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El personal branding es como la cirugía plástica: no se explica, se nota

¿Qué tendrá que ver la cirugía plástica con Personal Brand (marca personal) y Personal Branding (el proceso)?

Empiezo con una pregunta algo particular. Mi intención es responderla, y agradezco a dos buenos amigos del entorno de la cirugía plástica, los Doctores Salvadó y Vila-Rovira que me hayan inspirado (sin saberlo) para redactar estas líneas.

Marca personal

Hace algunas semanas descubrí una de las mejores definiciones que he leído de marca personal (en inglés personal brand), la de Joan Clotethumanista digital y persona inspiradora. Dice así:

Marca personal es identidad percibida. Es lo que los demás piensan y especialmente sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Inspirada en nuestros valores y proyectada en nuestros canales de influencia.

Si me parece tan buena es porque contiene el todo y las partes:

  • Identidad percibida. No la controlas. Es lo que ven y perciben los demás. Como dice Bezos, lo que dicen de ti cuando no estás delante. Es el resultado de lo que proyectas.
  • Lo que los demás piensan y sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Si me lees de vez en cuando, te habrás hartado de la frase “Todo deja marca“, una especie de mantra personal. Pues también deja marca lo que no pensamos, lo que no sentimos, lo que no decimos, lo que no hacemos.
  • Inspirada en nuestros valores. Representan el factor humano y pilar de la marca personal: somos lo que somos. Y es absurdo cambiarlo, nuestros valores nos mueven. Recordemos que las emociones y los errores son los factores que nos humanizan.
  • Proyectada en nuestros canales de influencia. Muchos pensaréis en redes sociales. Pero cada uno tiene sus canales de influencia. Algunos no necesitan internet, ya que su buen hacer se propaga de boca a oreja. Si eres uno de ellos, como mis amigos los doctores referenciados, felicidades, no hay mejor forma de crecer que haciendo crecer a tus clientes directos. Si tu modelo de negocio requiere amplificación, necesitas redes sociales, y, sobre todo, un lugar propio, web, blog o ambos.

Personal Branding

El personal branding, proceso por el que gestionamos nuestra personal brand o marca personal, tiene buenas definiciones. Quizás porque acaba de salir del horno, os recomiendo una lectura de la definición que hace mi buen amigo y colega, el profesor Vladimir Estrada, desde el blog Soymimarca.

El profesor lo define así (resumo):

Personal Branding es el proceso estratégico a través del cual una persona, con o sin asesoría especializada, gestiona integralmente, en un concepto/proyecto de marca y la comunica al mundo.

Permíteme profesor descuartizar tu definición para sacarle todo el provecho:

  • Proceso estratégico: Parte del propio diagnóstico de marca personal, ¿cuál es la marca que dejo en mi entorno? Este es un proceso de autoconocimiento que empieza pidiendo feedback, pero que no acaba ahí. (Aprovecho para recomendar la lectura de Smart Feedback). Sigue con una estrategia personal y finaliza con un plan de proyección (comunicación y networking).
  • Con o sin asesoría especializada. En efecto, no es necesario contratar a un personal brander para trabajar una gestión CONSCIENTE de nuestra marca personal. Básicamente es una cuestión de velocidad y precisión. Velocidad porque el/la personal brander se ha especializado en esto, y sabe por dónde empezar y cómo seguir. Precisión porque con los casos que lleva a sus espaldas (la experiencia es un grado) sabe qué errores no cometer. Claro, tiene un precio. Puedes aprender a esquiar solo o con monitor, automedicarte o ir al médico. Conoces las consecuencias de una u otra acción.
  • Gestiona íntegramente un concepto/proyecto de marca. Explicado fácil, si solo gestionamos nuestra comunicación, no sabremos qué marca debemos modificar o reforzar. Íntegramente se refiere a autoreconocernos (quién soy y qué marca dejo), trabajar una estrategia personal (qué marca quiero dejar, acorde a quien soy y mis competencias, propuesta de valor y valores) y plan de visibilidad (cómo doy a conocer esas competencias, propuesta de valor y cómo transmito mis valores).
  • Y la comunica al mundo. Si no comunicamos, existimos, incluso nos pueden encontrar. Pero debemos conseguir que otros comuniquen y divulguen nuestra marca por nosotros. Es el boca-oreja, el medio más efectivo en B2B. Si te diriges a audiencias grandes, necesitas comunicar sí o sí, y para ello tienes medios tradicionales pero efectivos (libro, revistas, periódicos, radio, TV,…) y medios online de fácil medición de eficacia (el mejor, no lo dudes, un blog).

Personal Branding, cirugía plástica y la esperanza del personal branding en las organizaciones

¿De qué te has operado últimamente?

Muchas personas que van al psicólogo/a no lo cuentan a nadie. En la vieja Europa parece que ir al psicólogo es como estar tarado. Mi cuestión es ¿somos perfectos? ¿no necesitamos ayuda?

De la misma manera, muchos profesionales que han encargado un proceso de personal branding prefieren ocultarlo. Como ese hombre o esa mujer que se operan para lograr una apariencia más joven. Nunca lo dicen. Pero se nota. Y créeme, no hay nada de malo. No hay que sentir vergüenza por querer estar mejor contigo mism@.

antes despues cirugía plastica

Parece que si reconoces que vas al psicólogo, pides ayuda para gestionar tu marca personal o rejuveneces una parte de tu cuerpo, cometes un pecado. Nuestros amigos en América tienen menos manías en compartir estas cosas.

Algo positivo pasa con algunas organizaciones

Veo una luz al final del túnel. Las organizaciones (que defino como agrupaciones de personas que comparten una visión y misión de forma temporal, es decir, que impulsan una o varias marcas) lo ven de otra manera.

