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Diez años de incontinencia, diez años de este blog

Diez años de no poder reprimir mis pensamientos, mis ideas. Diez años de incontinencia. Al principio cuesta desnudarse. Después te das cuenta que ese striptease mental no es negativo si tiene su público y, sobre todo, si le aporta valor.

Pues sí, este mes se cumplen diez años de este blog

Corría la primavera de 2007. Llegué a un acuerdo con Jean-Paul Tréguer en París para representar su exitosa agencia TVLowCost en España. La idea era buena: paquetizar campañas publicitarias en TV nacional a precio asequible (250.000€) e incluyendo investigación, 6 guiones de anuncio, rodaje de 3 o 4 versiones de anuncio de entre 7 y 10 segundos y campaña en TV de aprox. 250 GRPs (unos 250 puntos de audiencia sumadas en bruto).

La forma de llegar a los clientes ideada por Jean-Paul era (y es) comprar listados de correos electrónicos (permission marketing) para enviar un newsletter mensual, y, más importante, gestionar un blog. ¿Qué es un blog? Yo en aquel momento no tenía ni idea, para mí un blog era una web pero personal. Pero estaba errado, no tenía por qué ser personal y por su dinamismo y actualidad, no era una web al uso.

Primeros pinitos en blogging

En abril 2007 ya había creado dos blogs, el de TVLowCost Spain y otro para un candidato político. Y en diciembre, hace 10 años, abrí el mío propio. Entonces la URL era www.lateralconsulting.wordpress.com. Mi empresa propia se llamaba así, Lateral Consulting, y no fue hasta 2010 que le cambié el nombre por el actual de guillemrecolons.com.

Si me atreví a abrir mi propio blog fue porque ya me había familiarizado con la creación de contenidos y la publicación en plataformas Blogspot y WordPress (finalmente unifiqué con WordPress, no hay comparación). Por aquel entonces apenas existía el SEO, se trataba sobre todo de crear una nube de etiquetas para que los visitantes al blog pudieran encontrar contenidos con más facilidad.

Aunque las redes sociales ya existían, en España pocos tenían en 2007 una cuenta en Twitter o Facebook o Linkedin. Lo importante era compartir el blog en lugares como Delicious, Menéame y alguna plataforma de curación más.

El primer post

El 12 de diciembre de 2007 publiqué el primer post Marketing lateral. El placer de releer a Kotler, una reseña de un libro que me impactó tanto como “la biblia” Pensamiento Lateral, del gran pensador maltés Edward de Bono.

Los primeros años los contenidos se centraban más en las áreas que en aquel momento ocupaban mi campo de acción: comunicación política, pensamiento lateral y entorno low cost.

Releyendo alguno de esos primeros posts con criterio de hoy, diríamos que eran contenidos muy simples, anti SEO (post muy breves), pero con ideas e insights de cierto valor. Y siempre en tono personal. Quien escribe en una bitácora como en una nota de prensa de empresa siempre resulta aburrido.

Poco a poco, transmitiendo marca personal

Es cierto que un blog es un “acelerador” de marca personal. Me explico: lo que antes quedaba en la huella en círculos privados (trabajo, amigos, familia) extiende con el blog su círculo de influencia a la humanidad conectada. Gran responsabilidad.

Además de ir ampliando ese círculo de influencia, desde 2007 empecé a trabajar -sin ser todavía consciente de ello- en consultoría de personal branding. Mis primeros clientes: líderes políticos, artistas, directivos y emprendedores. Yo lo llamaba “consultoría de comunicación personal”.

Pocos meses más tarde, mi amiga Linda Reichard me dijo -mirándome con rictus serio- what you are doing is called personal branding.

Tomar conciencia del Personal Branding

A partir de ese momento empecé a tomar conciencia de que existía un procedimiento estratégico (por entonces algo primario) para gestionar la marca personal de personas, el personal branding. Empecé por leer el primer manifiesto del personal branding, el artículo de Tom PetersThe Brand Called YOU“. Mi amiga me recomendó leer a Dan Schawbel, y William Arruda. Excelentes libros y excelentes blogs. Además, descubrí a Neus Arqués con su ¿Y tú, qué marca eres? (Alienta 2007) muy orientado a la reputación personal. Poco después leí Marca Personal de Andrés Pérez Ortega (Esic, 2008).

Posteriormente, empecé con otros autores como Brenda Bence (How you are like shampoo), Catherine Kaputa (You are a brand), Hubert Rampersad (Be the CEO of your life), …

A pesar de que la mayoría de textos se centraban mucho en la necesidad de diferenciarse, como publicitario tuve claro que esto trataba de VALOR. Recordaba eso de “Marca = Propuesta Única de Valor). También tuve claro que se necesitaba un método simple para gestionarlo, basado en tres fases clave: autoconocimiento, estrategia personal y visibilidad; posteriormente, al inaugurar Soymimarca, lo bauticé como “método Iceberg de la Marca Personal“.

Primeros contenidos sobre marca personal

El primer post tiene apenas 150 palabras (era poco SEO), titulado “El impacto de la web 2.0 en el Personal Branding“. De ahí en adelante hay 300 artículos bajo la categoría Personal Branding, que con el tiempo fue derivando a las aplicaciones del personal branding en las organizaciones. Si a eso le sumo los 400 escritos en el blog Soymimarca y le añado las colaboraciones externas, estoy cerca de los 1.000 artículos.

