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12. ¿Sigues al menos 10 blogs de tu especialidad?

Esto ha cambiado, no nos engañemos. Antes podíamos obtener información sectorial de revistas, seminarios, reuniones, conferencias. Luego, con la aparición de web 1.0 surgieron los foros como lugares de encuentro sectoriales. La llegada de web 2.0 trajo consigo herramientas como la Wikipedia, un pozo virtual de conocimiento creado por los propios internautas. Pero hoy, sin ninguna duda, la mayor fuente de conocimiento fuera de escuelas y universidades son los blogs.

El blog (abreviatura de web log) o bitácora nace en 2005 y hoy cuenta con una comunidad de millones de internautas en la red. Para entender la importancia de los blogs en la generación de conocimiento y en la transmisión de información os adjunto este excelente vídeo de apenas 3′ creado por commoncraft.com:

Pero el tema es ¿Cómo saber cuáles son los blogs que me interesan para mi sector? Hay varias maneras, pero la mejor es buscar en Google blogs y poner las palabras o etiquetas clave.

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11. ¿Cuántas conexiones virtuales tienes?

Amigos en Facebook, contactos en LinkedIn, amigos en MySpace, seguidores en Twitter, lectores de blog…

Este es tu patromonio virtual. Si quieres que también sea un patrimonio real, interactua con ellos. Envía mensajes, publica notas, tweets, felicita aniversarios, crea grupos temáticos. Tus conexiones virtuales son más importantes de lo que crees. Quizás Twitter sea la plataforma más virtual, donde puedes tener seguidores a los que no conoces de nada, pero que se in teresan por tus ideas. Es una fantástica oportunidad de conocer mundo. No la eches a perder.

10. ¿En qué tipo de negocio trabajas? ¿Visionario o dinosaurio?

Como diría Bernd Schuster, “no hase falta desir nada más”.

Lo cierto es que el enfoque “dinosaurio” suele ser el preferido por los bancos a la hora de dar créditos. Empresas sólidas, a menudo familiares, que no han introducido excesivos cambios en su planteamiento interno y externo. Todo va bien hasta que en una recesión las hace temblar por no haberse sabido adaptar a los cambios.

El enfoque visionario es temido por los bancos. Se trata de gente poco estable que arriesga el dinero propio y el de los demás en un proyecto que, de momento, no tiene mercado. No importa los avales que haya detrás del proyecto ni la preparación de sus emprendedores. Los bancos van a lo seguro. ¿Capital risk? en España es un sucedáneo de lo que ocurre en otros países de la OCDE.

El emprendedor visionario debe romper muchas barreras antes de abrirse camino y lanzar su negocio. La primera es la financiera, pero encontrará más. Las posibilidades de éxito apenas se mueven en un 25% de ROI al tercer año. Pero si supera esta fase, el visionario ha logrado crear uno de los mejores negocios que se pueden pensar. Quien la sigue la consigue.

Un ejemplo interesante de visionarios es Power Balance, basado en una pulsera con un holograma de MYLAR en el que ha sido almacenada una frecuencia procedente de materiales naturales conocidos por sus efectos beneficiosos para el cuerpo. Imaginaos al fundador de Power Balance pidiendo un crédito en el BBVA (perdón, no es nada personal) para crear su negocio. Aún se estarían riendo de él. En América -y concretamente en California- todo es posible, y ahí los capital risk no dudaron en apostar por la idea. Acertaron y ganaron.

9. ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Has escrito un plan para alcanzarlos?

¿Qué nos pasa cada principio de año, o justo después del verano? Que muy a menudo aprovechamos esa circunstancia para trazar unos objetivos personales. Los hay de muchos tipos:

  • De salud: adelgazar x kilos, apuntarnos a un gimnasio, correr marchas de 10Km, seguir una dieta equilibrada, dejar de fumar, hacer yoga…
  • Familiares: encontrar pareja, decidir una fecha para la boda, plantear un divorcio, cambiar hábitos, tener un hijo, adoptar un hijo…
  • Culturales: leer 4 libros al mes, ver todas las películas en VO, ir al teatro cada més, viajar cada dos meses, acabar los estudios, crear un blog…
  • De ocio: salir a cenar todos los miércoles, reunir a los amigos una vez al mes, comprar un proyector LCD…
  • Profesionales: mejorar posiciones en la empresa, encontrar un trabajo, cambiar de trabajo, conseguir un traslado, emprender…

Si además quieres que esos objetivos se cumplan, escríbelos. No hay nada más habitual que ver cómo pasa el tiempo y como esos objetivos no llegan a cumplirse jamás. Hay que escribirlos, aunque sea en una servilleta de papel. Y hay que leerlos semanalmente, ver el progreso, ver qué falla y corregir el objetivo, pero sin abandonarlo. En otras palabras, redactar un plan, sin plantillas, sin rigideces, un plan.

