  • Mariña Sabaris, profesional sanitaria
    En mi humilde opinión un mix sería lo suyo, pero si se ha de elegir una única opción, me quedo con los embajadores internos. Sin ninguna duda.
  • Rosendo Hernández Rubio, profesional sector seguros, docente y bloguero
    Parece que gana la segunda opción, lo que confirmaría un reciente tuit de Guillem que compartía este post. Vale: el post habla de que se prefieren los influencer a los famosos y ambos son embajadores externos. Pero, en la misma publicación, leemos sobre el lado oscuro del marketing de influencers, el valor de las comentarios de otros consumidores y las ventajas de los embajadores de marca internos. De esas 3 lecturas, concluyo que el mejor “influencer” es el anónimo que conoce bien la empresa o el producto, es decir, un trabajador de la empresa.
  • … Y, ya que hay que echar el resto por los embajadores internos, el CEO debe asumir que él tiene que ser el primer embajador. Un CEO que “dé la cara” por su empresa ante el público y que anime con su ejemplo a los empleados en esa labor. En mi sector (los seguros), lo estamos viviendo y no solemos destacar por apuntarnos a la última locura, así que la eficacia de los embajadores internos estará más que contrastada.
  • Fernando Duarte Merelo, director de agencia de formación profesional
    “Que hablen de ti, aunque sea mal” Oscar Wilde. Es decir, todo vale.
    Los embajadores externos sólo si son clientes-apóstol, el resto son mercenarios, y los internos han de serlo porque está incluido en el sueldo fijo.
  • Mario Villar, CEO y fundador de empresa de apps web & mobile
    ¿Cuántos y qué calidad de difusión tienen en cada lado?
  • Xavi Igual, CEO en empresa audiovisual
    En mi caso, apuesto por la opción 2, y como han dicho anteriormente, LOS CLIENTES!
  • Juan Rodriguez Talavera, experto en analítica digital
    Trabajadores, siempre. De su felicidad depende la de los clientes ?
  • Nacho Jiménez Delgado, Consultor de Comunicación
    La 4: Un mix de empleado / externo / cliente.
  • Jordi Sabat, emprendedor sector vídeo online
    Entre las opciones que planteas, la 2. Aunque la que propone Alejandro Suárez Sanchez-Ocaña me parece la más adecuada

Algunas conclusiones

No se trata de un estudio cuantitativo, pero las opiniones y los opinadores son más que respetables.

Lo paradójico es que todos tienen razón. Aunque hay una opinión mayoritaria favorable a los embajadores de marca internos, la idea de utilizar también -y según la estrategia de marca- a los externos se tiene en consideración.

Diría que hay aspectos comentados que merecen debate, uno es el de Carmen Herrada cuando se refiere a que los embajadores externos pueden “quemar” a equipos internos.

Rosendo Hernández trata la importancia del CEO como primera portavocía, sin la cual lo que venga después tendrá poca validez. Estoy de acuerdo.

  • El 77% de consumidores tienen más predisposición a comprar a una empresa cuyo CEO utiliza las redes sociales (Fuente: MSLGroup)

Hace pocos meses, un CEO del sector energía tuvo un mal papel ante una crisis alrededor de una persona fallecida a causa de la pobreza energética. A pesar de que esa empresa invierte millones de euros en publicidad, sus palabras llevaron la reputación de la compañía a un estadio lamentable.

Mario Villar establece una relación directa con su pregunta entre la calidad y cantidad de difusión de cada stakeholder. Razonable cuestión. Invertir un millón de euros en una campaña con un celebrity no puede compararse con invertir 100.000 euros en formación con 200 embajadores internos.

En cualquier caso, algo está pasando. La eficacia de la comunicación tradicional es cada vez menor. Según el Nielsen Global Online Consumer Survey, sólo el 33% de los compradores confían en las marcas. En cambio, el 90% de los clientes confía en las recomendaciones de productos o servicios de las personas que conocen.

Employee Advocacy, la solución

El employee advocacy, o programas de fomento de los embajadores internos de marca, es una solución transversal que afecta a dirección, comunicación, RR.HH. y ventas.

No trata únicamente de convertir a los empleados en portavoces, trata de mejorar el clima interno, de mejorar la confianza entre directivos y equipos, de formar en competencias digitales y de comunicación (soft skills).

Lo más importante es entender que no sólo conlleva ventajas para la organización, también para el empleado y el mercado.

Anímate a dar tu opinión sobre las dudas planteadas. Hay pocas preguntas sin respuesta.

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8 ventajas de ser embajador de marca en tu empresa

Ser embajador interno de marca o embajador de marca de tu empresa tiene infinitas ventajas para la organización. Y también para ti. En muchas charlas los profesionales de la empresa me preguntan qué salen ganando ellos por compartir información corporativa. Al tratarse de una cuestión recurrente, he decidido dedicarle este artículo.

Parte 1. Si no sientes la camiseta, cambia de equipo

Es algo brusco, pero es así… ¿cuánto tiempo crees que pasará hasta que tus compañeros y jefes sepan y noten que no tienes un cierto orgullo de pertenencia?