Marca corporativa = Marcas Personales

Una marca corporativa es (o debería ser) la unión de varias marcas personales ¿no lo crees? Pues haz un ejercicio de inversión de términos (pensamiento lateral):  Lo contrario de una marca personal es una marca impersonal ¿Quieres que tu organización sea una marca impersonal, fría, distante, robotizada, inhumana?

Esta semana han pasado dos cosas que refuerzan mi teoría. Y las dos tuvieron lugar al comenzar la semana, un lunes:

En clave inteligente (clave-i), algunas organizaciones lo explican sin problemas

La primera es que mi colega, mentora y admirada Eva Collado Durán (felicítala, por favor, su libro Marca eres tú -Rasche 2015- ya va por la 3ª edición) y yo compartimos una formación interesante. O más. Trabajamos durante dos días un programa de Embajadores de Marca Internos (employee advocacy) en una PYME llamada Clavei, orgullosa de su tesoro más preciado: sus personas.

En Clavei pudimos constatar algo importante: Marca eres tú, y ella, y él, y nosotros, y vosotros, y nosotros. Marca son ellos. Soy mi marca, pero contigo, con los demás, conformamos una supermarca con superpoderes: la organización del siglo XXI. La empresas como Clavei (transformación digital) no tienen como objetivo crecer. Quieren ser mejores, quieren ser David, no Goliat.

Su fuerza reside en su humildad y su profesionalidad. Su marca es más una unión de marcas personales dirigidas por un equipo visionario ¿crecer? sí, pero de forma humanizada, personalizada. Human branding del bueno. Una gran lección. Y no tienen reparo en decir públicamente que forman a sus personas (incluyendo a su fundador e impulsor) en programas de “marca personal corporativa” (antes un oxímoron).

Marca personal VS Marca impersonal

El mismo lunes, mis amigos y colegas Andrés Pérez Ortega y Cláudio Inácio lanzaban un street personal branding vídeo que grabaron de forma improvisada en plena calle en Huelva (mayo 2018). Si tienes poco menos de 7 minutos, verás a qué nos referimos con conceptos como humanizar, coherencia, marca personal, gestionar la comunicación en redes sociales y alguna cosa más. Todo con humor, un valor que nunca se debe ocultar (por favor).

Si quieres verlos en acción con otros temas, ver a mi querida Elena Arnaiz (mi psicóloga del norte) o mi querida Eva Collado Durán (alias M.A.) contando verdades como puños en plena calle suscríbete al canal Street Personal Branding. Vale la pena.

Como conclusión a todo esto, gestionar la marca personal puede que no se vea, pero como en el caso de la cirugía plástica, se nota. ¡Feliz semana!

Before-after woman & lips photos by Shutterstock

Recomendaciones de la semana

¿Es usted una persona interesante? El periodista y director de Expansión y Empleo Tino Fernández presenta un artículo de interesante lectura sobre el valor de los profesionales y su relación con la búsqueda de empleo. En la pieza intervienen amigos y personas a las que sigo y admiro, Ovidio Peñalver y Carlos Rebate (autor de Influencers). También aporta sus ideas el profesor José María GasallaMiren Olcoz (Sodexo) con una micro intervención de último minuto de un tal Guillem Recolons.

No te quedan excusas para no aprender. Alex Durán, experto en talento y Director de Proyectos de Consultoría y Formación, del equipo de la consultora ConTalento Recursos Humanos, lo tiene claro. “Ya nadie va a pagarte exclusivamente por los títulos que tengas o hayas conseguido en tu etapa académica, sino que son tus habilidades, competencias y reciclaje continuo los que marcarán la diferencia. El mercado ya no solo reclama títulos, reclama mentalidad líquida y adaptación como elementos clave del nuevo profesional surgido de esta catarsis mundial.”

No te des tanta importancia. Elena Arnaiz ¿recuerdas, mi psicóloga del norte? Un post para leer hasta la última línea (aunque ella no cree que lo hagas), con un lenguaje fresco, directo, tal cual. “Te sobran ideas y te falta quitarte importancia…  Y cómo tú también te das más importancia a ti que a mí, lo vas a amoldar a tus esquemas de conocimiento e interpretación de la realidad”. Muy Elena.

La esclavitud de los números. Andrés Pérez Ortega, experto en estrategia personal y street personal brander. Andrés se pregunta por qué quien busque en Google el término “marca personal” no encontrará a ninguno de los referentes que han hecho grande este concepto:

AmiNeusGuillemEvaClaudioPabloJordiElenaAranchaDavid y muchos otros deberían estar ahí sin discusión.” Las cosas del SEO, ya sabes, a veces parece que Google valora más parecer bueno que serlo.

 

De obligados a vencer a motivados por luchar #EKHuelva18 #MarcaPersonal (el relato)

Los más jóvenes quizás no recordéis al gran Luis Arribas Castro (Don Pollo), el que puso la voz a la Cadena Ser en Barcelona allá por los años 80. Aquella Barcelona hospitalaria, todavía con fuerte herencia franquista, contestataria, peligrosa, algo anárquica, cerrada al mar. Pero muy humana. Tuve el honor de ver en directo cómo Arribas Castro despedía todos los días su programa con una frase que jamás olvidaré:

La ciudad es un millón de cosas

El verdadero latido de la ciudad son su personas. Barcelona no estaba en el mundo, como lo está desde 1992. Pero estaba en nuestros corazones. Entre 1975, año de la muerte de Franco, y 1990, en estos quince años, el FC Barcelona solo ganó un campeonato de liga. Y muchos años estuvo en la zona media y baja de la tabla. Pero la afición animaba como hoy lo hace con su equipo el fan del Recre o del Athletic Club. No estaban obligados a ganar, por eso estaban motivados para luchar, para jugar bien.

El caso Avilés.

