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Churchill y la cuerda del elefante: Nunca te rindas #Relato

Una de las muchas citas que conforman el legado y marca personal de Winston Churchill es la de “Nunca te rindas”.

El “Nunca te rindas” más popular

Para ser precisos, las palabras del gran primer ministro británico fueron:

“Never give in, never, never, never, never, in nothing great or small, large or petty, never give in except to convictions of honor and good sense. Never yield to force; never yield to the apparently overwhelming might of the enemy.”

(Nunca te rindas, nunca, nunca, nunca, en nada, grande o pequeño, largo o corto, nunca cedas ante tus convicciones de honor y sentido común. Nunca te rindas ante la fuerza, nunca sucumbas ante el poder aparentemente abrumador del enemigo”.)

El contexto lo es todo

El contexto de las palabras es importante. Muchos pensábamos que las pronunció tras ganar el bando aliado la 2ª Guerra Mundial. No es así, las pronunciaba cada día desde las ondas de la radio para animar a los ciudadanos a resistir mientras las bombas alemanas destrozaban la ciudad de Londres. Impresionante, ¿no?

Relato corto: La cuerda del elefante

Hoy, siguiendo el hilo del relato corto No juzgues sin conocer el contexto y el relato del otro, que publiqué hace unos días, traigo otro relato, desgraciadamente anónimo, que dibuja muy bien la idea de que a menudo vivimos en una jaula de la que no es posible salir.

la cuerda del elefante / relato

Google CC Search

Eduardo vio pasar a un grupo de elefantes de circo. Algo le llamó la atención: esas enormes criaturas se enlazaban unas a otras a través de una ridícula cuerda atada a su pata delantera. Sin cadenas, sin jaulas. Era obvio que los elefantes podían romper sus lazos en cualquier momento. Y, por alguna razón, no lo hacían.

Vio al domador y le preguntó por qué estos animales simplemente se paraban ahí y no intentaban escapar.

Bueno, dijo el domador, cuando son muy jóvenes y mucho más pequeños usamos la misma cuerda del mismo tamaño para atarlos y, a esa edad, es suficiente para sostenerlos. A medida que crecen, están condicionados a creer que no pueden separarse. Creen que la cuerda aún puede sostenerlos, así que nunca intentan liberarse.

Eduardo no podía creerlo. Los elefantes podían  liberarse en cualquier momento de sus ataduras, pero como creían que no podían, estaban atrapados.

No hagas como ellos. Nunca te rindas

Al igual que los elefantes, ¿cuántas veces has pasado por la vida aferrándote a la creencia de que no puedes hacer algo, simplemente porque ya has fracasado antes?

El fracaso es parte del aprendizaje; nunca debes abandonar la lucha. Cuida tu marca personal. Como repetía Winston Churchill día tras día, nunca te rindas.

Elephant in a bridge illustration by Orla on Shutterstock.com

No juzgues sin conocer el contexto y el relato del otro

Observa al chico de la imagen. No lo conoces, pero quizás serías capaz de aventurar un estereotipo del personaje en base a tu experiencia… ¿Niño pijo que se ha escapado de casa? ¿joven aventurero en busca de experiencias?

Lo cierto es que tenemos una cierta tendencia a juzgar y fabricar historias sin antes conocer el contexto y el relato. Todo se debe a la fuerza imaginativa que causa la primer impresión. ¿podría tratarse de un asesino en serie viajando tras su próxima víctima? ¿y del próximo inquilino de la Casa Blanca dentro de 10 años?

Una historia corta de contexto y relato que te sorprenderá

Un chico de 24 años que miraba por la ventana del tren gritó….

“¡Papá, mira los árboles que van detrás!”
El padre sonrió y una pareja joven que estaba sentada cerca, miró con cierta lástima el comportamiento infantil del chico cuando éste volvió a gritar…

“¡Papá, mira cómo las nubes nos persiguen!”

La pareja no pudo resistirse y le dijo al padre…

“¿Por qué no lleva a tu hijo a un buen médico?” El padre sonrió y dijo… “Lo hice y acabamos de salir del hospital, mi hijo era ciego de nacimiento y acaba de recibir sus ojos hoy”.

Cada persona en el planeta tiene una historia. No vale la pena juzgar sin conocer el contexto y el relato de las personas. Esa verdad podría sorprenderte.