Si tus valores no están alineados con los de tu empresa o sus marcas, piensa un poco antes de seguir adelante. Lo que te pasa puede obedecer a varias razones:

  • Entraste porque querías a toda costa un empleo y no te importaba dónde
  • Las circunstancias han cambiado, nueva dirección, nueva filosofía de empresa
  • Estás en un equipo tóxico, la respiración es cada día más difícil
  • Quizás no te des cuenta, y la persona tóxica eres tú

En este caso, lo mejor que puedes hacer es empezar a buscar otra cosa. Por tu bien. Por el de tus compañeros y el de tu empresa.

Parte 2. Sientes la camiseta, pero no tienes tiempo

No eres un caso aislado. El 99% de los profesionales alegan falta de tiempo para ser portavoces de su empresa. Y como todo, esto es una cuestión de prioridades.

El síndrome #notengotiempo debería cambiarse por #estonomeinteresa. Y claro, si no interesa, ¿para qué dedicarle un minuto? Desde luego, a la corta no te hará ganar más dinero, pero gracias a la suma de esfuerzos corporativos y personales, las marcas de la compañía se pueden ver fortalecidas. Y lo que es bueno para las marcas de tu compañía es bueno para ti.

Parte 3. No te veas como empleado, eres un accionista, una parte de la marca es tuya

Sí. Con todas las horas, esfuerzo, know-how (odioso palabro) y hasta cariño que le has puesto a la marca, ¿no crees que es un poco tuya? Quizás no tengas acciones o participaciones en el sentido estrictamente mercantil, pero en el plano emocional esta marca es tuya, o al menos un poco tuya.

Yo he tenido la gran suerte de estar muy orgulloso de todas las empresas y marcas para las que he trabajado. Y seguro que ninguna era perfecta, pero al llevar parte de mi ADN, esas marcas eran parte de mi patrimonio.

Ahora sí, las ventajas de ser embajador de marca (para ti)

Think big. Cuando trabajas para una marca, lo haces en todos sus ámbitos

Tenemos tendencia a centrarnos únicamente en nuestras tareas, nuestro job description. Pero los profesionales inconformistas siempre van más allá y miran globalmente por la marca. Ahí está la gran diferencia entre alguien que “cumple” o alguien que aporta. Evita que los árboles no te dejen ver el bosque.

Sé de las primeras personas en estar a la última

Recibirás las noticias más frescas de tu empresa y sus marcas. En un programa avanzado, tú mismo crearás contenidos para un blog corporativo que llevarán tu firma.

Pon en valor tu marca profesional

Quizá tengas creada una marca personal basada en lo que has compartido en tus redes sociales. Cuando compartes contenidos de tu organización, además de ser algo natural, empiezas a fortalecer tu marca profesional al hacerte con un campo de experiencia. En pocas palabras, la marca corporativa proyecta la marca personal.

Crea relaciones nivel 1

A menudo nos quejamos de no tener tiempo para crear relaciones profesionales. Entonces, ¿por qué no hacerlo desde las redes? Linkedin y otras redes te permiten acceder a posibles clientes, posibles colaboradores, proveedores, prescriptores. Quizás el entorno virtual no sea tan auténtico, pero a falta de tiempo/espacio, es una alternativa más que buena.

Adquiere nuevas competencias digitales

Quizás sepas interactuar, compartir un contenido, conversar en red. Pero ¿sabes dónde encontrar los mejores contenidos (sin que se llene tu buzón de mails)? ¿Sabes cómo guardar y clasificar enlaces? ¿sabes cómo tratar el SEO de las redes profesionales? ¿sabe cómo dejar programados los contenidos de una semana entera? ¿sabes cuáles son las mejores horas para publicar en cada red?

Sin duda, la formación que trae consigo este tipo de programas es de gran valor, y contribuye a sumar competencias de comunicación y digitales.

Tú eres más creíble que tu marca ¿cómo llevas esa responsabilidad?

Hemos hablado mucho del Edelman Trust que se publica cada año. Los empleados y personas como nosotros ofrecen más confianza que los CEO, los comités de dirección, los analistas…

Eso significa que en una situación de crisis, tu papel de refuerzo al Dpto. de Comunicación puede ser crucial. Nadie habla con marcas. Personas se entienden con personas. Entre las ventajas de ser embajador de marca, la generación de confianza es una de las más importantes.

¿Te gusta jugar? esto es un juego, y tiene premio

Si un programa de Employee Advocacy (así se llama técnicamente) está bien hecho, incluye una parte de gamificación. Vamos, que hay puntos, premios… No. Dinero no. Pero sí algunos regalos muy hechos a medida.

Reconocimiento, influencia, éxito

Para acabar, el llevar la camiseta de tu marca te convertirá no solo en portavoz, también en un profesional reconocido e influyente. Entre tu equipo y en el entorno digital de tu empresa, que no deja de ser un reflejo online del mundo real.

Alguien influyente es un líder informal, como lo define Eva Collado. Quizás no tenga el título o el cargo, pero todo mundo acude al líder informal cuando hay que resolver un problema.

En mi opinión, el éxito es una medida que cada uno debe definir. Define qué es éxito para ti, y verás como ser co-partícipe de tu marca entra en juego. En el libro The Social Employee encontrarás casos prácticos de varias empresas como IBM, CISCO, DELL… que han llevado a cabo estos programas, multiplicando el alcance de la marca gracias a su gente.