En mayo de 2017 tuve ocasión de conocer la ciudad de Avilés, en Asturias. Fue de la mano de mi querida colega y personal brander Elena Arnaiz. Elena, para mí persona revelación 2017, nos llevó a unos cuantos a esa pequeña ciudad y organizó un pequeño congreso de un día que reunió -atención- a 300 personas. Hablé de ello hace un año en el post Si buscas trabajo, mejor ir a por el 80 y olvidarse del 20 y también en Lo mejor de 2017 en Personal Branding. Y Elena lo resumió en un post magistral de título Dejar huella en el espacio líquido.

Ahí coincidí con mis compañeros del alma Eva Collado Durán y Fran Segarra (Ponte en Valor) y mis colegas del alma Andrés Pérez Ortega, Isabel Iglesias, Víctor Candel, con la magia de Nilton Navarro y la propia Elena, fue un exitazo. No solo por la cantidad de gente que asistió. Por la calidad de sus personas, las ganas, la proximidad, la cantidad de amistades surgidas desde aquel momento, de las que todos seguimos conectados viendo sus progresos, escuchando sus historias. Fue un evento 100% humano. Había sed de conocimiento, pero sobre todo había ganas de acoger, de saludar, de apretar manos, dar besos, repartir abrazos. Un subidón.

Un éxito sin precedentes en España. El misterioso caso del Espacio Knowmads Huelva 2018 (alias #EKHuelva18)

En la antípoda ibérica de Avilés se encuentra la vieja ciudad de Huelva, la latina Onuba. Puede que penséis que Huelva no tiene nada que ver con Avilés. En lo político, histórico y geográfico, no. En el aspecto social y humano, sí, absolutamente sí.

Pero vamos a ver, ¿cómo ha conseguido Huelva llenar un Gran Teatro con cerca de 500 personas que incluso han bailado al ritmo de I will survive animado por una mujer embarazada de 8 meses y medio?

Dejad que os cuente algo que parece increíble: No recuerdo eventos de marca personal como este.

El secreto está en recuperar la conexión humana

La ignición del proyecto se produce hace casi un año como iniciativa y patrocinio de la fundación pública andaluza  Andalucía Emprende, de la Fundación Cajasol y del empeño ilusionante de David Barreda, desde este enero 2018 persona revelación del año y “patrón” de la marca personal. Su biografía es impresionante, y más lo es la reflexión que dejan sus escritos.

Creo que la clave de esto no era hacer un evento masivo, era hacer algo bonito.

La importancia de marcar perfil propio

Los ponentes pudimos, entre todos, dar un abrazo a casi todos los asistentes, un beso, una conversación, una fotografía. Un “hace tiempo que te sigo y me has gustado más en persona”. Normal, el diálogo persona a persona siempre superará el texto dirigido a un colectivo. Cuando te conozco me atrevo a ser imperfecto, a mostrar mi lado vulnerable, a reír, a llorar.

#EKHuelva18 marca personal

Foto: Manuel Morillo. Final del Espacio Knowmads Huelva 18

Gracias, una palabra que se queda corta

Todas las personas que conocí en Huelva tienen perfil propio, humano, cercano. Huelva no es el fresón, el Recre, el jamón o la gamba, son sus personas. Gracias de corazón a todos los que asististeis al acto. Gracias a los onubenses Helen Gómez de Ruano y David Barreda. Gracias también a los que vinisteis de muy cerquita y disteis alma al EKHuelva18, como Meme Romero, Silvia Saucedo, Seve Izquierdo,  Rocío Martín, a los que vinisteis de lejos como Eva Añón, Claudio Inacio, Alex Durán, a mis compañeros de escenario, Eva Collado Durán, Elena Arnaiz, Andrés Pérez Ortega, el propio David BarredaEnrique Cejudo (onubense, por cierto), Patricia VázquezAdela de Mora, a toda la organización. Un agradecimiento más que especial a todo el equipo de la fundación Andalucía Emprende, la Fundación Cajasol, (discurso magistral de su presidente Antonio Pulido), al Ayuntamiento de Huelva y la Junta de Andalucía. Lo que habéis hecho no tiene precedentes. Sois la pequeña aldea de los cuentos de Astérix que se resiste a ser un pueblo de sosos, aburridos y clonados ciudadanos. Humanidad pura. Aportáis, importáis, y mucho. No cambiéis, por favor.

PD: ¿Queréis saber de qué hablamos en el Espacio Knowmads? Atentos al blog de David Barreda.

Imagen cabecera: Manuel Morillo (grande)

 

Los mercados ya son conversaciones, no monólogos

¿Por qué diantres nos cuestan tanto las conversaciones en el entorno digital?

Llevo días leyendo artículos que recomiendan o alertan sobre la necesidad o no de mantener conversaciones en Internet, especialmente en blogs, webs y redes sociales.

Sinceramente, no soy capaz de ver dónde puede estar la polémica en algo que -para mí- es muy simple: ¿quién nos dice que el protocolo de la vida real debería ser distinto del protocolo en entornos virtuales?

Tú piensa lo que quieras, yo no veo ninguna diferencia entre nuestra forma de dirigirnos a los demás en un bar o en el muro de Facebook

Veamos. Cuando alguien te regala un libro ¿qué haces? Primero, lo agradeces, y otro día quizás correspondes regalando otro libro. En la red es exactamente igual. Si alguien te da un feedback sobre algo que has escrito, lo normal es agradecerlo, incluso aunque el feedback no sea positivo. Otro día, le regalarás tu feedback (créeme, eso es un regalo de gran valor). Y eso va con el carácter, si eres de agradecer, agradeces, si eres de soltar una maldición, la sueltas. Como en un bar.

Se han creado conceptos interesantes como el de netiqueta (etiqueta en la red), de mi admirada Doctora Mar Castro. De ella os recomiendo la lectura de Netiqueta, una necesidad (2015), un post breve y conciso. Destaco un pasaje que acierta de pleno en la idea del protocolo digital.

