¿Y si lo que sientes, piensas, dices y haces está alineado? TEDx Lleida 2016

Lleida, 11 de noviembre de 2016, 9h de la mañana de un día fresco e inusualmente soleado en los otoños de la zona. 

Ante nosotros, un imponente castillo templario. El castillo de Gardeny es un conjunto monumental situado encima de la colina de Gardeny, uno de los dos cerros de la ciudad de Lleida. Fue alzado durante la segunda mitad del siglo XII, por la Orden del Templo. 

Seguían los ensayos y preparativos, que empezaron el día anterior, para celebrar la 2ª edición del TEDx Lleida 2016. Nervios, gente corriendo de un lado a otro, electricistas, técnicos de sonido, cámaras, responsables de catering, voluntarios… 

Si tienes poco tiempo, te lo explico en 1 minuto. 

El origen

Ricard Pons, speaker curator en TEDx Lleida y buen amigo, me había invitado a dar una charla TEDx, más o menos unos dos meses antes del evento. Lo creas o no, inicialmente rechacé ir por problemas de agenda. Dos buenos amigos, cuando lo supieron, me llamaron loco… ¿Cómo vas a desaprovechar esta oportunidad? 

Pensé y pensé… ¿Qué diantres voy a contar yo que pueda ser de interés en un TEDx?

Finalmente, logré aplazar la presentación que tenía agendada para ese día, el 11 de noviembre, y le di una ojeada a algunas de las charlas TED más populares: 

René Brown, “El poder de la vulnerabilidad”, Sir Ken Robinson “Por qué las escuelas matan la creatividad?”, Amy Cudy “Tu lenguaje corporal puede explicar quién eres”, David Christian “La historia de nuestro mundo en 18 minutos”, y algunas más. 

Me asusté, el nivel era inalcanzable para mí. Así que decidí ampliar mi visión a algunas de las charlas TEDx que se habían celebrado a mi alrededor. Me animé, pensé que tal vez tenía una historia que contar, y que esa historia podría ayudar a alguien, transformar ciertas formas de pensar. 

La decisión

Contacté con Ricard. No sabía si estaba a tiempo de arrepentirme de mi rechazo y aceptar. Tuve suerte, la plaza seguía ahí. 

Empezó un período de dos meses de ciertos nervios, para qué engañarte. No era solo el qué decir, sino algo muy importante, a quién quería llegar y cómo hacerlo.

Como ya conté en el artículo ¿Y tú, has descubierto ya tus súper-poderes?, pocos días tras publicarse el vídeo de mi charla, lo que me ayudó a enfrentarme al miedo fue disponer de un propósito. Sí, tan difícil y tan sencillo como eso. 

“Ayudar a dibujar futuros” es la frase que resume mi propósito, y se convirtió en el eje vertebrador de mi charla TEDx. Me ayudó muchísimo a gestionar la escructura y lenguaje no verbal el coach especializado en conferencias Terry Mclean.

La anécdota

Antes de mi charla, fue el turno de Quim Vilamajó, un crack con las súper-capacidades de quienes tienen síndrome de Down, que pronunció la charla de título “I am able”, que puedes traducir como “Yo soy capaz” o como “Yo soy amable”. El nivel estaba muy arriba. Quim y yo estuvimos pasando nervios juntos viendo el resto de charlas. 

Cuando me tocó el turno, Quim me deseó suerte. Pero Quim hizo algo más. A los pocos segundos de empezar mi charla, titulada “Small Data: el poder de las personas”, pregunté al público “¿Quién de vosotros cree que tiene súper-poderes? Lo que pasó fue muy bonito, prefiero que lo veas tú. 

Ahora puedes “leer” la charla TEDx Lleida

Ahora, con motivo del 5º aniversario de esa charla “Small Data: el poder de las personas”, lo celebro con esta transcripción por escrito en este espacio personal que es mi blog. Aquí te la dejo: 

Small Data: El poder de las personas 

Os quería preguntar, en primer lugar, ¿creéis que las empresas son personas?

(Se levantan algunas manos) Bien, bien, vamos bien!!

Segunda pregunta… fácil ¿pensáis que las personas quizás no están del todo aprovechadas dentro de las empresas? (Se levantan todas las manos) Jo…. unanimidad absoluta.

Y tercera: ¿Creéis que tenéis superpoderes? (se levanta una única mano y se genera un fuerte aplauso hacia su autor).

Bien, mi intención es que al final de esta pequeña charla todos levantéis la mano con esta última pregunta. ¿De acuerdo? que seáis muy conscientes de que todos tenéis superpoderes.