 

Ya lo ves. Las ventajas de ser embajador de marca no solo son para la empresa, son compartidas. Lo difícil es romper el miedo a aplicar estos programas. Los de marketing y comunicación prefieren utilizar los medios convencionales, sin saber que un programa employee advocacy, al ser digital, es 100% medible. Los de RR.HH no quieren asumir nuevas responsabilidades. Parece una utopía, pero si no se involucra la dirección general en esto, no hay programa. Quizás no sepas aún que tu competencia lo puede estar aplicando. Vamos! nunca es tarde.

 

Imagen: publicdomainpictures.net CC

La fuerza del Personal Branding en la empresa #PBlabDay17

Sí. Ese es el lema del próximo Personal Branding Lab Day del 22 de junio 2017: La fuerza del Personal Branding en la empresa. Las dos primeras ediciones se dedicaron a los fundamentos de la marca personal y sus ventajas para profesionales. Pero llega el turno de quien puede beneficiarse más de las ventajas de los distintos tipos de programas de Personal Branding: las organizaciones. Empresas, instituciones, organizaciones sin ánimo de lucro, proyectos colaborativos…

¿Por qué un formato WEBINAR?

Desde la primera edición en 2015 hubo muchas peticiones para que el evento se pudiera seguir en todo el mundo. Lo sé, eso se podría conseguir con una retransmisión en streaming. Pero el formato webinar, en este caso, ofrece tres ventajas adicionales:

  1. Capacidad de interacción con el ponente. Preguntas, dudas formuladas a través de las redes sociales y el hashtag #PBLabDay17 y respuestas en directo del ponente a través de los moderadores.
  2. Asincronía. Quien no pueda seguir en directo todas las ponencias el mismo día 22 de junio podrá hacerlo durante la semana siguiente, ya que cada ponencia quedará registrada en un canal de YouTube.
  3. Gratuidad. La organización del PBLabDay17 ha decidido que el seguimiento de las ponencias sea gratuito este año, a diferencia de los dos años anteriores presenciales, donde había una cuota de 125€ por asistente.

¿Quiere eso decir que a partir de esta edición se celebrará siempre el congreso en formato webinar? No. Falta evaluar el resultado del webinar, pero parece que el congreso presencial será bianual, e irá intercalado por congresos formato webinar.

¿Por qué hablamos de la fuerza del personal branding en la empresa?

Sin duda es la gran asignatura pendiente del personal branding. Muchos empresarios siguen cerrados a la aplicación de programas de personal branding en las organizaciones debido a la falsa creencia de que se trata de promocionar a los empleados con el riesgo de que sean más visibles, y por ello captables por otras empresas.

No nos engañemos, el talento no se puede retener por la fuerza o por esconderlo bajo el escritorio. Yo creo en la convicción del talento, y en eso los programas de personal branding corporativos son más que útiles.

¿Cuáles son las aplicaciones del personal branding en la empresa?

Hace algún tiempo traté este tema en este mismo blog con el post Personal Branding en la empresa: aplicaciones, pros y contras. No sólo eso; pasé el contenido a un breve ebook en descarga gratuita.

Las aplicaciones del personal branding corporativo son:

  • Consultoría: Executive Branding: programas para directivos
  • Consultoría: Personal Branding: programas para empleados
  • Consultoría + Formación: Employee Advocacy (o Employee branding), programas para reforzar el rol de embajadores de marca internos
  • Consultoría: Employer Branding. Programas para la captación del mejor talento.
  • Formación: cursos y talleres de personal branding (o gestión de marca personal)
  • Mindset: Conferencias o talleres cortos (máximo 3h) para poner de manifiesto la importancia de los programas de personal branding corporativos.
  • Medición: Programas de medición con panel de control del seguimiento de employee advocacy.

¿Cómo seguir el webinar del 22 de junio?

Lo primero, inscribirse. Así se recibirá por correo electrónico el enlace del webinar unos días antes. Para ello, invito a conectar con la web del evento: www.personalbrandinglabday.com.

Verás que hay dos tipos de inscripción, la gratuita, que permite ver todas las ponencias del 22J durante el mismo día y hasta una semana después. Y la premium, que permite además acceder a las cuarenta y tantas ponencias de los años anteriores y las ponencias del webinar de forma ilimitada en el tiempo.

En la web también encontraréis el programa y los ponentes, que aun puede variar un poco, pero que en esencia es ese.

Por supuesto, hay hashtag: #PBLabDay17

Organización

Este evento surgió a consecuencia del Posgrado en Personal Branding de URL Facultat Blanquerna Comunicació & RI. Su director académico, mi socio Jordi Collell, tuvo la idea de celebrar un congreso al acabar el posgrado en junio.

equipo personal branding lab day 2017

Andrés Pérez Ortega, Guillem Recolons, Jane del Tronco, Fabián González, María A. Sánchez, Isabel Muela, Jordi Collell / Noviembre 2016

En la edición de este año, hay que agradecer la colaboración altruista de la misma facultad, de Soymimarca, de Infojobs, y de un equipo de personas que lleva algunos meses preparando todo esto: Andrés Pérez Ortega, María A. Sánchez, Fabián González, Jane del Tronco, Cristina Mulero, Oianko Choperena, Alicia Ro, Nilton Navarro, Jordi Collell y quien escribe. La suerte está echada. La fuerza del personal branding en la empresa dispone ahora de un altavoz excepcional.

Os esperamos el 22J, con toda la ilusión.