Confieso que he buscado con ahinco al autor de este relato sin éxito. Si sabes quién es, por favor, escríbeme al final del post para incluirlo.  

La importancia del contexto

En plena era de la postverdad, nos olvidamos del contexto y buscamos el titular fácil. Y eso nos convierte en tertulianos de tweets. Y sabemos que el contexto es con mucha frecuencia lo que da sentido a la historia, como en el caso de nuestro joven del tren. Prejuzgar es demasiado fácil.

La marca personal, el contexto y el relato

Si no queremos que los demás fabriquen su verdad sobre nosotros, es vital que dominemos el contexto y el relato propios. Muchas de las respuestas acerca de por qué hay que trabajar la marca personal (lo que conocemos como estrategia de personal branding) están tras la necesidad de controlar nuestro relato.

No dejemos que prejuzguen. Quizás tampoco sea necesario desvelar todos nuestros secretos, algo de discreción es apreciada. Pero cuando alguien nos busque, fuera y dentro de la red, mejor que no se haga una idea equivocada, sesgada o incompleta de quiénes somos y de qué podemos hacer por los demás.

Boy looking at the window photo by Corepics VOF on Shutterstock.com

Unas claves y una historia para tu próxima reinvención profesional

En el transcurso de tu vida, habrá momentos buenos y momentos malos, momentos en los que te parecerá que eres invencible y momentos en los que te sentirás derrotado e inútil. Los momentos en los que te crees invencible no duran mucho, así que deberías disfrutarlos y saborearlos porque enseguida encontrarás algo que te recordará que estás subido en una montaña rusa, y que pronto volverás a bajar. Sin embargo, superar los momentos en los que te sientes derrotado e inútil es mucho más difícil.

El Síndrome de la Reinvención Abrupta

Un clásico de estos momentos duros es el del despido de un trabajo, y no es menos duro si hablamos de un despido directo o de un despido interior. De un día para otro, pasas de ser valioso en una organización a sentirte desplazado y a dudar de ti mismo, de tus conocimientos y de volver a encontrar una ocupación en la que te sientas realizado. He conocido a muchas personas en esa situación y, la gran mayoría, corren el riesgo de caer en lo que llamo el Síndrome de la Reinvención Abrupta.

Este peligroso síndrome arrastra a las personas que lo sufren a reinventarse, algo muy común en esta situación, pero cortando repentinamente con su entorno profesional anterior y enfocándose en un área generalmente muy alejada de la que ha conocido y dominado hasta entonces. Por ejemplo, hace unos años conocí a varios excelentes vendedores intentando transformarse en diseñadores de páginas web o en community managers. Como era previsible, les fue imposible empezar desde cero en sectores tan competidos y volvieron a su ocupación de vendedores “a la vieja usanza”, sin haber sacado partido de aquella experiencia y con la frustración de volver a un entorno del que había intentado escapar.

La reinvención profesional no es fácil de gestionar, y las más exitosas suelen venir de la hibridación de nuevos conocimientos y experiencias anteriores. A mi alrededor tengo muchos ejemplos de reinvenciones profesionales exitosas, pero he elegido dos de estos casos por ser los que he vivido más de cerca y porque son bien conocidos.

Casos reales de reinvención exitosa

Eva Collado y Guillem Recolons pueden decir que se han reinventado profesionalmente de manera exitosa. Eva es una de las expertas en gestión del capital humano más solicitadas por empresas de España y Latinoamérica y Guillem es uno de los pioneros y referentes en personal branding a nivel nacional. Pero como sucede en la mayoría de casos que eligen el camino de la reinvención profesional, han trabajado muy duro y durante mucho tiempo para conseguir estos éxitos y han tenido que superar muchos obstáculos en el camino.

Eva era responsable de desarrollo de recursos humanos en una multinacional de e-commerce y Guillem era publicitario en una importante agencia de publicidad cuando se vieron en la encrucijada que supone tomar la decisión de reinventarse profesionalmente. Para los dos, el camino fácil hubiera sido seguir año tras año haciendo lo mismo en otras empresas iguales a las que dejaban pero, incluso con buenas ofertas sobre la mesa, decidieron tomar el camino difícil.