En Internet se comparten conocimientos, información y experiencias en espacios de diálogo e interacción humana de tamaño incalculable, que promueven la acción y aportan valor a los participantes (Mar Castro)

En el artículo se habla también de respeto. Y yo añado: el mismo respeto que mantienes (o deberías mantener) en un bar, una oficina, un almuerzo, una reunión familiar, una reunión de negocios, un centro de culto, un gimnasio. Incluso, y excusa el ángulo escatológico, en un lavabo público. ¿Nunca te has preguntado por qué muchas personas son marranas solo fuera de sus casas?

No conozco personalmente a Mar Castro, pero mi forma de comportarme con ella en las redes es respetuosa, como ella conmigo.

Los mercados son conversaciones

Con esta frase empieza el maravilloso Cluetrain Manifesto, escrito en 1999 (antes de Facebook, Linkedin, YouTube, Instagram, Twitter…) por cuatro visionarios. Deja que destaque los 6 primeros puntos del manifiesto, para mí la base del nuevo protocolo de comunicación y de lo que yo llamo Human Branding:

  1. Markets are conversations.
  2. Markets consist of human beings, not demographic sectors.
  3. Conversations among human beings sound human. They are conducted in a human voice.
  4. Whether delivering information, opinions, perspectives, dissenting arguments or humorous asides, the human voice is typically open, natural, uncontrived.
  5. People recognize each other as such from the sound of this voice.
  6. The Internet is enabling conversations among human beings that were simply not possible in the era of mass media.

Traducido (por ellos) y comentado por mí, sería algo así:

  1. Los mercados son conversaciones. > Añado: Por tanto, ya no son monólogos. La publicidad, basada antaño en un monólogo con el “mercado”, tiene los días contados si no se adapta a esta realidad (me consta que lo están intentando, aunque dudo que la respuesta sea colocar “influencers” por todas partes).
  2. Los mercados consisten en seres humanos, no en sectores demográficos. > Añado: (dedicado a un tal Zoido) No somos “turba”, somos individuos que nos unimos tras una causa, creencia, afición. Quizás nos unimos en multitudes, pero seguimos siendo individuos, humanos. Y eso, como sostiene Yuval Noah Harari en su obra “Sapiens, de animales a dioses“, ese mito, ese relato, nos distingue de los animales.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana. > Añado: Puede que los robots puedan imitar muchas de nuestras cosas, pero no les daremos nuestra alma. Ahí acabaría la raza humana en la dimensión en que la conocemos ahora.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera. > Añado: Este concepto de autenticidad y coherencia es inherente a la marca personal y contrario a la idea de los trolls.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz. > Añado: la palabra voz es una abstracción, no se refiere a nuestro sonido sino a nuestro ADN físico y emocional.
  6. La Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación. > Añado: Ya era hora. Tenemos la oportunidad de conectar con personas a las que no conocemos por afinidades profesionales, creencias o ideas. Hagámoslo, carajo!!

Los monologistas, al teatro

Los mercados son conversaciones, diálogos, tertulias, oportunidades. Ya no son monólogos. Los monólogos están bien en el Club de la Comedia, y ni siquiera son verdaderos monólogos, ya que los asistentes muestran sus emociones: es un  diálogo, una conexión absolutamente fascinante (ostras, ya parezco el Punset).

Human SEO, otra manera de verlo

El conocido como SEO (Search Engine Optimization) referido como técnicas para destacar en lugares como Google debe -a mi juicio- dar un vuelco. El SEO no prioriza las conversaciones entre humanos, la calidad de una buena tertulia, prioriza las relaciones entre el hombre y una máquina con un algoritmo cambiante. Creo que Google me castigará por estas palabras, pero me da exactamente igual. No quiero miles de visitas, quiero llegar a posibles clientes, amigos, colaboradores.

Hace años que oigo hablar de la web 3.0, la 4.0 y la 5.0. Y lo que me gustaría es oír hablar de la web que imita a la calle. Si un semáforo en rojo fuera Google, estaría lleno de luces rojas alrededor, letreros en todos los idiomas y repetidos mil veces. Qué cansino, por Dios. Me basta con una luz roja, y si quieres, una señal acústica para personas con dificultades de visión.

A Google le falta ser más como el bar del desayuno, una auténtica red social en toda regla. Y si no crees en la conversación (y su protocolo) en la red, imagino que tampoco crees en la conversación fuera de ella. Las cosas son más simples de lo que parecen. Si te saludan, saludas. Si te recomiendan, agradeces. Si te dan feedback, lo devuelves. Si comparten un contenido, lo agradeces… Y como compartía hace poco el gran Dan Schawbel, “If you work like a robot, you will be replaced by a robot”. Sigamos siendo humanos. No es tan difícil, creo.

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Una tecnología al servicio de un mundo más humano es posible

Hace pocas semanas trataba la conexión humana en el post de título ¿Podemos promover una cultura de conexión humana en la era de las máquinas?

Como seguimiento a las ideas contenidas en ese artículo, hoy destacamos en este post colaborativo conclusiones de dos hechos que se han producido recientemente y que apuntan en esa dirección, en la idea de lograr un mundo más humano en plena era de las máquinas.

Los humanos están infravalorados

La primera es el reconocimiento por parte del Elon Musk (Tesla) de que la automatización no siempre es sinónimo de eficacia. Así se desprende del artículo de  Xataka firmado por Raúl ÁlvarezLos problemas de Producción en Tesla se deben a la excesiva automatización. Los humanos están infravalorados.

De la lectura se deduce que tal vez la visión de Musk de un mundo automatizado no es posible sin la conexión humana. De la misma manera que lo que diferencia a un humano de una máquina es la capacidad de errar, vemos que la intuición, la experiencia y la empatía siguen siendo -de momento- patrimonio de nosotros los seres humanos.