PD: hace dos días calentamos motores con Cèlia Hil, Jordi y quien escribe en el programa de radio Construyendo Relaciones de RKB Radio, dirigido por Rudolf Helmbrecht con Edward Martin y Francesc Galván. ¿De qué se habló? Has acertado: de la fuerza del personal branding en la empresa.

 

No hay empleado social sin empresa social (El caso IBM)

No hay empleado social sin empresa social. Así concluía el artículo El auge del empleado social en la empresa que publicaba hace pocos días en Soymimarca y Linkedin simultáneamente.

Las empresas todavía desconfían de esta figura del empleado social. A veces por desconocimiento, a veces por miedo. Quizás por ese motivo me gustaría trabajar con datos y con un caso que ayude a ganar confianza. Hoy presento uno que justifica con creces el ROI y da fuerza al título: “No hay empleado social sin empresa social”.

Creando cultura social: El caso IBM

Cuando se analizan casos de éxito alrededor de los conceptos de empleado social y de estrategias de Employee Advocacy, IBM siempre aparece entre los primeros. Veamos por qué.

Qué es exactamente el Employee Advocacy

La definición que mejor se ajusta a lo que pienso que es Employee Advocacy es la de la especialista Susan Emerik: Marcas que potencian a los empleados para apoyar los objetivos de la marca, utilizando contenidos y redes sociales de los propios empleados. Por si lo he traducido mal, aquí está el original: brands empowering employees to support the goals of the brand, using content and employee-owned social.

¿Por qué deberían las marcas trabajar con programas de Employee Advocacy?

Ya sabemos que el Employee Advocacy es la forma de crecimiento más rápida y eficaz de impulsar el engagement de marca. He hablado muchas veces sobre el estado de confianza entre empresas y consumidores. Gracias al estudio anual Edelman Trust, sabemos que los mercados confían en sus expertos y empleados más que nadie en una empresa.

Edelman Trust Confianza 2017 / guillemrecolons.com

Fuente: Edelman Trust. Traducción: Guillem Recolons

El mismo estudio revela que los empleados puntúan más alto como influencers de comunicación en 4 de 5 categorías, incluyendo Engagement, Integridad, Productos y Servicios y Operaciones. No esta mal, ¿verdad?

Mide o déjalo correr

Todo programa de Employee Advocacy debe ser medible, hay que demostrar su valor y resultados. Sin eso la empresa no dispondrá de los recursos necesarios para la inversión.

Y aquí vale la pena considerar indicadores financieros y no financieros. Los primeros buscan aumentar ingresos o disminuir costes, y los segundos se refieren a ventajas como el aumento de la productividad, la mejora de la eficiencia operativa o la reducción del ciclo de comercialización.

Por tanto, no basta con establecer objetivos, también hay que determinar cómo medir y reportar el progreso.

IBM es líder como empresa social, una marca comprometida con el impulso de la transformación, que facilita la colaboración abierta y la participación de los empleados

Colleen Burns, director del IBM’s Influencer Engagement Team, compartió la convicción de IBM de que los empleados son una de las mayores fuentes de influencia. Los IBMers (así se autodenominan los empleados), juegan un papel crítico ayudando a establecer la agenda, así como construir y cultivar relaciones.

El programa IBM Redbooks Thought Leaders Social Media Residency es un gran ejemplo. Fue diseñado para crear una red de blogs sobre liderazgo y ayudar así a motivar a los técnicos de IBM a establecer su marca personal social. Desde su creación en 2011, los 200 participantes del programa han creado cerca de 2.000 blogs con 11 temas diferenciados. De hecho, sus 800 publicaciones han acumulado más de un millón de visitas y siguen subiendo.

El programa Select de IBM

Es un programa diseñado para identificar a expertos cualificados para apoyar estrategias sociales alineadas con las prioridades del mercado. Eso permitió etiquetar enlaces y rastrear las referencias de entrada de blogs personales. Este programa ha superado cuantitativamente el marketing tradicional y las tácticas de paid media, demostrando que los expertos que apoyan digitalmente a la marca pueden alcanzar un porcentaje de conversión del 33%.

El poder del employee advocacy en IBM

Fuente: susanemerick.com

Cifras increíbles: Sólo 200 profesionales de IBM consiguieron compartir 146.000 contenidos. Estos contenidos generaron 188 millones de impresiones (vistas al contenido). Y estas impresiones consiguieron más de 600.000 clicks hacia la web, algo que en publicidad pagada hubiera costado entre 300.000 y 1.200.000 dólares.

¿Sigues dudando del poder del Employee Advocacy?

Extraída del libro “The Social Employee” (Cheryl & Mark Burguess, McGraw Hill 2014) esta infografía muestra los resultados de un estudio que impulsó IBM para conocer el estado de las tecnologías sociales en las organizaciones. Se analizaron 1.16o empresas y profesionales IT.

Infografía IBM extraída del libro The Social Employee

Extraído del libro “The Social Employee” Cheryl & Mark Burguess, McGraw Hill 2014 / Traducción Guillem Recolons

Como conclusión, a pesar de la confianza de las empresas, estos programas consiguen impulsar al empleado social con un objetivo claro: impulsar la marca desde una fuente humanizada, conectora, y transmisora de confianza.

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Las empresas, ¿comunican eficazmente con su gente?