Sin embargo, sabían que tenían que comenzar por adquirir nuevos conocimientos y potenciar ciertas habilidades así que, una vez definidos sus propios entornos de aprendizaje, decidieron perfeccionar sus habilidades digitales, comerciales, de autogestión y de networking. Como aseguran Eva y Guillem y como demuestran sus trayectorias profesionales, la suma de experiencia, nuevas competencias y conocimiento de nuevas tendencias del sector en el que te quieras enfocar son la llave de tu futuro y la clave de la reinvención profesional.

Unas claves para tu camino

Como te puedes imaginar, este es un proceso largo y que conlleva un grandísimo esfuerzo, así que será muy importante que no te precipites y que elijas bien la dirección de la reinvención y los conocimientos que habrás de sumar para llevarla a cabo. Además, tienes que tener paciencia porque los resultados no llegan el primer día y una mala elección puede encasillarte después en un área en la que en realidad no vas a encajar.

Seguramente esto no es lo que quiere escuchar una persona que está pensando en reinventarse profesionalmente. Es difícil pedir paciencia y fe en uno mismo a una persona que se siente derrotada e inútil, que se ve como una piedra abandonada en un camino.

Una historia para no olvidar

Por eso quiero contarte una historia. Una historia real que comienza así, con una piedra abandonada en un camino, una piedra más en un montón de piedras desechadas de una mina de diamantes en Sudáfrica, una piedra más hasta que Julie, una niña de 9 años, reparó en ella mientras jugaba por la zona.

Julie no tenía mucho más para jugar que aquel montón de piedras. De hecho, no tenía mucho más en la vida. Sus padres habían muerto, sus hermanos trabajaban como esclavos en la mina de diamantes y de ella solo cuidaba su tío discapacitado.

Como sospechó su tío en cuanto Julie le entregó aquella piedra que le había llamado la atención, lo que había dentro de la roca iba a cambiar sus vidas y también la historia de la joyería ya que, hasta entonces, nunca se había encontrado un diamante tan grande. Con un peso de 890 quilates, desde entonces se le conoce como el diamante Incomparable.

Tras varias compras y recompras, el diamante Incomparable en bruto acabó en Nueva York. Si la historia de su hallazgo había sido curiosa, no lo fue menos la del proceso de corte, tallado y pulido. Esta delicada tarea le fue encargada a Samuel Black, un reconocido experto en el facetado de diamantes.

Durante los cuatro años en los que estudió la piedra, Black tuvo que tomar varias decisiones. La más importante fue la de renunciar a cortar el diamante más grande del mundo, que habría de superar los 530 quilates del Cullinan I, para evitar el alto riesgo que presentaba la operación en una piedra de forma tan irregular. Finalmente optó por cortar una piedra de 407 quilates y otras 14 piedras más pequeñas.

diamante incomparable

Los 890 quilates del Incomparable en bruto, y una vez tallado con 407 quilates. Fuente: famousdiamonds.tripod.com

Así y todo, el Incomparable es el cuarto diamante más grande de la historia y el más grande de los diamantes café. A finales de los 80 salió a subasta por unos 20 millones de dólares, aunque no encontró comprador y actualmente su valor estaría por encima de los 55 millones de euros.

Me gustaría que no olvidaras esta historia si estás pensando en una reinvención profesional y que pensaras en ella la próxima vez que te sientas derrotado e inútil. Aunque en ese momento será difícil que creas en ti mismo, recuerda que hasta el diamante más grande necesita de alguien que sea capaz de ver su potencial para ayudarle a brillar y de tiempo para ir puliendo las aristas, así que confía en ti y no te precipites a la hora de elegir qué quieres ser en el futuro.

“Estoy descubriendo la necesidad de una crisis semanal”

Sin crisis no hay historia

Uno de los requisitos clave para que un relato conecte es que haya conflicto, crisis. Las historias sin conflictos son “pastelitos” que no movilizan ninguna área de nuestro cerebro. Estos días estoy dando charlas sobre “storytelling” como herramienta de comunicación personal / profesional en diversas ciudades de la provincia de Barcelona, y algo que a mi compañera Olga Villacampa y a mi nos llama la atención es la poca conciencia que existe hacia la eficacia de una comunicación más emocional. Lo podríamos llamar “el ROI de la comunicación emocional”. 

Uno de los ejemplos que utilizamos es el del hombre invidente al que un cambio en la forma de redactar el cartel “Soy ciego. Por favor, ayúdeme” modifica de manera inmediata la reacción de quienes pasan a su lado. Al final de este post os dejo el vídeo, un excelente trabajo.

