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Cómo potenciar tu marca personal en Linkedin

Nuestra marca personal en Linkedin puede responder a un patrón estandarizado. O también podemos aprovechar esta plataforma para mostrar de forma clara nuestra propuesta de valor, y también el cómo somos, no sólo quién somos y qué hacemos.

Como dice el consultor José Manuel Casado, “o me distingo o me extingo“, y ese principio vale también para Linkedin. Tener un perfil repleto de palabras “gastadas” y de cargos, galones y petulancias nos lleva al postureo y a la indiferenciación. No hace mucho publiqué una lista de las palabras más utilizadas en esta red, quizás eso nos ayude a buscar alternativas.

¿De qué manera podemos potenciar nuestra marca personal en Linkedin?

El título profesional

No le damos suficiente importancia al título profesional, el que nos define a primera vista y está justo debajo de nuestro nombre.

Los errores comunes aquí son:

  • El síndrome “tarjeta de visita”: redactar nuestro titular profesional en base a nuestro cargo y empresa. Si pones “director de ventas en xxxx” está muy bien, pero ¿no crees que esa información ya aparece más abajo en el apartado “experiencia”?. Con eso explicas tu posición, pero no tu propuesta de valor. Además, directores de ventas hay a patadas.
  • El que se dedica a “en búsqueda activa de empleo”: ¡menuda propuesta de valor! Verás, si busco a alguien que pueda potenciar nuevos canales de venta para una empresa no te voy a encontrar, así que mejor deja eso para el extracto.
  • El que únicamente habla de su grado o licenciatura: “Lic. en periodismo”. Pero bueno, ¿cómo te vas a distinguir de otros 50.000 que también lo son? Está bien la brevedad, pero siempre que sea relevante. El Sr. Richard Branson se puede permitir un parco “Founder at Virgin Group”, tú no.

El titular profesional puede ser un resumen de nuestra propuesta de valor. Ejemplos:

  • Sarah HarmonChief Motivator @ LinkedIn Iberia, transforming the way companies Hire, Market, Sell & Grow. Aquí Sarah utiliza uno de sus roles (ver business model canvas), el de motivadora, en vez de utilizar su cargo (actividad) de CEO. Acto seguido, Harmond añade su propuesta de valor: transformar la forma en que las empresas contratan, comunican, venden y crecen.
  • Joan Clout-Kruse: Writing Made Easy. Lo bueno, si breve… Escueta, directa, clara y diáfana. Así se muestra la sra. Clout-Kruse con una propuesta de valor brillante. Facilitar la escritura.
  • Andrés Ortega. Creating the Future of Work through innovation in Talent Management and Human Resources. La propuesta de valor no sólo está, sino que se proyecta en una semilla para el mañana. Me parece brillante. Creando el futuro del trabajo a través de la innovación en la gestión del talento y recursos humanos.

El extracto

El extracto o resumen es un lugar cada vez más visitado por personas que quieren saber algo más de nosotros que nuestro historial profesional o nuestra formación. Supone una auténtica oportunidad de explicar cómo somos y de desarrollar nuestra propuesta de valor y lo que la avala.

Si somos capaces de desarrollar un elevator pitch, ésta es una ocasión de oro para plasmarlo en formato menos agresivo pero igual de efectivo. Suelo recomendar tres secciones en un extracto:

Área de relevancia. ¿Qué ofrezco?

Espacio para la descripción de la propuesta de valor, un texto que debe dejar claro qué saldrá ganando aquella empresa o persona que nos contrate para su proyecto

Área de seguridad. ¿Qué me avala?

Espacio para describir en síntesis la experiencia, los logros y formación que permiten desarrollar las competencias del apartado “qué ofrezco”

Área de elección. ¿Dónde está la diferencia?

Espacio importante que justifica la elección hacia nuestra propuesta. Puede ser un recurso (idiomas, premios), una afición que sintonice con los valores de la empresa, el dominio de herramientas tecnológicas o del entorno internet, el conocimiento exhaustivo del mercado (investigación…), y sobre todo, las competencias “soft” , las relacionadas con la comunicación y la empatía.

Algún ejemplo de extracto

  • Guillermo Matía, coach sistémico: Aquí lo puedes encontrar. Lo tiene todo y en la forma descrita.
  • Carmen Rodrigo de Larrucea, abogado / médico. Aquí tienes su extracto.
  • Joan Clotet, gestor de innovación en el talento: Aquí tienes su extracto.

Otras áreas para potenciar tu marca personal en Linkedin

Una marca personal es lo que dicen los demás de ti, así que el área de “skills” es una plataforma perfecta para dejar que los demás validen tus habilidades principales.

Aquí el consejo es ser generoso, podemos llegar hasta 65 skills, y la clave es que los coloques (se puede hacer) en el orden que mejor responda a tu propuesta de valor actual.

Recordemos que únicamente pueden validarnos nuestros contactos directos, y también que posiblemente lo harán por la calidad de lo que compartimos, no por nuestra cara bonita, así que ya sabes: crea valor en Linkedin y tu valor de marca se potenciará.

Feliz semana!

Imagen: Flickr CC

 

Trabajando la propuesta de valor

Os adjunto la presentación sobre la propuesta de valor que hice en el marco del evento #MarcaPersonalUCV en la Universidad Católica de Valencia el 18 diciembre 2015. Doy las gracias a Pablo Adán por haber contado conmigo como ponente y darme la oportunidad de explicar uno de los ejes centrales de cualquier proceso de marca personal: la propuesta de valor (o por qué nos deberían elegir a nosotros y no a la competencia). También la podéis descargar desde este enlace.

