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Razones para gestionar tu marca personal (V)

Empezar de nuevo

Algunos lo llaman “reinventarse”, otros “reposicionarse”, otros “reiniciarse”. El nombre no importa, el concepto está claro: algo no va bien y necesitamos un reseteo en nuestra carrera profesional: un reBranding.

Espero que no te hayas perdido la 1ª parte “Si no la gestionas tú, la gestionará tu enemigo”, la 2ª “No te valoran profesionalmente como te corresponde”, la 3ª “Ser un referente en mi mercado” y la 4ª “Progresar en la organización”.

Posibles puntos de partida

Estamos trabajando en una organización y no nos sentimos motivados. El tipo de tareas a desempeñar no nos llenan y no tenemos posibilidad de cambiar.

Somos profesionales autónomos o tenemos nuestro propio negocio y vemos que nuestro proyecto no funciona o ya ha llegado al punto máximo de crecimiento.

Nos van bien las cosas, nuestra reputación es sólida, pero creemos llegado el momento de cambiar para no entrar en un ciclo repetitivo.

Está claro, necesitamos un plan B. Empezar de nuevo. Como diría REM, “begin the begin”. En realidad nos estamos reinventando constantemente, pero aquí nos centraremos en algo más serio, un reseteado.

5 Pasos para no equivocarnos demasiado

Visión, propósito, sueño, horizonte, por qué: eso es lo primero que necesitamos conocer, investigar, pensar. ¿Cuál queremos que sea nuestra contribución, nuestro granito de arena en este mundo? Quizás sea hacer felices a los demás, quizás sea proteger a los débiles, quizás sea limpiar el planeta, quizás sea facilitar el transporte… Busquemos nuestro quizás, nuestro norte.

Misión, herramientas, método, cómo: esa es la segunda parte, el crear algo que sea distinto a lo que existe o que se gestione de manera diferente. Aquí vale la pena algo de benchmarking y colocar a la posible competencia en un mapa para saber qué lugar ocupa cada marca y que oportunidades o vacíos presenta el mercado.

Actividades, servicios, productos, qué. Recordemos que sin producto (o servicio) no hay marca, así que vale la pena definir muy bien que necesidades satisfacemos a nuestros posibles clientes, ya sean físicas o psicológicas (o ambas).

Relato. Aquí no estamos para inventar nada, sino para contar las cosas de manera atractiva, dramática, cómica, disruptiva. Explicar los detonantes de la idea, el relato personal, las trabas en el camino, los pequeños fracasos, los pequeños éxitos. Se trata de llegar al corazón de los demás, así que mejor activar los mecanismos emocionales que los funcionales. Hay que trabajar a fondo las metáforas, el antes y después, los buenos y los malos. En el relato es importante no lanzar el pasado por la borda, sino convertirlo en la catapulta del presente: era comercial, hice un curso de marketing digital y ahora me planteo ser un director comercial online: este discurso aprovecha activos, da valor añadido y apuesta por la diferenciación.

Relanzamiento. Ahora necesitamos presentarnos en sociedad de nuevo. En esta etapa es importante destacar la nueva propuesta de valor encajada en un elevator pitch que no dé lugar a dudas sobre la forma en que podemos ayudar a otras empresas o personas a progresar. Es el momento del networking, de trabajar nuestra agenda de contactos, la clásica y la surgida de las plataformas digitales como Linkedin, Twitter… Necesitaremos material para dar fuerza a lo que presentamos: una tarjeta, un libro, una web/blog, una vídeo-presentación, una conferencia, una exposición…

Y finalmente, algo de suerte, para qué negarlo. Si conseguimos la conjunción de los astros nuestro esfuerzo verá resultados extra.

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Sin crisis no hay desafíos: Pasar de la rutina al reto

Desde luego, sin crisis no hay desafíos

Me permito utilizar esta frase de Albert Einstein para incidir sobre un aspecto de la marca personal que me parece importante: la necesidad de autocuestionarse con cierta frecuencia.

Me explico: si bien todo apunta a que la autoestima es la clave de una buena proyección de la marca personal, el cuestionarse a uno mismo de vez en cuando genera nuevos desafíos que nos llevan a mejorar. Es lo que se llamaríamos entrar en crisis.