Bueno, voy a empezar con una fecha, una fecha que para mí es muy muy especial, que es la fecha del 26 de septiembre del 2000.

Es una fecha que es posible que no os diga nada, pero para mí es como el 23F de 1981 en España, o como el 11S de 2001 en Manhattan.

Ese día ocurrió algo increíble, una noticia agridulce. La mejor noticia de mi vida, que fue el nacimiento de mi hija Berta, y al mismo tiempo, la peor noticia que yo he recibido en mi vida, me comunicaron que mi mujer viviría dos meses. Le detectaron un tumor durante el parto, terminal, y en fin, había muy poquito que hacer.

Eso, imaginaros, el mazazo que que te da la vida…. en aquel momento yo tenía 38 años, era un alto ejecutivo de una agencia de publicidad, que iba muy bien, trabajaba más o menos unas 15 horas diarias, de media, también, casi todos los fines de semana, y no me avergüenza decir que mi vida era una mierda… una auténtica mierda.

Lo que pasó entonces es que mi escala de valores estaba centrada, sobre todo, en dos palabras que son las que destacan más: trabajo y éxito. Éxito en mi trabajo, y no se si os dais cuenta pero…. muy pequeñito se ven dos palabras que ponen amigos y familia. O sea , para mí no es que no fueran importantes, pero es que había otras mucho más importantes. 

Y de repente, después de esta noticia, como os podéis imaginar, eso se invirtió, de acuerdo, empecé a dedicar mucho más tiempo, como es lógico y razonable a mi familia, y también a mis amigos, y a dar un paseo por el parque, y a leer, y a descubrir a personas que me enriquecieran.

Esto fue así durante, aproximadamente, cuatro años, que decidí trabajar la mitad del tiempo, que tampoco está mal trabajar la mitad de 15 horas, pero no dedicar nunca más un fin de semana al trabajo, sino dedicárselo a mi familia. 

Y así llegó lo inevitable, el despido. 

Me despidieron. Yo era socio de la compañía, pero el otro socio (mayoritario) decidió que yo ya dejaba de ser una persona rentable. De trabajar 15 horas diarias, y muchos fines de semana, a trabajar 7-8 horas diarias y no trabajar fines de semana, yo no era un tipo rentable, por lo tanto me fui a la calle.

A partir de este momento, bueno, tienes dos opciones: pues…. apuntarte al paro y todo esto, o lo que finalmente hice: emprender.

¿Alguno en la sala es emprendedor? (se levantan la mitad de manos) Bastantes ¿eh? Oye, pues lo primero, por favor, una aplauso, porque…. porque hay que tenerlos (cojones) y grandes. 

Fijaros… no, no de verdad, hay 64 cualidades o habilidades necesarias para ser emprendedor, y, por ejemplo,  sólo 8 se necesitan para trabajar en contabilidad, sin desmerecer nada a los contables, por tanto, realmente, es todo un reto. Si encima, como me pasó a mí, de repente cambias de sector, yo cambié radicalmente de sector, pasé de la publicidad a lo que os voy a contar ahora, pues todavía se convierte en más reto.

Lo que tenía muy claro, era que con mi nueva escala de valores, yo no podría trabajar nunca más en una agencia de publicidad. Era caer en una tela de araña, que era volver otra vez al trabajo, más trabajo, más trabajo, y éxito, éxito y trabajo.

Por tanto, decidí dedicarme a lo que más me gusta del mundo, que son las personas. Y empecé a trabajar en estrategia y comunicación personal. Eso lo alterné con algún trabajo alimentario, cosas de publicidad que me iban cayendo para poder subsistir. Pero la verdad es que me fue bien, no me puedo quejar. Me fue bien. Un cliente me llevó a otro, y otro y otro y otro y otro y bueno… la verdad es que no me podía quejar.

Dos años después de hacer esto, y de ser relativamente feliz con todo este proceso, una amiga mía, americana, Linda Reichard: lo que estás haciendo se llama Personal Branding, y yo… ¿cómo? personal qué?, Personal Branding. No lo había oído en mi vida, pero imaginaros, estás trabajando en algo que todavía no sabes cómo se llama, o sea, inaudito. 

Bueno, entonces empecé a documentarme, quiénes eran los referentes, dónde estaban, qué hacían, que dejaban de decir, cómo lo hacían, empecé a ir a charlas, conferencias , de todo. Leer libros, etcétera, y fue más o menos unos años más tarde, en 2010, cuando ya me vi capacitado para organizar una empresa especializada en esto, un poco en serio.