Lo más leído

Empecé a “auditar” la web en febrero 2012, así que quizás me olvide algún contenido relevante por el camino. Los 10 más leídos, según Google Analytics, de mayor a menor son:

  1. Qué te hace una persona única en el mundo. Enero 2017
  2. Cómo analizan tu CV en base a la generación del reclutador. Julio 2016
  3. Personal Branding en la empresa. Aplicaciones, pros y contras. Enero 2017
  4. Qué tipo de pensador eres. Diciembre 2015
  5. Lo mejor de 2016 en Personal Branding. Enero 2017
  6. Profesiones que desaparecen ¿estás en la lista? Abril 2014
  7. 8 pasos para encontrar un buen trabajo. Agosto 2015
  8. Y tú ¿ya has descubierto tus superpoderes? Diciembre 2016
  9. 23 razones para ponerte en valor. Abril 2017
  10. Sr. Risto Mejide, las cosas como son: gracias. Septiembre 2014

Con lo que más he disfrutado

Los rankings son los rankings, pero por el camino quedan algunos artículos que tal vez hayan ejercido mayor influencia entre mis clientes.

  1. La putada de llamarse García. Junio 2012
  2. ¿Qué es un stakeholder y como afecta a la gestión de marca personal? Mayo 2017
  3. Storytelling, el discurso que conecta, seduce y convence. Abril 2016
  4. Marcar paquete como propuesta de valor ¿funciona? Abril 2017
  5. Personal Branding y plan B: Las claves de la transición. Febrero 2016
  6. 14 preguntas para saber si encajo en una organización. Abril 2015
  7. ¿Cuál es el detonante de tu carrera profesional? Agosto 2017
  8. Un profesor de marca personal sin marca personal? Marzo 2014
  9. Palabras inútiles y marca personal. Septiembre 2016
  10. La estupidez de los estereotipos. Junio 2016

Esto no acaba aquí

Amenazo: pienso seguir escribiendo. Ojalá la cosa dé para otros diez años. Si esto ha durado 10 años os lo debo a vosotros, los lectores. Gracias de todo corazón. Todo deja marca, y vosotros recargáis energía en la mía.

Empezar desde cero tras un bache… ¿tarea imposible?

Empezar desde cero ¿te ha pasado? ¿te puede pasar?

Me he encontrado con algunos casos de personas que, tras un bache en su carrera, se plantean empezar desde cero. En gestión de marca personal hablamos a menudo de cambio. Cuando alguien busca un nuevo enfoque se puede deber a muchos factores.

Causas que nos llevan a empezar desde cero

  • Despido. En este caso me gustaría recordar que cuando una persona finaliza involuntariamente su trayectoria en una organización, le despiden de la organización, no de la profesión. A menudo se produce un síndrome de “voy a romper con todo” que desemboca en decisiones no siempre adecuadas. Hay que analizar profundamente las razones del despido, que es posible que no tengan relación con las competencias y los logros.
  • Insatisfacción con el desarrollo de carrera . Se produce cuando una persona se da cuenta de que se ha equivocado de carrera. Ejemplo: una persona estudia economía, y cuando lleva dos años trabajando en una consultora se da cuenta que lo que hace no le gusta.  No es culpa de la empresa, simplemente que la visión y valores propias no están alineadas con el “job description”.
  • Trabajar en ambientes “contaminados” (despido interior). Estar mirando el reloj, perder la ilusión por el trabajo, salir unos minutos antes de la hora. No es un problema del tipo de trabajo a realizar. El despido interior tiene que ver con la estabilidad emocional, con la convivencia con superiores o iguales con los que no hay química.
  • Incertidumbre. En un post reciente traté sobre profesiones con riesgo de automatización. Si eres agente de seguros o contable habrás visto que muchas de las tareas que desempeñabas ahora las puede gestionar un software, un CRM, una aplicación. El riesgo de futuro incierto está ahí.
  • Enfermedad. Muchas personas se plantean empezar desde cero tras sufrir una enfermedad que pudiera tener relación con estrés laboral. Problemas de corazón, depresión, algunos tipos de cáncer… Es algo habitual buscar una nueva vida, aunque sea a costa de renunciar a ingresos u otros beneficios. Hay algo muy importante en juego, más que cualquier empleo o proyecto emprendedor.
  • Proyecto emprendedor fracasado. Quizás sea el caso más frecuente. Entre los emprendedores, que levante la mano aquel que no haya tenido uno o más proyectos fracasados. En esto, y por experiencia propia, sólo puedo decir que cada fracaso es una lección que indica los caminos por los que no hay que volver. Hay que levantarse e insistir.
  • Nuevas competencias adquiridas. Me viene en mente el coaching. Muchas personas que conozco se han formado en coaching como actividad paralela a su trabajo y han acabado iniciando un nuevo proyecto desde cero. O incluso cambiando de departamento en la propia organización.

Empezar desde cero 1: Superar la autocompasión

En la mayoría de los casos en que la razón del cambio es involuntaria, se produce un período de auto-compasión. No valgo para nada, esto no es lo mío, no hay lugar para mí. Curiosamente, se trata de un momento en que en lugar de buscar respuestas, nos seguimos haciendo preguntas. Como si no creyéramos en el diagnóstico.

Me declaro fan de la serie Suits (la clave del éxito). En un pasaje del 7º episodio de la 4ª temporada encontré una reflexión en este sentido que dejo aquí. Dura menos de un minuto, pero contiene una idea de las que ayuda a entender cómo superar la auto-compasión:

Mike Ross (Patrick J. Adams) se encuentra en un momento de tránsito profesional. Va a ver a uno de sus clientes, alguien que superó un bache, y le pregunta cuál fue la clave del éxito. El empresario creó un nuevo concepto llamado “béisbol de fantasía”. Para llegar ahí fue indispensable dejar de hacerse preguntas para empezar a encontrar respuestas. Pero eso no fue lo único, ni lo más importante.

El empresario admite un cambio en sus valores, un proceso de maduración profesional que le llevó a poner por delante las relaciones humanas que los beneficios económicos. Lo entiendo ¿no es acaso un beneficio estar rodeado de personas con las que compartes objetivos y valores?