La crisis no se refiere aquí a una recesión económica como la que estamos viviendo ahora, pero no cabe duda de que las situaciones de crisis obligan a muchas personas a reinventarse a sí mismas y generar nuevos rendimientos.

Si cada día somos capaces de completar 3 sudokus, llegará un punto en que afrontarse a un sudoku no generará interés ni contribuirá a desarrollar nuestro cerebro, es lo que sería una rutina. Tendremos que buscar un nuevo reto que nos permita seguir creciendo intelectualmente, como el ajedrez, los crucigramas o aprender un nuevo idioma.

Imaginemos que nos encontramos en una situación de crisis personal. Un ERE nos ha puesto en la calle, o hemos decidido largarnos de una empresa que no nos dejaba vivir. Empieza un nuevo desafío, que seguro será interesante. Tengo en mente el caso de una amiga que, tras años trabajando en agencias de publicidad, y yéndole muy bien las cosas, aceptó la oferta de unos analistas financieros. Algo teóricamente impensable: aceptó. Pagaban mucho mejor. Ese nuevo trabajo le ha llevado a distintos países del mundo, y ahora ha conseguido un status con apenas 40 años que muchos quisieran para sí. Ella decidió cambiar su rutina, ponerse en crisis. Y le salió bien. Pero ya se sabe, si no se prueba no se sabe.

Si decides ponerte en crisis, salud. Tu marca personal saldrá beneficiada. Y recuerda, sin crisis no hay desafíos.

Einstein image by Shutterstock.com

18. ¿Utilizas a menudo Google para encontrar respuestas?

Si es así, bien hecho. Google es una de las mayores fuentes de conocimiento. Y no sólo por su búsqueda de webs, también como buscador de imágenes, de blogs, de mapas, de alertas… Si además tienes conocimientos de inglés, tus respuestas se amplían, ya que la suma arrasa. Google te trasladará a Wikipedia, a YouTube, a los millones de blogs del mundo, a redes sociales, prensa online, a webs temáticas…

Sólo veo un pero. Y es que somos muchos los que no sabemos utilizar correctamente el metabuscador Google. No es lo mismo buscar Lateral Consulting que “Lateral Consulting”. En el primer caso tendremos más de 1 millón de respuestas, la mayoría no afines. En el segundo caso tendremos poco más de 3.000 pero totalmente afines. Haz la prueba con tu nombre o el de tu empresa.

¿Más pistas?

  • AND: de forma predeterminada Google se lanza en busca de resultados uniendo las palabras introducidas por el usuario utilizando este operador. Así el resultado final de una búsqueda sin especificar nada o utilizando el operador AND serán los resultados que contengan a la vez la lista de palabras especificada. Las búsquedas “coches AND ocasión” o “coches ocasión” obtendrán los mismos resultados, una lista de los sitios Web que contengan la palabra coches y la palabra ocasión.
  • OR o símbolo “|” : Si quieres especificar que no es necesaria la aparición de las dos palabras en cada resultado de la búsqueda, sino cada una de ellas por separado, deberás especificar el operador OR entre los términos que deban cumplir este criterio. “coches OR ocasión” ahora obtendrá como resultado una lista de los sitios Web que contengan el término coches u ocasión.
  • El operador – : permite excluir resultados de la búsqueda. Debe especificarse antes del término a obviar para que se busquen los resultados que no contengan la palabra especificada. “coches –ocasión” buscara los sitios Web que contengan la palabra coche pero no ocasión.
  • Se pueden asignar distintos ámbitos a los operadores delimitándolos con paréntesis: “(coches OR motos) AND ocasión” buscará todas las Webs que contengan la palabra coches o motos y con cualquiera de estas dos es indispensable que aparezca ocasión.

Comandos especiales:

  • “site:nombre_del_sitio palabras para buscar”, busca sólo en este sitio.
  • “site:es.wikipedia.org matemática”, búsquedas para todas las páginas que contienen la palabra “matemática” dentro de la web https://es.wikipedia.org. Se pueden consultar un sitio incluso cuando no funciona haciendo clic en el botón “cache” que aparece al lado de cada uno de los resultados de la búsqueda.
  • Si uno pone “define:” seguido de una palabra (ej: define:Cuerpo Humano) busca definiciones y textos enciclopédicos sobre ese tema.
  • Usando “cache:” antes de una URL, se nos mostrará el contenido de la caché de Google (esto es útil en momentos en que por alguna razón una dirección no es accesible temporalmente).
  • Si tecleamos “filetype:” seguido de la extensión de un archivo buscará páginas que contengan la extensión de ese fichero. Por ejemplo: universidad filetype:doc

17. ¿Cuál fue la última vez que intentaste crear algo nuevo?