Ahora es más fácil saber qué porcentaje de empresas comunica eficazmente con sus profesionales. Se ha perdido el miedo a responder encuestas anónimas, y los mal llamados “empleados” -cómo odio esa palabra- prefieren ser más transparentes que antes.

Este dato podría ser irrelevante, pero en plena era del employee brand advocacy es del todo relevante. Lo es porque un CEO no puede exigir a su gente que actúe como embajadores positivos de la empresa o de su marca (brand advocates) sin compartir antes información clave. Y tampoco sin permitirles un desarrollo adecuado de su marca personal.

Las empresas suspenden en comunicación interna

En efecto, y con suspenso no me refiero a compartir la información que todo el mundo puedo ver en una web. Me refiero a conocer los objetivos a medio plazo de la empresa y de sus marcas.

Sólo un 42% conoce los objetivos de la compañía

El dato, extraído de un estudio de la empresa Weber Shandwick  recogido el informe Employees Rising, sobre una base de 2.300 profesionales que trabajan en empresas de +500, es revelador.

employees rising

Fuente: Weber Shandwick

El mismo estudio indica que el peor flujo de información se produce desde el CEO hacia abajo (solo un 17%) comparado con el de un supervisor inmediato (31%).

La utopía del engaged employee entre el caos de la comunicación

A las empresas les suena a música celestial eso de “engaged employee” (empleado activo y comprometido, portavoz natural de la compañía). Pero en un contexto de comunicación deficiente eso es una utopía.

¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente en la construcción de la marca sin compartir la información más básica sobre los objetivos a medio plazo de la misma?

Y lo que es peor, ¿Cómo puede la empresa esperar más participación activa de su gente sin dar nada a cambio?

Ayudar en el refuerzo de la marca personal

Hace pocos día escribí en el blog de Soymimarca que el employer branding (fomento de la marca empleadora para atraer talento externo) es una inversión sin retorno si antes no se invierte en quien ya está dentro.

A las personas no se las retiene, tampoco detiene. Se les debe crear el marco para que puedan desarrollar su marca personal. Con información, con formación, con programas mentorizados, con participación en la toma de decisiones, con firma propia en medios de comunicación corporativos, tanto internos como externos.

El lado humano del branding

Curiosamente, la palabra branding (proceso de construcción de marca) está más asociada a elementos icónicos -la marca, el campo de significados, la comunicación interna, la publicidad, las relaciones públicas, el manual de estilo…- que a personas. Error.

El branding tiene forzosamente un componente humano. Los auténticos transmisores de valores y de confianza están dentro.

Hace dos días escuché a Micky Ribera, CEO de Be[Agency], que hoy vender marcas es vender humo. Al principio puede parecer chocante. Pero tiene razón, las marcas no deben venderse, deben confiar ese rol en el marketing de productos y servicios. El papel de la marca no es vender, es tender puentes, es generar confianza, de tú a tú, humanizando, conectando.

Para ello, es imprescindible que fluya la comunicación de calidad desde el CEO hasta el becario. Así se asegura que las acciones potenciadoras de employee engagement y employer branding son eficaces.

Personal Branding en la empresa: aplicaciones, pros y contras

En este escrito abordo las posibilidades que ofrecen los distintos programas de personal branding en la empresa, sus aplicaciones, ventajas y desventajas. Finalmente, indico cual es el perfil de consultor / formador idóneo para llevar a cabo estos programas.

El personal branding en la empresa: ese gran desconocido

En España y algunos países de Latinoamérica, el desarrollo de este tipo de programas en la empresa es testimonial. El responsable de esa situación no son las propias empresas, somos los consultores y formadores en personal branding, que no hemos sabido transmitir las ventajas y el retorno que obtendrían las organizaciones al incluir en sus planes de formación y consultoría las aplicaciones derivadas del personal branding corporativo o personal branding en la empresa (employee advocacy, executive branding, employer branding…).

Por mi parte, voy a tratar de enmendar el error.

El origen del Personal Branding

Aunque la palabra “personal” nos lleva a pensar que se trata de una acción individual, el primer autor que acuñó la expresión “personal branding”, Tom Peters, se refirió al personal branding como la potenciación de la marca personal de los empleados y a descubrir su rol como intraemprendedores. Es decir, profesionales entendidos como micro-empresas (él lo llama Me Inc., traducido como Yo S.L.) con iniciativa y capacidad de ir más allá de sus funciones laborales en la creación de valor hacia los stakeholders.

El desarrollo del Personal Branding

Pocos años después de que Peters acuñara la expresión (fue en 1998), la literatura alrededor de la gestión de marca personal se desligó de la empresa y sus ventajas se asociaron -única y equivocadamente- a los profesionales independientes.

La llegada de la web 2.0 y su influencia en la gestión de marca personal

Es necesario observar que aunque Internet ya existía en aquel momento, las redes sociales y profesionales no consolidaron su presencia hasta el final de la primera década 2000. Ahí se produjo un cambio importante: cualquier persona podía utilizar -para bien o para mal- el medio Internet para vehicular su mensaje y su propuesta de valor. Tímidamente los mercados empezaron a ser conversaciones y las empresas tuvieron que cambiar de monólogo (publicidad, RR.PP) a un diálogo permanente con sus clientes, colaboradores, accionistas, influencers, detractores. En definitiva, stakeholders. Ese diálogo tuvo como plataforma los blogs y las redes sociales.