Mi colega personal brander Helena Casas, también psicóloga y fotógrafa, apunta que es cierto que hemos avanzado en tecnología de una forma increíble en los últimos años. A pesar de los errores en la línea de producción de Tesla, la robotización y automatización llevada a la excelencia serán una realidad en muy pocos años. Los expertos no se acaban de poner de acuerdo debido a dos aspectos opuestos:

  1. El avance de la tecnología está siendo exponencial en las últimas décadas
  2. La inteligencia artificial tal como tal sigue en pañales debido a que de momento solo se trata de un algoritmo producto de un cruce de datos masivos.

Esa falta de acuerdo viene precisamente de la falta de conocimiento que todavía se tiene sobre el funcionamiento de la mente y el alma como tal. No es una cuestión de neurociencias, es una cuestión de lo que parece ser física cuántica. No pueden hacer nada solamente con el cerebro de una persona… “se necesita a la persona”

Hater, ¿por qué escribiste eso?

La segunda es una reciente charla TED de Dylan Marron (no disponible en modo abierto todavía). Marron está abordando un enfoque distinto al problema del odio en Internet. Sus vídeos como “Sentado en un baño con personas trans”, acumulan millones de visitas, aunque también generan toneladas de odio en Internet.El neo-futurista Marron desarrolló un mecanismo de supervivencia: conectar con las personas que llenan la red de odio y hacerles una pregunta simple: “¿Por qué escribiste eso?”

Estas grabaciones se han capturado en el podcast de Marron bajo el título: “Conversaciones con personas que me odian“. Según él mismo reconoce, eso no traerá la paz en el mundo, pero afirma que le ha causado una corriente de empatía con sus matones. “Empatizar con alguien con quien estoy profundamente en desacuerdo no borra de repente mis creencias profundamente arraigadas ni apruebo las suyas”, advierte. “Simplemente estoy reconociendo la humanidad de una persona a la que se le ha enseñado a pensar de una determinada manera, alguien que piensa de manera muy diferente a mí”. En el fondo Marron admite que necesitamos poner las bases de un mundo más humano.

The Human Branding

El nexo común de las dos historias es evidente: necesitamos poner mecanismos que nos permitan humanizar. Humanizar las empresas (caso de Tesla y de muchas otras). Y humanizar las relaciones que se producen en los entornos digitales. Recuerdo un viejo anuncio de la US Army en que soldados estadounidenses cruzan amenazas con soldados afganos. Todos llevan gafas oscuras. En el momento en que se las quitan, se dan cuenta de que son personas iguales, de la misma especie, y la agresividad se vuelve en confianza.

Puede parecer superficial reducir la idea de un mundo más humano a un concepto como Human Branding (Branding humano). Pero cada uno aporta su grano de arena en el campo en que es competente, y ahí puede que todos los que nos dedicamos a esto podamos compartir un propósito mayor que que el ayudar a pocas personas.

Helena Casas añade que nos encontramos ante lo que podríamos llamar una nueva era, más allá de lo que conocemos actualmente como cuarta revolución industrial:

Es el momento en el que toca ser más humanos.. más personas!

Recordando la capacidad de desarrollo intelectual y físico de la época greco-romana, toca alimentar y hacer crecer esas capacidades que nos diferenciarán, durante unos años más, de cualquier simulacro de Inteligencia Artificial. Todo lo que se rija por patrones, automatización y falta de matices, sucumbirá a la robotización.

Seamos humanos, seamos personas bien diferentes las unas de las otras, para aportar lo mejor a esta nueva era que incluso nos lleve a ser capaces de hacer convivir a las personas y a las máquinas en pro de la raza humana y no a su exterminación. Un mundo más humano es posible.

 

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24 abril en Barcelona > Doy una charla sobre Marca Personal para emprendedores en la Fundación Inceptum (c/Rector Triadó 31 de Barcelona) a la 19h, entrada gratuita. Regístrate aquí.

marca personal emprendedores

9 de mayo en Huelva > Participo en la jornada #EKHuelva18 “Espacio Knowmads Huelva” patrocinado por la Fundación Cajasol y organizado por el gran David Barreda, en que me encontraré en el escenario además de David a Andrés Pérez Ortega, Eva Collado Durán, Elena Arnáiz y Adela de la Mora. Inscripción gratuita (quedan pocas plazas) aquí. 

2 al 6 de julio en Barcelona > Curso > Marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos “Els Juliols” en la Universitat de Barcelona. Cinco mañanas, en que intervendremos Mari Carmen Martín Muñoz, Paula Fernández-Ochoa, Francesc Segarra, Emili Rodríguez y un servidor Guillem Recolons. Inscripciones en este enlace.

marca personal para diferenciarte y conseguir tus objetivos

 

¿Podemos promover una cultura de conexión humana en la era de las máquinas?

Sobre la conexión humana

Pienso que los que nos dedicamos al branding, ya sea personal o corporativo, tenemos mucho que ver con la conexión humana.

Llevo unos días leyendo textos y revisando vídeos interesantes sobre esa conexión humana en un mundo en que las máquinas cada vez “aprenden” más y más.

Un vídeo de visión obligada es el de Yuval Noah Harari, autor de Sapiens y Homo Deus. Se pregunta qué pasará en el mercado laboral, en la economía y con el poder del ser humano en las próximas décadas. Asusta imaginar que las máquinas aprenderán inteligencia emocional, aspectos como la empatía, que creíamos reservados únicamente al género humano. Pero el camino es este.

Recomiendo también dos artículos. El primero, firmado por la filósofa e investigadora Gloria Origgi, nos dice que digamos adiós a la era de la información y demos la bienvenida a la de la reputación. Viene a confirmar que ya no consumimos información, consumimos información filtrada por fuentes que para nosotros son de confianza.