¿Necesito lo que me propones? La 3a etapa del mensaje personal

 

Descubre en este artículo si tu mensaje y tu propuesta encajan con las necesidades de tus públicos.

Recuerdo que las cinco etapas de un mensaje personal convincente son:

Notoriedad. ¿Te conozco?
Afinidad ¿Sé lo que ofreces?
Encaje ¿Necesito lo que me propones?
Elección. ¿Eres mejor que tu competencia?
Fidelidad ¿Cumples tus promesas?

Encaje

imageEl mensaje personal no se detiene en un nombre y una especialidad. Además hay que trabajar a fondo el factor de encaje, el que hace posible que incluyamos una propuesta de valor relevante para nuestro público.

Es muy posible que tu mensaje sea notorio, que genere afinidad, pero si tu propuesta de valor no interesa, el vaso de la comunicación se rompe.

Me explico. Si ofrezco, por ejemplo, muebles cuyo valor radica en que los han diseñado niños de 8 años, el mensaje bien pudiera ser notorio, pero tal vez carezca de relevancia ya que no sabemos entender cuál es el VALOR que añade el diseño por parte de los niños.

En pocas palabras, hemos de asegurarnos de que la relevancia (idea de valor) esté clara y explícita en nuestro mensaje. No por ser diferente será relevante. A menudo utilizo el ejemplo de un hombre que quema una Biblia o un Corán. ¿notoriedad? Sí, mucha. ¿Relevancia? Poca.

Este factor de falta de relevancia es el culpable de que muchos currículos acaben la papelera o en el archivo de “más adelante”. Al completar un CV, se debe dejar muy claro el Valor que implica nuestra aportación. Si es posible, esa propuesta de valor hay que destacarla para que sea leída en diagonal. Recordemos que el tiempo medio de lectura de un CV es de algo menos de 20 segundos.

También sería aconsejable adaptar el CV o el mensaje en función del público al que vaya dirigido. Si entramos en una selección para una empresa de brockers de bolsa, quizás valga la pena destacar nuestra capacidad multitarea (si existe, claro).

¿Sé lo que ofreces? La segunda etapa del mensaje personal

 

Descubre en este artículo las distintas formas de comunicar tu propuesta de valor y generar afinidad con los receptores de tu mensaje.

Recuerdo que las cinco etapas de un mensaje personal convincente son:

  • Notoriedad. ¿Te conozco?
  • Afinidad ¿Sé lo que ofreces?
  • Encaje ¿Necesito lo que me propones?
  • Elección. ¿Eres mejor que tu competencia?
  • Fidelidad ¿Cumples tus promesas?

Afinidad

mensajePuede parecer una obviedad, pero después de decir tu nombre hay que seguir con tu especialidad o tu cargo. Por ejemplo, “soy Guillem Recolons, asesor de marca personal y socio de Soymimarca”.

Quizás no descubra nada nuevo, pero cada día saludo a más personas que limitan a dar el nombre como dando por supuesto que ya sabes quiénes son. Y no es así.

¿Tanto cuesta invertir apenas 10 segundos en explicar tu especialidad y cargo?

El problema es que si no me lo dices de entrada pueden pasar dos cosas: 1. Eres un vendedor que me vas a enchufar algo que yo no quiero. 2. Voy a perder el interés en la conversación al no saber si hay afinidad entre tu y yo, entre tu negocio y el mío.

Esto es especialmente relevante, por ejemplo, por teléfono, un medio que cada vez consideramos más invasivo y que requiere de una transparencia absoluta para su buen fin. Muchas veces recibo llamadas “sospechosas” que tienen casi siempre el mismo patrón: la persona emisora tarda unos segundos en hablar (señal inequívoca de centralita telefónica). Acto seguido necesitan asegurarse de que eres tu, así que preguntan ¿Hablo con …?. Cuando ya sospechas que es una llamada no deseada, preguntas tu ¿Con quién hablo? y ahí es donde a menudo se rompe la comunicación, ya que el emisor de la llamada, en vez de identificarse adecuadamente, te suelta la parrafada comercial, de la que huyes rápidamente.

En el mundo online, estoy harto de ver a personas que o bien no se identifican (solo está el nombre) o bien te colocan un odioso eufemismo tipo “en búsqueda activa de empleo”. Eso sucede, por ejemplo en Twitter y en Linkedin.

Fantasmas en la red

Si en Twitter no veo ningún texto bajo tu nombre, probablemente no te devolveré el follow. No tengo tiempo para entrar en tu timeline y ver qué contenidos creas o qué contenidos compartes. Una buena descripción me ayuda a “seguir” rápidamente y me ubica en el tipo de persona que eres.

En Linkedin, veo personas que no escriben nada bajo su nombre, son fantasmas en la red. También veo a otros con el “en búsqueda activa de empleo”, como si eso pudiera definir la especialidad de la persona.

Ambas cosas son un error, ya que evitan que sigamos interesados en seguir leyendo, rompen la afinidad.

Cuando, además, no hay fotografía, nos encontramos ante una persona que tiene algo que ocultar.

Así que, lo dicho, puede parecer una obviedad, pero después de decir tu nombre hay que seguir con tu especialidad o tu cargo.