Reputación digital

Emerge la reputación digital corporativa como mecanismo de monitorización y defensa de la identidad de marca y de empresa. Las organizaciones empiezan a crear y activar perfiles en redes sociales para protegerse de crisis y ataques, pero también como medio de comunicación paralelo a los tradicionales para trasladar el valor de marca.

Se producen dos fenómenos curiosos:

1. Finalmente las crisis las resuelven siempre personas con nombres y apellidos que está al otro lado del teléfono o del ordenador. Lectura: las marcas no resuelven problemas de reputación, eso lo hacen personas.

2. Todavía hoy hay empresarios que piensan que si su empresa no tiene un perfil en Facebook se van a librar de ataques en esa red. Llamemos a eso ingenuidad 2.0. La solución no es estar presente en todas las redes sociales o blogs, está en controlarlas y en tener a un pequeño ejército de “fans de la marca” -internos o externos- que puedan conversar con los detractores y establecer un diálogo constructivo. Es difícil que las marcas puedan ser asertivas, pero las personas pueden serlo.

Poner a un community manager no es la solución

Un error de muchas empresas y departamentos de marketing y comunicación es creer que un community manager lo resuelve todo.

El community manager puede monitorizar la red para encontrar problemas de reputación, detectar fans e influencers de la marca. Puede compartir los mensajes corporativos en los distintos soportes digitales. Puede hacer informes de seguimiento y evolución de la tendencias de los stakeholders en el entorno digital. En algunos casos puede ser un generador o curador de contenidos. Pero no puede afrontar una crisis por si solo.

Como dice Iván Díaz (Branzai) el branding va de problemas, no de soluciones. Se refiere a nuestra obsesión enfermiza por encontrar la solución antes que estudiar a fondo la raíz del problema.

¿En qué momento está ahora el personal branding?

Entre 2010 y 2015 muchos profesionales han tomado conciencia de la importancia de gestionar su marca. La crisis ha ayudado, sin duda. También la mayor presencia de consultores de marca personal cuyos textos, metodologías e ideas han ayudado a muchas personas a autogestionar su marca (con o sin mentores).

Desde 2015, proliferan los cursos, talleres y charlas en torno al personal branding. Muchos de ellos, además, patrocinados por instituciones públicas, otros por entidades privadas, y otros por escuelas de negocio.

En España, por ejemplo, se han publicado excelentes textos, libros, blogs al respecto. Destaco los siguientes libros: Y tú, ¿qué marca eres? (Neus Arqués), Expertología, Marca Personal para Dummies (Andrés Pérez Ortega), El Reto (Pablo Adán), Marca eres tú (Eva Collado Durán), Desmárcate (Xavi Roca), Un café con Chan (Ami Bondía), El mapa de tu talento (Arancha Ruiz), Tu marca profesional (Fabián González) y, barriendo hacia casa, toda la colección de ebooks de Soymimarca (7 hasta el momento).

Al albor de esta pequeña eclosión, aparece el intrusismo. Es algo habitual. Emergen falsos gurús de marca personal, que se autodenominan expertos pero que ni siquiera han tenido la decencia de leer algún libro sobre el tema o cuidar de su propia marca. El formato clásico de intrusismo suele venir de la mano de los expertos en multinivel y de los autodenominados expertos en marca personal 2.0.

El personal branding parece estar en un buen momento. Pero hay un público que se resiste a adoptarlo: las empresas. Hay varios motivos: miedo (de promover a los empleados y que marchen), desconocimiento (es lo habitual), y lo que yo llamo “transversalidad tóxica“. Me refiero a que la aplicación del personal branding en la empresa afecta a tres departamentos importantes: comunicación, recursos humanos, comercial (y por tanto, a la dirección general). Y ahí vienen los problemas ¿quién debería pilotar los programas de personal branding? El síndrome “eso es de otro departamento, no es competencia mía” se impone. Inacción peligrosa donde las haya.

Aplicaciones del personal branding en la empresa

Aplicaciones del personal branding en la empresa

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Los distintos tipos de programa que de pueden adoptar de personal branding en la empresa tienen un triple beneficiario, por un lado empresa y su marcas corporativas, por el otro los propios profesionales de la organización y por el otro el mercado. Sin entender este principio quid pro quo es imposible avanzar.

Executive Branding

Término acuñado por el especialista William Arruda. Básicamente el executive branding trata de programas de consultoría individual realizados a directivos de la empresa. Es el mejor inicio posible, ya que los directivos toman conciencia de gestionar su marca en simbiosis con las marcas corporativas de la organización. Cuando el mindset se crea de arriba y fluye hacia el resto de la empresa es operativo. Al revés es inútil.

Formación en marca personal

Se trata de talleres de diversa duración (idealmente uno a dos días) en que los profesionales (mandos intermedios, senior managers…) toman conciencia de cuál es la marca que proyectan en sus compañeros, jefes, clientes…, analizan su modelo de negocio, mensaje, y descubren las posibilidades de comunicación personal, tanto en medios internos (aspecto clave) como externos.

Employee Advocacy (marca del empleado)

El Employee Advocacy, ambién conocido como programas de Employee Branding, Embajadores de Marca Internos o Advocate Branding. Se trata de programas mixtos de formación y consultoría para proyectar la marca del empleado en paralelo a la marca corporativa, reforzando las acciones de comunicación de la empresa y sus marcas. Convierte a los empleados (solo de forma voluntaria) en los mejores influencers de las marcas la organización. Bien utilizados, estos programas incluyen técnicas de social selling para obtener resultados medibles en mejora de la confianza, exposición mediática y ventas.