Pero un punto de acuerdo hacia la comprensión de todo relato efectivo es la necesidad de que exista un conflicto. Antonio Núnez, experto en el tema, lo explica muy bien en su libro “Storytelling en una semana“. Sin conflicto no hay historia, no hay respuesta emocional.

Gerardo "Tata" Martino

Gerardo “Tata” Martino

Quizás por eso no me sorprende haber oído una frase de Gerardo Martino, nuevo entrenador del FCBarcelona de fútbol: “Estoy descubriendo la necesidad de una crisis semanal“.

Los medios compiten entre ellos por llamar la atención, y para ello utilizan todos los recursos a su alcance, incluyendo la sobreexposición de temas aparentemente banales o directamente la exageración sistemática de pequeños errores del día a día, que se convierten en titulares mediáticos de primer orden. A ver, ¿Qué narices deben explicar los muchos diarios deportivos, programas de radio y televisión para llenar cada día páginas y horas de información futbolística?.

La frase del “Tata” Martino es brillante, y pone de manifiesto la necesidad constante de un conflicto para apuntalar el relato del Barça. Si no hay un problema, no existe una solución. Efectivamente, el seguidor blaugrana necesita una crisis -como mínimo- cada semana, algo que llene páginas y momentos en los medios y que permita conectar personas con personas alrededor de una historia compartida en bares, oficinas, trenes…

Bienvenido seas al fútbol europeo, Martino. Has llegado y te has hecho muy rápidamente con el funcionamiento emocional de la afición. Ahora ya sabes lo que toca: evita los conflictos que no estén en tu guión, dirígelos tu mismo, planifícalos. Al final, ya sabes que la solución de todo conflicto es una: ganar tres puntos cada fin de semana.

Aquí esta el vídeo “The power of words”.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=ZF8EcHkSRSY[/youtube]

Hemos crecido, pero nos siguen gustando los cuentos

 

Aunque ahora se llame “storytelling“, lo cierto es que el relato es tan antiguo como la misma humanidad: ¿Cómo si no ha llegado hasta nosotros el Antiguo Testamento?.

Aunque ahora se llame “infografía“, lo cierto es que el relato visual es tan antiguo como la misma humanidad: para buen ejemplo, las pinturas de las cuevas de Altamira.

Los relatos, los cuentos, las infografías, son potentes herramientas de relación y de comunicación. Cuando alguien al que no conocemos nos dice “Te voy a contar algo…” nuestra capacidad de atención se dispara.

De niños, los cuentos son el formato de relato que permite la mejor comunicación entre padres e hijos. A los niños les apasionan los cuentos porque contienen toda la magia de las historias y toda la emoción de quien las cuenta. Pero lo cierto es que cuando somos mayores nos siguen gustando los cuentos, quizás más que nunca.

El storytelling aplicado a personas o a marcas comerciales es un fenómeno comunicativo excepcional. Hemos pasado del “qué” (lo que fabrican) al “por qué” (la razón que impulsó a fabricarlo). Los mensajes que mejor llegan son aquellos que consiguen emocionarnos, implicarnos, y para eso nada mejor que un relato, por breve que sea.

Me llamó la atención hace pocos días una fotografía que encontré en Twitter. Aquí está:

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Se trata de un simple vaso de cerveza. Pero es un vaso que incluye una pequeña historia, la del fundador de la empresa cervecera y las razones que le impulsaron a crear la compañía. Quizás la cerveza sea una más, pero el hecho de explicarnos su relato nos la hace más cercana, nos la convierte en una buena elección. La palabra neuromarketing nunca me ha gustado, me sugiere un cierto tipo de manipulación de las emociones. Pero siempre me gustará que me cuenten un cuento. Y no tiene por qué ser del todo real, la ficción se acepta como elemento sazonador de la imaginación.

Quiero acompañarte en tu cambio, ¿te dejas?

Hace cuatro o cinco días mi amigo y socio Jordi Collell publicó el post adjunto en el blog de SOYMIMARCA. Me parece un excelente ejemplo de storytelling, así que lo re-publico con su permiso para todos los que seguís este blog. Si alguna vez tenéis que explicar vuestra aventura profesional, aquí tenéis una gran fuente de inspiración.

