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Diagnóstico de Marca Personal 1: Feedback externo

Vistas las razones por las que gestionar (o no) nuestra marca personal, pasamos a la primera fase del diagnóstico de marca personal, el feedback externo. Para ello he pedido ayuda a una gran especialista, Noemí Vico, co-autora del libro Smart Feedback (Lid Editorial, 2018).

Este recorrido sigue la metodología del Iceberg de Marca Personal, cuyos tres grandes pilares son:

  • Autoconocimiento: el diagnóstico completo de nuestra marca personal para saber dónde estamos.
  • Estrategia Personal: el plan de marca, propuesta de valor y modelo de negocio para saber a dónde podemos ir.
  • Visibilidad: El plan de comunicación personal para saber cómo podemos llegar y si estamos llegando.  

Si tienes poco tiempo, te invito a ver este vídeo-resumen: 

La ventana de Johari y el feedback

La ventana de Johari es una técnica de psicología cognitiva que nos ayuda a entender mejor nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Fue creada por los psicólogos Joseph Luft y Harrington Ingham en 1955, y se utiliza principalmente como ejercicio de investigación y autoanálisis, tanto en entornos personales como corporativos. 

Se compone de cuatro ventanas o cuadrantes: 

ventana de johari

  • Área libre o abierta: Estos son rasgos que tanto uno mismo como los demás perciben de nosotros.
  • Área ciega: representan lo que otros perciben pero nosotros no.
  • Área oculta o secreta: Son aspectos de uno mismo que los demás no conocen.
  • Área desconocida: trata los comportamientos o motivos que no reconocemos ni reconocen de nosotros mismos.

Para resolver el enigma del 2º cuadrante (saber lo que otros perciben de nosotros) existen dos fórmulas. Una presencial con un grupo que va añadiendo adjetivos al cuadrante. Y otra a distancia preguntando a nuestro círculo más cercano. Ambas se consideran pedir feedback, si bien la manera presencial puede ser algo más comprometida. 

¿Por qué es importante pedir feedback externo? 

He tratado el tema en dos ocasiones anteriores en este blog, en Las cosas que no nos decimos (necesitamos feedback) y en ¿Quieres saber cuál es tu marca personal? Pide feedback.

Y la respuesta a la pregunta es triple:

  • Para conocernos mejor. Autoconocimiento en estado puro. 
  • Para mejorar. Conociendo nuestras debilidades tenemos la capacidad de decidir cuáles son limitantes y cuáles no, y crear un plan de acción de mejora.
  • Para aprovechar lo mejor que hay en nosotros. Conociendo nuestras fortalezas podemos desarrollar nuestra propuesta de valor, nuestro factor de elegibilidad. 

La mejor manera de pedir feedback externo de nuestra marca personal, según Noemí Vico

Te presento a Noemí, por si no la conoces: Conectora de personas, es una de las coach de referencia en España, experta en marca personal, y también en procesos de cambio. Es el alma mater de Emprende tu Marca, un lugar con blog de suscripción obligada. Y además, recuerdo que Noemí es co-autora del libro Smart Feedback junto a Jane y Rosa Rodríguez del Tronco. Aquí tienes su propuesta sobre la mejor manera de pedir feedback externo de nuestra marca personal: 

El feedback externo es esencial para tener una visión completa de quiénes somos y poder ajustar así nuestras estrategias de una forma más aterrizada a la realidad. Además, podemos considerarlo un regalo ya que no siempre es sencillo encontrar las palabras exactas que ayuden a alguien a seguir creciendo y evitar juicios de valor. Para ayudar precisamente a que la información sea lo más constructiva y útil posible tenemos varias vías:

Feedback informal solicitado a personas cercanas a nosotros

En este caso, solemos recomendar guiar un poco la conversación mediante preguntas específicas, solicitarlo de forma voluntaria, dejar tiempo de reflexión a la persona que nos lo va a proporcionar y, por encima de todo, dar las gracias de antemano por la información tan útil que nos puede brindar. Un ejercicio muy útil en este caso es el de Identidad Pública en el que solicitamos por escrito a diferentes personas (es ideal mezclar varios círculos) 3 fortalezas y 3 áreas de mejora, todas asociadas a ejemplos concretos para evitar caer en juicios de valor y favorecer entender el comportamiento exacto para que podamos mejorarlo si lo consideramos oportuno.

