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#TEDxEixample > Se buscan impulsores de ideas que pueden cambiar el mundo

Hace dos meses estaba en Lleida para presenciar el TEDxLleida 2018. Ahí estaba Pau Samo, que me dijo que había cedido el testigo de la organización a Montse Díaz tras tres años de éxitos como organizador y licenciatario en Lleida y otros dos en Amposta. Las ideas contenidas en las ponencias de este año me encantaron, y destaco especialmente:

Nace un nuevo TED: TEDxEixample

Pau me dijo que quería hablar conmigo en pocos días en Barcelona, tenía una propuesta para hacerme. Dicho y hecho, a los pocos días me comunicó que había conseguido una licencia “grande” para un nuevo TED en Barcelona que llevaría el nombre del distrito más emblemático, el Eixample, el ideado por Ildefons Cerdà, ingeniero, urbanista, jurista, economista y político catalán del SXIX.

Y eso no era todo. Pau contaba conmigo para tirar adelante este nuevo reto. Conmigo, y con algunos más, claro. Notición. No me lo podía creer. Yo había estado en el escenario de TEDx Lleida hacía dos años, con una charla sobre los superpoderes (los valores). Y vi lo complejo y emocionante de organizar un TEDx. Un año de trabajo consumido en una tarde mágica.

El pago emocional de un voluntariado

Siempre he pensado que un voluntario no cobra en dinero, cobra en beneficios emocionales, en ver que otras personas puedan mejorar mínimamente sus vidas gracias a parte de tu tiempo. Y TED es eso, una asociación sin ánimo de lucro. Y también las licencias TEDx que se crearon en 2009, planteadas como eventos independientes (de hecho,  la “x” significa “acto organizado independientemente).

En TEDx no cobra el equipo organizador, no cobran los ponentes, y se intenta que los gastos que supone el evento (espacio, vídeo y sonido, fotografía, catering, viajes y dietas de ponentes, web, redes sociales, acreditaciones) se cubran entre patrocinadores y entradas de los asistentes.

Prefiero llamarlos impulsores de ideas

La palabra patrocinador me queda corta cuando se trata de impulsar ideas que pueden cambiar el mundo. Por eso prefiero considerarlos como posibilitadores, como impulsores de ideas. Poder traer a ponentes que expongan ideas que merecen ser compartidas requiere una pequeña inversión, y no es por lo que cobran (recuerdo que TEDx no remunera a sus ponentes), es por el coste de organizar el evento.

Si estás leyendo esto y conoces a impulsores de ideas, por favor, diles que se pasen por la sección de contacto de la web de TEDxEixample.

La cultura como marco para la primera edición

No tuvimos que discutir sobre cuál sería el eje temático de la primera edición: La cultura. El Eixample barcelonés es un motor cultural, ahí está La Pedrera, La Fundació Tàpies, el Palau Robert, la casa Batlló, la Casa de les Punxes, la casa Elizalde, La Sagrada Familia, el hospital de Sant Pau… Poesía, urbanismo, arquitectura, cultura, pintura, literatura, música, fotografía, danza, cine serán los protagonistas del #TEDxEixample19.

El orgullo de formar parte de un equipo

Quizás esta sea la mejor parte, el encontrar un entorno colaborativo de personas armadas hasta los dientes de motivación. No seremos creadores de ideas, pero sí creyentes, y lo daremos todo para que en la primera edición, prevista (aun sin fecha cerrada) para la primavera 2019, sea un éxito. La medida del éxito no es el dinero del patrocinio, ni el número de asistentes, es la calidad y capacidad de movilización de las ideas que se van a exponer.

Un placer compartir muchos días de ilusión (y presión, para qué negarlo) con Pau Samo, Robert Ferrer, Rubén G. Castro, Carme Gibert y Helena Casas, a los que se unirán más, sin duda.

En esta página oficial de TEDXEixample podrás encontrar más información. Y para acabar, os dejo con una de mis charlas TED favoritas, que os hará levantar de la silla, la de Julian Treasure “Cómo hablar para que nos escuchen”. Una maravilla. Feliz semana!

 

Tu marca empieza inspirando confianza

Confieso que nunca he creído demasiado en eso de las primeras impresiones. Frases del estilo “nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”, o “la cara es el espejo del alma” se me antojan banales en el contexto de la gestión de marca, ya sea corporativa o personal.