Empezar desde cero 2: Nuestra marca personal lleva cicatrices, no puede ser de otra manera

Empezar desde cero no es una tarea imposible. Las cicatrices de nuestras experiencias anteriores son pura savia para el devenir. Hay que asumir que nunca es tarde para volver a empezar. Eso sí, siempre analizando cuál es el motor del cambio y cuál será el combustible que impulsará nuestra nueva vida.

Si esto no te motiva lo suficiente, anímate escuchando al gran Willie Nelson y su On the road again.

 

Guillem Recolons y Enrique Rueda

20 agosto 2017

Dedico estas líneas a mi gran amigo Enrique Rueda, alguien al que nunca le tembló el pulso para empezar desde cero, ilusionarse con nuevo proyectos, y hacerlo siempre desde desde la humildad, la humanidad, desde el respeto a los valores y el entusiasmo por la amistad y la vida. Es una pena que ya no estés en este mundo, Doc. El mundo necesita más personas como tú. Abrazo eterno. 

 

Valor y Valores, el corazón de la marca personal

Una marca personal es la que transmite Valor y Valores

  • Hace 40 años: Un factor de elección de profesionales de hace 40 años se basaba en méritos, familia, contactos, experiencia acumulada…
  • Hace 20 años: El mismo factor de hace 20 años valoraba por encima de todo las competencias y la reputación, especialmente por parte de “jefes”.
  • Hoy: Hoy uno de los factores de elección principales es la combinación del Valor y los Valores. Me explico. Con Valor me refiero a propuesta de Valor, la capacidad de resolver problemas de una forma única. Con Valores me refiero a nuestra forma de afrontar los problemas, las soluciones y de conectar con los demás. Hoy una marca personal es la que deja entrever Valor y Valores.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien

Pronto se cumplirán 10 años de este blog, y 9 que escribo sobre marca personal. Yo fui de los primeros en acuñar la frase: “si no comunicas no existes”, pero transcurrido ese tiempo me doy cuenta de que la frase no define en absoluto el corazón de la marca personal.

No se trata de comunicar, se trata de comunicar bien, y para ello necesitamos mensaje que transmita nuestra propuesta de Valor y un estilo (forma de hacer, de interactuar…) que transmita nuestros Valores.

Por supuesto, también necesitamos un público, un destinatario del mensaje, también unos canales, unas vías de transmisión,..

Sobre la propuesta de Valor se ha hablado y escrito mucho. Si me conoces, sabes que no me gusta andarme con rodeos, mi definición favorita de propuesta de Valor es: qué problema resuelvo. Y la forma en la que resuelves el problema refleja tus Valores. Puede parecer muy simple, pero lo difícil es encontrar la propuesta y la mejor manera de reflejarla.

propuesta de valor

Ejemplo de una buena propuesta de valor

Si dices que eres bombero me transmites una profesión, una actividad. Si me dices que ayudas a salvar vidas me estás diciendo qué problema resuelves; y puede que eso no sea suficiente.

En la imagen, Tsavo Neal ayuda a consultores a ganar clientes a través de su web para que dediquen menos tiempo al marketing y más a facturar. Es una propuesta de Valor completa, que no solo indica qué problema resuelve Neal sino qué sale ganado su cliente.

Los Valores son los factores -a mi juicio- determinantes de una elección. Me explico. Ante dos profesionales con idénticas propuestas de Valor siempre nos inclinaremos a elegir al que transmita unos Valores que nos den confianza y que sean acordes a la actividad que requerimos. 

Tienes a dos candidatos para un puesto de trabajo; ambos han estudiado el mismo grado y el mismo máster, tienen parecida edad y experiencia ¿a quién eliges? Te das una vuelta por Instagram y descubres al candidato A trabajando como voluntario de recogida de alimentos en Navidad. A eso me refiero, el candidato A no ha dicho que es alguien solidario, altruista, comprometido; lo ha transmitido con una simple imagen.

Transmitir mejor que explicar

En pocas palabras, en nuestras relaciones no solo buscamos a profesionales competentes, también a buenas personas. Lo primero lo tenemos con la propuesta de Valor, lo segundo con los Valores.

 

Los Valores no se cuentan, se transmiten. Por más que digas que eres una persona comprometida, lo tendrás que demostrar o tendrás que conseguir que los demás te reconozcan como tal. Tus palabras, en este caso, tienen poco efecto.

En la imagen, mi colega Paula Fernández-Ochoa desde su perfil Instagram @vivircorriendo transmite los valores del deporte: autosuperación, disciplina, preparación, esfuerzo,

Blog, propuesta de Valor y Valores

Suelo repetir que todo deja marca, lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que decimos y lo que callamos. En un momento en que comunicar (bien) es conectar, aprovecho este espacio de Valor y Valores para reivindicar el blog como gran transmisor de ambos drivers.

El blog podría considerarse una casa digital. Y en nuestra casa guardamos menos secretos que en las casas ajenas (redes sociales). Pero como en todo, cada uno decide la graduación sobre la exposición de su personalidad. He visto blogs sin un about me y he visto otros en que el autor ha publicado resultados de sus test psicotécnicos o de inteligencia emocional.

Como dice mi colega Arancha Ruiz, no hay reglas, pero consideremos que nuestro relato importa. Cada vez más. La generación de nuestros padres, llamada “silenciosa” abogaba por la discreción. De nuevo, hoy, si no comunicamos “bien” no existimos. Con eso no digo que demos al traste con la privacidad. Hay que ser cuidadoso con lo que se publica, pero también vale la pena ser uno mismo. Recuerdo que los Valores no se comunican, se transmiten.