Rediseñar su vida profesional a muchas personas les da auténtico miedo, hacerlo teniendo un trabajo cómodo y estable puede hasta parecer una temeridad. No obstante algunos piensan que el mayor fracaso es siempre no intentarlo. A continuación el relato de un experiencia personal.

Mi propósito es animar a los indecisos al cambio personal y profesional a ponerse en marcha

Hoy señores la cosa va de confesión, os quiero hacer partícipes del por qué estoy donde estoy y hago lo que hago. Mi propósito es animar a los indecisos al cambio personal y profesional a ponerse en marcha.

Siempre he creído que mi carrera profesional ha sido si no exitosa por lo menos resultona, en definitiva nunca me he quejado y siempre he tenido el convencimiento que la buena estrella me ha sonreído.

Cuando comencé la actividad laboral una vez acabados mis estudios universitarios ya me imaginaba que me esperaba un largo camino, lo que no sabía es que estaba lleno de baches y que muchas veces tendría que bajarme del vehículo y empujar o sacar los pedruscos.

El conocimiento abre puertas.

La primera cosa que descubrí fue que mis estudios primigenios “economía general” con un título obtenido a final de la década de los 70 de poco servían para realizar un trabajo de utilidad en la empresa. Es más, muchos de mis compañeros de curso se iniciaron en el funcionariado y algunos de ellos todavía siguen allí. Así pues lo que hice fue volver a aprender algo que me permitiera comer a largo plazo y descubrir las virtudes de estudiar un MBA y trabajar al mismo tiempo. Fueron dos años intensos, cansados que me dieron un primer aviso en mi hoja de ruta: el conocimiento abre puertas.

Lo cierto es que las cosas a partir de entonces no me fueron mal. Adquiridos los conocimientos necesarios pasé a acumular experiencia por el único método hasta ahora conocido para ello, dedicación, curiosidad y sacrificio. Durante años me olvidé del reloj a la hora de salir y de hacer malabares y funambulismo para atender las necesidades de presencia familiar, vamos de conciliar que a veces los hombres también lo hacemos. Valga un apunte para decir que a lo largo de mi trayectoria vital he acumulado seis hijos de los que estoy orgulloso y a los que me he dedicado y me dedico, los pequeños, con pasión, pero esto puede ser el origen de otro relato.

Anticiparse a los acontecimientos te da el control de las situaciones

Nunca me han despedido, he tenido suerte aunque a veces una indemnizacioncilla no me hubiera ido mal. Durante una época hasta pensé que con una ayudita hubiera podido hacer un patrimonio y pagar la entrada de un piso, hasta aquí llegaba mi inmadurez juvenil. Tampoco me he despedido y cuando en una determinada posición he visto que no aportaba o no me aportaba lo necesario simplemente he buscado un nuevo trabajo y algunas veces tengo que confesar que me ha costado porque soy muy comodón y uno se acostumbra a lo que tiene aunque sea poco productivo. Este es el segundo apunte a mi hoja de ruta: anticiparse a los acontecimientos te da el control de las situaciones. Si ves que aportas o te aportan poco muévete antes de que te muevan.

Las oportunidades pasan, muchas de ellas seguro que no se repiten, atrápalas al vuelo u otro lo hará por ti

A veces el cambio me ha llegado en forma de oportunidad. Estando en una posición directiva en una empresa perteneciente a un grupo un grupo multinacional nos llegó la noticia de que estábamos en venta. Bombazo cruel ya que habíamos pasado por una etapa de fuertes pérdidas, habíamos tomado las medidas necesarias para reflotar la situación y otro se iba a comer el pastel y nosotros si no en la calle a pasar el examen de una asignatura que estaba más que aprobada. Compramos la compañía. Si, cuatro directivos levantando financiación de debajo de las piedras, no teníamos ni un duro, hicimos un MBO cuando esta palabra empezaba a sonar en nuestro país. Tercer apunte en la hoja de ruta: las oportunidades pasan, muchas de ellas seguro que no se repiten, atrápalas al vuelo u otro lo hará por ti.

La compra de una empresa en muchos casos acaba con su venta una vez se ha hecho crecer, se ha consolidado y se ha convertido en un referente y esto fue lo que pasó. El comprador además del negocio en sí lo que quería era el equipo que lo había gestionado y me mantuve en la empresa durante algunos años, con una buena posición y sin oposición ni contestación, una situación cómoda en definitiva.