Si alguna cosa buena tiene la crisis es que fuerza la necesidad de cambio. No en vano, la palabra griega crisis significa cambio. Es difícil, a no ser que trabajes en la administración publica, que en los últimos años o meses no se haya producido un cambio en tu situación laboral.

En estos momentos es cuando es más importante reinventarse uno mismo. Algo así como una deconstrucción de Ferran Adrià, pero de tus propias ideas y proyectos.  Si lo que has hecho durante años ya no “vende”, necesitas urgentemente modificar la perspectiva. Introducir nuevos elementos, evolucionar. La web 2.0 ha abierto muchos nuevos horizontes. Se puede trabajar online mejor que nunca. Los hábitos de ver televisión cambian, y aumentan las horas al frente del ordenador y de internet.

¿Alguién imagina que el personal branding pudiera ser igual de rápido y efectivo sin la red?

Finalmente un consejo. Si hace tiempo que no intentas crear algo nuevo, vamos mal. Los cambios vienen de procesos creativos. Dedica unas horas al día a pensar en algo nuevo. Si necesitas ayuda, te aconsejo un viejo manual “Una técnica para producir ideas” de James Webb Young. Tiene años pero funciona.

Atreverse a cambiar o dejarse morir

Ayer tuvimos la oportunidad de leer la interesante entrevista en La Vanguardia de Víctor Amela al publicitario Toni Segarra. Más allá de los tópicos de éxito de algunas campañas, Segarra profundiza en el concepto de cambio y de adaptación de una manera definitiva, como lo hicieran en su día Philip Kotler y Fernando Trias de Bes en su libro “Marketing Lateral”, del cual está sacado el título de este post “Atreverse a cambiar o dejarse morir”.

Segarra defiende que la publicidad es un concepto global, holístico. No es un spot de 20″ en TV, también es ubicar una tienda de 300 m en la 5ª Avenida de Manhattan. Muchas marcas se defienden hoy mediante estrategias “parapublicitarias” (si me permiten la expresión), no basadas en los parámetros clásicos de publicidad exterior, patrocinio, prensa, revistas, TV… La hiper-segmentación provoca que los publicitarios necesiten pensar estrategias diferenciadas para grupos diferenciados.

El aparatado digital cobra una nueva dimensión, ya que permite segmentaciones de máxima precisión. Un anuncio de neveras cuando no busco nevera es absurdo. De ahí la importancia de los buscadores como Google. En fracciones de segundo encontramos los mejores lugares y precios para encontrar nuestra nevera, incluyendo catálogos interactivos, demos en 3D y listados de tiendas por zonas. Es la nueva publicidad. Estar donde y cuando hay que estar. Herramientas de web 2.0 como los blogs, twitter, facebook son ya nuevos medios publicitarios que escapan (a menudo) al control de las agencias de publicidad.

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Segarra encara el tema de la fuerza de la marca blanca, y lo hace con resignación: La publicidad y el supuesto valor que ella genera no ha sido un arma para luchar contra la marca blanca: todo lo contrario. El nuevo consumidor “huele” el marketing y huye de él. Entre un Activia de Danone y un yogur bífidus Hacendado, ¿Cuál es la diferencia? Mucha, pero al consumidor le llega una: Activia gasta mucho en publicidad y por eso es más caro. De poco le ha servido a Danone o a Nestlé haber invertido sumas astronómicas en desarrollar nuevos fermentos para mejorar nuestra salud. Unos inventan y los otros clonan, y clonan a la manera china, más barato.

Tal vez la nueva estrategia de las marcas comerciales consista en reinventarse cada día, haciendo obsoleto el producto de hace dos meses. O quizás consista en centrar sus esfuerzos en abaratar el proceso de producción, distribución y comunicación. O quizás fabricar para el máximo número de marcas blancas. O quizás en convertir al consumidor en el autor de las fórmulas, involucrarlo, crear un vínculo emocional a prueba de balas.

Sea lo que sea, estoy con Segarra, con Kotler y con Trias de Bes: Atreverse a cambiar o dejarse morir.