En el blog dominamos el medio, tenemos la última palabra. En las redes, justo al contrario. Hay personas que eliminan los comentarios negativos en los blogs, y creo que eso es un error. Es todo un reto responder con elegancia un comentario airado. En las redes luchamos a campo abierto, sin protección. Twitter ha “matado” a más de un político, artista, empresario. Es una red que requiere grandes dotes de comunicación asertiva, aunque no la única. No hay nada más cruel que ver los comentarios troll de centenares de personas tras una noticia en un diario digital. ¿Somos así de malos? Posiblemente no, pero el anonimato y el desahogo que se permiten algunos ciberextremistas es una respuesta a alguna frustración. Cuando se quitan la máscara, sin embargo ¿siguen siendo ellos mismos?

La forma de transmitir nuestra propuesta de Valor y nuestros Valores en distintos entornos digitales puede y debe diferenciarse. Cada cual elige el grado de intensidad de su privacidad. Yo tengo una estrategia diferenciada para cada red social, y únicamente he podido “clonar” una publicación en Instagram con Facebook, y lo he hecho muy pocas veces. Cada red tiene sus códigos y sus públicos. No tendría sentido publicar lo mismo y con el mismo tono en todas las redes sociales o profesionales, aunque esté lleno de gurús diciendo por ahí que tenemos que vincular todas nuestras redes sociales.

Un Valor esencial

La autenticidad es uno de los Valores obligatorios. Posicionarte políticamente es un riesgo incluso siendo de pensamiento moderado y pactista. Alabar un gol de CR7 puede cerrar puertas en Barcelona como alabar uno de Piqué las puede cerrar en Madrid. Parece que nos hemos vuelto intolerantes, así que la transmisión de valores debería imponerse a la de credos. Es un tema complejo, del que hay poca ciencia pero mucha experiencia. Me cuesta explicar que las personas tenemos una sola marca personal pero que podemos ostentar distintos roles.

 

Resumiendo, cada vez estoy más convencido de que la esencia de la marca personal es esta combinación poderosa de Valor (propuesta de valor) y Valores (superpoderes). Sin eso, ya podemos hacer SEO, SEM o estar presentes en muchas redes sociales. El secreto (si lo hay) es priorizar esencia sobre presencia. Ser sobre estar. Conectar sobre hacer ruido. Un abrazo!

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Unas claves y una historia para tu próxima reinvención profesional

En el transcurso de tu vida, habrá momentos buenos y momentos malos, momentos en los que te parecerá que eres invencible y momentos en los que te sentirás derrotado e inútil. Los momentos en los que te crees invencible no duran mucho, así que deberías disfrutarlos y saborearlos porque enseguida encontrarás algo que te recordará que estás subido en una montaña rusa, y que pronto volverás a bajar. Sin embargo, superar los momentos en los que te sientes derrotado e inútil es mucho más difícil.

El Síndrome de la Reinvención Abrupta

Un clásico de estos momentos duros es el del despido de un trabajo, y no es menos duro si hablamos de un despido directo o de un despido interior. De un día para otro, pasas de ser valioso en una organización a sentirte desplazado y a dudar de ti mismo, de tus conocimientos y de volver a encontrar una ocupación en la que te sientas realizado. He conocido a muchas personas en esa situación y, la gran mayoría, corren el riesgo de caer en lo que llamo el Síndrome de la Reinvención Abrupta.

Este peligroso síndrome arrastra a las personas que lo sufren a reinventarse, algo muy común en esta situación, pero cortando repentinamente con su entorno profesional anterior y enfocándose en un área generalmente muy alejada de la que ha conocido y dominado hasta entonces. Por ejemplo, hace unos años conocí a varios excelentes vendedores intentando transformarse en diseñadores de páginas web o en community managers. Como era previsible, les fue imposible empezar desde cero en sectores tan competidos y volvieron a su ocupación de vendedores “a la vieja usanza”, sin haber sacado partido de aquella experiencia y con la frustración de volver a un entorno del que había intentado escapar.

La reinvención profesional no es fácil de gestionar, y las más exitosas suelen venir de la hibridación de nuevos conocimientos y experiencias anteriores. A mi alrededor tengo muchos ejemplos de reinvenciones profesionales exitosas, pero he elegido dos de estos casos por ser los que he vivido más de cerca y porque son bien conocidos.

Casos reales de reinvención exitosa

Eva Collado y Guillem Recolons pueden decir que se han reinventado profesionalmente de manera exitosa. Eva es una de las expertas en gestión del capital humano más solicitadas por empresas de España y Latinoamérica y Guillem es uno de los pioneros y referentes en personal branding a nivel nacional. Pero como sucede en la mayoría de casos que eligen el camino de la reinvención profesional, han trabajado muy duro y durante mucho tiempo para conseguir estos éxitos y han tenido que superar muchos obstáculos en el camino.

Eva era responsable de desarrollo de recursos humanos en una multinacional de e-commerce y Guillem era publicitario en una importante agencia de publicidad cuando se vieron en la encrucijada que supone tomar la decisión de reinventarse profesionalmente. Para los dos, el camino fácil hubiera sido seguir año tras año haciendo lo mismo en otras empresas iguales a las que dejaban pero, incluso con buenas ofertas sobre la mesa, decidieron tomar el camino difícil.

Sin embargo, sabían que tenían que comenzar por adquirir nuevos conocimientos y potenciar ciertas habilidades así que, una vez definidos sus propios entornos de aprendizaje, decidieron perfeccionar sus habilidades digitales, comerciales, de autogestión y de networking. Como aseguran Eva y Guillem y como demuestran sus trayectorias profesionales, la suma de experiencia, nuevas competencias y conocimiento de nuevas tendencias del sector en el que te quieras enfocar son la llave de tu futuro y la clave de la reinvención profesional.