El segundo destaca el informe de PwC (de obligada lectura) Will Robots really steal our jobs? (¿es verdad que los robots nos quitarán el trabajo?). Aquí nos da una visión algo más optimista pero a la vez preocupante en el horizonte de 2030. Especialmente en sectores como el transporte, fabricación y construcción.

Este gráfico, fruto de este estudio, habla por sí solo:

PWC will robots steal jobs

Pero más allá de catastrofismos, PwC define cuatro mundos de colores:

  • El mundo rojo, territorio emprendedor para intermediar entre trabajadores y empleadores ofreciendo servicios de alto valor desde startups.
  • El mundo azul, donde destaca tres áreas: tamaño de las organizaciones como factor competitivo, habilidades de los profesionales y competencias digitales.
  • El mundo verde, definido por los entornos colaborativos, donde prima la equidad y especialmente la responsabilidad social dentro y fuera de las empresas.
  • El mundo amarillo, el de los knowmads que buscan un mayor significado a lo que hacen y que podrán competir mejor dada su flexibilidad para moverse en entornos de cambio.

Me gusta esta visión “color parchís” porque creo que en ella está la clave para competir en entornos cada vez más automatizados. Los cuatro mundos utilizarán la robotización como instrumento al servicio del ser humano.

George Orwell ya avanzaba que lo importante no será mantenerse vivo sino mantenerse humano.

En cualquier caso, y volviendo a la responsabilidad de los brandólogos o branders con la conexión humana, ahí va mi predicción:

La comunicación será efectiva cuanto mayor sea la conexión humana entre marca y mercado. En otras palabras, la marca debe humanizarse, y la única forma que tiene de hacerlo es comunicando sus valores a través de personas.

¿Cómo se hace eso? Fomentando los programas de embajadores de marca internos. Ya he repetido varias veces que los consumidores son personas. Que las empresas son personas. Y que personas hablan con personas.

Promover una cultura de conexión humana es poner dirección, ventas, marketing y RR.HH al servicio de la filosofía People trust People (personas confían en personas). Un buen ejemplo de cultura de conexión humana es la campaña de EY Spain #YoConstruyoEY, que define sin complejos que la marca EY es la gente que la compone y construye cada día.

Los programas de personal branding corporativo, employee advocacy y employer branding están al servicio de esta idea: humanizar las marcas en la era de las máquinas. Seamos fieles a la idea de Orwell, mantengamos la conexión humana por encima de todo. Human Branding.

 

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Marca Personal y ética empresarial: un binomio que funciona y va a más

Se atribuye a Jesús de Nazaret la frase “aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra…”. Con eso quiero recordar que, “cual más cual menos, todos por qué callar tenemos”.

Ética empresarial

Más allá de la acepción filosófica de la ética empresarial, me gusta analizarla en el sentido de: conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano de una comunidad.

Marca Personal y ética empresarial

La ética tiene una estrecha relación con la marca personal. En la gestión de nuestra marca personal trabajamos la propuesta de valor, algo que proyecta un beneficio hacia los demás. El comportamiento ético de cada persona tiene consecuencias hacia los demás. Si fuéramos anacoretas, ese comportamiento sería irrelevante. Al vivir en comunidad, nos comprometemos a respetar unos valores raíces.

Tres ejemplos de ética empresarial

He recogido tres casos de ética empresarial que pienso son ejemplares, dos de ellos en el ámbito inspirador y positivo, el último como un ejemplo de la miseria humana, de contravalores. Los tres son o han sido personas influyentes, poderosas en su universo laboral.

1. Cristóbal Colón, el alma de La Fageda

Aunque el nombre remita al descubrimiento de América, hoy el mundo se jacta de tener en vida a un descubridor de la ética más inspiradora. El psicólogo Cristóbal Colón entendió que los locos del manicomio eran, ante todo, personas. Así que, de la mano de 14 enfermos mentales buscó y encontró la manera de fundar una empresa ejemplar. Y lo hizo. Fundó La Fageda. Cólon fue personaje social del año, galardón de la revista Compromiso Empresarial. En este vídeo del programa “Salvados” de Jordi Évole está su relato. No te lo pierdas.

 

2. Emmanuel Faber, negocio y ética tras la estela de Danone

Si te pregunto cómo es el CEO (presidente mundial) de Danone, sin conocerlo, ¿qué te viene a la cabeza?… ¿corbata? ¿millonario? ¿disciplina? A mí me pasaba lo mismo. Hasta que en un taller de storytelling, Víctor Gay Zaragoza me presentó el vídeo de Emmanuel Faber que dejo a continuación y que te invito a ver. Su relato es ingente, maravilloso, pero gracias a él lo mejor es el propósito del Sr. Faber, y que impregna toda la empresa: justicia social. Averigua el poder del propósito en la marca personal:

3. El Sr. X, un ejemplo de bajeza moral

El Sr. X es un empresario, ya retirado, cuyo estilo de liderazgo estaba basado en el síndrome de la silla caliente. Y también en que no se pueden hacer negocios siendo bueno en lo tuyo, sino por puro amiguismo. Eso funcionó en una época, pero ahora no se sostiene.

Por avatares del destino, el Sr. X se ha visto involucrado en un caso de financiación ilegal de partidos. En sus declaraciones ante el juez, defendió la idea de que su empresa necesitaba cobrar y que no le importaba la manera de hacerlo. Hasta aquí nada demasiado escandaloso, una anómala normalidad. Pero cuando el juez le pregunta quién era su contacto del partido, el Sr. X indica que quien era responsable en su empresa de los contactos con el partido era la directora financiera, ya fallecida. Pasar el muerto al muerto es un ejemplo de bajeza ética, principalmente porque el muerto no puede levantarse para decir: “eso no es verdad”.