Nunca es tarde para realizar un sueño

Los años no pasan en balde y uno se hace preguntas sobre lo que querrá ser de mayor. Yo tuve un sueño: quería poner mi experiencia, mis conocimientos y mi bagaje acumulado al servicio de los demás, quería que lo que había vivido pudiera servir de ayuda a los que están al inicio del camino, a los que están apartando piedras o a los que apartados por la causa que fuere se quieren reincorporar y seguir la ruta. Y me volví a formar, largas noches de estudio conectado con una universidad americana, prácticas, exámenes y más prácticas. Y finalmente abandoné mi cómoda y bien remunerada situación. Cuarto apunte en mi hoja de ruta: Nunca es tarde para realizar un sueño.

Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija

Y primero fue la creación de CT Coach Code con mi colega Montse Taboada y tiempo después con el amigo Guillem Recolons decidimos unir nuestras fuerzas al servicio de todos vosotros creando SOYMIMARCA para potenciar, impulsar y dar visibilidad a vuestras marcas personales. Quinto apunte: Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.

Ha sido un placer.

Jordi Collell

Tu padre era fogonero y el mío maquinista

El tren vuelve a estar en el centro de nuestras vidas. Este es el nuevo relato de Renfe, convertido en anuncio publicitario, que ya está en antena desde hace pocos días.

Renfe consigue darle una vuelta a su larga y rancia historia para convertirla en algo positivo. Muchas marcas no se atreven a utilizar este recurso por miedo a quedar “carcas” o por miedo a no interesar a las nuevas generaciones. Grave error. La nuevas generaciones serán nuevas, pero no idiotas, y saben otorgar el VALOR de la experiencia siempre que la comunicación sea emocional e inteligente.

Mi enhorabuena a la agencia responsable del anuncio, Sra. Rushmore, a la productora responsable del rodaje, Tesauro y, sobre todo, al anunciante por apostar por esta vía.

 

Never underestimate the power of a great story

Hoy me llega esta historia tan bien contada realizada para Canal +. Animaos, dura poco más de un minuto.
La moraleja roza la perfección: Never underestimate the power of a great story.

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=X7MVtgXMclI&hl=en_US&fs=1&]

“I have a dream”, quizás uno de los mejores ejemplos de storytelling

Recientemente he tenido la oportunidad de leer el libro “Será mejor que lo cuentes” de Antonio Nuñez –Empresa Activa-, dedicado al relato (storytelling) como herramienta de comunicación. Vaya por delante que recomiendo su lectura a cualquier persona o empresa que necesite sacar un mejor provecho de su comunicación.

Coincidí con Antonio hace unos años en la agencia Saatchi & Saatchi, donde él trabajaba como planificador estratégico, y he de decir que Antonio posee uno de los cerebros mejor amueblados del sector.

Antonio nos habla de la Economía de la Atención, de saturación de mensajes y de la necesidad de establecer lazos con las audiencias a través del relato.

“Ante una situación tan convulsa en el mundo de la comunicación en pleno siglo XXI, con más personas que nunca pudiendo comunicarse y menos personas dispuestas a escuchar, volvemos nuestra mirada esperanzada hacia una herramienta de comunicación tan vieja como el hombre de las cavernas: el relato. Simplemente hemos sustituido la hoguera tribal, alrededor de la cual se contaban los relatos, por el foro de Internet, la televisión interactiva o el teléfono móvil.”

Sigue: “Parte de la solución para entender mejor la Economía de la Atención parece estar en dejar de hablar del concepto “mensaje” y sustituirlo por “relato”. Abandonar el concepto de “emisor” y hablar de “creador del relato”. Desterrar el “receptor” y hablar de “usuario de relato”.

Lo cierto es que he disfrutado leyendo el libro, pleno de ejemplos, y que en cierta manera incluye una dosis importante de pensamiento lateral, ya que Antonio propone la revisión de modelos.

Aunque el storytelling ya estaba inventado (pone el ejemplo de “I have a dream” de Martin Luther King en 1963), el autor ha hecho del libro una herramienta didáctica para poner en práctica con todo detalle la utilización del relato.

Aquí se puede leer el 1er capítulo sin coste alguno (pero el libro es asequible, no me seáis tacaños): https://seramejorquelocuentes.com/han-dicho/

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