Y me uní con mi actual socio Jordi Collell, un economista y coach, y creamos una consultora especializada. Empezamos a trabajar con médicos, ingenieros, abogados, arquitectos, en fin, todo tipo de perfiles: Personas emprendedoras, personas directivas, personas en el paro también, todos los perfiles. La verdad es que fue muy bien. Eso me ayudó a, a redefinir mi visión, y la re-definí así: Ayudar a definir futuros. 

Es un consejo que os doy, el día que podáis, aunque no sea fácil intentar definir una visión, un propósito, un…. cómo me gustaría que me recordaran. Eso, el ayudar a dibujar futuros, lo trabajé también en plan metafórico, y si a alguien le gusta twitter, en mi perfil de  twitter lo he traducido como…. como el limpiabotas del siglo XXI, que le gusta ayudar a la gente a brillar. Es un poco una idea metafórica. 

Y todo parecía ir bien, sin embargo, es verdad que las empresas se resistían a entrar un poco en esta historia del Personal Branding. Quizás por eso de la palabra personal, o por lo que fuera, pero con las empresas no había forma. Entendimos que había un problema de confianza, y averiguamos por qué: Las empresas no conectan. 

Y entonces, lo que averiguamos a través de un estudio que se llama Edelman, que se publica todos los años en EEUU con una base muy amplia, 33.000 entrevistas, que incluyen también España. Lo que vimos es, por ejemplo, en medios de comunicación, en vez de confiar en los medios de comunicación tradicionales como la prensa, como la televisión, como la radio, etcétera, en los que más confiamos es en los buscadores on line. Tiene tela el tema ¿no? 

Y en los que menos, menos, menos, menos, los que están más abajo, así, abajo, confiamos en los medios propios de las empresas. La página web, el catálogo, etcétera, etcétera. Vale ….. por tanto aquí realmente hay un problema, un problema de confianza. Otro dato, último, que os presento de este estudio, en qué tipo de perfiles confían las personas? en quién más confiamos es en perfiles técnicos y académicos, sobre todo, y en personas como nosotros. 

¿Alguno conoce TripAdvisor? Creo que sí ¿no? ¿Por qué nos gusta TripAdvisor? Porque quién emite la opinión, no es el hotel, no es el restaurante, no es el propietario del negocio, sino las personas que han tenido una experiencia para el negocio, personas como nosotros. Vale. Y eso es un punto que nos dio un poquito a pensar. 

¿Qué está pasando? ¿Cómo podemos nosotros entrar en esta dinámica? Y fue cuando elegimos la frase de… de Wiliam Arruda, que dice, algo así como, tu gente es tu marca. Lo dice en inglés que queda más chulo, “Your people are you Brand” . Arruda es un gurú de la Marca Personal, norteamericano.

Cosas que pueden ayudar a demostrar esta idea de que cuando las personas van conjuntamente con las marcas todo funciona mejor, por ejemplo, las tenéis aquí. 

Aquí tenemos tres números. No quieren decir nada así sueltos, pero fijaros: cuando en una organización, en una empresa, en una institución, en lo que sea, los profesionales que trabajan en ella, comparten los mensajes corporativos, se puede llegar a un alcance o a una cobertura, 6 veces mayor, que la de la propia empresa. Vale, 6 veces mayor. Vale… y esto es importante, sobre todo si hay por aquí empresarios, que sé que hay alguno. 

Segundo dato. El 82% de consumidores confían en una empresa cuyo presidente, cuyo jefe, cuyo CEO, está presente en las redes sociales. Y cuando digo está presente, no es que tenga un perfil, sino que lo tenga un poquito activo, eh, y tercero, paralelo a éste, que estamos dispuestos a comprar más productos y servicios en empresas cuyo capitán está presente en las redes sociales. 

Por lo menos da que pensar. Todo esto da un poquito de pensar, en el sentido de que si… si nosotros, si nosotros, si una empresa es capaz de entender que su gente es su marca, tu mercado va a ser un poquito más grande. Luego, luego veremos cómo. 

Lo que nos pasa, y aquí tenemos tres casos de CEOS, (se muestra a Jeff Bezos, Marcos de Quinto y Richard Branson) que están muy presentes en las redes sociales, seguramente conocéis a alguno, pero ahora os lo recordaré. ¿Qué pasa cuando estas personas se comunican con los demás? pues que son como nosotros. Bajan del pedestal, y en aquel momento, el señor Jeff Bezos o el señor Marcos de Quinto, de Coca-Cola, o el señor Richard Branson, se convierten en personas como nosotros. Estamos al mismo nivel. Podemos hablar de tú a tú, podemos contestar, podemos hacer un like, podemos criticar, podemos hacer lo que sea. 