Unas claves para tu camino

Como te puedes imaginar, este es un proceso largo y que conlleva un grandísimo esfuerzo, así que será muy importante que no te precipites y que elijas bien la dirección de la reinvención y los conocimientos que habrás de sumar para llevarla a cabo. Además, tienes que tener paciencia porque los resultados no llegan el primer día y una mala elección puede encasillarte después en un área en la que en realidad no vas a encajar.

Seguramente esto no es lo que quiere escuchar una persona que está pensando en reinventarse profesionalmente. Es difícil pedir paciencia y fe en uno mismo a una persona que se siente derrotada e inútil, que se ve como una piedra abandonada en un camino.

Una historia para no olvidar

Por eso quiero contarte una historia. Una historia real que comienza así, con una piedra abandonada en un camino, una piedra más en un montón de piedras desechadas de una mina de diamantes en Sudáfrica, una piedra más hasta que Julie, una niña de 9 años, reparó en ella mientras jugaba por la zona.

Julie no tenía mucho más para jugar que aquel montón de piedras. De hecho, no tenía mucho más en la vida. Sus padres habían muerto, sus hermanos trabajaban como esclavos en la mina de diamantes y de ella solo cuidaba su tío discapacitado.

Como sospechó su tío en cuanto Julie le entregó aquella piedra que le había llamado la atención, lo que había dentro de la roca iba a cambiar sus vidas y también la historia de la joyería ya que, hasta entonces, nunca se había encontrado un diamante tan grande. Con un peso de 890 quilates, desde entonces se le conoce como el diamante Incomparable.

Tras varias compras y recompras, el diamante Incomparable en bruto acabó en Nueva York. Si la historia de su hallazgo había sido curiosa, no lo fue menos la del proceso de corte, tallado y pulido. Esta delicada tarea le fue encargada a Samuel Black, un reconocido experto en el facetado de diamantes.

Durante los cuatro años en los que estudió la piedra, Black tuvo que tomar varias decisiones. La más importante fue la de renunciar a cortar el diamante más grande del mundo, que habría de superar los 530 quilates del Cullinan I, para evitar el alto riesgo que presentaba la operación en una piedra de forma tan irregular. Finalmente optó por cortar una piedra de 407 quilates y otras 14 piedras más pequeñas.

diamante incomparable

Los 890 quilates del Incomparable en bruto, y una vez tallado con 407 quilates. Fuente: famousdiamonds.tripod.com

Así y todo, el Incomparable es el cuarto diamante más grande de la historia y el más grande de los diamantes café. A finales de los 80 salió a subasta por unos 20 millones de dólares, aunque no encontró comprador y actualmente su valor estaría por encima de los 55 millones de euros.

Me gustaría que no olvidaras esta historia si estás pensando en una reinvención profesional y que pensaras en ella la próxima vez que te sientas derrotado e inútil. Aunque en ese momento será difícil que creas en ti mismo, recuerda que hasta el diamante más grande necesita de alguien que sea capaz de ver su potencial para ayudarle a brillar y de tiempo para ir puliendo las aristas, así que confía en ti y no te precipites a la hora de elegir qué quieres ser en el futuro.

Relato, plataforma, audiencia; claves en la comunicación de nuestra marca personal

En los últimos años hemos pasado de mensaje, medio, público objetivo a relato, plataforma, audiencia. 

Puede parecer que se trata de una cuestión meramente formal, pero el cambio no es gratuito. Se sustenta en la necesidad de proyectar nuestras actitudes además de nuestras aptitudes. 

No es cierto eso que circula últimamente de que la experiencia acumulada, una carrera universitaria o un máster no sirvan para nada. Lo que sucede es que eso no es lo único que se valora. 

Ha llovido desde que Goleman publicó su Inteligencia Emocional. Y lo cierto es que ahora cada vez damos más valor a nuestras competencias soft: adaptabilidad, negociación, liderazgo, trabajo en equipo, valores, asertividad, empatía…

Ya no es lo que decimos, es cómo lo contamos, en qué soporte o plataforma y a qué audiencia.

De mensaje a relato: de la frialdad de los datos a la conexión emocional

Vamos mejorando. De “comercial” a “account manager” hay algo más que una traducción. La idea de “manager” transmite compromiso, responsabilidad. Es un principio. No hay una propuesta de valor, pero sí hay más valor en la propuesta. 

Insisto una vez más que si nos presentamos con el cargo que aparece en la tarjeta de visita perdemos una oportunidad de conectar. Aunque hay excepciones. Recuerdo hace casi 20 años conocí a un empresario prometedor de la familia Bonomi / Benetton que me entregó una tarjeta en que bajo el nombre se leía in charge of ideas (a cargo de ideas). Sin duda era un pionero.

¿Cómo podría trabajar un “comercial” su propuesta de valor? Leyendo el genial post de Inge Sáez “Cómo escribir un titular profesional de alto impacto en Linkedin” leo el ejemplo inspirador de Tino del Pozo: “… Ayudando a generar tráfico, leads cualificados y ventas”. Mejora, ¿no crees?

El secreto: Propuesta de valor + Valores

No soy de los que tiene fórmulas mágicas, no escribo estas líneas desde la planta 60 de un edificio de Nueva York. Creo que las palabras éxito y liderazgo están empezando a gastarse de tanto pronunciarse, a veces en contextos comprensibles y a veces banalizando su idea. Yo distingo a dos tipos de personas: las que conectan y las que no conectan.

Las personas que conectan suelen trabajar a fondo su propuesta de valor, a la que acompañan de sus valores. Pero no de forma declarativa, sino demostrativa. Hace poco mi admirado Joan Clotet me invitó a dar unas charlas sobre cómo crear relatos a partir de datos (del dato al relato). La charla, que tuvo lugar en el IE en Madrid, la organizaba el “jefe” de Joan, Aitor. Joan le habló a Aitor de mí para pilotar esa charla sobre relato.