¿Ya tienes tu plan? Para seguir en Twitter clicar aquí

8. ¿Qué es lo que encuentras cuando pones tu nombre en Google?

En otras palabras, ¿Cómo gestionamos nuestra presencia en la red?

Tu nombre en Google ¿qué dice?

Nos hemos encontrados con diversos casos entre clientes de nuestro Personal Branding

  • En un caso, el personaje sólo aparecía en un contencioso jurídico de hace 10 años por una deuda impagada (que luego fue satisfecha, pero eso no lo refleja la red)
  • En otro, encontramos que el personaje tenía un falso “otro yo” creado por un tercero en LinkedIn. Obviamente, imposible encontrar las claves y contraseñas para eliminar esa cuenta fraudulenta.
  • En muchos casos, los personajes sólo aparecen en listados de competiciones de golf, padel, windsurf. Algo que no suele ayudar mucho cuando se trata de encontrar trabajo o buscar clientes.
  • En casos de gente más joven, es habitual ver el nombre asociado a frases poco edificantes en MySpace o Facebook, relacionadas con fiestas, sexo…
  • Pero en la gran mayoría de casos vemos que lo que aparece en Google no ha sido gestionado por la persona interesada. La red se ha encargado de marcar sus preferencias.

¿Cómo evitarlo? Una respuesta fácil sería contratar a un personal brander (consultor en gestión de marca personal o personal branding). Pero en líneas generales, se trata de aplicar cierto sentido común. No comprometerse en frases que tengan efecto búmeran. Evitar al máximo los conflictos. Generar noticias positivas. Usar Twitter es una buena recomendación. Son frases cortas (tipo SMS, de 140 caracteres -hasta 280) que ayudan a posicionar a la persona con un ámbito particular.

Para más información contáctame.

 

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7. ¿Cómo comunicas tu valor?

El pasado 2 de marzo hacíamos referencia en un post a la pregunta ¿De qué manera creas valor?

¿De qué forma comunicas tu valor?

Está muy bien crear valores, tener valores, defender valores. Pero si no se comunican nadie lo sabrá. ¿Servirá de algo? Sí, para llenar el hueco de la satisfacción personal. Poco más.

Lo cierto es que hoy existen muchas maneras de comunicar. Ha pasado el tiempo en que era necesario publicar algo en un diario para que el mundo se enterase de alguna noticia. Ahora no es así. Estamos en la sociedad de la hipercomunicación, así que la web 2.0 nos da recursos para hacer llegar nuestra marca personal, nuestro valor, a quien nosotros queremos. Es una comunicación menos masiva, más individualizada.

El poder de la información ya no está en el medio, está en el individuo

Cuando alguien escribe una nota en Facebook, quiere compartirla con amigos. Si esa nota se escribe en LinkedIn, quiere compartirla con sus contactos profesionales. Ahora la información es intercambio. Cuando alguien quiere compartir más abiertamente una opinión, utiliza los blogs y también microblogs (twitter). Pero eso no es todo. Ahora podemos entrar en la edición digital de La Vanguardia, El País, El Mundo, ABC… y escribir un comentario sobre una noticia. Saldrá publicado en el acto, y posiblemente tendrá respuesta inmediata. Podemos influir directamente en la creación  y definición de las palabras a través de Wikipedia. El poder de la información ya no está en el medio, está en el individuo.

Y tú, ¿Cómo comunicas tu valor?

 

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6. ¿Te gusta probar cosas nuevas?

La pregunta se las trae, pero aunque uno la lea y diga, existe una gran mayoría de profesionales a los que no gusta en absoluto cambiar las rutinas. Un ejemplo de la “vida real” lo tenemos en las visitas al restaurante. En una mesa siempre estará el conservador que pide macarrones y bisté, el que se atreve con un carpaccio de rape o el que va más lejos y prueba unas algas con gamba cruda.

La tipoplogía del hedonista innovador, un perfil muy típico de los 80′, responde a este tercer comensal al que no da miedo probar cosas nuevas. En el mundo de los negocios es interesante abrir la mente a nuevas propuestas, especialmente cuando se quiere progresar (un destino internacional) o cuando se quiere encontrar un nuevo trabajo.

Se puede dar el caso de probar algo nuevo y que no nos satisfaga, pero el riesgo “is part of the business”. Las empresas japonesas tienen fama de conservadoras. Dejan que los occidentales inventen y ellos perfeccionan… No es así, en absoluto. Soy un admirador de la empresa Honda, una de las mayores fuentes mundiales de creatividad. La aplican a la robótica, y en función de sus resultados, lo aplican a motores de barco, de automóvil…