¿Cómo podemos convertir este feedback externo en una propuesta de valor concreta? Te propongo el siguiente triple ejercicio:

Ejercicio feedback Noemí Vico

Fuente: Noemí Vico

  1. Auto-observación. Haz un listado con tus 3 fortalezas principales. También puedes incluir recursos tangibles e intangibles con los que cuentes.
  2. Feedback externo formal o informal. Busca feedback externo para complementarlas . Si quieres también puedes utilizar esta herramienta gratuita online basada en el trabajo del psicólogo Martin Seligman y su equipo sobre desarrollo basado en fortalezas: Test VIA Fortalezas Personales (Universidad Pennsylvania)
  3. Reflexión. Elabora tu Matriz de análisis VRIO (esta es una adaptación de la original para tu marca personal, Marcos Álvarez lo cuenta muy bien en su libro Retail Thinking):
    1. Valioso (V): ¿esta cualidad añade valor y permite aprovechar las oportunidades del mercado?
    2. Raro (R): ¿esta cualidad está al alcance de unos pocos o se trata de algo al alcance de todos?
    3. Inimitable (I): ¿esta cualidad es difícil de imitar?, ¿sería difícil o costoso para un competidor obtener esta cualidad?
    4. Organizado (O): ¿estoy organizado/a para explotar esta cualidad al 100%?
    5. Ventaja competitiva (VC): una vez revisado todo lo anterior podremos clasificar todas nuestras cualidades y valorar en qué medida pueden ser ventajas competitivas o no. Tendremos recursos no valiosos (debilidad); recursos valiosos pero no raros (riesgo);  valiosos y raros pero imitables (ventaja competitiva temporal); valiosos, raros, difícil de imitar pero no les sacamos todo el partido posible (ventaja competitiva potencial) y valiosos, raros inimitable y con capacidad de explotación (ventaja competitiva sostenible a largo plazo).

Y ¿a quién le pedimos feedback?

Para tener una visión más completa de nuestras debilidades y fortalezas es positivo no centrarnos en un único tipo de “donantes” de feedback. 

Nuestro círculo se compone varios grupos de interés o stakeholders

  • Familiares. Nos pueden dar un feedback muy basado en valores
  • Amigos: su feedback se centrará más sobre estereotipos (el amigo, el mago, el bufón…)
  • Compañeros de estudios: Nos darán un feedback muy completo
  • Compañeros de trabajos: Aquí centrarán el feedback en competencias
  • Clientes, proveedores, colaboradores: Nos darán un feedback algo más sesgado al rol que hemos ostentado, pero muy positivo
  • Seguidores: Se puede añadir este grupo, seguidores online o contactos de redes sociales, si se desea crear una base amplia. El feedback será sesgado a un comportamiento en red que (desgraciadamente) a menudo no se corresponde con el real. 

Canales para solicitar el feedback

Hay múltiples formatos para pedir feedback. Según el experimento original de la ventana de Johari, se trataba de una reunión en grupo donde los asistentes iban colocando adjetivos en cada uno de los cuadrantes de una persona. Y luego dicen que el design thinking es algo nuevo (en 1955 ya se trabajaba en formato estratégico, con el cliente en el centro, en grupo y con etiquetas de papel). 

Pero para ser prácticos y tener la información mejor ordenada, yo utilizaría canales digitales:

  • Correo electrónico o servicios de mensajería tipo Whatsapp / Telegram / Messenger: son prácticos y universales, pero no preservan el anonimato, así que el “donante” de feedback externo es posible que oculte o matice la información.
  • Encuestas directas en redes sociales: Tanto Twitter como Instagram Stories permiten hacer preguntas, pero siempre de respuesta dicotómica A/B, sin demasiadas posibilidades de extenderse en el texto o de privacidad de la respuesta. 
  • Google Forms: Un formato muy adecuado (gratuito) que permite algunas opciones de personalizar colores, fondos, tipografías, permite múltiples formatos de respuesta (casilla única, multirespuesta, voto numérico con escala lineal), e incluso permite asignar puntuaciones a las preguntas y habilitar la evaluación automática. Por supuesto, permite total privacidad. La versión empresa incluye otras prestaciones.
  • Survey Monkey. Una app formato freemium, de cuya versión gratuita podemos disfrutar de prestaciones similares a las Google Forms, también con privacidad de respuestas. Quizás como ventaja tiene un interface gráfico muy adecuado para smartphone. 