La respuesta de Aitor fue “sobre todo, que sea una buena persona”. Aitor presuponía que yo podría tener las competencias para hablar de relato, por lo que necesitaba asegurar era lo que a él le importa de verdad: que la gente con la que se rodea sea buena gente.

A eso algunos le llaman liderazgo, yo prefiero llamarlo conexión, conectividad. No se dice, se hace.

De medio a plataforma: buscando la omnicanalidad

Siempre cuento en mis charlas que hace sólo 12 años, para que un mensaje personal llegara a 5.000 personas necesitábamos utilizar medios y pagar un buen dineral por unos espacios contratados ahí.

Hoy el cuento ha cambiado, gracias a Internet pero también al desarrollo de tecnologías que nos permite el uso de internet desde, por ejemplo, la playa.

Este mismo artículo que lees puede llegar potencialmente a 5.000 o 20.000 personas a coste cero gracias a esas tecnologías. El coste cero es una metáfora, ya que de alguna manera estamos poniendo nuestro tiempo para escribir, preparar lo escrito y difundir. Pero ya no hablamos de medios, hablamos de plataformas.

Antes, los artículos de la prensa escrita desaparecían …en el tiempo, como…lágrimas…en la lluvia (Gracias Ridley Scott por ese momento único en Blade Runner).

Ahora las hemerotecas son de acceso público (casi todas) y los contenidos se encuentran en segundos y “viven” para siempre. Nuestra marca es permanente.

La audiencia es líquida, no te conoce, te encuentra

La última parte, pero seguramente la más importante, es la audiencia. Hemos pasado del concepto Kotleriano de la segmentación de mercados a la idea de que no eres tú el que segmenta, es la audiencia la que lo hace.

No te conocen, pero te encuentran. Es así de sencillo. Pocos buscan contenidos por el nombre de su autor, los buscan por la afinidad con el propio contenido.

La fidelidad de la audiencia es hacia el contenido, y el reto es hacer que sea hacia el creador del contenido. Para que eso se produzca necesitamos algo más que una propuesta de valor y unos valores. Necesitamos que todo eso se convierta en un estilo único, diferenciado, que atraiga tanto para crear una audiencia más o menos permanente (ya que la fidelidad en esto no existe).

En resumen, para subirnos al SXXI, basta con mirar la realidad de otra manera. Demostrar más que mostrar. Menos mensaje y más relato, en la plataforma adecuada y con suficiente fuerza como para atraer a una audiencia líquida.

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¿De qué vas? ¿De magdalena, de muffin o de cupcake?

Ya sabes que no me entusiasman los estereotipos, pero hoy te pongo en la tesitura de decidir si tu marca pertenece al tipo magdalena, muffin o cupcake.

El producto puede parecer el mismo, pero la forma en que te llega es diferente.

¿Eres magdalena?

Las españolas utilizan aceite, las francesas mantequilla. Y ambas utilizan además en su forma básica huevos, azúcar, harina de trigo, levadura, y aroma de limón.

Podríamos decir que la magdalena sacia la necesidad básica de comer y de reponer combustible (azúcar). Las magdalenas ya tienen una historia larga, muchas experiencias culinarias. La magdalena sería equivalente a la figura del mentor, una persona con experiencia, con una trayectoria que le permite guiar al mentorizado en base a los aciertos y errores de carrera del mentor.

Pienso que esta figura va a desarrollarse en los próximos años debido a la madurez del grupo Baby Boomer, que puede aportar sabiduría a los que empiezan. No solo eso, la mentoría puede ser una solución profesional para aquellos séniors que se queden descolgados del mercado de trabajo. Te invito a leer el blog del especialista en séniors Prudencio López para saber más.

Magdalena, Muffin, Cupcacke

Magdalena, Muffin y Cupcacke

¿Eres muffin?

En apariencia no hay diferencias con la magdalena, pero las hay. Menos dulces, muchos incluso se encuentran salados, los muffins son la versión estadounidense de la magdalena. Son prácticamente los mismos ingredientes. Admiten sabores, frutos secos… El muffin cubre algún aspecto más que el propiamente alimentario, ya que su aspecto (envase) llama más la atención, así que las neuronas del deseo se activan a través de colores, formas y olores.

El muffin me recuerda al coach, a alguien que ayuda a las personas a identificar y desarrollar sus metas personales y profesionales de una manera más rápida y efectiva.  El coaching trata de extraer lo mejor del coachee, le acompaña también en su camino, pero no interviene sobre que camino debe adoptar. No se basa tanto en la experiencia como en una metodología de trabajo. Desgraciadamente, el coaching está en una situación crítica de saturación (te aconsejo leer “El coach que mató al coaching” de Rubén Turienzo). Es absurdo que convivan coaches de larga formación y larga experiencia con otros formados en un fin de semana.

¿Eres cupcacke?

Aunque pueda compartir ingredientes con la magdalena y el muffin, el cupcake es un pastel metido en una taza o en un molde de magdalena. Además de las necesidades alimentarias, cubre necesidades de autoestima, como la repostería de lujo. Es una pequeña orgía de sensaciones, azúcares, sabores, texturas y olores para un tentempié en forma de recompensa. .

En cierta forma, me recuerda a un consultor, alguien no solo capaz de identificar objetivos, también de trazar estrategias, de acompañar, de “mojarse” en el camino que conviene adaptar. Un consultor es un solucionador de problemas, es Mr. Wolf de la película Pulp Fiction. Puede que el consultor no tenga la experiencia del mentor, pero debe tener una especialidad, ya que no es lo mismo un consultor de marca, de marca personal, de carrera o de inversiones, aunque todos sean consultores estratégicos.