El principio que rige estos programas es el People trust people (las personas confiamos en personas) y el acuñado por Arruda Your People are your Brand (tus profesionales son tu marca).

Employer Branding (marca empleadora)

Son programas de captación de talento externo en base a la proyección de los valores de la marca, el clima de trabajo en la empresa, testimonios de experiencias (storytelling). Actúan como pull, son parte de una filosofía inbound marketing. Un candidato preferirá trabajar en una empresa “Best place to work” que en otra que le ofrezca mejores condiciones económicas.

Ventajas del Personal Branding en la empresa

Humanización de las marcas

Las marcas necesitan humanizarseCuanto más avanza la tecnología, más necesitamos escuchar una voz humana. Las personas confiamos en personas con nombres y apellidos, de carne y hueso, con una historia única detrás, con una cara que transmita proximidad.

Un blog corporativo sin firmas personales no es un blog, es una sección de noticias 1.0 incapaz de conectar emocionalmente con el público al que se dirige.

Las personas nos atraen. Mi colega Fran Segarra, humanizador donde los haya,  refiere a menudo a la pareidolia como fenómeno psicológico en que tendemos a identificar rostros humanos en objetos o en la naturaleza. En Instagram este fenómeno se sigue con el hashtag #Iseefaces, que suma más de 450.000 imágenes.

Generar confianza (o recuperar la confianza perdida)

Sabemos gracias al excelente trabajo de Edelman y su barómetro anual Edelman Trust que los grandes jefes de las empresas no inspiran confianza. Por contra, nuestros pares, las personas como nosotros, los perfiles técnicos y los perfiles académicos nos inspiran confianza.

Recuperación de confianza

Gráfico Edelman Trust 2019 traducido por Guillem Recolons

El gráfico muestra cómo el vector de credibilidad de una persona como nosotros (alguien como tú) es importante, como también lo son los perfiles de experto técnico y empleado.

Alineación de valores (corporativos y personales) en una sola voz

Una de las ventajas de los programas de formación en personal branding en la empresa es que ayudan a que marcas y empleados pongan sobre la mesa sus valores y se analicen coincidencias y afinidades. Es importante que los corporate statements (visión, misión, valores) no estén redactados de manera que sean ajenos a los profesionales que apoyarán a las marcas de la compañía. De la misma manera, es importante que los empleados interioricen su rol como portavoces de la marca y entiendan muy bien hacia dónde se dirige su empresa y cada una de las marcas.

En un artículo que escribí hace unos años en el blog de Soymimarca titulado Como transformar empleados en embajadores de marca, detallaba los tres pasos esenciales para implementar un programa de employee advocacy:

  1. Promover el autoconocimiento y la identidad personal (personal branding) entre los empleados
  2. Convertir el conocimiento de marca interno en una prioridad (Corporate Branding)
  3. Conectar lo personal y lo corporativo

Amplificación del mensaje

¿Qué pensaría el director de comunicación de una empresa si le dijera que gracias a sus empleados puede multiplicar por seis el alcance de los mensajes de sus marcas? Seguramente que miento. Pero para mi descarga, los datos están publicados en el excelente libro de Cheryl y Mark Burgess The social employee. El texto relata casos reales de empresas como IBM, AT&T, Dell, Cisco, Southwest Airlines, Adobe, Domo, o Acxiom en sus planes de social media compartidos con sus empleados como embajadores de marca.

Lejos de ver a sus profesionales como una amenaza para los planes de comunicación corporativa, los ven como aliados en un quid pro quo en que los empleados refuerzan interna y externamente su reconocimiento profesional, su marca personal.

Este era el tema en particular que traté en el TED “Small Data, el poder de las personas“, en que basaba la fuerza de la conexión empresa / mercado a la conexión VALORES de los empleados / VALORES de los stakeholders. Algo que yo llamo superpoderes.

Ayuda en entornos de crisis

Dejaré algo claro para evitar malentendidos: la gestión de una crisis interna es responsabilidad de Comunicación, vicepresidencia, protocolo… Y no de los empleados. Pero aclarado este aspecto, quien mejor puede apoyar a la compañía en una gestión de crisis son personas humanas como máximos generadores de confianza y  credibilidad.

En este extracto de un artículo académico titulado “Employees: The key link to corporate reputation management”  ya se entrevé la importancia de los empleados en una gestión de crisis.

Retención del talento

Es evidente que un empleado comprometido será más impermeable a propuestas externas de cambio que uno que no lo esté. Más que retención yo prefiero llamarlo “convicción del talento“. Los anglosajones lo llaman lasting power, pero sea cual sea la expresión que lo defina, hablamos de motivación, de ilusión, de proyecto compartido, de participación en el futuro y en la toma de decisiones, de implicación.

Diferenciación

Soy el primero que defiende que la diferencia no es nada si no la unimos a la relevancia. Pero el personal branding en la empresa convierte a una marca en diferente a sus competidores. Aunque pueda parecer utópico, una marca se imbuye también de los valores de las personas que la impulsan. No me gusta utilizar a personas famosas, pero para ilustrar el caso nos servirá: Amazon lleva el ADN de Jeff Bezos, uno de los CEO mejor valorados del mundo y uno de los mayores impulsores del personal branding.