Y una de las razones de no creer es que no parecía haber evidencia científica que demostrara tal nivel de fugacidad en la sensación de juzgar en pocos segundos. Por tanto, todo quedaba en una suposición estética.

Hace algunos años oí hablar por primera vez de psicomorfología, una técnica muy utilizada en recursos humanos que permite con una simple fotografía que un psicólogo especializado pueda trazar un perfil del candidato y extraer rasgos de personalidad. Pero aunque se hayan escrito libros y tratados sobre el asunto, lo cierto es que el nivel de precisión es bajo, y que muchas veces los patrones engañan.

La clave está en la confianza

Yendo más allá de creencias y subciencias, hace pocos días topé con un artículo de Business Insider que iluminó mi forma de entender la llamada “primera impresión”. Según el artículo, la psicóloga y profesora de la Universidad de Harvard Amy Cuddy sostiene que una primera y rápida impresión consigue determinar el nivel de CONFIANZA y en menor medida el nivel de COMPETENCIA. Eso me gusta, eso justifica una aceptación o rechazo en la primera impresión, especialmente la confianza.

Los niños lo tienen claro

¿Recuerdas cuando tenías 5 o 6 años que en una reunión familiar seleccionabas a quién querías saludar y de quién preferías huir? Sí, es puro instinto, pero no basado en criterios estéticos o de agradabilidad sino basados en la confianza. En esta persona confío, luego me acerco a ella sin miedo; en esta no confío, prefiero obviarla. Si la primera cuestión se refiere a si puedes confiar en alguien, la segunda –según Cuddy- referida a la competencia es si esa persona te infunde RESPETO.

Eso no es una opinión, se trata de conclusiones de estudios a lo largo de más de quince años por parte de un grupo de psicólogos, y ciertamente me hacen pensar que la primera impresión no juzga lo guapos o feos que seamos, juzga si inspiramos confianza y respeto.

Tu marca comienza por la confianza

Esta afirmación quizás tenga más sentido visto lo visto en el artículo de Business Insider y en un fantástico TED de la misma Amy Cuddy (muy recomendable). El primer juicio, en décimas de segundo, se basa en confianza y respeto.

¿Por qué insistimos tanto en colocar las fotografías en nuestro perfiles?

Porque la ausencia de fotografía equivale a un juicio negativo, falta de confianza y respeto. La segunda cuestión sería si podemos “manipular” una fotografía para inspirar mayor confianza. Posiblemente no, pero sí pienso –y en esto estoy muy de acuerdo con la especialista en imagen para marca personal María A. Sánchez– que podemos eliminar elementos de distracción para que las personas vean en nosotros lo que queremos que vean, sin más.

Un caso real

En formaciones explico a menudo una anécdota referida a una fotografía que utilicé durante algún tiempo, tanto offline (el dorso de tarjeta de visita) como en Internet.

retratos guillem recolonsQuizás porque de joven tenía pinta de niño, siempre había procurado aparecer en las fotografías con rictus de cierta seriedad. Recuerdo los maravillosos retratos de Alberto Schommer que lograban transmitir la marca del personaje de una forma cautivadora, fría, implacable.

Pero lo que pasó con la fotografía de la que os hablo (la de la izquierda) es que al parecer transmitía una imagen de poca confianza sobre mí. Así me lo hizo saber un cliente tras charlar unos minutos con él al conocernos y superar así la primera impresión. Me confesó que a priori esperar entrevistarse con cualquier otro colega antes que conmigo, y basaba su expectativa en mi fotografía de perfil.

Sin pensarlo dos veces, cambié la fotografía por otra realizada durante la misma sesión, un retrato que transmite mejor cómo soy. Ahora, casi cinco años más tarde, y gracias a las conclusiones de Amy Cuddy, puedo saber qué pasaba con esa primera fotografía: no inspiraba confianza.

Conclusión

  • Vigila con lo que transmites. Si lo que eres y lo que transmites no coinciden, debes darle importancia a esa primera impresión para que haya match.
  • Acude a un fotógrafo profesional, pero si es posible a alguien que te conozca, que sepa cómo estás hecho por dentro. Un fotógrafo, por defecto, puede buscar tu lado bueno, pero a menudo el criterio estético impera sobre cualquier otro.
  • El briefing sólo puede ser uno: explica al o la fotógrafo que quieres transmitir confianza.