El precio varía, pero no nos venden humo

Cierto, mucha gente piensa que el precio de más que pagas por un cupcake es por el nombre. No es así: pagas más porque hay más. Cubre más necesidades, es más complejo. No me importa que lo llames pastelito, siempre será más sofisticado que una madalena o un muffin. Por su parte, el muffin es algo más caro que la magdalena: es más compacto, menos esponjoso (hay más materia) y está mejor presentado.

No hay uno mejor que otro. Cubren distintas necesidades, como el mentor, el coach o el consultor.

¿Ya lo tienes claro? ¿Cual es tu rol? ¿Magdalena, muffin o cupcake? ¿Mentor, Coach o Consultor?

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Hoy es tan importante ser conocido como reconocido

Os dejo este podcast de una entrevista que me hizo Ondacro el 22/10/2015 a través de su sección “Pasión y talento” y de Gabriel Gómez. A partir del minuto 31 empieza la entrevista, en la que se habló de marca personal, de reputación online, de estrategia personal, de notoriedad, de autenticidad, de embajadores de marca, de monetización de la gestión personal, de la importancia de ser conocido y reconocido y algunas cosas más.

Aquí tenemos el enlace

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Marca personal y marca digital en @HoyStreaming

No siempre tiene uno la oportunidad de contrastar ideas sobre el mundo de la marca personal y marca digital con profesionales como Cèlia Hil, Antonio Postigo y un buen número de profesionales que estuvieron atentos a las pantallas durante más de hora y media en un streaming directo.

Tuvo lugar el jueves 15 de octubre 2015 en un Hangout organizado y retransmitido por HoyStreaming y su alma Antonio Postigo.

Para quien se lo haya perdido, dejo el vídeo tras estas líneas. Se habló de todo, de capítulos de definiciones, de las razones para gestionar la marca o para no hacerlo, de metodologías y procesos, de referentes, de actitud digital y proyección de la marca, de herramientas de autoconocimiento…

Emergieron preguntas más que interesantes por parte de los que seguían el evento, y hago especial hincapié en las cuestiones que planteó Joan Clotet, un apasionado del personal branding y de la importancia de la introspección (el conocimiento de uno mismo) como motor de la gestión de marca personal.

Como siempre pasa en estos casos, faltó tiempo para contestar todas las preguntas, pero para eso tenemos las redes sociales. Si alguien se anima a seguir la conversación, te animo a hacerlo en Twitter, Linkedin o Google+.

Buen provecho!

 

¿Y qué es marca? Marca eres tú, Eva

De AD (analfabeta digital) a knowmad

Sin duda, el mundo de la marca personal se enriqueció con la entrada de Eva. Si la Eva bíblica fue conocida como la primera mujer del Edén según creencias judía, cristiana y musulmana, Eva Collado es una de las marcas consolidadas en la gestión de marca personal o personal branding de los últimos años. Como explica ella misma, en un momento de su carrera se dio cuenta de que su analfabetismo digital (como el de todos los que no somos millennials o  Generación Z) le cerraría las puertas de su futuro y trabajó a fondo para convertirse en knowmad.

Los que estamos en esto sabemos que cada año se publican uno o dos libros que por su extraordinaria aportación pasan a formar parte de la biblioteca indispensable de la marca personal.

En este estreno de curso 15-16 me complace presentar una breve reseña de “Marca eres tú”, el primer libro de Eva Collado, prologado magistralmente por Paco Alcaide y con un broche final de Raquel Roca, en el que además hay muchísimas y geniales colaboraciones externas de especialistas que definen lo que es para ellos la marca personal (incluyendo una modesta aportación mía).

Tu mejor obra es la expresión de tu propia persona

Este es uno de los conceptos con los que arranca el prólogo de Francisco Alcaide, y es difícil no estar de acuerdo. En referencia a la marca 2.0, Alcaide aconseja que “antes de dar el salto al 2.0 es necesario haberse ganado la credibilidad en el 1.0”. Es de las frases que uno se alegra de leer, ya que ayuda a desmentir eso de que te puedas crear una marca en Internet desde la nada.

La mujer obstinadamente apasionada, cercana

Eva se define a sí misma como “apasionada y cercana” pero yo le añado lo de “obstinadamente” porque el adjetivo define muy bien su forma de hacer las cosas, su tesón en conseguir lo que se propone utilizando como arma principal la magia de la amabilidad y la sonrisa permanente.

No, “Marca eres tú” no es un manual de marca personal al uso. De esos haylos, y muy buenos. Eva simplemente convierte en consejos los movimientos que ella ha dado en torno a la marca personal y su exposición en las redes. Se trata más de unas memorias en formato “si a mí me ha ido buen posiblemente a ti también”

Dos ideas quedan claras con Marca eres tú

1 Lo que te propongas es posible

2 Nadie dice que sea fácil ni que lleve poco tiempo

libro marca eres tú, Eva Collado Durán Comparto muchas cosas con Eva, entre ellas la necesidad que en su día detectamos de tomar las riendas de nuestra propia vida y una importante, en sus palabras “ha llegado el momento de que sepas en qué eres valioso para los demás”: ahí está la esencia de la gestión de marca personal, no se trata de ti, ni de lo bien que lo hagas, se trata de qué problema eres capaz de resolver a los demás, la famosa propuesta de valor.

No pienso desvelar contenidos, para eso está el libro, pero os aseguro que compila consejos y herramientas que nunca antes he visto juntos y explicados de forma tan natural y vivencial. Además de ser un libro para cualquier persona que quiera gestionar su marca y perder el miedo a las redes sociales, este libro debería ser de lectura obligada para todos los community managers. Eva detalla protocolos que no suelen aparecer en cursos de marketing digital o social media, y los detalla en lenguaje asequible a todos, incluso a los que aún no se han atrevido a entrar en la “conversación” de los mercados en red.