Los malos ejemplos de ética empresarial son tan inspiradores como los buenos, nos enseñan el camino que no hay que tomar. Y repito lo dicho al principio “aquel que esté libre de pecado…”.

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Muéstrate tal como eres en persona, en papel y online

Tal como eres

Si no te muestras tal como eres será difícil que puedas sostener una marca personal sólida, coherente y atractiva. Sí, lo sé: Hoy cuesta mucho distinguirse en un mercado tan competitivo. Los medios online están al alcance de todos. Mucha gente cree que llenarse de masters y posgrados les garantizará el mejor trabajo. No es así.

Para impresionar a las empresas o a inversores debes hacerlo con tu auténtico YO, y no importa en qué formato, en una entrevista (en persona) en un business plan o CV (papel) o en Internet (online).

Hoy, mantener la línea no va de nutrición, va de coherencia

La coherencia es clave: No puedes mostrar un YO distinto en una cafetería, en Twitter o en ese papel que algunos se empeñan en seguir pidiendo que se llama CV. Si quieres adoptar un rol distinto al profesional, puedes hacerlo, no hay problema. Pienso que nuestras acciones y nuestros valores hablan más de nosotros que los pomposos títulos que nos ponemos en Linkedin o en un CV.

Tu vida importa, tu marca importa

Tu marca es tu reputación, tu tarjeta de visita. Es lo que dejas en la mente de los demás y la experiencia que les provees. Es explicar tu por qué, tu cómo y tu qué.

Tu marca la potencias trasladando una propuesta de valor y una experiencia a aquellas personas con las que interactúas y que pueden abrirte la puerta a un universo de oportunidades. Negar tu personalidad, tu ADN de marca, a tu mensaje principal es NO mostrarte como eres, es enseñar un máscara de ti, un perfil Matrix.

Estamos hechos de triunfos y fracasos, esa es nuestra fuerza

Me impactó película La llegada (The arribal), una joya reciente de obligada visión. No explicaré de qué va para no romper la magia, pero me llamó la atención una pregunta poderosa: Si pudieras hacerlo, ¿cambiarías algo de tu vida anterior?

La respuesta está en el cine, pero insisto una vez más en la idea de que estamos hechos de éxitos y fracasos. Lo que nos hace fuertes no son unos u otros, sino unos Y otros. No vendas la idea de que has crecido en un lecho de flores porque no me lo voy a creer. Pero además te va a ser poco útil. Muestra con orgullo tus cicatrices, proyéctate como eres. Em persona, en papel o en la red. Que tengas una semana genial.

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Imperfectos bienvenidos

En las últimas semanas he tenido la suerte de verme con personas a las que respeto, admiro y con las que, sobre todo, conecto. Lo curioso de estos encuentros es que siempre surgen ideas y proyectos, algunos acaban por materializarse y otros no, ley de vida.

Uno de los patrones de estos encuentros se rige por el principio de confianza, y por la deliciosa imperfección que envuelve las vidas y carreras profesionales de las personas con las que me he visto. Empatizo rápido: pura humanidad.

Imperfectos bienvenidos

Yohechismo

No sé si te pasa, pero cuando hablas con alguien cuyo único discurso gira entorno al yohechismo, “yo he hecho esto, y aquello y lo otro, y he logrado…” llegas a una conclusión: eso, en un CV o en un perfil de Linkedin está bien, luce, da brillo, pero en una conversación informal con alguien de confianza ronda la pedantería. Con este perfil se puede compartir un proyecto puntual, pero será difícil conectar para llegar más lejos.

La imperfección humaniza

Cuando hablas (mejor dicho, cuando escuchas un monólogo) de alguien perfecto siempre acabas con la sensación de que esta persona no tiene pasado, ni padres, ni amigos, jamás ha roto un plato. Si le han despedido de una empresa es por un error de la empresa, jamás asume la propiedad de la causa de despido. Esta tipología de personas abunda más de lo que pensamos, y no me hace pensar que son robots, solo lobos con piel de cordero, seres deshumanizados.

Cuando se produce una auténtica conexión emocional con alguien es cuando se confiesan pecados y errores: las cartas sobre la mesa. En marca personal quizás la imperfección sea el valor más humano: el de la apertura, la desnudez, la máxima honestidad. Viene de “no te voy a engañar, yo la he pifiado muchas veces”.

Profesionalidad y confianza

La carta a los reyes está clara: no se trata de asociarte únicamente con buenos profesionales o únicamente con personas en las que confías y con las que conectas: Lo queremos todo! Y eso es difícil, pero no imposible. Los profesionales más jóvenes adolecen de un buen currículum de errores, y quizás eso los deshumaniza, los coloca en un falso pedestal. Necesitan pasar por dos etapas hasta llegar a la madurez que inspira confianza:

  1. Cometer errores
  2. Reconocerlos

Y entre una fase y la otra pueden pasar años.

El punto de locura

Si la imperfección humaniza, un punto de locura pone la sal y pimienta a esa aproximación personal. Y no hablo desde una perspectiva patológica tanto como de recuperar esos momentos de inmadurez de los que quizás alguna vez nos hemos arrepentido pero que forman parte de nuestro ADN.

Conste que estoy de acuerdo con Xavi Roca cuando valora como exagerada la cultura del fracaso, pero quiero dejar claro que para mí imperfección no equivale a fracaso, sino sencillamente a reconocer que no podemos saberlo todo y que algún plato habremos roto, aunque solo sea porque el exceso de jabón hizo que se deslizara sin control de las manos.

Ponte en Valor

En un proceso de marca personal suelo insistir mucho en la propuesta de Valor, un eje diferencial central que explica los motivos de elección de una persona. Y de la misma manera insisto en dar “el toque humano”, el que te aproxima, te acerca, te humaniza. El relato personal es otro eje clave en la gestión de la marca, y a menudo se olvida. Somos deliciosamente imperfectos: mostrémoslo, pongámoslo en Valor. Imperfectos bienvenidos.