Blaise James, un consultor estratégico de marca de Gallup, concluye en una entrevista llamada “The Value of Personal Branding” (2009) lo siguiente:

“Los empleados con marca propia son autosuficientes y más innovadores. Son solucionadores de problemas, y se comprometen a fondo con la marca corporativa”

Networking

El principio de que todos podemos conectar toma vida con el personal branding de empresa. Normalmente se atribuye el rol del networking al equipo directivo, consejo de administración y equipo comercial. Pero con un programa debidamente aplicado los contactos surgirán también desde la conversación que proyecten los empleados. Mi colega Ricard Pons sostiene -y le doy la razón- que todos vendemos. Matiz: vendemos, pero no nos vendemos. Vendemos los productos y servicios que ofrecemos, con los que nos sentimos cómodos, alineados.

El plan B

¿Qué pasaría si la compañía se viera forzada a cerrar por problemas financieros, legales…? La aplicación de programas de personal branding dotará a los profesionales de esa organización de competencias de autoconocimiento, autogestión, emprendeduría, y comunicación como para desenvolverse mejor en un escenario de crisis.

Desventajas del Personal Branding en la empresa

Donde hay ventajas también hay desventajas. Y el Personal Branding en la empresa no es ajeno. Aquí detallo las más relevantes:

Mindset (mentalización)

Es el enemigo público N1 del Personal Branding. Este tipo de programas deben iniciarse desde arriba y hacia abajo para que sean efectivos. Imaginemos que entre las recomendaciones del consultor externo, figura la puesta en marcha de una red social corporativa (tipo Yammer). Si no hay involucración de los directivos, siempre estará mal visto que un empleado esté poniendo un like en un comentario de la red social interna.

Los grandes problemas de falta de uso de estos recursos vienen dados por la falta de mentalidad positiva por parte de los “jefes”, que únicamente valoran este tipo de canales de comunicación como una pérdida de tiempo.

Retorno no inmediato

Los managers de hoy son esencialmente cortoplacistas. No se plantean una inversión si el retorno no es rápido. No les culpo. Pero los programas de personal branding en la empresa no son el conejo de la chistera. Requieren varias fases: mindset, estructura, definir a las personas que realizarán el programa, realizar las formaciones, implementar los planes de acción, medir los resultados y mejorar las áreas peor valoradas.

El ROI no es el de una inversión en maquinaria para una fábrica de embutidos. Las competencias soft -y el personal branding lo es- tienen en general un retorno positivo pero más lento que el del hardware.

La ventaja de cara al ROI es que los buenos consultores elegirán a los profesionales más proclives a desarrollar los programas de personal branding. Esto no sólo acelera la implantación, sino que garantiza su éxito y posterior difusión interna.

Recursos

La idea asociada a los programas de personal branding en la empresa es de coste. Pocas veces se plantea como una inversión amortizable. El hecho de que un programa de Employee Advocacy pueda contribuir a reducir el presupuesto en marketing estará bien visto por Recursos Humanos, pero no por Marketing. Con la iglesia hemos topado.

La organizaciones de tipo muy vertical difícilmente lograrán consensuar a un responsable de aplicación del personal branding en la empresa. O el rol lo ostenta la dirección general, o los programas de personal branding se “archivarán” en la papelera.

Fuga de talento

Muchos directivos con los que he hablado afirman que el personal branding puede contribuir a la fuga de talento. No es fácil convencerles de que los que se fugarán son los que no reciban ninguna formación ni mentoría. No es fácil convencerles de que como dice el directivo de Gallup, los profesionales con marca propia se comprometen más con la compañía.

Quién puede implementar programas de Personal Branding en las organizaciones

Para terminar, algunos consejos para cualquier empresa que se anime a implantar este tipo de programas.

  1. Los consultores / formadores deben proyectar una marca personal sólida, tanto offline como online, y ser reconocidos por el mercado como especialistas. Un profesor de marca personal sin marca personal poco puede mentorizar. En este sentido, invito a leer el post ¿Un profesor de marca personal sin marca personal? que acarreó cierta polémica. En España, por ejemplo, hay unos 15 profesionales que cumplirían con este requisito.
  2. Los consultores / formadores deben tener experiencia en consultoría y formación en personal branding integral. Y con integral me refiero a que no tengan únicamente skills relacionados con las redes sociales, o únicamente con estrategia o con técnicas de introspección. Deben poder tratarlo todo. El proceso de marca personal es un iceberg, que requiere mucha parte sumergida para que la emergente brille.
  3. Los consultores / formadores deben tener experiencia como empleados y directivos en organizaciones. De otra manera será difícil que puedan entender la problemática de su cliente o valorar y cuantificar la oportunidad que representa implementar los programas.

Espero haber ayudado a clarificar un poco el rol esencial del personal branding en la empresa (gestión de marca personal en las organizaciones). Queda mucho por hacer, pero lo primero es romper barreras.

Dispongo de un programa detallado de cómo implementar el personal branding en la empresa. Y lo mejor, cuento con el apoyo de equipo de algunos de los mejores consultores y formadores en personal branding. La decisión es tuya.

 

Si quieres descartarte este artículo en PDF, aquí tienes el enlace. Si quieres una infografía gratuita que resume lo tratado, aquí te la puedes descargar

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