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Gestionando nuestra comunicación personal

Si aceptamos que la marca personal es la huella que dejamos en los demás, deberíamos distinguir entre nuestra área de comunicación pública (la que conocemos de nosotros y conocen los demás en nuestro entorno), nuestra área ciega (los demás la conocen y nosotros no) y nuestra área secreta (nosotros la conocemos, los demás no). Solo así mejoraremos nuestra estrategia de comunicación personal.

La ventana de Johari

Posiblemente conozcas esta útil herramienta que diseñaron en su día los psicólogos Joseph LuftHarrington Ingham, pensada para ayudarnos a entender mejor nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.

Gestionando nuestra comunicación personal / marca personal

Wikimedia Commons

En la zona superior de la ventana se maneja la información disponible a los demás y en la zona inferior la no disponible a los demás.

Arena (área pública) es lo que nosotros sabemos de nosotros mismos y los demás también. Es nuestra zona pública, pero no representa la totalidad de nuestra marca, ya que nos falta conocer más información sobre nosotros (blind spot, punto ciego) y ya que nos falta incluir esas informaciones que reservamos para nosotros (façade o área secreta). Del área desconocida no hablaremos, son informaciones que quizás yacen en nuestro inconsciente y que aparecerán -o no- algún día.

Necesitamos más arena. No nos podemos permitir desconocer lo que conocen otros sobre nosotros, y para que esa área ciega deje de serlo debemos recurrir a una acción tan efectiva como poco utilizada: pedir feedback.

¿Cómo pedimos feedback?

Mensaje: para tener un 360 no hace falta lanzar 20 preguntas complejas. Yo propongo tres, solo tres, que nos darán toda la información que necesitamos para que nuestra área ciega pase a pública (conocida por nosotros):

  1. Defíneme en tres palabras
  2. Qué crees que hago especialmente bien
  3. En qué crees que podría mejorar

No, no son preguntas dicotómicas de sí o no, son abiertas, lo que hará el análisis de resultados algo más largo, pero también más rico.

Público: No necesitamos entrevistar a 400 personas, con 20 nos bastará. Pero sería interesante que pertenezcan a ámbitos diferenciados de nuestra vida: 5 amigos, 5 familiares, 5 compañeros de estudios y 5 compañeros de trabajo. Como bonus extra podríamos elegir también a 5 superiores, es una información de de gran valor.

Medio: Existen varias plataformas que nos ayudarán a gestionar esta información. Lo importante es que sea anónimo para que se animen a contestar sin miedo. Personalmente me gusta mucho Google Forms, un cuestionario online muy personalizable y gratuito de Google que también tiene aplicativo para Chrome y para smartphone. También he utilizado Survey Monkey, quizás algo más “friendly” en cuanto a diseño y mejor adaptado para versiones smartphone. Pero en el mercado hay muchas más aplicaciones, como Survio, PoolDaddy… En la base del post incluyo un enlace con las 10 más importantes.

Gestionando secretos

Seguimos necesitando más arena. El feedback nos ha ayudado a conocernos mejor, pero ahora necesitamos hacer algo para que los demás nos conozcan un poco mejor. Analicemos de nuestra façado o área secreta: ¿Qué es lo que no hemos contado de nosotros que nos podría beneficiar como profesionales -y como personas-? Necesitamos contestar a eso. Es obvio que siempre tendremos algún secreto guardado, pero ciertas informaciones relativas a nuestros hobbies, pasiones, hábitos de lectura, de viaje, gastronómicos o altruistas nos pueden reforzar nuestro posicionamiento de marca.

A menudo utilizo el ejemplo del que se prepara para una 1/2 maratón (o maratón entera) ¿qué información se extrae de ahí? planificación, control, disciplina, cultura del esfuerzo, autosuperación personal. ¿Y si somos poetas de fin de semana? creatividad, pasión, ¿y si somos cocineros de fin de semana? trabajo en equipo, rigor, empatía, sociabilidad… ¿y si reconocemos en nuestro CV o extracto en Linkedin que nos han despedido de una empresa? sinceridad, proximidad, cultura del aprendizaje, superación…

La delgada línea fina que separa nuestra vida personal de nuestra vida profesional cada vez es más borrosa, ciertas informaciones es mejor pasarlas a la esfera pública para ganar en autenticidad y en proximidad. La decisión es nuestra. No es necesario confesar nuestras gamberradas de infancia, no se trataría de nada distintivo, se trata de sopesar si soltamos lastre o dejamos que el globo vaya cayendo.

Para saber más:

Jane del Tronco: 10 pasos para gestionar y aprovechar un feedback 360

Carlos Guerra: 10 herramientas gratuitas para hacer encuestas online

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