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El anti-branding también funciona ¿Y si lo hacemos todo al revés?

Conoces bien la marca: Su filosofía es la de ser diferente y dirigirse a los que piensan diferente. Pero a diferencia de otras empresas que así también lo declaran, algunas lo practican hasta el límite, como es el caso (no único) de Apple. ¿Es eso anti-branding?

Cosas que ni hubiera hecho nadie en su día, pero sí pasaron en Apple:

  • Poner como marca gráfica una manzana a un ordenador, a un objeto inanimado
  • Contratar a Ridley Scott para hacer uno de los anuncios más caros de la historia, y encima programar una única exposición del mismo en un intermedio de la famosa Super Bowl americana
  • Despedir al alma mater de la empresa cuando las cosas iban bien
  • Ponerse a fabricar teléfonos cuando tenías una buena parte del pastel de PCs
  • Diseñar un híbrido entre ordenador y teléfono, luego conocido como “Tablet” que ha revolucionado el mundo de la enseñanza, entre otros
  • Crear y diseñar sus propias tiendas redefiniendo el modelo de negocio, pero respetando el de los distribuidores tradicionales
  • Prohibir a los empleados hablar de la marca en entornos digitales. Es decir, renunciar al advocate Branding que muchos defendemos como sistema de la confianza entre marca y mercado. La frase “Apple no deja que por ejemplo en la Biografía de Twitter pongamos que somos trabajadores de Apple” es clarificadora
  • No tener presencia activa en las redes sociales. Os recomiendo este artículo de Cat.Económica “Apple repudia a las redes sociales y aun así triunfa

En el fondo el anti-branding es un estrategia de branding

¿Estás pensando lo mismo que yo? Claro, el anti-branding es una gran estrategia de Branding. De hecho, el pensador maltés Edward de Bono ya consideraba la revisión de supuestos y el dar la vuelta a las cosas como ejes fundamentales del proceso creativo.

Apple, por supuesto, no es la única marca que trata de dar la vuelta a la tortilla. En un excelente artículo de HBR que leí sobre transformación empresarial a partir de un post de AdQualis, se habla de Google (ahora Alphabet) y su paso de la red a los automóviles inteligentes. O de Amazon y su camino del retail al cloud computing. O de Netflix y su paso de la venta de DVD por correo a liderar las plataformas de streaming de películas y series.

Pero a pesar de dar la razón a Scott D. Anthony, autor del artículo de HBR, sigo pensando que hay algo consustancial en la estrategia de Apple. Ellos no hacen lo contrario que los demás como estrategia, lo hacen como visión de compañía, como propósito. Recordad el excelente TED de Simon Sinek y su Golden Cercle. Su ideal es hacer del mundo un lugar mejor en el que vivir, y eso exige poner en crisis todo aquello que sea mejorable; es decir, TODO.

¿Existen modelos anti-branding en personas?

Por supuesto: los que arriesgan a crear cosas nuevas y no van a remolque de lo que hacen los demás, los que se juegan la vida por mejorar la condición política de sus entornos, los que, al igual que los amigos de la manzana, buscan hacer del mundo un lugar mejor para el que vivir. Los que, en definitiva, tienen y propósito y van tras él.

Y cuando hablo de anti-branding no me refiero al movimiento que surgió a raíz de la publicación del best seller “No Logo” de Naomi Klein ni me refiero a los movimientos que han hecho algunas grandes marcas globales por parecer locales.

No, con anti-branding me refiero a replantearse el manual del Branding e ir a tu bola, sin remolque. Me refiero a crearte tus propias normas de Branding y, muy importante, no considerarlas como una biblia sino entender que todo cambia, y el Branding también.

Si Apple repudia las redes sociales es porque eso le permite concentrarse en otros formatos de comunicación y en el eje motriz de su negocio: la innovación y el replantearse constantemente su modelo de negocio. Muchas empresas no ponen en crisis su modelo hasta que les va mal. Apple lo hace cuando las cosas van bien.

De todas maneras, yo sigo viendo a personas detrás de marcas y a marcas detrás de personas.  Apple se asociará durante mucho tiempo a Jobs, Wayne y Wozniak, sus fundadores, igual que es difícil ver a Amazon sin Jeff Bezos o a Virgin sin Richard Branson.

Human Branding

Y si tuviera que llegar a algún tipo de conclusión de todo esto es que las marcas necesitan el componente humano para sobrevivir, para conectar, para llegar. El anti-branding incluye, por qué no decirlo, eso que muchas empresas repudian: el personal Branding. Si las marcas no se humanizan no podrán ser aceptadas por sus mercados. La forma de hacerlo no es importante: no es relevante si lo hacen a través de anuncios en TV, de redes sociales o de campañas conjuntas con ONGs: la clave es conectar personas con personas, la clave es que la conversación de las marcas tenga lugar desde personas, no desde newsletters ni de acciones masivas de e-mail marketing. Cuando vas a un Apple store, en lo primero que te fijas no es en las máquinas que hay, ni en las mesas, ni en los lineales, ni en el Genius Bar: te fijas en un pequeño ejército de personas con una camiseta azul que hablan tu idioma y te acompañarán de principio a fin en tu decisión de compra, incluso te cobrarán ellos mismos y te enviarán una factura por correo electrónico. Apple no está en las redes sociales, pero su política de personal Branding es de las mejores que existen: como diría William Arruda, “Your people are your Brand”.

¿Lo quieres hacer al revés? Hazlo, pero cuenta con tu equipo. A esto prefiero llamarlo “Human Branding”, una versión del anti-branding que por el momento parece que pocas empresas estén dispuestas a aplicar pero que pronto vencerán el miedo al cambio y se pondrán manos a la obra. Ahí estaremos.

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