Compartimos valores, compartimos vulnerabilidades. Estas personas se muestran como personas y no como marcas… corporativas, de acuerdo…. y esto es algo importante, esto es algo que mejora mucho la confianza en las empresas. El humanizarse, el poner personas delante. Sean CEOS o no sean CEOS, no importa demasiado, eh… y esto es un elemento bastante clave.

Bien, aquí tenemos… me gustaría hacer un pequeño ejercicio, muy rápido, con vosotros. Imaginaros que sois directivos de recursos humanos de una empresa, y tenéis que tomar una decisión sobre si elegimos al señor de la derecha, o a la señorita de la izquierda (dos personas de apariencia similar). 

¿Cuál es el caso? Los dos son ingenieros de telecomunicaciones, y se han graduado el mismo año, y en la misma universidad. Los dos han estudiado un Máster relacionado con gestión empresarial, los dos hablan un inglés impecable. Uf… Está difícil no? 

Está complicadillo, pero… hurgando, hurgando, vemos que ella, ella, tiene un perfil en Instagram, en que aparece ayudando a niños en situación de riesgo, o exclusión social, en un programa de una ONG. Dejad que os mire y os pregunte, sois los jefes ¿con quién os quedáis? 

Yo también. ¿Por qué pasa esto? ¿Es un tema de que los hobbies o las aficiones funcionan muy bien? No. Es porque transmite valores. Una persona que trabaja para una ONG nos está diciendo, en ese mismo momento, que le importa la solidaridad, que le importa la empatía, que le importa el ayudar a los demás. Por tanto, está añadiendo una información mucho más rica en su currículum, ¿de acuerdo? Esta persona está demostrando que tiene superpoderes, y los superpoderes no es otra cosa que los valores, y por tanto hemos de ser muy conscientes de todo este recorrido. Valores buscan valores.

Aquí hay un mercado y hay una empresa. Esa empresa utiliza las redes sociales para llegar al mercado ¿A qué porción de mercado llega?, pues a esta que veis aquí, una porción importante, pero bueno… mejorable. 

Incidencia de marca en redes sociales

Siguiente caso: vemos que las personas que trabajan en esa compañía, comparten la información de esa compañía en sus propias redes personales de acuerdo? dónde llegamos? a un mercado mucho más amplio. 

¿Por qué? Porque nosotros, a través de nuestros valores, generamos confianza. Es el mismo caso de TripAdvisor, ¿sí?. Por tanto, no es un dilema entre personas o  empresas, es empresas y personas, y quien sale ganando son ambos. 

Esa idea de que.. no… si yo promociono a mis empleados, se me van a ir. Bueno… si no los promocionas se van a quedar, y va a ser peor para ti. Claro, es así. Eh… por tanto, salen ganando, no sólo salen ganando la empresa, y las personas,  sino que sale ganando el mercado, y esto es importante, a tener en cuenta.

Acuñé una fórmula hace pocos años que, es muy clara: el branding corporativo más el branding personal, es el branding total, completo, es el branding de la leche…. Vale, ya estamos ahí en un punto importante.

Y, antes de acabar, estoy obligado a explicar el desenlace de una pequeña historia personal. 

(Se muestran fotos de Berta y María). Aquí, a la derecha, tenéis a Berta, mi hija. Tiene 16 añitos recién cumplidos. Y os puedo decir que es un regalo de… en fín, un regalo, un regalo de Dios, y a la izquierda tenéis a María, mi mujer. Es una foto, está hecha esta semana. 

Y a pesar de las dificultades, os puedo decir que ha sido un regalo la experiencia de esta enfermedad, porque, me doy cuenta de que cuando nosotros, las personas, somos capaces de alinear lo que sentimos, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos, somos invencibles, tenemos superpoderes, y son nuestros valores.

Y os vuelvo a preguntar: ¿alguno de vosotros cree que tiene superpoderes? (se levantan todas las manos)

Gracias.

Aquí tienes el episodio del podcast con este tema. Lo puedes escuchar en iVooxSpotify, y Apple Podcast.

Stock Photos from Studio Fi / Shutterstock

Suscríbete al blog

Además de recibir las novedades en tu email, llévate gratis el ebook:
41 mujeres con marca
41 mujeres con marca 3d ebook

Deja un comentario

  Acepto la política de privacidad

Información básica sobre protección de datos

Responsable » Guillem Recolons Argenter

Finalidad » Gestión de dudas y servicios a cliente

Legitimación » Consentimiento del interesado

Derechos » Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional

Información adicional » Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web guillemrecolons.com