La parte final de Marca eres tú detalla una excelente biblioteca recomendada sobre gestión de marca personal para aquellos a los que, como a mí, les gustaría que el libro no acabase. Marca eres tú, de Eva Collado Durán, edita Rasche.

¿Quieres humanizar tu marca? (II) Evita la irrelevancia

El pasado 24 de mayo escribía  sobre los automatismos en Internet que deshumanizan nuestra marca. El post estaba muy centrado en Twitter, pero antes de hablar de automatismos habituales en otras redes como Linkedin quiero hacer un alto en el camino para hablar de la irrelevancia que está invadiendo la red, la televisión y nuestras vidas. Esa irrelevancia en los mensajes nos puede convertir en autómatas de lo anodino, de lo insustancial.

Trending Topics deprimentes

Desgraciadamente el tema del día o trending topic ya no tiene mucho que ver con una conversación que se genera en la red. Casi siempre tiene que ver con algo que está pasando en la televisión. Los que tenemos cuenta en Twitter vemos cada día cómo nos invaden tending topics de cosas que pasan en la tele: parece que Twitter es el foro que han elegido los canales y la audiencia para criticar o cotillear.

Si uno –como es mi caso- decidió hace un tiempo huir de la televisión, me la vuelvo a encontrar en las redes con informaciones de lo más estúpido e irrelevante.

¿Qué cenan los políticos? Sinceramente, me importa un bledo

La cosa está llegando a extremos de que algunos periodistas destacan informaciones de relevancia cero, dignas de la prensa más rosa. ¿Qué cenaron Pedro Sánchez (candidato a presidente del gobierno español del PSOE) y Pablo Iglesias (candidato por Podemos)? Ensalada y pescado. Ahhh, oye, vaya titular de prensa… Y no sólo eso, es que además invitó Pedro Sánchez. Bueno, entonces el tema ya merece tres páginas interiores y un TT (trending topic). Es triste que soportes que se autocalifican como “serios” caigan en estas trampas. La televisión ya está hace mucho tiempo asociada al concepto de basura, y de ahí que los tertulianos que triunfen no sean los que trazan los mejores análisis sino los que más descalifican y más gritan.

La irrelevancia de los medios se contagia a las personas

El problema es ese, que a fuerza de leer y escuchar tonterías pensaremos que para destacar debemos seguir el mismo camino. Y sinceramente, quizás deberíamos preguntarnos si lo que va a cenar el gato de Pepa o si está lloviendo en su pueblo es un dato que aportará mucho valor a los demás, y en consecuencia a nuestra marca personal.

Una vieja técnica: contar hasta diez

Un buen amigo y compañero de trabajo me enseñó hace algunos años la técnica de contar hasta 10. Es muy sencilla. Antes de ejecutar una acción que pueda tener repercusiones de cualquier tipo, se trata de esperar unos segundos y hacerse unas preguntas:

Esta información que voy a dar (tweet, vídeo, post,…)

¿Puede ser útil para alguien?

¿Podría incluso cambiar la vida de alguna persona?

¿Podría, al contrario, dañar mi reputación o la de una persona cercana?

¿Está en línea con mi estrategia personal?

¿Me ayudará a ser posicionado como un especialista en mi campo?

¿Humanizará mi marca, pero sin caer en la irrelevancia?

fail Ana Rosa Quintana Finlandia

AR no contó hasta 10 antes de lanzar este mensaje

Caso práctico 1: el arroz a banda

Por ejemplo, imagina que un día descubres el mejor arroz a banda que has tomado en tu vida. Es una información personal, de acuerdo, pero de ti depende que la conviertas en relevante (con valor hacia los demás) o anodina. Hay dos formas de comentarla:

Menudo arroz nos estamos tomando con los amigos en el Bar Pepe.

El antes y el después del arroz a banda: el que prepara Pepe en el Bar Pepe de Alcanar. Experiencia única con toque personal.

En el primer caso entiendo que alguien se lo está pasando muy bien tomando un arroz. Seguramente está bueno, pero no es excelente, y el mensaje genera poca empatía: no sé donde está el bar Pepe.

En el segundo caso hay una información de valor: me hablan de un arroz a banda superior preparado por una persona especial, y encima me dicen dónde está. Soy capaz de empatizar con esta experiencia, y de anotarme en la agenda el dato para ir algún día.

Caso práctico 2: el político que se reúne con otro político

Esta es una discusión recurrente cuando comento el tema con clientes que se mueven en el entorno de la política. No se trata de utilizar Twitter o Facebook como una agenda, para eso ya tienes tu blog o la web del partido. Se trata de trasladar a tus seguidores y oponentes aquellas iniciativas que pueden desembocar en mejoras para la sociedad. Dos enfoques.

10:00h a punto para la reunión con Angela Merkel en el Bundestag

Analizando con Merkel y su equipo las ventajas para Europa de la entrada de Turquía en la UE

La diferencia es obvia. En el primer caso se trata de sacar pecho “cuidado, a mi me recibe Merkel”, mientras que en el segundo me estás diciendo que quizás la entrada de Turquía en la UE pueda beneficiar a la larga nuestra economía y exportaciones. En el segundo me estás dando una información de valor, en el primero te pones una medalla, y eso para mi es irrelevante.

Marca personal es propuesta de valor y relevancia

Si nuestra propuesta de valor está en lo que nos hace distintos, la relevancia de nuestras actividades y de nuestros mensajes actúa como pilar, como punto de apoyo básico a nuestra marca.

Imagen cabecera: Freepik

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